Troncoso consideró “legítimo” que Azcué busque la reelección, pero recomendó “humildad” para “reconstruir” el frente político

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El Ministro de Gobierno y Justicia de Entre Ríos, Manuel Troncoso, fue entrevistado este lunes , en un programa radial de Concordia. El conflicto en Granja Tres Arroyos, los alcances de la reforma previsional, las PASO y el desdoblamiento de las elecciones en 2027, el escenario político particular de Concordia junto a algunas recomendaciones para la gestión de Francisco Azcué, más un adelanto de lo que será el programa de empleo joven “Entrenados”, fueron ejes del diálogo.

Troncoso valoró la gestión de Francisco Azcué en Concordia, porque –dijo- ha realizado “transformaciones muy importantes” en la ciudad. En ese contexto, calificó como “legítimo y loable” que busque la reelección.

Pero a renglón seguido, el ministro y dirigente del MID no se privó de transmitir algunas sugerencias al intendente. Explícitamente, le recomendó “humildad” para reconstruir el frente político que lo llevó al poder en 2023.

Según el ministro, se requiere “humildad desde la municipalidad” para que todos los sectores se sientan escuchados y se sientan parte del proyecto municipal, porque “el proyecto colectivo es superior a las individualidades”, remarcó.

Troncoso consideró fundamental ir a buscar a aquellos que se hayan alejado por enojos o rencores, para que vuelvan a sentirse parte del proyecto municipal.

La Reforma previsional y la preocupación de los jueces

Ante una consulta específica respecto de futuros planteos de inconstitucionalidad de la reforma previsional en caso de ser aprobada, el Ministro Manuel Troncoso admitió que el Poder Judicial debería recurrir a conjueces, considerando que los magistrados titulares son aportantes a la Caja de Jubilaciones, por lo que tienen un interés directo en la cuestión.

Según Manuel Troncoso, el proyecto de reforma que hoy se debate en el Senado se basa en tres ejes fundamentales que garantizan su constitucionalidad: El 82% móvil, que –dijo- “se mantiene intacto como carácter fundamental del sistema”; la Soberanía de la Caja de Jubilaciones, expresada en la autonomía de la institución y la “solidaridad del sistema”, que según Troncoso está preservado.

El ministro aseguró que el proyecto es fruto de un consenso con la mayoría de los gremios, quienes coincidieron en el diagnóstico de crisis, y que se incorporaron numerosos aportes de estos sectores antes de enviar la ley al Senado.

Respecto a la opinión de los jueces, algunos de los cuales han hecho pública su preocupación sobre la constitucionalidad de la reforma, Troncoso reveló que la Asociación de Magistrados solicitó una reunión con el gobernador para tratar el tema, y también se programó un encuentro con las autoridades del Superior Tribunal de Justicia para explicarles los alcances del proyecto.

Granja Tres Arroyos

Al ser consultado sobre el cierre de la planta de Granja Tres Arroyos en Concepción del Uruguay, el ministro expresó su preocupación, a la vez que consideró que se trata de un problema particular y no de una crisis del sector avícola regional. Según Troncoso, la empresa acarrea problemas desde hace varios años que son puntuales de la firma.

Ante el padecimiento de los trabajadores, el Ministerio de Desarrollo Humano –precisó Troncoso- está interviniendo mediante la entrega de alimentos para asistir a las familias afectadas, mientras que el gobierno provincial decidió no cortar el suministro eléctrico ni ejecutar la deuda considerable que Tres Arroyos mantiene con Enersa, con el objetivo de no profundizar el daño a la firma y proteger los puestos de trabajo existentes.

Adelantó que se ha programado una reunión entre el gobernador, el ministro de Desarrollo Económico y el propio Troncoso con los directivos de la empresa, para que estos transmitan sus planes inmediatos y respecto del futuro de la planta.

Troncoso enfatizó que, aunque es un conflicto entre privados, el Estado provincial está haciendo “todo lo posible” para encontrar un camino que permita a la empresa volver a funcionar y ponerse al día con los pagos.

Se viene “Entrenados”

El programa Entrenados es una iniciativa diseñada por el gobierno provincial para facilitar el acceso de los jóvenes a su primera experiencia laboral, basándose en estudios previos realizados junto a la Facultad de Ciencias Económicas de la UNER sobre el empleo joven y el trabajo de plataformas, explicó el Ministro Manuel Troncoso.

Según detalló, el programa buscará fomentar el empleo a través de mecanismos tales como la “capacitación in situ”, directamente en el lugar de trabajo, permitiendo que el joven adquiera herramientas reales y específicas para el desempeño laboral, y una “asignación de dinero” para abonar la capacitación por el tiempo que dure el entrenamiento.

Troncoso adelantó que una primera fase de “Entrenados” consistirá en el entrenamiento propiamente dicho para brindar facilidades de acceso. Se estima comenzar con un primer grupo de 500 jóvenes.
En una segunda base, se abordará la inserción formal de estos jóvenes ya entrenados en el mercado de trabajo.

El ministro valoró que el programa ha sido diseñado a partir de una complementación público-privada, en conjunto con la Unión Industrial de Entre Ríos (UIER).

Troncoso definió a “Entrenados” como un paso previo y preparatorio que busca dotar a los jóvenes de las capacidades necesarias para que la transición hacia su primer empleo registrado sea más efectiva.

Fuente: El Entre Ríos

Florencia Peña fue duramente insultada luego del partido de River y este fue el motivo: “Machitos”

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La actriz lanzó una dura opinión tras el partido de River Plate y Belgrano de Córdoba. Seguido de numerosos comentarios, no dudó en responder.

El clima en River quedó caldeado tras el encuentro frente a Belgrano de Córdoba, y las fuertes repercusiones no tardaron en trasladarse al plano virtual. En medio del debate, Florencia Peña decidió dar su opinión en X para bancar al plantel y lanzar una dura crítica hacia la actitud de un sector de los simpatizantes.

En su primera intervención, la conductora dejó en claro su apoyo a los jugadores, asegurando que solo tiene palabras de agradecimiento por la entrega en el campo de juego. Según su visión, el partido estaba dominado por River hasta que un penal golpeó anímicamente al equipo, una situación que consideró natural dentro del fútbol.

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Florencia Peña en redes.

X @Flor_de_P

Sin embargo, el eje de su descargo apuntó directamente contra la actitud del público. Peña se preguntó si realmente esta versión de la hinchada merecía festejar un campeonato, definiéndola como “mezquina” por silbar a los ídolos y exigir renuncias masivas. La actriz lamentó el nivel de odio que se extrapoló a las redes sociales y recordó que la impaciencia ya se cobró a varios técnicos.

Sin embargo, el eje de su descargo apuntó directamente contra la actitud del público. Peña se preguntó si realmente esta versión de la hinchada merecía festejar un campeonato, definiéndola como “mezquina” por silbar a los ídolos y exigir renuncias masivas. La actriz lamentó el nivel de odio que se extrapoló a las redes sociales y recordó que la impaciencia ya se cobró a varios técnicos.

En su análisis, remarcó que Eduardo “Chacho” Coudet llegó al banco sin pretemporada y que incluso a Marcelo Gallardo las cosas no le salían en los buenos partidos. A modo de cierre de su primer mensaje, pidió “parar la pelota y respirar”, advirtiendo que la humillación constante no genera mejores resultados en una Argentina que, según sus palabras, ya estimula el odio en cada esquina.

Fuertes comentarios y una infaltable respuesta

Florencia Peña en redes, segunda parte.

Florencia Peña en redes, segunda parte.

X @Flor_de_P

Como era de esperarse, su lectura de la realidad riverplatense no pasó desapercibida y su perfil se llenó rápidamente de agravios. Gran parte de los comentarios que recibió estuvieron cargados de violencia y repudiables connotaciones sexuales, un límite que la actriz no estuvo dispuesta a tolerar.

Lejos de achicarse o dar un paso al costado, Florencia redobló la apuesta y apuntó directamente contra los usuarios que la agredieron. “Debatan con altura machitos”, disparó sin filtros en un segundo tuit. En su fuerte réplica, les exigió a sus detractores que primero leyeran su planteo original y los desafió a intentar armar una oración que no contuviera términos denigrantes como “pij* o peter*”.

Firme en su postura, defendió su derecho a opinar libremente y recordó su histórica presencia en las tribunas del Monumental. Para finalizar, reiteró su preocupación por el violento cambio de actitud de algunos hinchas, subrayando lo efímero de los apoyos al recordar que, hace apenas dos partidos atrás, ese mismo sector exigía la salida de un ídolo como Juan Fernando Quintero.

Cayó Marcela Pagano

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La información da cuenta que la diputada Marcela Pagano atraviesa hoy su peor momento político y judicial tras acumular siete denuncias penales por presunto enriquecimiento ilícito en los tribunales.

A este complejo escenario tribunalicio se suma un nuevo escándalo que acaba de conocerse y que detalla la construcción de una suntuosa y millonaria pileta privada.

Mientras los principales medios mantienen a la opinión pública entretenida con los temas de Manuel Adorni, este dato se intentó ocultar de la agenda mediática tradicional.

El millonario misterio en Nordelta

En ningún lado sale a la luz que la ostentosa obra de Marcela Pagano se ejecuta en un exclusivo y costoso barrio privado de la zona de Nordelta.

La diputada Lilia Lemoine fue la encargada de romper el cerco informativo al revelar detalles precisos y mostrar las imágenes de la costosa estructura en las redes.

Esta filtración vincula de forma directa las sospechas sobre su patrimonio con un nivel de vida sofisticado que genera un repudio unánime en la sociedad.

Más tarde o más temprano, Marcela Pagano va a tener que dar explicaciones ante la Justicia y ante una sociedad que exige transparencia absoluta.

Traición política y rechazo popular

La indignación de la gente radica en que Pagano llegó al Congreso gracias a Javier Milei y, poco tiempo después de asumir, decidió soltarle la mano.

El electorado libertario detesta este giro político inesperado, acusándola de oportunismo y de utilizar la estructura del espacio para su beneficio estrictamente personal.

La contradicción flagrante entre el discurso de la austeridad y una pileta de millones de pesos destruyó por completo la credibilidad residual de la legisladora.

Quienes depositaron su confianza en ella sienten que fueron utilizados como un simple trampolín para que la periodista consiguiera fueros y una banca legislativa.

La bronca de los votantes defraudados

La base de votantes que militó la boleta del cambio expresa una furia total al ver cómo la diputada se alejó de los ideales originales del espacio.

Muchos ciudadanos recuerdan que Pagano no tenía un caudal de votos propio y que su llegada a la Cámara Baja se debió exclusivamente al arrastre libertario.

El hecho de haberle dado la espalda al proyecto libertario es considerado por sus propios seguidores como una de las mayores deshonras electorales de los últimos tiempos.

Las redes sociales le dicen de todo

Tras conocerse las imágenes de la propiedad y los detalles de la obra, las plataformas digitales estallaron de inmediato con millones de interacciones furiosas.

En el mundo virtual se armaron bandos irreconciliables entre defensores y detractores, aunque el apoyo a la legisladora es visiblemente marginal y escaso en las redes.

La abrumadora mayoría de los ciudadanos de a pie manifiesta una profunda bronca, inundando cada publicación con duros comentarios que exigen auditorías urgentes a sus bienes.

La paciencia social se encuentra totalmente agotada y el caso de la pileta en Nordelta se transformó en el símbolo definitivo del descontento contra su figura.

Este escándalo debilita aún más su ya golpeada posición política, dejándola en una situación de aislamiento absoluto dentro y fuera del ámbito del Congreso Nacional.

Quiénes son los periodistas más influyentes de la Argentina

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Eduardo Feinmann se sostiene como el comunicador más citado por los usuarios argentinos duplicando a Jorge Rial, segundo en el ranking. El dato confirma un liderazgo individual claro dentro de una conversación que quedó atravesada por la confrontación entre el Gobierno y buena parte de la prensa.

En abril, Eduardo Feinmann siguió al frente del ranking de periodistas más influyentes en las redes sociales argentinas.

Tanto su figura como la del resto de los comunicadores más citados se caracterizan por tener una alta exposición mediática, con impacto político.

Detrás de Feinmann se ubicaron Jorge Rial, Alejandro Fantino, Luis Majul, Yanina Latorre, Jonatan Viale, Antonio Laje, Esteban Trebucq, Ari Lijalad y Ángel de Brito.

Este liderazgo de los periodistas argentinos más influyentes, sin embargo, convivió con una fuerte penalización reputacional.

Entre los diez periodistas más citados, todos registraron sentimiento negativo.

En este sentido, la visibilidad no funciona como blindaje: por el contrario, en muchos casos amplificó la exposición al rechazo, la sospecha y la crítica.

Feinmann, el periodista más citado del ecosistema digital argentino

En abril, Eduardo Feinmann siguió al frente del ranking de periodistas más influyentes en las redes sociales argentinas.

Tanto su figura como la del resto de los comunicadores más citados se caracterizan por tener una alta exposición mediática, con impacto político.

Detrás de Feinmann se ubicaron Jorge Rial, Alejandro Fantino, Luis Majul, Yanina Latorre, Jonatan Viale, Antonio Laje, Esteban Trebucq, Ari Lijalad y Ángel de Brito.

Este liderazgo de los periodistas argentinos más influyentes, sin embargo, convivió con una fuerte penalización reputacional.

Entre los diez periodistas más citados, todos registraron sentimiento negativo.

En este sentido, la visibilidad no funciona como blindaje: por el contrario, en muchos casos amplificó la exposición al rechazo, la sospecha y la crítica.

El liderazgo de Eduardo Feinmann es el dato nominal más fuerte del informe que surge del último análisis de Monitor Digital sobre los periodistas argentinos.

Con 1.792.500 menciones en el último año, el conductor de radio y televisión encabezó con amplia diferencia el ranking de comunicadores más citados por los argentinos en redes sociales.

La distancia con el segundo lugar es significativa.

Jorge Rial alcanzó 967.000 menciones, lo que lo ubica como el segundo periodista más citado, pero lejos del volumen de Feinmann.

Esta diferencia muestra que el periodista de Radio Mitre y A24 no sólo participa de la conversación: la ordena en buena medida dentro del segmento de periodistas políticos y mediáticos.

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La composición del ranking combina periodistas políticos, conductores de televisión, figuras de opinión y nombres del espectáculo con fuerte intervención en debates públicos.

Pero el predominio de perfiles vinculados a la política confirma que la conversación más intensa sobre los profesionales de la comunicación de la Argentina está asociada al conflicto de poder.

El top 20 confirma una conversación concentrada en figuras de alta exposición

Al ampliar el ranking a los veinte periodistas más citados, se mantiene la misma lógica: las menciones se concentran en figuras con fuerte presencia televisiva, radial, digital o partidizada.

Después del top 10 aparecen Viviana Canosa, Luis Gasulla, Tomás Rebord, Roberto Navarro, Claudio Savoia, Pedro Rosemblat, Luis Novaresio, Gustavo Sylvestre, Hugo Alconada Mon, Fabián Waldman y Carlos Pagni, entre otros nombres.

Como señalábamos antes, Eduardo Feinmann muestra una concentración muy fuerte en lo alto de la lista de periodistas más influyentes, con un segundo pelotón mucho más abajo.

Ese lote es encabezado por Jorge Rial, Alejandro Fantino, Luis Majul, Yanina Latorre y Jonatan Viale.

Más abajo, el volumen se distribuye en figuras con niveles relevantes, pero sensiblemente menores, como Antonio Laje, Esteban Trebucq y Ari Lijalad.

Feinmann se despega del resto de los periodistas, mientras Jorge Rial encabeza un segundo lote.

Abril, potenció el liderazgo de Eduardo Feinmann

La variación interanual del porcentaje de menciones entre los diez periodistas más citados muestra otro dato importante: Feinmann alcanzó en abril de 2026 el 11,5% del total de menciones a los periodistas más influyentes, su valor más alto dentro de la serie comparada.

Esto marca una recuperación y expansión de centralidad en el mes de mayor conflicto entre Gobierno, medios de comunicación y periodistas.

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Luis Majul empeoró en valores menos intensos, al igual que Ari Lijalad y Antonio Laje.

Este deterioro indica que la negatividad de abril no fue apenas un mal clima general hacia el periodismo, sino que el fenómeno impactó de lleno sobre nombres concretos, incluso sobre aquellos que venían de registros menos críticos de hace un año.

La conversación política de 2026 parece haber arrastrado a los periodistas hacia una zona de mayor exposición hostil, en un entorno digital en donde los usuarios locales someten a evaluación al mensajero, su intencionalidad y su pertenencia simbólica.

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Todos contra la prensa

De acuerdo con los datos analizados por Monitor Digital, en abril de 2026 se detectaron 1.899.500 menciones sobre los periodistas en las redes sociales argentinas.

La nube de palabras más usadas permite reconstruir el encuadre general.

Los términos de mayor peso fueron Gobierno, medios, Milei, Casa Rosada, Adorni, prensa, Justicia, Rusia, espionaje, libertad y acreditados.

Esto muestra que la conversación sobre los periodistas estuvo subordinada al conflicto político entre el Gobierno de Javier Milei y el sistema mediático.

No fue una charla sobre rutinas profesionales, audiencias o transformaciones del oficio, sino, lisa y llanamente, una conversación sobre el poder y las siempre tensas relaciones que se tejen en su interior.

Abril dejó en claro la tensa relación entre el gobierno argentino y la prensa.

La nube de sentimiento profundiza esa lectura: “espionaje”, “operar”, “error”, “escándalo”, “denuncia”, “censura”, “corrupción”, “desinformación”, “basuras” y “mal” aparecen como términos destacados.

De toda la narrativa detectada y analizada, el verbo “operar” es clave.

El término no cuestiona solamente una cobertura periodística o una opinión en particular: sugiere intención política.

Es el término que transforma al periodista en actor de maniobras bajo sospecha, no en intermediario de información.

Espionaje y "operar", los términos que más traccionaron la negatividad sobre le periodismo en redes.

La política domina el mapa temático

La clasificación temática de la conversación en redes sociales sobre el periodismo confirma que el conflicto político fue el principal organizador de la conversación.

Más de un tercio de la conversación sobre el periodismo durante abril se organizó alrededor de la disputa política.

Luego, la presencia de Gestión y Corrupción muestra que el debate sobre los periodistas quedó mezclado con cuestionamientos a la administración pública, denuncias cruzadas, escándalos varios y hasta sospechas económicas.

La categoría Internacional, con 8,6%, junto con términos como Rusia y Estados Unidos, agrega un componente de geopolítica clave del mes que pasó, en línea con el informe internacional sobre supuestas acciones directas de intereses rusos en la Argentina para interferir en la opinión pública local en perjuicio del gobierno de Javier Milei.

La política domina con claridad las temáticas de conversación digital sobre el periodismo.

Los periodistas, la profesión más observada

Además del liderazgo por nombres propios, los periodistas fueron la profesión más mencionada por los argentinos en redes sociales durante abril, con 20,9% del total entre las profesiones analizadas.

Los comunicadores duplicaron en protagonismo a jueces, trabajadores, políticos y docentes.

Este protagonismo del periodismo como profesión revela que la centralidad de la comunicación no se limita a algunas figuras; el oficio quedó instalado como una de las principales categorías de conversación pública.

El periodismo, la profesión más influyente en las redes argentinas.

Sin embargo, esa centralidad tuvo una contracara muy negativa: en el promedio anual por profesiones, los periodistas registraron -77 puntos NSR, una de las posiciones más deterioradas del mapa profesional.

Los periodistas, entre los profesionales con sentimiento de charla más negativo.

Nombres fuertes, reputaciones golpeadas

Del informe de Monitor Digital sobre el periodismo en el mundo digital surge una doble dinámica.

  • Primero, una conversación fuertemente personalizada: Feinmann lidera con claridad, seguido por Rial, Fantino, Majul, Yanina Latorre y Viale. La discusión pública sobre el periodismo argentino se organiza alrededor de nombres propios, no sólo de medios o instituciones.
  • Segundo, una narrativa general profundamente adversa. Abril fue un mes de altísima visibilidad para los periodistas, pero esa exposición estuvo atravesada por sospechas, acusaciones de operaciones, espionaje, censura, corrupción y desinformación.

En definitiva, el liderazgo digital de los periodistas no fue cómodo, sino bajo fuego.

Las figuras más mencionadas conservaron poder de agenda, pero también quedaron expuestas a un deterioro reputacional intenso.

Los periodistas argentinos son protagonistas centrales de la conversación digital, pero esa centralidad se construyó más desde el conflicto que desde la confianza.

Comienza la consulta ciudadana sobre el Plan de Uso Público del Parque Islas y Canales Verdes del Río Uruguay

Foto Ilustrativa parque

La comunidad podrá brindar opiniones y sugerencias sobre la organización y regulación de actividades recreativas, turísticas y educativas habilitadas dentro del Parque Natural Provincial, tanto para promover su disfrute como para garantizar la conservación del ecosistema.

La Consulta Pública estará abierta hasta el 11 de mayo y en rigor es sobre el Plan de Uso Público del Parque Natural Provincial Islas y Canales Verdes del Río Uruguay, un área protegida creada en 2023 conformada por 15 islas y su entorno natural; en jurisdicción de Colonia Elía. Para elaborar el Plan de Uso Público se coordinaron varias instancias participativas previas a la Consulta en curso. Para confeccionarlo, se realizaron diagnósticos para recolectar información e identificar oportunidades y expectativas; y se organizaron dos talleres participativos en Colonia Elía y Concepción del Uruguay, a los que asistieron más de 140 vecinos, entre ellos docentes, especialistas, proveedores de servicios turísticos y emprendedores, quienes aportaron sus visiones y compartieron sus opiniones sobre las actividades recreativas, turísticas y educativas que esperaban realizar en el parque.

Los interesados en brindar comentarios, aportes y sugerencias podrán hacerlo en un formulario online publicado junto al documento del Plan, en los sitios web del Gobierno de Entre Ríos y de la Municipalidad de Colonia Elía. También se dispondrán de copias impresas en la oficina de la Secretaría de Ambiente en la ciudad de Concepción del Uruguay, ubicada en Supremo Entrerriano 108; y en la Municipalidad de Colonia Elía, emplazada sobre la Avenida Mitre.

Finalizada la instancia de consulta, se realizará una audiencia pública para presentar el plan y los aportes relevados. La misma tendrá lugar en el Salón de Usos Múltiples de Colonia Elía, ubicado en la esquina de Calle N°10 y Calle N°7, el viernes 15 de mayo a las 16; con inscripción previa. Es convocado por la Secretaría de Ambiente de Entre Ríos; la Coordinación del Parque Natural Provincial Islas y Canales Verdes del Río Uruguay; y la Municipalidad de Colonia Elía como representantes de la Comisión Ejecutiva de manejo del área protegida. Asimismo, participan las organizaciones WCS Argentina y Banco de Bosques, como integrantes de su comisión asesora local.

Para brindar su opinión, expectativas o consultas sobre el borrador de Plan de Uso Público del parque, ingresar en https://portal.entrerios.gov.ar/desarrolloeconomico/ambiente/inicio 

Cuando el poder deja de escuchar

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Hay un momento —silencioso, casi imperceptible— en el que quienes ejercen el poder comienzan a perder una de sus herramientas más valiosas: la capacidad de escuchar. No ocurre de un día para otro. Es un proceso gradual, muchas veces envuelto en certezas, respaldado por logros iniciales y reforzado por un entorno que protege, pero que también filtra.

Ese es, quizás, el verdadero borde del tobogán.

El “Entorno de Hierro”: ¿Soporte o barrera presidencial?

A lo largo de la historia, distintos liderazgos han demostrado que el problema no radica en la firmeza de las convicciones, sino en la falta de contraste. Gobernar, dirigir o liderar no es solo tomar decisiones, sino también sostener la lucidez suficiente para revisarlas cuando la realidad cambia. Y la realidad, inevitablemente, cambia.

La idea de “mirarse desde la vereda de enfrente” no es una consigna vacía. Es un ejercicio de inteligencia práctica. Implica salir del propio esquema, cuestionar lo que parece incuestionable y habilitar la incomodidad de escuchar aquello que no coincide con la propia visión. Allí aparece el pragmatismo en su sentido más genuino: no como renuncia a los principios, sino como capacidad de adaptarlos a lo que efectivamente ocurre.

Los liderazgos fuertes suelen ser eficaces para iniciar transformaciones. Tienen dirección, energía y claridad. Pero esas mismas características pueden volverse un límite si no se equilibran con mecanismos de corrección. Cuando el círculo cercano se convierte en un “entorno de hierro” , deja de ser un soporte para transformarse en una barrera. No necesariamente por mala intención, sino por lealtad rígida, por temor al conflicto o por simple inercia. El resultado es conocido: se reduce la diversidad de miradas, se debilitan los sensores que alertan sobre errores y se pierde contacto con matices esenciales de la realidad.

Lecciones de la historia: De Alfonsín a Macron

Por ejemplo, en la historia reciente hay varios casos donde líderes con estilos fuertes tuvieron que “cruzarse de vereda” para sostener su rumbo:

Llevadas al presente, estas referencias no implican decirle a un presidente que “cambie todo”, sino algo más profundo: que los liderazgos muy definidos suelen ser eficaces para iniciar cambios, pero necesitan mecanismos de corrección para sostenerlos en el tiempo.

La “luz amarilla” de Javier Milei: ¿Por qué abrir el juego?

En ese marco, la reflexión alcanza de lleno al presidente Javier Milei ya su entorno más cercano. No como una descalificación, sino como una advertencia constructiva: ningún liderazgo, por sólido que parezca, está exento del riesgo de aislarse.

Ahí aparece el núcleo del desafío: evitar el encierro del “entorno de hierro”, incorporar voces técnicas y políticas que no piensen igual, y generar instancias de debate interno real, no meramente validatorio. Porque el riesgo no es solo equivocarse, sino quedarse sin sensores que adviertan a tiempo.

El pragmatismo como herramienta de supervivencia política.

Cuando aparecen las primeras señales —esa “luz amarilla” que advierte tensiones, resistencias o desajustes—, es fundamental no ignorarlas. Es ahí donde todavía existe margen para corregir el rumbo. Abrir el juego, algunas ideas a discusión sincera y permitir que la crítica cumpla su función: mejorar, no destruir.

Este no es un llamado a abandonar convicciones. Al contrario, es una invitación para fortalecerlas. Porque las ideas que no se contrastan, que no se ponen a prueba, corren el riesgo de deformarse en la práctica. Siempre se está a tiempo de cruzar de vereda. Pero cuanto más se demora ese paso, más resulta difícil volver.

Escuchar no debilita el poder. Lo vuelve más inteligente.

Por Alejandro Monzon
Análisis Litoral

Como algunos medios construyen “crisis” con verdades a medias en Argentina

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En el actual escenario de periodismo crisis Argentina, el debate sobre el rol de los medios vuelve a ocupar el centro de la escena.

No nos gusta hacer periodismo sobre periodismo. Pero hay momentos en los que el silencio deja de ser prudencia y pasa a ser complicidad. El reciente editorial de Jorge Fontevecchia en Diario Perfil no es solo una lectura de la realidad: es un intento de modelarla. Y eso cambia todo.

Hay algo que debe reconocerse: los datos que se exponen existen. Caída de transferencias, presión salarial en provincias, conflictos gremiales. Todo eso es real. Pero también es real que estamos ante una operación narrativa clásica: tomar datos ciertos y proyectarlos hacia un escenario de colapso. No se trata de informar que hay tensión, sino de insinuar que el desenlace es inevitable. En ese punto, el periodismo deja de describir y empieza a intervenir.

Hay además una omisión que resulta imposible ignorar. Durante décadas, gran parte del interior argentino fue transformado en una estructura de contención política, donde el empleo público dejó de responder a necesidades reales para convertirse en herramienta de poder. Ingresar al Estado pasó a ser, en muchos casos, la consecuencia de pertenecer y no de producir. Ese modelo generó provincias estructuralmente dependientes, incapaces de sostenerse sin asistencia constante. Y esa fragilidad, hoy denunciada, no nació de un día para el otro.

Cuando se advierte sobre el peligro de no poder pagar salarios públicos, hay una parte de la verdad que se elige no contar. Esos salarios crecieron durante años sin correlato productivo, se financiaron con déficit y se sostuvieron sobre un esquema fiscal cada vez más débil. El problema, entonces, no es solo la falta de recursos: es el uso político que se hizo de ellos durante décadas. Y omitir eso no es ingenuo, es tomar posición.

El punto más delicado aparece cuando el análisis se combina con referencias históricas como el Santiagueñazo o la crisis de 2001. No es simplemente contexto: es una forma de sugerir un destino. La historia argentina demuestra que estos climas no son inocuos. Cuando se instala la idea de que todo puede estallar, muchas veces termina estallando. No por fatalidad, sino porque alguien empujó esa percepción hasta convertirla en realidad.

En este esquema, no se trata de un caso aislado. Son varios los medios que, con mayor o menor sutileza, se han acostumbrado a operar bajo esta lógica: recortar la realidad, amplificar el conflicto y orientar la interpretación pública hacia escenarios de crisis. Frente a eso, desde un medio humilde como Análisis Litoral, asumimos el derecho —y la responsabilidad— de ejercer una mirada crítica distinta, sin condicionamientos y con la libertad de decir lo que otros prefieren omitir.

El problema no es la crítica al gobierno de Javier Milei. La crítica es necesaria en cualquier democracia. El problema aparece cuando esa crítica se construye sobre un recorte selectivo de la realidad, amplificando tensiones, omitiendo responsabilidades estructurales y direccionando el enojo social. Porque las verdades a medias, en contextos de fragilidad, pueden ser más peligrosas que las mentiras.

Si hoy las provincias enfrentan dificultades, también es porque durante años se dilapidaron recursos, se expandieron estructuras estatales sin control y se priorizó la lógica política por sobre la sustentabilidad. Ese pasado no puede desaparecer del análisis según la conveniencia del presente. Silenciarlo es tan grave como distorsionar los hechos.

La discusión de fondo no es un editorial ni un periodista. Es el rol que asume el periodismo en momentos de tensión. Informar implica dar contexto completo, no seleccionar fragmentos que empujen a una conclusión predeterminada. Advertir no es lo mismo que inducir.

Conclusión
La Argentina atraviesa un momento delicado, donde la economía, la política y el humor social conviven en equilibrio inestable. En ese escenario, construir la idea de un colapso inevitable a partir de verdades incompletas no aporta claridad: agrega incertidumbre. Y cuando la incertidumbre se vuelve discurso dominante, deja de ser diagnóstico para convertirse en un factor activo de desestabilización. Porque en este país, más de una vez, las crisis no empezaron solo por lo que pasaba, sino también por cómo se lo contaba… y por quiénes decidían contarlo de esa manera.

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Por Alejandro Monzon
Análisis Litoral

“Falta poco” o el nuevo autoengaño del peronismo

axel kicillof y sergio massa

Hay una fábula que en política debería enseñarse como materia obligatoria: la del cerdo flaco que sueña con maíz.

El animal, famélico, acorralado por la escasez, se duerme imaginando un campo dorado, abundante, generoso. En su cabeza, el maíz aparece solo, sin esfuerzo, sin siembra, sin cosecha. Come, engorda, se salva. Pero al despertar, nada cambió: sigue flaco, el corral sigue vacío y el hambre, intacta.

La enseñanza es brutal: soñar no es producir.

Y sin embargo, el peronismo vuelve a caer en esa lógica. El “Falta poco” que empieza a instalarse —casi como mantra colectivo— no es otra cosa que el nuevo “hay 2019”. Aquella consigna que, durante el desgaste de Mauricio Macri, funcionó como una promesa automática de regreso, sin necesidad de demasiadas explicaciones.

Hoy la escena se repite, con otros protagonistas pero el mismo reflejo.

Le queda poco”, dice Axel Kicillof.
Falta poco”, repite Sergio Massa.

No son frases al pasar: son una estrategia emocional hacia adentro. Un intento de sostener la moral propia frente a un escenario incierto. Pero también son, peligrosamente, una señal de que el peronismo podría estar otra vez confundiendo deseo con realidad.

El problema es que, esta vez, el contexto no es el mismo.

El “hay 2019” se apoyaba en un rechazo social acumulado. Hoy, en cambio, el escenario es más fragmentado, más volátil, más impredecible. Y sobre todo: con un actor que, lejos de desmoronarse como esperan algunos, sigue teniendo un núcleo duro que no se mueve.

Subestimar a Javier Milei —y al votante que lo sostiene— es, quizás, el error más repetido.

Porque ese votante no es pasivo. No está esperando que “vuelva lo conocido”. Al contrario: en muchos casos, se consolidó justamente en rechazo a eso. Cada vez que reaparecen las viejas caras, cada vez que el peronismo se muestra como un bloque reconocible, ese electorado tiende a reagruparse en defensa propia.

Efecto búmeran.

Algunos dentro del propio PJ lo entienden: mostrar encuestas propias como trofeos, celebrar caídas ajenas, insistir con nombres que ya tuvieron su turno, puede terminar fortaleciendo aquello que se busca debilitar.

La fábula vuelve a aparecer.

Mientras unos sueñan con el maíz —encuestas favorables, desgaste del Gobierno, retorno inevitable— otros advierten que el campo no está sembrado. Que no hay renovación clara, ni propuesta convincente, ni liderazgo ordenado.

Y ahí entra otro dato incómodo: la interna.

La “microfragmentación” que impulsa Massa, el armado amplio que imagina Cristina Fernández de Kirchner, las dudas sobre candidaturas, las tensiones con figuras como Sergio Uñac… todo configura un escenario donde el peronismo todavía está discutiéndose a sí mismo, más que construyendo una alternativa sólida.

Mientras tanto, el oficialismo también juega su propia partida. La figura de Manuel Adorni, envuelta en polémicas, no parece debilitar del todo el esquema de poder, que sigue contenido por la estructura libertaria y la centralidad presidencial.

Lo que no se dice:
El peronismo no está cerca del poder: está cerca de creer que lo está. Y esa diferencia, en política, suele ser determinante.

Doble lectura:

  • Versión peronista: “Falta poco, el ciclo se agota”.
  • Lectura real: “No sabemos cómo construir mayoría, pero apostamos a que el desgaste haga el trabajo”.

El cerdo flaco también creía que el maíz estaba cerca.

Pero nunca sembró.

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Por AM para https://www.analisislitoral.com.ar/

MEDICIONES INTERNAS

El dato de la prestigiosa consultora de origen brasileño que hace estudios en distintos países del mundo, es coincidente con el que manejan encuestadoras locales, que advierten un derrumbe en la imagen presidencial y en las expectativas para lo que resta del mandato.

En el peronismo circulan, incluso, otros datos más complicados. La última medición que le llegó a Massa muestra a Milei con 32 puntos de imagen positiva. El líder del Frente Renovador se regocija, además, con la medición de la consultora Alaska, de Juan Courel, que desde diciembre de 2023 pregunta a los encuestados a quién votarían si el domingo próximo se repitiera el ballotage de 2023. En marzo, por cuarta vez desde que inició el ciclo, el ganador de la pregunta fue Massa, por 52,1% a 47,9%.

La consultora Alaska presunta todos los meses qué pasaría si se repitiera el ballotage entre Javier Milei y Sergio Massa.
La consultora Alaska presunta todos los meses qué pasaría si se repitiera el ballotage entre Javier Milei y Sergio Massa.

Con todo, hay voces internas del peronismo que avisan que hay que cuidarse del efecto búmeran. “Si seguimos mostrando esta foto, vamos a juntar a los antiperonistas. Se aglutinan enseguida”, advierte un dirigente que sigue de cerca los números de las encuestas. La foto de la multitud el 24 de marzo, dice, opera como una alarma para el Gobierno, que no consiguió ni siquiera que se le prestara atención al video que presentó como “El día de la memoria completa”. En el canal de Youtube de la Casa Rosada, la pieza audiovisual tuvo apenas 140 mil vistas y menos de cinco mil likes.

Adorni, el gato y las cinco patas

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En la Argentina, encontrarle la quinta pata al gato no es un ejercicio ocasional: es casi una disciplina olímpica. Y el caso de Manuel Adorni parece haber activado, una vez más, ese reflejo condicionado de cierta parte del periodismo.

Partamos de lo obvio: el proceder del funcionario puede calificarse, como mínimo, de desprolijo. Y no es un detalle menor tratándose de alguien con responsabilidades institucionales de peso. Ahora bien, de ahí a construir un escándalo de proporciones épicas hay un trecho que algunos están demasiado dispuestos a recorrer… incluso sin pruebas sólidas.

Porque si algo debería caracterizar al periodismo —en su versión más elemental— es investigar, constatar y luego denunciar. En ese orden. No al revés.

Sin embargo, asistimos a un fenómeno cada vez más evidente: la necesidad de “rascar la olla” aun cuando los hechos disponibles apenas sostienen hipótesis débiles o interpretaciones forzadas. Y ahí aparece una contradicción incómoda: muchos de los que hoy señalan con el dedo, en otros tiempos compartían cercanía —ideológica o material— con aquellos a quienes ahora pretenden juzgar.

No es intención de esta nota defender a Adorni. Sería un error conceptual. Pero sí resulta inevitable señalar la doble vara.

Durante más de dos décadas, buena parte del sistema político y mediático convivió —cuando no directamente ignoró— hechos de corrupción de una magnitud que hoy cuesta dimensionar sin indignarse. El caso de la reestatización de YPF, que derivó en un fallo millonario contra el país, es apenas un ejemplo de decisiones ruinosas que terminamos pagando todos los argentinos.

Otro caso paradigmático: la llamada Causa Cuadernos, con un volumen de pruebas que, en cualquier sistema institucional sano, habría generado consecuencias mucho más profundas. Sin embargo, para algunos medios, ese expediente parece haber quedado archivado en la sección de “temas incómodos”.

¿Memoria selectiva? ¿Conveniencia editorial? ¿O simplemente nostalgia de épocas donde ciertos “incentivos” hacían más llevadera la cobertura?

El problema no es nuevo, pero sí persistente. Y no se limita a la escena nacional. En provincias y municipios, la lógica se replica: funcionarios, gobernadores, intendentes y concejales que, en pocos años, logran patrimonios difíciles de explicar sin ruborizarse. La política como mecanismo de ascenso económico rápido —y muchas veces impune.

En ese contexto, no sorprende que cualquier excusa sea válida para desgastar al gobierno de turno. Mucho más cuando decisiones recientes —como el posicionamiento frente al fallo de YPF— comienzan a reconfigurar el tablero político.

La discusión de fondo, entonces, no es Adorni. Es otra.

Es si la sociedad argentina está dispuesta, de una vez por todas, a separar la paja del trigo. A distinguir entre errores, torpezas o desprolijidades —criticables, sin duda— y estructuras sistemáticas de corrupción que durante años operaron con una naturalidad alarmante.

Porque si no logramos hacer esa diferencia básica, el riesgo es claro: seguir girando en círculo. Cambian los nombres, cambian los discursos, pero el resultado es el mismo.

Y los que esperan en la gatera —con experiencia comprobada en el arte de saquear sin consecuencias— no necesitan mucho más que eso para volver.

Redacción

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Argentina 2026: entre el espejo de la grieta y la oportunidad de reconstruirse

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Hubo un tiempo en que la Argentina se pensó —y se contó a sí misma— como un crisol de razas. Una sociedad que, nacida de la diversidad, logró forjar generaciones de ciudadanos trabajadores, creativos y, en muchos casos, profundamente honestos. Esa identidad no fue un mito vacío: fue una aspiración sostenida durante décadas, incluso en medio de crisis recurrentes.

Pero en algún punto del camino —y allí es donde la historia aún tiene deudas por explicar— algo se quebró. No de forma abrupta, sino progresiva. Ese quiebre hoy tiene nombre propio: la “grieta”. Una división que ya no solo organiza el debate político, sino que condiciona la forma en que millones de argentinos interpretan la realidad, juzgan al otro y hasta definen su pertenencia social.

Lo más inquietante no es la existencia de diferencias —naturales en cualquier democracia—, sino la intensidad emocional con la que se viven. Como si el desacuerdo político hubiera mutado en una lógica casi tribal, donde el adversario no es alguien con otra mirada, sino alguien a derrotar. En ese terreno, el análisis racional pierde espacio frente a reacciones viscerales, muchas veces cargadas de frustración acumulada.

Durante años, la Argentina convivió con un sistema donde la corrupción dejó de ser excepción para convertirse, en muchos casos, en una práctica tolerada. Desde los niveles más altos del poder hasta los escalones más bajos de la administración, se instaló una lógica perversa: si el de arriba roba, el de abajo también puede hacerlo. Ese mecanismo no solo erosionó las instituciones, sino que también deterioró el contrato moral de la sociedad consigo misma.

En ese contexto emergió el gobierno de Javier Milei, con una promesa explícita de ruptura. Un intento —con aciertos y errores— de modificar reglas de juego que parecían inamovibles. La reducción del gasto, el recorte de privilegios y el cuestionamiento a estructuras históricas no solo generaron apoyo, sino también una resistencia intensa, en muchos casos proveniente de sectores que durante años se beneficiaron del esquema anterior.

La comunicación también cambió. Parte del sistema mediático tradicional, que durante años convivió con la pauta oficial como fuente central de financiamiento, se vio obligado a reconfigurarse en un ecosistema donde las redes sociales permiten una identificación más directa —y muchas veces más cruda— de posicionamientos e intereses. Esa transformación expone, pero también polariza aún más.

Ahora bien, reconocer el punto de partida no implica justificar todo el presente. El actual gobierno ha cometido errores, algunos atribuibles a la inexperiencia, otros al vértigo de querer acelerar cambios estructurales en tiempos políticos y sociales que no siempre acompañan. La expectativa de resultados inmediatos choca con una realidad compleja: no existen soluciones mágicas para décadas de deterioro.

En paralelo, una parte de la sociedad observa con paciencia —aunque no ilimitada— este proceso. Otra, en cambio, parece encontrar en cada tropiezo una confirmación de sus propias certezas. Allí aparece una pregunta incómoda pero necesaria: ¿por qué el fracaso del otro genera, en algunos casos, una satisfacción que roza lo emocionalmente preocupante?

Esa reacción no es nueva, pero sí más visible. Y tal vez sea uno de los síntomas más profundos de la grieta: la incapacidad de reconocer que, más allá de las diferencias, el destino sigue siendo común. Que el éxito o el fracaso de un rumbo político no impacta solo en un sector, sino en el conjunto de la sociedad.

Por eso, más allá de nombres propios o coyunturas, el desafío de la Argentina en 2026 parece ser otro: recuperar una mínima noción de proyecto compartido. Entender que el control ciudadano sobre los funcionarios —hoy más expuesto que nunca— debe ser una práctica permanente, no selectiva. Y que la exigencia de transparencia no puede depender de quién gobierne.

Lo que no se dice

La grieta no es solo política: es también cultural, emocional y hasta moral. Y mientras siga siendo funcional a quienes viven de esa división, difícilmente desaparezca por sí sola.

La pregunta de fondo

¿Puede la Argentina superar esta lógica de enfrentamiento permanente y reconstruir una idea de futuro común?
¿O estamos condenados a repetir un ciclo donde cada intento de cambio termina atrapado en la misma disputa que dice querer resolver?

Redacción Análisis Litoral