Adrián Lampazzi: «La política convirtió a Concordia en la ciudad más pobre del país y ese título solo sirvió para traer planes de asistencialismo»

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En diálogo con el programa Punto de Inflexión (sábados de 9 a 12 por FM 106.1 MHz – Radio Rivadavia Concordia), el presidente del Centro de Comercio, Industria y Servicios de Concordia (CCISC) apuntó contra las sucesivas gestiones municipales por la falta de un plan estratégico a largo plazo. Advirtió el grave impacto que tiene este estigma en el turismo local y reclamó la reactivación del Observatorio Económico para conocer el verdadero Producto Bruto Interno de esta ciudad y la región.

En un análisis crudo y estructural sobre el presente socioeconómico de la ciudad, el presidente del Centro de Comercio, Industria y Servicios de Concordia (CCISC), Adrián Lampazzi, cuestionó con dureza el rol de la dirigencia política de las últimas décadas. El referente empresarial y catedrático de la UNER sentenció que la falta de planificación estratégica transformó a Concordia en una economía dependiente del Estado y advirtió las secuelas que hoy se pagan en materia de desarrollo e inversión.

«La única planificación estratégica que ha habido en las últimas décadas fue una planificación política: ver quién es concejal, quién es intendente y qué cargo sigue. La ciudad se estructuró alrededor del Estado, y en un momento donde el paradigma cambió porque el Estado ya no le da de comer a nadie, la situación se complicó», disparó Lampazzi en el inicio de la entrevista.

El licenciado lamentó que el recurrente indicador oficial de vulnerabilidad social fuera utilizado de forma oportunista por los sucesivos gobiernos: «Ese título de ser la ciudad más pobre del país solo sirvió para que los funcionarios traigan planes de asistencialismo», opinó, agregando que ese estigma destruye el posicionamiento de la marca local. «Hoy lo estamos pagando caro en materia de turismo: ¿quién va a querer venir a hacer turismo a la ciudad más pobre de la Argentina?», interpeló.

El contraste regional y la fuga de empresas

Durante la mesa de debate, se analizó la preocupante asimetría financiera entre Concordia y localidades vecinas de menor densidad demográfica pero mayor dinamismo comercial, como Chajarí. «Concordia está minusválida en cuanto a la circulación de dinero en el circuito financiero», se planteó en el programa.

Lampazzi coincidió en el diagnóstico y graficó la pérdida de terreno de las economías regionales frente a provincias vecinas como Corrientes, donde se han radicado importantes aserraderos y firmas citrícolas nacidas originalmente en Concordia debido a mejores condiciones de competitividad, costos energéticos y políticas de atracción de inversiones:

Pérdida citrícola: El dirigente recordó que el 85% de la producción citrícola de la provincia se concentraba históricamente en la región, un volumen que sufrió un fuerte retroceso.

El sector maderero: Hoy es el principal sostén productivo local, aunque actualmente se encuentra afectado por el parate y la caída de la construcción a nivel nacional.

Falta de valor agregado: El referente ejemplificó cómo en localidades vecinas o en la República Oriental del Uruguay pequeños emprendimientos logran exportar decenas de contenedores semanales de madera procesada a China o jugos a Japón, mientras que a nivel local las trabas internas desalientan la exportación.

La necesidad urgente de datos reales: El Observatorio Económico

Uno de los reclamos más enérgicos de Lampazzi fue la falta de estadísticas fiables para poder trazar un rumbo comercial e industrial a 15 o 20 años. En ese sentido, criticó que los proyectos técnicos suelan ser «espasmódicos» y queden truncos con los cambios de signo político, como ocurrió en su momento con el Polo Tecnológico regional o, más recientemente, con el Observatorio Económico local.

Sin brújula financiera

«A ciencia cierta, hoy no sabemos cuántas empresas activas hay en Concordia. Los datos municipales están desactualizados y figuran hasta cuatro o cinco firmas en un mismo domicilio que ya cerraron hace años. No sabemos cuál es el Producto Bruto Interno de Concordia, ni cuánto dinero real circula, ni qué rubro aporta más a la torta económica. Sin información científica simplificada, es imposible pararse ante un funcionario nacional a exigir lo que la ciudad necesita», explicó el presidente del CCISC.

Una «tormenta perfecta» sobre el comercio tradicional

Respecto a la situación comercial, Lampazzi describió un escenario complejo marcado por una «tormenta perfecta». Detalló que en la zona céntrica hay un 25% más de locales comerciales que hace cuatro años, pero que esta expansión no responde a un crecimiento del consumo, sino a aperturas por «corazonada» o desesperación ante el desempleo (como poner una panadería enfrente de otra), lo que genera canibalización de precios y posteriores cierres masivos. A esto se le suma el avance irreversible del comercio electrónico y el estancamiento de la agenda PYME en la macroeconomía nacional.

Finalmente, y a pesar del duro panorama, Lampazzi ratificó el compromiso del Centro de Comercio para entablar canales de diálogo con la actual gestión municipal en pos de revertir la matriz productiva: «No hay una sola cosa que nos vaya a salvar, como lo fue el arándano en su momento. Tenemos que ir trabajando pasito a pasito, escalón por escalón. Esta semana tuvimos conversaciones con el área de desarrollo productivo y vamos a aportar todo lo que podamos, como lo hicimos con todas las gestiones anteriores, por el bien de la ciudad», dijo y concluyó opinando que la revisión del costo de la energía eléctrica sigue siendo la principal tarea pendiente para volver a hacer atractiva la radicación de industrias en el Parque Industrial de Concordia.

Fuente: Programa Punto de Inflexión – FM 106.10 MHz Radio Rivadavia Concordia.

Redacción: 7Páginas.

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La encuesta que confirma lo que Concordia se niega a discutir

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CONCORDIA 2055 | Ideas para construir la ciudad del futuro

La economía de Concordia atraviesa uno de sus momentos más complejos y la última encuesta del Centro de Comercio, Industria y Servicios no hace más que confirmar una realidad que desde Análisis Litoral venimos señalando desde hace tiempo: la ciudad enfrenta un problema estructural que excede la coyuntura comercial.

Los números del Centro de Comercio revelan mucho más que una caída de ventas: muestran el agotamiento del modelo económico de la ciudad.

Cada encuesta deja datos. Pero algunas dejan, además, un mensaje que va mucho más allá de los porcentajes. La publicada por el Centro de Comercio, Industria y Servicios de Concordia no es solamente una fotografía de la actividad económica durante el primer semestre de 2026. Es, probablemente, el diagnóstico más claro de una realidad que desde Análisis Litoral venimos señalando desde hace tiempo.

Con demasiada frecuencia, el debate público se concentra en las consecuencias y no en las causas. Se habla de la caída de las ventas, del cierre de comercios, de la pérdida de rentabilidad, de los despidos o de la presión impositiva. Todo eso es real. Todo eso preocupa. Pero la pregunta de fondo sigue sin aparecer: ¿por qué una ciudad con semejante potencial continúa atrapada en un ciclo permanente de estancamiento?

Los números son elocuentes. Casi siete de cada diez empresas reconocen que vendieron menos que hace un año. También siete de cada diez afirman que su rentabilidad empeoró. La mitad identifica a la caída de las ventas como el principal problema de su actividad y casi el 74% reclama una reducción de la presión fiscal. Sin embargo, detrás de esos datos aparece otro mucho más significativo: la economía local continúa dependiendo casi exclusivamente del consumo interno.

Y allí comienza el verdadero problema.

Cuando una ciudad basa su crecimiento únicamente en el mercado local, cualquier retracción del consumo provoca un efecto dominó sobre toda la economía. Comercios, industrias, servicios y profesionales terminan compitiendo por una demanda que cada vez tiene menor capacidad de compra. Es un círculo vicioso que Concordia conoce demasiado bien.

Lo llamativo es que la propia encuesta deja entrever esa limitación. Apenas un reducido porcentaje de los empresarios considera prioritario acceder a nuevos mercados internacionales, mientras que el intercambio comercial con Uruguay tiene una incidencia prácticamente nula para la mayoría de las empresas consultadas. Resulta difícil comprender semejante desconexión en una ciudad ubicada sobre un puente internacional, dentro del corredor del Mercosur y con una producción regional que ya exporta al mundo.

Esto no significa desconocer los problemas cotidianos que enfrentan las pymes. La presión impositiva existe. El costo de la energía preocupa. El acceso al financiamiento sigue siendo limitado. Pero ninguna ciudad cambió su destino únicamente bajando impuestos. Las ciudades que lograron desarrollarse lo hicieron porque construyeron una estrategia productiva, fortalecieron su infraestructura logística, promovieron la innovación y generaron condiciones para que las empresas pudieran crecer más allá de su mercado local.

Precisamente esa es la discusión que Concordia todavía no se anima a dar.

Desde hace años, Análisis Litoral viene sosteniendo que la ciudad necesita mucho más que medidas de coyuntura. Necesita un verdadero Plan Estratégico Productivo, capaz de definir hacia dónde quiere ir durante las próximas tres décadas. Un proyecto que trascienda gobiernos, partidos políticos y períodos electorales, y que involucre al Estado, al sector privado, a las universidades y a las instituciones intermedias.

La encuesta también deja señales que invitan al optimismo. Más de la mitad de las empresas realizaron inversiones durante el último año y un porcentaje similar planea seguir invirtiendo en los próximos meses. Es decir, el empresariado no ha perdido la voluntad de apostar por Concordia. Lo que necesita es un horizonte claro, reglas estables y una ciudad que deje de administrar urgencias para comenzar a construir oportunidades.

Hay otro dato que no debería pasar inadvertido. Mientras se discuten los despidos en el sector público, el 27,8% de las empresas anticipa que reducirá personal en los próximos meses y apenas un 8,7% prevé incorporar trabajadores. Esto confirma que el empleo privado tampoco encuentra condiciones para expandirse. La consecuencia es evidente: si el Estado reduce su planta y el sector privado no puede absorber esa mano de obra, la pobreza seguirá creciendo.

Por eso insistimos en que el debate no puede agotarse en el ajuste del gasto público ni en la presión tributaria. La verdadera discusión es cómo generar una economía capaz de crear empleo genuino, atraer inversiones y exportar más.

Concordia posee recursos naturales, producción agroindustrial, universidades, capital humano, un puerto, un aeropuerto recientemente renovado y una ubicación geográfica privilegiada. Lo que no tiene es un proyecto común que articule todas esas fortalezas en una misma dirección.

La encuesta del Centro de Comercio no hace más que confirmar esa realidad.

No estamos frente a una simple crisis comercial.

Estamos frente al agotamiento de un modelo económico que hace décadas dejó de ofrecer respuestas.

Y cuanto más tiempo posterguemos esta discusión, más difícil será abandonar el triste lugar que Concordia ocupa desde hace años entre las ciudades con mayores índices de pobreza del país.

Quizás haya llegado el momento de dejar de preguntarnos por qué caen las ventas y empezar a preguntarnos algo mucho más importante:

¿Qué ciudad queremos construir para que dentro de diez, veinte o treinta años nuestros comercios, nuestras industrias y nuestros jóvenes ya no dependan únicamente del consumo local para crecer?

Porque las encuestas sirven para medir el presente.

Pero las grandes decisiones se toman pensando en el futuro.

Los porcentajes de esta encuesta describen la realidad de hoy. La ausencia de un proyecto productivo explica por qué esa realidad se repite desde hace décadas. El desafío ya no es interpretar los números. El desafío es animarse, de una vez por todas, a cambiar el modelo.

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Por : Alejandro Monzon para https://www.analisislitoral.com.ar/

El tiempo en Entre Ríos: anuncian un fin de semana estable y sin lluvias

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El pronóstico anticipa jornadas frescas, con nubosidad variable y sin precipitaciones durante el sábado y el domingo. Para la noche, cuando la Selección Argentina enfrente a Suiza por el Mundial 2026, también se esperan condiciones estables.

El tiempo en Entre Ríos se mantendrá estable durante todo el fin de semana, con temperaturas frescas durante las primeras horas del día, nubosidad variable y sin probabilidades significativas de precipitaciones. Las condiciones permitirán desarrollar actividades al aire libre sin mayores inconvenientes.

Para este sábado se espera una jornada con cielo entre parcialmente y mayormente nublado. De acuerdo con el pronóstico, las temperaturas se mantendrán bajas durante la mañana y ascenderán moderadamente por la tarde, sin lluvias previstas.

La estabilidad también será protagonista durante la noche, un dato especialmente esperado por quienes planean reunirse para seguir el partido de la Selección Argentina ante Suiza por los cuartos de final del Mundial 2026. 

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Cómo estará el tiempo durante Argentina-Suiza

El encuentro comenzará este sábado a las 22, hora argentina, y para ese momento se espera una noche fresca en Paraná y buena parte de Entre Ríos, sin precipitaciones que compliquen reuniones o actividades previstas para acompañar el partido. Argentina buscará ante Suiza un lugar en las semifinales del torneo.

Las temperaturas descenderán progresivamente después de la tarde, por lo que quienes tengan previsto reunirse al aire libre deberán tener en cuenta el ambiente frío propio de la noche invernal.

Para el domingo continuará un panorama similar. Se espera cielo parcialmente soleado, con una temperatura máxima cercana a los 15 grados en Paraná y sin cambios importantes en las condiciones meteorológicas.

El sol ganará protagonismo desde el lunes

El comienzo de la próxima semana traerá una mayor presencia del sol. Para el lunes se prevé una jornada principalmente soleada en Paraná, con temperaturas que podrían ubicarse entre los 7 y los 16 grados.

El martes continuará el tiempo estable, aunque con intervalos de nubes y sol y un leve ascenso térmico, con una máxima prevista cercana a los 18 grados.

De esta manera, Entre Ríos atravesará varios días sin lluvias y con condiciones meteorológicas estables, desde este sábado y durante el inicio de la próxima semana.

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Protesta contra Azcué en el Teatro Odeón en plena Gala del 9 de Julio

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La fiesta patria tuvo otro clima en Concordia. Minutos antes de que arrancara la tradicional Gala de Honor por el 9 de Julio, organizada por la Municipalidad, una nutrida protesta se instaló en la puerta del Teatro Odeón y le puso tensión a una noche que el intendente Francisco Azcué hubiera preferido sin contratiempos.

Con bombos, banderas y cánticos, dirigentes sindicales, trabajadores municipales y militantes de distintas organizaciones se apostaron sobre el ingreso al teatro para visibilizar el conflicto que sacude a la gestión: más de 100 despidos dispuestos la semana pasada. El reclamo fue directo y sin eufemismos, apuntando contra la conducción de Azcué y las decisiones que dejaron a decenas de empleados en la calle.

La concentración obligó a la Policía a desplegar un operativo de seguridad y a montar un cordón sobre el acceso al teatro para garantizar el ingreso del intendente, los integrantes de su gabinete y los demás invitados a la velada. La imagen fue elocuente: por un lado, el protocolo oficial de la celebración patria; por el otro, trabajadores reclamando sus puestos de trabajo.

De esta manera, la víspera del Día de la Independencia en Concordia quedó marcada por el conflicto que la gestión municipal no logró resolver antes de la fecha. El traslado de la protesta al acto oficial más importante del año le dio al reclamo una visibilidad que difícilmente hubiera conseguido en otro escenario. El conflicto por los despidos sigue abierto y, por ahora, sin señales de resolución.

Cresto le pide al PJ de Concordia que defina las reglas electorales

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Hay tensión interna en el peronismo de Concordia. El ex secretario de Deportes Marcelo Cresto no se quedó callado y le mandó una carta formal al presidente del Partido Justicialista local, Agustín Cáceres, reclamando definiciones concretas sobre cómo el partido va a seleccionar candidatos de cara a las próximas elecciones. La pregunta de fondo es simple y urgente: si no hay PASO, ¿quién decide y cómo?

Cresto presentó la nota en su carácter de afiliado y militante justicialista, y el tono es el de alguien que quiere respuestas antes de que el tren pase. En el escrito señala que los debates sobre la posible eliminación de las PASO, sumados a las declaraciones públicas sobre las dificultades económicas del PJ provincial para sostener una interna, generan «naturalmente inquietudes en muchos compañeros y compañeras» respecto a cómo se van a garantizar los procesos de participación interna.

El planteo no es menor. Si el partido no puede pagar una interna y encima las PASO desaparecen del mapa, ¿qué mecanismo queda para que los militantes tengan voz? Esa es la pregunta que Cresto pone sobre la mesa, y que la conducción del PJ de Concordia todavía no respondió públicamente. El ex funcionario pide que se informe cuál será la posición del partido local frente a ese escenario, especialmente si a nivel provincial no pudieran garantizarse mecanismos de elección «por razones económicas u organizativas».

En el texto también reivindica la historia del movimiento: «nuestro movimiento histórico siempre se fortaleció cuando garantizó la participación de sus militantes», dice, y pide que las diferencias y propuestas se expresen dentro del marco partidario «con reglas conocidas por todos». No es un ataque, pero es una advertencia clara: sin reglas del juego explícitas, la unidad se construye sobre arena.

Cresto cierra su presentación aclarando que el objetivo es «contribuir al fortalecimiento institucional del Partido Justicialista» y promover el diálogo en un momento donde la sociedad, según sus palabras, demanda más participación y responsabilidad política. La pelota quedó en la cancha de Cáceres y la conducción partidaria de Concordia, que deberá responder si quiere evitar que el malestar interno crezca en silencio.

Concordia no se empobreció en siete meses: cuarenta años sin desarrollo explican la agonía del comercio

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Es fácil culpar al gobierno de turno. Lo difícil es reconocer que nadie planificó el futuro económico de la ciudad.

Por Alejandro Monzón – Análisis Litoral

Los casi 500 despidos registrados durante 2026 en el comercio de Concordia constituyen un dato alarmante que nadie debería minimizar. Detrás de cada baja laboral hay una familia que pierde ingresos, un comercio que deja de sostener su estructura y una ciudad que continúa debilitando su ya frágil economía. Sin embargo, frente a este escenario aparece una pregunta que pocos se animan a formular: ¿realmente esta crisis comenzó con el actual gobierno nacional o simplemente terminó de exponer un problema que lleva décadas incubándose?

Si la respuesta fuera que todo empezó hace apenas dos años, alcanzaría con cambiar un presidente para que Concordia recuperara su dinamismo económico. Pero la realidad demuestra exactamente lo contrario. Desde hace mucho tiempo la ciudad encabeza los indicadores más preocupantes del país: pobreza, indigencia, empleo informal, salarios deprimidos, dependencia del Estado y una inversión privada prácticamente inexistente. Nada de eso nació con la actual administración nacional. Es la consecuencia de cuarenta años de ausencia de una verdadera política de desarrollo.

Una economía con poco dinero para demasiada gente

Existe un aspecto estructural del que casi nadie habla y que resulta fundamental para comprender lo que hoy sucede. Concordia es una ciudad con un volumen de dinero circulante extremadamente bajo en relación con la cantidad de habitantes que sostiene, incluyendo una amplia periferia que también depende de su actividad comercial. La economía local se alimenta principalmente de salarios públicos, jubilaciones, programas sociales y un reducido sector privado tradicional. En otras palabras, el mismo dinero debe repartirse entre cada vez más personas.

Cuando el circulante es escaso, el consumo inevitablemente cae. Si el consumo disminuye, los comercios venden menos; cuando venden menos, comienzan a reducir personal y, finalmente, algunos terminan cerrando sus puertas. No existe ninguna fórmula mágica para evitar ese proceso. Mientras otras ciudades generaron nuevas fuentes de riqueza mediante industrias, tecnología, logística, exportaciones o servicios de alto valor agregado, Concordia continuó dependiendo casi exclusivamente del consumo interno. Ese modelo terminó agotándose.

El sindicalismo también debe hacer su autocrítica

Escuchar hoy al sindicalismo reclamar por la pérdida de puestos de trabajo resulta absolutamente válido. Lo que no puede omitirse es una reflexión mucho más profunda sobre el papel que esas organizaciones desempeñaron durante las últimas décadas. Defender el salario siempre fue una bandera legítima, pero defender al trabajador también implica preguntarse qué tipo de empleo tendrá la ciudad dentro de veinte años.

¿Cuántas veces se impulsó desde los gremios un verdadero plan de reconversión laboral? ¿Cuántas oportunidades se promovieron para capacitar trabajadores en nuevas tecnologías, oficios modernos o actividades vinculadas a la economía del conocimiento? ¿Cuántas veces se exigieron políticas destinadas a incrementar el Producto Bruto Local en lugar de limitar la discusión únicamente a las paritarias? Lamentablemente, esa agenda casi nunca existió y hoy la ciudad paga el costo de haber pensado siempre en la coyuntura y muy pocas veces en el futuro.

Las instituciones empresarias tampoco estuvieron a la altura

Sería injusto concentrar todas las responsabilidades en la dirigencia política. Las instituciones empresarias de Concordia tampoco lograron convertirse en el motor de transformación que la ciudad necesitaba. El Centro de Industria y Comercio mantuvo históricamente una relación demasiado complaciente con los distintos gobiernos de turno, sin ejercer la presión institucional que sí desarrollan entidades similares en ciudades con mayor crecimiento.

Algo similar ocurrió con ASODECO, una organización creada precisamente para promover el desarrollo económico regional. Con el paso del tiempo perdió protagonismo y dejó de liderar las discusiones estratégicas que alguna vez justificaron su existencia. Mientras en otras localidades las cámaras empresarias impulsaban parques industriales, incentivos fiscales, infraestructura y programas de innovación, en Concordia predominó una actitud más cercana al acompañamiento institucional que a la exigencia de políticas públicas concretas.

Nunca se preparó a la ciudad para crear empresas

Quizás el error más grave haya sido otro: nunca se construyó un ecosistema que enseñara a generar empresas. Mientras numerosas ciudades desarrollaban incubadoras de emprendimientos, polos tecnológicos y programas permanentes para emprendedores, Concordia continuó esperando que el empleo proviniera casi exclusivamente del Estado o de los comercios tradicionales.

Una incubadora de empresas habría permitido ofrecer capacitación empresarial, asesoramiento jurídico, asistencia contable, mentorías, financiamiento inicial, redes de contacto y herramientas para adaptarse a los cambios tecnológicos. En definitiva, habría formado empresarios capaces de sobrevivir en una economía cada vez más competitiva. Muchos de quienes hoy bajan definitivamente sus persianas jamás recibieron ese acompañamiento.

El comercio cambió y muchos nunca lograron adaptarse

También cambió profundamente el consumidor. Las plataformas digitales modificaron para siempre la manera de comprar. Hoy cualquier vecino puede adquirir un producto desde su teléfono celular y recibirlo pocas horas después en su domicilio. Ya no se trata solamente de Mercado Libre; existen decenas de plataformas, redes sociales y sistemas logísticos que transformaron los hábitos de consumo.

Las nuevas generaciones comparan precios en segundos, utilizan billeteras virtuales, buscan promociones permanentes y priorizan la comodidad. Muchos pequeños comerciantes concordienses nunca lograron adaptarse a esa nueva realidad. No necesariamente por falta de capacidad, sino porque nadie los preparó para competir en un mercado completamente diferente al que conocían.

Una recorrida por la ciudad alcanza para entender la crisis

No hacen falta estadísticas para advertir la gravedad del problema. Basta recorrer los distintos corredores comerciales de Concordia para encontrar locales vacíos, carteles de alquiler, vidrieras cerradas y emprendimientos que desaparecieron después de muchos años de trabajo.

Lo mismo ocurre con algunos espacios creados para ordenar la actividad comercial informal, como mercados populares, patios de compras o ferias permanentes. El caso de Las Palmeritas resulta particularmente simbólico. Comerciantes asfixiados por alquileres incompatibles con la realidad económica, sin incentivos para atraer consumidores y con una demanda cada vez menor terminan abandonando sus locales porque simplemente los números dejaron de cerrar.

El Estado municipal tampoco facilita producir

Mientras tanto, abrir un comercio continúa siendo una tarea compleja. Trámites administrativos, habilitaciones extensas, múltiples tasas municipales y una pesada carga burocrática terminan desalentando a quienes desean invertir. Si Concordia pretende recuperar el empleo privado, deberá comenzar por facilitar la actividad económica y dejar de tratar al emprendedor como si fuera únicamente un contribuyente al que hay que cobrarle más.

La energía también debería formar parte del debate

Cualquier verdadero plan de recuperación económica debería incorporar una discusión seria sobre el costo energético. Resulta difícil imaginar un proceso de desarrollo cuando producir o mantener un comercio abierto implica afrontar tarifas que reducen la competitividad local. Concordia debería reclamar un esquema energético diferencial que contemple su realidad económica y social. No como un privilegio, sino como una herramienta para recuperar competitividad, atraer inversiones y generar empleo genuino.

Buscar un único culpable también es una forma de ocultar responsabilidades

Es sencillo responsabilizar exclusivamente al gobierno nacional. También resulta políticamente rentable para muchos dirigentes y funcional para determinados sectores periodísticos que durante décadas guardaron silencio frente al deterioro estructural de la ciudad. Pero esa explicación es incompleta. Si el problema fuera únicamente la política económica actual, Concordia no encabezaría desde hace tantos años los índices de pobreza de la Argentina.

La realidad demuestra que existen responsabilidades compartidas. Políticas, sindicales, empresariales, institucionales y también sociales. Durante demasiado tiempo todos discutieron cómo administrar la pobreza, pero muy pocos debatieron seriamente cómo generar riqueza.

El gran ausente: un Observatorio Económico Regional

Resulta incomprensible que una ciudad con semejantes niveles de pobreza nunca haya creado un Observatorio Económico Regional. Una herramienta técnica e independiente permitiría conocer con precisión cuántas empresas nacen y desaparecen cada año, cuánto dinero circula realmente, qué sectores generan empleo, cuáles se encuentran en retroceso y cuáles ofrecen oportunidades de crecimiento.

Esa información debería ser pública y actualizarse de manera permanente para orientar decisiones de gobiernos, empresarios, universidades y organizaciones sociales. Varios intendentes tuvieron la posibilidad de impulsarlo y ninguno lo hizo. Tal vez porque medir con objetividad también obliga a asumir responsabilidades.

La reconstrucción empieza diciendo la verdad

Concordia atraviesa uno de los momentos económicos más delicados de su historia reciente. Sin embargo, reducir toda la discusión a una pelea entre oficialismo y oposición nacional implica volver a repetir el mismo error que nos condujo hasta aquí. La ciudad necesita una verdadera rehabilitación económica basada en acuerdos de largo plazo entre el Estado, el sector privado, las instituciones educativas, los trabajadores y la sociedad civil.

Seguir administrando pobreza ya no alcanza. Es momento de comenzar a producir riqueza. Porque si dentro de otros diez años continuamos buscando un nuevo culpable sin revisar las responsabilidades acumuladas durante las últimas cuatro décadas, el resultado volverá a ser el mismo: más comercios cerrados, más empleo perdido y una ciudad resignada a convivir con una pobreza que nunca decidió enfrentar en serio.

"Las ciudades no son pobres por casualidad. Se vuelven pobres cuando dejan de pensar en el futuro y se conforman con administrar el presente."
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Por Alejandro Monzón
Análisis Litoral

Pueblo General Belgrano presentó en Buenos Aires la primera edición del festival “Brasa y Botella”

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Con una propuesta que integrará gastronomía, turismo, producción e identidad entrerriana, fue presentado en la Casa de Entre Ríos en la Ciudad de Buenos Aires Brasa y Botella – Festival de Carnes, el evento que se realizará los días 15 y 16 de agosto en Pueblo Belgrano, departamento Gualeguaychú. La iniciativa reunirá competencias nacionales e internacionales de asadores, productores regionales, bodegas, emprendedores y espectáculos en vivo.

El intendente de Pueblo BelgranoFrancisco Fiorotto; la viceintendenta Carolina Gerling; y los organizadores Federico García y Carlos Alfieri fueron los encargados de presentar los principales ejes del festival, que ofrecerá una programación con competencias de asadores, gastronomía regional, vinos entrerrianos, espectáculos en vivo y un paseo de productores y emprendedores.

En la apertura del encuentro, el representante del Gobierno de Entre Ríos en Buenos Aires, José Mouliá, destacó la importancia de continuar impulsando iniciativas que integren producción, turismo y cultura para fortalecer el posicionamiento de la provincia. Asimismo, valoró especialmente la incorporación de la Copa Gurises, una competencia destinada a niños que promueve la transmisión de las tradiciones vinculadas al asado entre las nuevas generaciones.

Al referirse al impacto del evento, Fiorotto señaló: «Para Pueblo Belgrano este festival representa un antes y un después. Es una propuesta que impulsa nuestra economía, fortalece el turismo y nos permite mostrar todo el potencial que tiene la localidad. Contamos con unas 2.500 plazas de alojamiento y, por nuestra cercanía con Gualeguaychú y Fray Bentos, esperamos recibir visitantes de distintos puntos del país y también del exterior durante el fin de semana largo».

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Entre las principales actividades anunciadas se destacan la Copa Latinoamericana de Asadores, que llegará por primera vez a Entre Ríos con equipos de distintos países de la región; la Copa Argentina de Asadores; la Copa Asadores Kids; espacios gastronómicos; cocina en vivo; degustaciones de vinos; una feria de productores y espectáculos musicales. 

La presentación concluyó con una actuación del Ballet Folklórico de Pueblo Belgrano, que ofreció un espectáculo de danzas tradicionales como cierre del lanzamiento y puso en escena parte de la identidad cultural que acompañará la primera edición del festival.

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¿Otra vez a dedo? La militancia peronista cuestiona que los mismos nombres vuelvan a definir el futuro del PJ entrerriano

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Mientras comienzan a circular los primeros borradores de acuerdos para las elecciones de 2027, crece el malestar entre militantes y dirigentes de base que reclaman participación, renovación y elecciones internas. El rechazo no apunta solamente a los nombres, sino al mecanismo de decisión.

El peronismo entrerriano volvió a poner en marcha su maquinaria electoral. A casi un año de las elecciones de 2027, comenzaron a trascender los primeros acuerdos entre los principales sectores del partido con un objetivo claro: evitar una interna y construir listas de unidad.

Sin embargo, lejos de generar entusiasmo, estas negociaciones vuelven a despertar una vieja queja dentro de la militancia: la sensación de que las candidaturas se siguen resolviendo entre pocos dirigentes, lejos de las bases y sin debate político.

En Concordia, el esquema que circula con mayor fuerza ubica a Ángel Giano como candidato a intendente, acompañado por Leticia Ponzinibbio como candidata a viceintendenta. A ello se sumaría Armando Gay encabezando la lista de concejales y Gustavo Bordet como candidato a senador provincial.

Mientras tanto, para la gobernación aparecen nuevamente los nombres de Rosario Romero, Enrique Cresto y Guillermo Michel, todos referentes con amplia trayectoria dentro del justicialismo.

El reclamo no es sólo por los nombres

En distintos sectores del PJ entrerriano comienza a repetirse una pregunta incómoda:

¿Dónde quedó la renovación que se prometió después de las derrotas electorales?

Muchos militantes sostienen que, luego de perder el gobierno provincial y numerosas intendencias, el partido debía iniciar una profunda autocrítica. Sin embargo, observan que los primeros movimientos parecen conducir otra vez hacia un esquema donde los mismos dirigentes negocian entre sí el reparto de candidaturas.

La crítica apunta especialmente a la falta de participación de la militancia, de los jóvenes, de los referentes barriales y de quienes sostuvieron al partido durante los años más difíciles.

El fantasma de las listas de unidad

Aunque desde la conducción partidaria las listas de unidad suelen justificarse como un mecanismo para evitar fracturas internas y reducir costos de campaña, muchos afiliados consideran que, en la práctica, terminan reemplazando el voto de los peronistas por acuerdos de cúpula.

Las internas abiertas históricamente fueron una herramienta para legitimar liderazgos. Su ausencia genera, según numerosos dirigentes territoriales, una creciente desmovilización y un alejamiento de la militancia.

La sospecha que recorre las bases

En conversaciones políticas y redes sociales también aparece otra lectura, mucho más crítica y difícil de ignorar.

Hay quienes interpretan que algunas candidaturas no responderían únicamente a una estrategia electoral, sino también a la necesidad de conservar espacios de poder e inmunidad política frente a investigaciones judiciales presentes o futuras.

Esa percepción, instalada entre parte de la militancia, alimenta expresiones cargadas de enojo como:

“Otra vez a dedo.”

“Siempre los mismos.”

“¿Buscan representar al peronismo o conservar fueros?”

Es importante señalar que estas expresiones reflejan opiniones y cuestionamientos que circulan dentro de sectores del peronismo y no constituyen afirmaciones sobre situaciones judiciales concretas de los dirigentes mencionados.

Mientras tanto, el escenario cambia

La preocupación aumenta porque el escenario político de 2027 será muy distinto al de elecciones anteriores.

El gobernador Rogelio Frigerio trabaja para consolidar un frente con La Libertad Avanza, conformando un espacio competitivo que podría polarizar la elección provincial.

Frente a ese panorama, numerosos dirigentes de base advierten que insistir con las mismas figuras y con decisiones tomadas desde arriba podría profundizar el desgaste del justicialismo, especialmente entre los votantes independientes.

Lo que no se dice

El verdadero debate quizá no sea si Giano, Bordet, Cresto, Romero o Michel tienen condiciones para competir.

La discusión de fondo parece ser otra.

Después de la derrota de 2023, muchos esperaban un partido más abierto, con internas, renovación y participación de nuevos dirigentes.

Si finalmente las candidaturas vuelven a surgir de acuerdos reservados entre los principales referentes, el mensaje hacia la militancia podría ser el mismo de siempre: las decisiones continúan tomándose desde arriba.

Y cuando la militancia siente que su voz ya no influye, el riesgo no es solamente perder una elección: también puede perderse la confianza de quienes sostienen al partido en cada barrio, en cada unidad básica y en cada campaña electoral.

Concordia: despedir empleados sin crear trabajo es administrar el problema, no resolverlo

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La discusión que desde hace más de un año y medio atraviesa la gestión del intendente Francisco Azcué respecto de los despidos en la Municipalidad de Concordia merece un análisis mucho más profundo que la simple confrontación política.

Lo primero que debe decirse es que quienes gobernaron la ciudad durante las últimas décadas tienen escasa autoridad moral para opinar sobre esta crisis como si fueran observadores externos. El deterioro social que hoy exhibe Concordia no nació con esta gestión. Es el resultado de años de administraciones que jamás lograron construir una verdadera política de desarrollo económico. Durante décadas se administró la pobreza, pero nunca se planificó la riqueza. Se multiplicaron los empleos públicos como respuesta inmediata a la emergencia social, pero jamás se generaron las condiciones para que el sector privado absorbiera esa mano de obra mediante empleo genuino y sustentable. Ese es el verdadero fracaso.

Desarrollar una ciudad no consiste únicamente en equilibrar las cuentas municipales. Significa pensar qué producirá esa ciudad dentro de veinte o treinta años, cuáles serán sus ventajas competitivas, qué industrias podrán instalarse, qué infraestructura necesitarán los inversores y qué perfil laboral deberán tener los jóvenes. Nada de eso existe. Y lo más preocupante es que tampoco parece estar en la agenda actual.

Los despidos, por dolorosos que sean, podrían formar parte de una reorganización del Estado si previamente existiera un plan capaz de ofrecer alternativas reales para quienes dejan de depender del empleo público. Pero ocurre exactamente al revés: primero se elimina el ingreso y después se piensa qué hacer con las personas. Esa lógica condena a cientos de familias a seguir dependiendo de la asistencia social en una ciudad que desde hace años lidera los índices de pobreza del país.

La pregunta entonces resulta inevitable: ¿dónde está el plan productivo de Concordia? Porque no alcanza con hablar de capacitación laboral. ¿Capacitar para qué? ¿Qué industrias llegarán? ¿Qué cadenas de valor se pretenden desarrollar? ¿Cuáles serán los sectores estratégicos? ¿Cuál será el perfil industrial de la ciudad dentro de diez años? Nadie parece tener esas respuestas.

El enorme error de haber desperdiciado el aeropuerto

Existe un ejemplo que ilustra con claridad la falta de visión estratégica. Concordia posee un aeropuerto que podría haberse convertido en una verdadera plataforma logística para las exportaciones regionales. Sin embargo, jamás existió una decisión política seria destinada a transformarlo en un aeropuerto de cargas. Y allí probablemente se perdió una de las mayores oportunidades de desarrollo económico de la región.

Los grandes polos exportadores del mundo demuestran exactamente lo contrario. El aeropuerto de Zaragoza pasó de ser una terminal secundaria a convertirse en uno de los mayores centros europeos de carga aérea gracias al desarrollo de una poderosa plataforma logística que atrajo industrias, centros de distribución y empresas internacionales. El aeropuerto Leipzig/Halle creció alrededor de grandes operadores logísticos y hoy genera decenas de miles de empleos directos e indirectos vinculados al transporte y la industria. En Memphis, el aeropuerto internacional impulsó durante décadas el desarrollo económico regional gracias a la instalación de empresas de logística. En Miami, la carga aérea permitió consolidar la exportación de flores, frutas, pescados, medicamentos y productos perecederos provenientes de toda América Latina hacia Estados Unidos y Europa. En Sudamérica, el Aeropuerto Internacional Viracopos, en Campinas, transformó toda una región industrial gracias a la logística aérea aplicada a productos tecnológicos, farmacéuticos y de alto valor agregado.

Todos esos casos comparten una misma característica: primero llegó la infraestructura logística; después llegaron las inversiones; luego aparecieron las industrias y, finalmente, llegaron los empleos. Concordia hizo exactamente el recorrido inverso. Esperó que aparecieran las empresas sin ofrecer previamente las condiciones necesarias.

Exportar valor y no solamente volumen

Nuestra región produce alimentos, cítricos, arándanos, nuez pecán, miel, madera, arroz, carne, pescado, productos farmacéuticos y una enorme cantidad de bienes con alto valor agregado. Muchos de ellos terminan exportándose por vía marítima. Ese sistema resulta indispensable para grandes volúmenes, pero no necesariamente para mercadería perecedera o productos cuyo valor económico justifica el transporte aéreo.

La carga aérea permite llegar en pocas horas a mercados internacionales con frutas frescas, alimentos premium, flores, productos farmacéuticos, biotecnología, componentes industriales o mercadería de alto valor. Precisamente allí radica la diferencia entre vender materias primas y vender producción con mayor valor agregado.

Una oportunidad que nunca se construyó

Quizás el mayor error no haya sido no tener un aeropuerto de cargas. El verdadero error consistió en que las entidades empresariales, industriales, comerciales, financieras y de servicios nunca lograron construir una estrategia conjunta para aprovechar esa infraestructura. Durante años nadie pareció preguntarse qué rutas aéreas internacionales sobrevuelan nuestra región, qué compañías transportan carga desde Buenos Aires hacia Brasil, Chile, Estados Unidos o Europa, qué productos demandan esos mercados ni cómo insertar a Concordia dentro de esa red logística. Sin planificación, las oportunidades simplemente pasan de largo.

Cambiar el paradigma

También la sociedad deberá asumir un cambio cultural. Durante décadas el empleo público fue considerado el principal horizonte laboral. Ese paradigma ya no resulta sostenible. Ningún país desarrollado construyó prosperidad apoyándose exclusivamente en el crecimiento permanente del Estado. El empleo público cumple una función esencial, pero no puede transformarse en el único motor económico de una ciudad. La riqueza se genera cuando existen empresas, industrias, innovación, exportaciones e inversión privada. Todo lo demás termina siendo una consecuencia.

El verdadero debate

Por eso la discusión no debería limitarse a si había demasiados empleados municipales o si era necesario reducir la planta. La verdadera discusión consiste en responder una pregunta mucho más incómoda: ¿qué hará Concordia para que dentro de diez años miles de jóvenes no sigan dependiendo de un cargo público para construir su futuro?

Mientras esa pregunta continúe sin respuesta, cada despido seguirá siendo apenas un número menos en la planilla de gastos y una familia más buscando trabajo en la ciudad más pobre de la Argentina. Administrar el ajuste puede ordenar un presupuesto. Pero solamente un proyecto productivo puede cambiar el destino de una ciudad.

Facil de decir, dificil de hacer . SI con seguridad debe se hecho !!

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Por : Alejandro Monzón

Concordia , siempre tiene ejemplos !!

el empleado municipal fue descubierto atendiendo una peluqueria en su horario laboral foto ilustrativa generada con ia WDL63ZXCQBB57LWKASX74LTSRU

Echaron a un empleado municipal que faltó 50 veces en dos meses: lo encontraron atendiendo una peluquería en su horario laboral

En distintos sectores de Concordia existen desde hace tiempo versiones y denuncias sobre la posible existencia de otros casos similares que aún no habrían sido detectados por los controles municipales. Incluso, algunas de esas versiones sostienen que habría empleados que residirían fuera de la ciudad y continuarían percibiendo sus haberes con registros de asistencia sin observaciones. Se trata de situaciones que, de existir, merecen una investigación exhaustiva para brindar transparencia y despejar cualquier duda sobre el funcionamiento de la administración pública.

La Municipalidad de Concordia, Entre Ríos, echó a un empleado de la Dirección de Higiene Urbana luego de comprobar que acumuló más de 50 inasistencias injustificadas. Pero el dato más curioso es que además, descubrieron que durante el horario en el que debía prestar servicios para el Estado, trabajaba en una peluquería del centro de la ciudad.

La medida alcanzó a Gustavo Gutiérrez, quien se desempeñaba en la Secretaría de Servicios Públicos y que anteriormente había ocupado un cargo como asesor de la concejal Claudia Villalba en el Concejo Deliberante.

Según informó el Municipio, la investigación fue realizada por la División Unidad de Control de la Dirección de Recursos Humanos, que detectó ausencias injustificadas entre el 11 de abril y el 2 de junio de 2025. A partir de esas actuaciones se abrió un sumario administrativo.

Durante la investigación también se constató que el agente desarrollaba una actividad privada en una peluquería ubicada sobre la calle Santa María de Oro, entre Entre Ríos y San Luis, precisamente en la misma franja horaria en la que debía cumplir funciones municipales.

De acuerdo con las actuaciones incorporadas al expediente, el propio empleado les manifestaba a sus clientes que en ese momento debía encontrarse trabajando en la Municipalidad.

El intendente de Concordia, Francisco Azcue. (Foto: X @azcue_francisco)
El intendente de Concordia, Francisco Azcue. (Foto: X @azcue_francisco)

Con las pruebas reunidas, el Departamento Ejecutivo resolvió aplicarle la sanción de cesantía, prevista en la Ordenanza de Escalafón Municipal N° 11.275/49. La resolución fue notificada tanto al trabajador como a su defensora técnica.

Una serie de expedientes disciplinarios

El caso de Gutiérrez no es el único que salió a la luz en los últimos meses. Semanas atrás, el Ejecutivo municipal inició un sumario administrativo contra Rubén Néstor Torres, agente del área de Cementerios y hermano del secretario general de la Unión de Obreros y Empleados Municipales de Concordia (UOEMC), Maximiliano Torres.

De acuerdo con la investigación administrativa, Torres registró 70 inasistencias injustificadas entre el 27 de junio y el 9 de octubre de 2025. Los informes elaborados por Recursos Humanos, el Área de Control Horario y la División de Higiene y Seguridad Laboral concluyeron que las ausencias no contaban con respaldo documental.

Echaron a un empleado municipal de Concordia que atendía una peluquería mientras debía trabajar y ya son varios los sumarios por irregularidades. (Foto: Municipalidad de Concordia)
Echaron a un empleado municipal de Concordia que atendía una peluquería mientras debía trabajar y ya son varios los sumarios por irregularidades. (Foto: Municipalidad de Concordia)

El expediente también señala que el trabajador ya había sufrido descuentos salariales y la pérdida del adicional por asistencia y puntualidad. Además, fue intimado a presentar un descargo, aunque no respondió dentro del plazo previsto.

La Dirección de Asuntos Jurídicos entendió que la conducta podría encuadrarse como una falta grave contemplada en la Ordenanza de Escalafón Municipal, que considera causal de sanción disciplinaria las inasistencias injustificadas por más de quince días hábiles en un año calendario. La investigación continúa y deberá determinar si corresponde aplicar una sanción que podría llegar hasta la cesantía.

El caso más grave: usaban una camioneta oficial para ir de compras a Paraguay

Otro de los expedientes impulsados por la actual gestión involucra a cuatro empleados municipales condenados por la Justicia por el delito de peculado de servicios.

La causa se originó por un viaje realizado en agosto de 2018, cuando los agentes utilizaron una camioneta perteneciente al área de Discapacidad de la Municipalidad para viajar a Encarnación, Paraguay, junto a familiares y realizar compras particulares.

Tras quedar firme la condena judicial y luego de que los empleados no presentaran la renuncia prevista en el acuerdo alcanzado durante el proceso penal, el Ejecutivo municipal ordenó la apertura de un sumario administrativo y dispuso su suspensión por 45 días sin goce de haberes.

La medida alcanzó a Héctor Javier Muñoz, Lidia Liliana Ruiz Díaz, Dante Nelson Piñeyro Giovanetty y Silvia Rosa Benítez. El Municipio fundamentó la decisión en la Ordenanza 11.275/49, que establece como causales de separación del cargo tanto la existencia de una condena judicial como la falta de dignidad en la conducta pública o privada de los agentes.

Al anunciar la decisión, Azcué sostuvo que su administración no tolerará incumplimientos de las obligaciones por parte del personal municipal y remarcó que busca diferenciar a los trabajadores que cumplen con sus funciones de quienes utilizan su cargo para obtener beneficios personales.

Al anunciar la decisión, Azcué sostuvo que su administración no tolerará incumplimientos de las obligaciones por parte del personal municipal y remarcó que busca diferenciar a los trabajadores que cumplen con sus funciones de quienes utilizan su cargo para obtener beneficios personales.

¿Alcanza con estos casos?

Los expedientes conocidos hasta el momento muestran una decisión política de avanzar sobre situaciones de ausentismo e irregularidades dentro de la planta municipal. Sin embargo, en distintos ámbitos de la ciudad persiste una pregunta que todavía no encuentra una respuesta oficial: ¿estos son todos los casos o apenas la punta del iceberg?

Desde hace años circulan denuncias y versiones sobre empleados que prácticamente no concurrirían a cumplir funciones, otros que desarrollarían actividades privadas durante el horario laboral e incluso algunos que, según testimonios que reclaman ser investigados, residirían fuera de Concordia mientras continuarían percibiendo sus haberes como si registraran asistencia perfecta.

Si el objetivo es transparentar el funcionamiento del Estado municipal y recuperar la confianza de los contribuyentes, el desafío para la gestión de Francisco Azcué será demostrar que los controles alcanzan a toda la estructura por igual, sin excepciones, privilegios ni apellidos protegidos.

Porque cada empleado que cobra sin trabajar no solo perjudica a la administración: les roba recursos a los vecinos que sostienen con sus impuestos el funcionamiento del municipio y desprestigia a la enorme mayoría de los trabajadores municipales que sí cumplen diariamente con su obligación.