Se trata de Roberto Lavagna y Leonardo Fariña, quienes ya dieron testimonio años atrás, en el juicio Vialidad, el caso que le valió a la ex presidenta una condena a seis años de prisión
El juicio oral por el caso Cuadernos retomará el próximo martes con nuevos testigos luego de una semana atravesada por la declaración de la ex pareja de Oscar Centeno y por la situación de incertidumbre sobre Miriam Quiroga, funcionaria del área de Ceremonial durante la presidencia de Néstor Kirchner.
Quiroga “se encuentra bajo riguroso tratamiento médico por aneurisma aórtica, hipertensión, depresión, pánico y estrés severo y permanente”, leyó al final de la audiencia del jueves pasado una secretaria del Tribunal Oral Federal 7 en base a certificados que uno de sus hijos envió por WhatsApp. Estaba citada para ese día pero en la actualidad se encuentra en Córdoba y los jueces Enrique Méndez Signori, Fernando Canero y Germán Castelli le ofrecieron declarar por Zoom. Sus allegados respondieron que tampoco puede hacerlo a la distancia, que no está en condiciones de salud. La situación tendrá que ser definida en un futuro.
Para el caso de que se resolviera disponer la declaración a la distancia, la fiscal de juicio Fabiana León pidió al Tribunal que cuando se concrete la testigo sea trasladada a una sede judicial en esa provincia o bien haya algún representante de una fuerza de seguridad en el domicilio donde se concrete el trámite.
El Tribunal debe resolver si acepta las razones médicas que esgrimió Miriam Quiroga, la ex secretaria de Néstor Kirchner para no declarar
Mientras tanto, y luego de escuchar durante dos días a Hilda Horovitz, la ex pareja del remisero Centeno, el martes el debate avanzará con los testimonios del ex ministro de Economía Roberto Lavagna, el financista arrepentido de la ruta del dinero K Leonardo Fariña y la ex diputada nacional Mariana Zuvic.
La vuelta a Py de los testigos
Lavagna volverá así a declarar en un proceso judicial ligado al kirchnerismo. Ya lo había hecho en el juicio por la causa Vialidad, donde recordó cómo fue su salida del Ministerio de Economía durante el gobierno de Néstor Kirchner y reveló que desde su cartera se había impulsado una investigación por presunta cartelización en la obra pública vial. En este juicio se condenó a la ex presidenta Cristina Kirchner a seis años de prisión por administración fraudulenta y cumple ahora arresto domiciliario con tobillera electrónica. Además esta semana se le rechazó otro recurso para intentar frenar el decomiso de sus bienes que ya está en marcha como parte de esa pena.
Roberto Lavagna ya declaró en el caso Vialidad y ahora volverá a hacerlo en Cuadernos
Cuando declaró como testigo en Vialidad, Lavagna explicó que las sospechas de cartelización abarcaban distintas zonas del país y no solamente Santa Cruz, y precisó que una veintena de obras viales habían sido suspendidas. Según indicó, la ejecución de esas obras dependía del entonces Ministerio de Planificación Federal encabezado por Julio De Vido. El ex funcionario es juzgado ahora en el caso Cuadernos.
El arrepentido financista Leonardo Fariña está citado como testigo para el martes en el caso Cuadernos
“Báez y Kirchner eran amigos. Y Báez representaba los intereses de Kirchner. Austral Construcciones era una sociedad, una cuasi dependencia, con el ex presidente”, agregó el financista en ese juicio oral.
Fariña también declaró como testigo durante la investigación del caso Cuadernos y señaló ante el fiscal Carlos Stornelli que observaba similitudes entre la operatoria investigada en la “ruta del dinero K” y el esquema descripto en los cuadernos de Centeno.
La jornada del martes se completará con la declaración de Mariana Zuvic, ex diputada nacional y una de las principales denunciantes públicas de casos de corrupción durante los gobiernos kirchneristas.
El juicio comenzó el 6 de noviembre del año pasado de manera virtual. Pasó a la semi presencialidad el 17 de marzo con la primera declaración indagatoria: la de la expresidenta Cristina Kirchner procesada como supuesta jefa de asociación ilícita y cohecho. Junto con la ex mandataria se juzga a 19 exfuncionarios, dos de sus choferes y 65 empresarios.
La Cámara de Casación ratificó los motivos del decomiso al rechazar los últimos recursos de la ex presidenta y Máximo y Florencia Kirchner. La Justicia puede avanzar sobre 111 bienes incluidos los de Lázaro Báez y sólo les queda la queja directa ante la Corte Suprema
La Cámara Federal de Casación Penal cerró este jueves el camino a la Corte Suprema para Cristina Kirchner y sus hijos Máximo y Florencia en el intento por frenar el decomiso de sus bienes como parte de la condena a la ex presidenta en la causa Vialidad.
La sala IV de Casación rechazó recursos extraordinarios de la defensa de CFK y sus hijos y allanó el camino a la hora de continuar con los trámites para devolver al Estado Nacional 111 bienes de los Kirchner y Lázaro Báez. Desde el sexto piso de Comodoro Py 2002, sede del Tribunal Oral Federal 2 que condenó a la ex presidenta, ya se preguntó a la Corte si dispondrá de alguna de las propiedades.
Sólo la queja
A Cristina Kirchner y sus hijos sólo les queda ir en queja directa ante el máximo tribunal del país. En el caso de Máximo y Florencia Kirchner están en juego 19 propiedades heredadas o recibidas en cesión.
Se trata de cumplir con el decomiso por $684.990.350.139,86 impuesto como parte de la condena a seis años de prisión por administración fraudulenta a la ex mandataria, que está bajo arresto domiciliario con tobillera electrónica. La resolución de Casación alcanzó además bienes del ex dueño de Austral Construcciones, Lázaro Báez.
La decisión fue de los camaristas Gustavo Hornos, Diego Barroetaveña y Mariano Borinsky. Este último magistrado votó en minoría a favor de conceder los recursos extraordinarios en lo relativo a determinados bienes en juego de Máximo y Florencia Kirchner y algunas empresas incluidas en el listado de Báez.
Los jueces de Casación Diego Barroetaveña, Gustavo Hornos y Mariano Borinsky (Maximiliano Luna)
Decomiso y delito
Por mayoría, se desestimaron todos los recursos. “El decomiso de los beneficios de origen delictivo encuentra su fundamento en que el delito no constituye un título legítimo para generar riqueza jurídicamente reconocida”, sostuvo el juez Hornos en su voto.
Se trata de un “ilícito comprobado” con una condena firme. Los delitos con la obra pública vial nacional en Santa Cruz durante el kirchnerismo generaron “un flujo económico de magnitud extraordinaria en perjuicio del erario público”, advirtió al reiterar los argumentos que expresó en el fallo de Casación que confirmó el decomiso.
Sobre los bienes de Máximo y Florencia, Hornos concluyó que ya hubo una “respuesta extensa, fundada y razonada” en la sentencia previa y que las defensas sólo expresaron una discrepancia con el criterio adoptado sobre el alcance de la medida.
El hotel Los Sauces de la familia Kirchner (Reuters)
También rechazó el argumento según el cual el decomiso de bienes heredados o recibidos gratuitamente vulneraría principios constitucionales como legalidad, inocencia, culpabilidad o propiedad. Según sostuvo, esos planteos ya fueron tratados y no se demostró ahora una “cuestión federal” que abriera el camino a la Corte Suprema.
Que los actuales titulares de los bienes en disputa no hayan sido sometidos a esta causa penal no impide el decomiso cuando hay “una vinculación razonable entre los bienes y el provecho económico derivado del delito”, reiteró y agregó que “la transmisión hereditaria o gratuita no neutraliza la posibilidad de ejecutar los bienes si éstos integran el circuito patrimonial alcanzado por el decomiso”.
Borinsky, por su parte, consideró inadmisible el recurso de Cristina Fernández de Kirchner, pero entendió que sí correspondía habilitar parcialmente la instancia extraordinaria respecto de algunos bienes vinculados a Máximo y Florencia Kirchner y a determinadas empresas de Báez.
Se trata de inmuebles adquiridos antes del 23 de abril de 2004, fecha tomada por el tribunal que ejecuta la condena como punto de partida para evaluar bienes alcanzados.
“El decomiso de los bienes indicados se dispuso sin debido sustento normativo, en tanto se apartó de los propios parámetros temporales fijados por el tribunal de juicio para evaluar la incorporación de bienes pasibles de decomiso, sin que la sentencia aquí cuestionada -en su conformación de mayoría- brindara tratamiento a esa circunstancia objetiva oportunamente introducida por las partes”, concluyó Borinsky.
Son diez departamentos en Mitre 535, Rio Gallegos, Santa Cruz y los cinco lotes del complejo hotelero Los Sauces, en Lago Argentino, también en esa provincia. Y en cuanto a los bienes de Lázaro Báez, de inmuebles de dos empresas que compró, Kank y Costilla y Loscalzo y Del Curto.
¿Por qué a una porción de los argentinos le cuesta tanto entender a Javier Milei ? La respuesta a este interrogante exige mirar nuestra sociedad sin anestesia y de frente. Hoy, las aguas se dividen nítidamente: de un lado, los eternos vividores del Estado y un peronismo residual que ha olvidado su propia génesis y ni siquiera sabe por qué milita; del otro, aquellos que decidieron apelar al sentido común —quizás el más escaso de los sentidos en la política tradicional— al advertir que estábamos parados en el mismísimo borde del abismo, a un paso de espejos trágicos y dolorosos como los de Cuba, habiendo ya pasado por la antesala de Venezuela.
Cabe preguntarse en qué momento histórico perdimos aquel fuego emprendedor de nuestros antepasados inmigrantes. ¿Acaso nos convencieron de que somos incapaces de vivir y generar riqueza con nuestros propios recursos? ¿O simplemente se volvió más fácil oponerse por el deporte ciego de ser “contras”, una costumbre tan peligrosamente arraigada en la idiosincrasia de la Argentina?
El daño causado por años de estar sometidos a las mayores vejaciones institucionales y económicas es profundo, pero lo más grave es la negación de esa realidad por parte de sus defensores. Quienes se adentraron en los más recónditos espacios de la cocina del poder real lo saben perfectamente. La historia reciente está documentada y expone la verdadera cara de quienes gobernaban. Es olvidar imposible las escuchas judiciales donde la hoy condenada Cristina Kirchner —cuyo paso por Comodoro Py dejó el calificativo de “chorra” impreso tanto en los expedientes como en el periodismo que reemplazó su nombre por este adjetivo— le espetaba a Oscar Parrilli su célebre: “Soy yo, pelotudo” .
Y fue ese mismo Parrilli quien, refiriéndose a la oposición, afirmaba que tenían “cerebro de gorrión, poco seso” . Estas referencias no son simples anécdotas al margen; son el ejemplo crudo y perfecto de cómo ven, desestiman y denigran a todos los giles que los siguen quienes asumen el poder con fines hegemónicos.
Hoy, afortunadamente, de estas costumbres no vemos rastros en el actual presidente. Tenemos a Javier Milei plenamente enfocado en su principal obsesión, que no es otra que la de estabilizar la economía de una nación saqueada. Se le cuestionan sus exabruptos, pero sobre ello cabe la pregunta: ¿cómo reaccionarías vos si sabés que estás siendo atacado muy injustamente, más aún siendo un outsider que no traía en sus espaldas toda la carga y la viveza de esa tan bien caracterizada casta política?
El ataque es brutal, pero era de esperarse. Javier Milei sabía perfectamente a lo que estaría expuesto cuando tomara la decisión de retirar los abultados sobres y la pauta oficial que engordaron durante años tanto a periodistas como a medios afines. Algunos, aún hoy, no pueden disimular esta secuencia financiera y reaccionan con virulencia.
Por ello es muy común ver en las calles y en las redes comentarios de argentinos con sentido común que perciben estas burdas maniobras. Muchos ciudadanos se preguntan: ¿Sabes por qué todos los grandes medios de comunicación están tan desesperados por voltear al gobierno, a tal punto que mandan a sus empleados a la Casa Rosada con camaritas escondidas buscando la provocación?
La respuesta es simple y aterradora para el establishment: porque el gobierno de Javier Milei arrasa en las encuestas y se encamina a validar su mandato en las urnas el año que viene. Se les terminan los imperios que forjaron con la guita de los impuestos del pueblo argentino a los Vila, a los Magnetto, a los Cristóbal López, a los Haddad, ya tantos otros.
A pesar de una resistencia ruidosa de una población con importantes carencias de sentido común, por no decir intelecto cívico, la Argentina está cambiando. Se está sanando desde sus cimientos y está tomando un impulso genuino. Desde el interior productivo, allí donde el trabajo pesa más que la rosca política porteña, lo vemos con claridad: muy pronto, a nuestro país no lo debería parara nadie, si los argentinos de bien seguimos teniendo paciencia .
Hay una fábula que en política debería enseñarse como materia obligatoria: la del cerdo flaco que sueña con maíz.
El animal, famélico, acorralado por la escasez, se duerme imaginando un campo dorado, abundante, generoso. En su cabeza, el maíz aparece solo, sin esfuerzo, sin siembra, sin cosecha. Come, engorda, se salva. Pero al despertar, nada cambió: sigue flaco, el corral sigue vacío y el hambre, intacta.
La enseñanza es brutal: soñar no es producir.
Y sin embargo, el peronismo vuelve a caer en esa lógica. El “Falta poco” que empieza a instalarse —casi como mantra colectivo— no es otra cosa que el nuevo “hay 2019”. Aquella consigna que, durante el desgaste de Mauricio Macri, funcionó como una promesa automática de regreso, sin necesidad de demasiadas explicaciones.
Hoy la escena se repite, con otros protagonistas pero el mismo reflejo.
No son frases al pasar: son una estrategia emocional hacia adentro. Un intento de sostener la moral propia frente a un escenario incierto. Pero también son, peligrosamente, una señal de que el peronismo podría estar otra vez confundiendo deseo con realidad.
El problema es que, esta vez, el contexto no es el mismo.
El “hay 2019” se apoyaba en un rechazo social acumulado. Hoy, en cambio, el escenario es más fragmentado, más volátil, más impredecible. Y sobre todo: con un actor que, lejos de desmoronarse como esperan algunos, sigue teniendo un núcleo duro que no se mueve.
Subestimar a Javier Milei —y al votante que lo sostiene— es, quizás, el error más repetido.
Porque ese votante no es pasivo. No está esperando que “vuelva lo conocido”. Al contrario: en muchos casos, se consolidó justamente en rechazo a eso. Cada vez que reaparecen las viejas caras, cada vez que el peronismo se muestra como un bloque reconocible, ese electorado tiende a reagruparse en defensa propia.
Efecto búmeran.
Algunos dentro del propio PJ lo entienden: mostrar encuestas propias como trofeos, celebrar caídas ajenas, insistir con nombres que ya tuvieron su turno, puede terminar fortaleciendo aquello que se busca debilitar.
La fábula vuelve a aparecer.
Mientras unos sueñan con el maíz —encuestas favorables, desgaste del Gobierno, retorno inevitable— otros advierten que el campo no está sembrado. Que no hay renovación clara, ni propuesta convincente, ni liderazgo ordenado.
Y ahí entra otro dato incómodo: la interna.
La “microfragmentación” que impulsa Massa, el armado amplio que imagina Cristina Fernández de Kirchner, las dudas sobre candidaturas, las tensiones con figuras como Sergio Uñac… todo configura un escenario donde el peronismo todavía está discutiéndose a sí mismo, más que construyendo una alternativa sólida.
Mientras tanto, el oficialismo también juega su propia partida. La figura de Manuel Adorni, envuelta en polémicas, no parece debilitar del todo el esquema de poder, que sigue contenido por la estructura libertaria y la centralidad presidencial.
Lo que no se dice: El peronismo no está cerca del poder: está cerca de creer que lo está. Y esa diferencia, en política, suele ser determinante.
Doble lectura:
Versión peronista: “Falta poco, el ciclo se agota”.
Lectura real: “No sabemos cómo construir mayoría, pero apostamos a que el desgaste haga el trabajo”.
El cerdo flaco también creía que el maíz estaba cerca.
Pero nunca sembró.
Por AM para https://www.analisislitoral.com.ar/
MEDICIONES INTERNAS
El dato de la prestigiosa consultora de origen brasileño que hace estudios en distintos países del mundo, es coincidente con el que manejan encuestadoras locales, que advierten un derrumbe en la imagen presidencial y en las expectativas para lo que resta del mandato.
En el peronismo circulan, incluso, otros datos más complicados. La última medición que le llegó a Massa muestra a Milei con 32 puntos de imagen positiva. El líder del Frente Renovador se regocija, además, con la medición de la consultora Alaska, de Juan Courel, que desde diciembre de 2023 pregunta a los encuestados a quién votarían si el domingo próximo se repitiera el ballotage de 2023. En marzo, por cuarta vez desde que inició el ciclo, el ganador de la pregunta fue Massa, por 52,1% a 47,9%.
La consultora Alaska presunta todos los meses qué pasaría si se repitiera el ballotage entre Javier Milei y Sergio Massa.
Con todo, hay voces internas del peronismo que avisan que hay que cuidarse del efecto búmeran. “Si seguimos mostrando esta foto, vamos a juntar a los antiperonistas. Se aglutinan enseguida”, advierte un dirigente que sigue de cerca los números de las encuestas. La foto de la multitud el 24 de marzo, dice, opera como una alarma para el Gobierno, que no consiguió ni siquiera que se le prestara atención al video que presentó como “El día de la memoria completa”. En el canal de Youtube de la Casa Rosada, la pieza audiovisual tuvo apenas 140 mil vistas y menos de cinco mil likes.
El ultrakirchnerista Axel Kicillof como ministro de Economía de Cristina Kirchner dejó un saldo de US$ 41.624 millones de deudas por juicios o malos acuerdos, pero gracias a Milei esa deuda cayó a 25.500 millones de dólares.
La gestión desastrosa del ultra kirchnerista Axel Kicillof como ministro de Economía de Cristina Kirchner fue, sin duda, una de las más costosas y negligentes de la historia de Argentina.
La factura millonaria que dejó el kirchnerismo entre malos acuerdos y juicios contra Argentina alcanzó los 41.624 millones de dólares. Sin embargo, gracias a la firme defensa judicial impulsada por el gobierno de Javier Milei, uno de los juicios más onerosos heredados de esa gestión se desplomó por completo. Llevando la deuda por impericias a 25.500 millones de dólares aproximadamente.
La sentencia por la expropiación de YPF: El juicio que se desplomó
El juicio por daños y perjuicios derivados de la expropiación de YPF, impulsado por la decisión de Kicillof en 2012, había derivado en una condena monumental de 16.100 millones de dólares (que con intereses superaba los 18.000 millones).
Esta cifra era una directa consecuencia de los caprichos ideológicos de Kicillof. Sin embargo, gracias al gobierno de Javier Milei, la Cámara de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York revocó totalmente la sentencia de primera instancia. Argentina evita pagar nada de esa suma millonaria. Se trata de un triunfo histórico y uno de los mayores logros jurídicos de la historia nacional, que alivia drásticamente la carga heredada.
Fondo Buitre y el juez Griesa
Una estrategia desastrosa Lejos de buscar un acuerdo con los acreedores, Kicillof optó por una postura combativa y dilatoria ante el juez Griesa en los tribunales estadounidenses.
Su actitud arrogante no sólo prolongó la resolución del conflicto, sino que terminó con una condena firme que triplicó el valor original de la deuda, generando una obligación de 12.627 millones de dólares para Argentina. Este resultado catastrófico no fue más que el fruto de una irresponsabilidad ideológica.
No obstante, bajo la actual gestión de Milei se logró a principios de marzo 2026 un principio de acuerdo con los holdouts restantes para pagar las obligaciones de deuda.
Caso Repsol – YPF: Un fracaso de negociación
Kicillof pretendió mostrarse como un negociador firme en la expropiación de YPF, llegando a amenazar que sería Repsol quien debería compensar a Argentina. ¿El resultado? 5.000 millones de dólares pagados por la mitad de una empresa que ya era nuestra. Este “triunfo” le costó al país una suma que podría haberse evitado.
Club de París: Sumisión costosa
Kicillof se jactaba de “pelear por la soberanía económica”, pero cuando llegó el momento de renegociar la deuda con el Club de París, su desempeño fue pésimo.
No sólo no cuestionó los 3.633 millones de dólares en intereses punitorios, sino que aceptó sin discutir los términos impuestos sobre una deuda de 4.955 millones de dólares. Este tipo de negociaciones demuestran la inoperancia y falta de visión de Kicillof para proteger los intereses de la nación.
La provincia de Buenos Aires: Un endeudamiento que se duplicó
Durante su gestión en la provincia de Buenos Aires, su negligencia no fue menor. En lugar de defender a los bonaerenses, aceptó todas las condiciones de los bonistas, llevando el total de pagos en los primeros 10 años de 3.860 millones de dólares a 6.624 millones.
Esto no es más que otra muestra de cómo Kicillof, lejos de gestionar con responsabilidad, priorizó su imagen política y dejó que la deuda provincial se duplicara, perjudicando el futuro de millones de argentinos.
Cupón PBI: Juicios perdidos
El último “regalo” del actual gobernador de la provincia de Buenos Aires fue sobre la causa “cupón PBI” que se litiga en Reino Unido, donde Argentina obtuvo un fallo desfavorable.
El fracaso en los tribunales de Londres y Nueva York por el cambio en la base de cálculo del cupón PBI es otra mancha en su gestión. Estos errores le costarán a Argentina alrededor de 1.500 millones de dólares (más una nueva demanda ampliativa por más de 1.580 millones de euros), juicios que podrían haberse evitado con una administración respetuosa de los compromisos internacionales.
El costo de Axel Kicillof
La suma de estos errores, sin contar la sentencia de YPF que se desplomó gracias a la gestión de Milei, asciende a aproximadamente 25.500 millones de dólares, una cifra que marca lo dañino que puede ser el kirchnerismo.
Las decisiones de Kicillof, caracterizadas por su ineptitud y capricho ideológico, hipotecaron el presente del país. Pero el gobierno actual demostró que, con una defensa jurídica profesional y decidida, es posible revertir incluso las peores herencias kirchneristas. El desplome del juicio de YPF es la prueba concreta de que se puede arreglar el desastre que dejaron.
En la Argentina, encontrarle la quinta pata al gato no es un ejercicio ocasional: es casi una disciplina olímpica. Y el caso de Manuel Adorni parece haber activado, una vez más, ese reflejo condicionado de cierta parte del periodismo.
Partamos de lo obvio: el proceder del funcionario puede calificarse, como mínimo, de desprolijo. Y no es un detalle menor tratándose de alguien con responsabilidades institucionales de peso. Ahora bien, de ahí a construir un escándalo de proporciones épicas hay un trecho que algunos están demasiado dispuestos a recorrer… incluso sin pruebas sólidas.
Porque si algo debería caracterizar al periodismo —en su versión más elemental— es investigar, constatar y luego denunciar. En ese orden. No al revés.
Sin embargo, asistimos a un fenómeno cada vez más evidente: la necesidad de “rascar la olla” aun cuando los hechos disponibles apenas sostienen hipótesis débiles o interpretaciones forzadas. Y ahí aparece una contradicción incómoda: muchos de los que hoy señalan con el dedo, en otros tiempos compartían cercanía —ideológica o material— con aquellos a quienes ahora pretenden juzgar.
No es intención de esta nota defender a Adorni. Sería un error conceptual. Pero sí resulta inevitable señalar la doble vara.
Durante más de dos décadas, buena parte del sistema político y mediático convivió —cuando no directamente ignoró— hechos de corrupción de una magnitud que hoy cuesta dimensionar sin indignarse. El caso de la reestatización de YPF, que derivó en un fallo millonario contra el país, es apenas un ejemplo de decisiones ruinosas que terminamos pagando todos los argentinos.
Otro caso paradigmático: la llamada Causa Cuadernos, con un volumen de pruebas que, en cualquier sistema institucional sano, habría generado consecuencias mucho más profundas. Sin embargo, para algunos medios, ese expediente parece haber quedado archivado en la sección de “temas incómodos”.
¿Memoria selectiva? ¿Conveniencia editorial? ¿O simplemente nostalgia de épocas donde ciertos “incentivos” hacían más llevadera la cobertura?
El problema no es nuevo, pero sí persistente. Y no se limita a la escena nacional. En provincias y municipios, la lógica se replica: funcionarios, gobernadores, intendentes y concejales que, en pocos años, logran patrimonios difíciles de explicar sin ruborizarse. La política como mecanismo de ascenso económico rápido —y muchas veces impune.
En ese contexto, no sorprende que cualquier excusa sea válida para desgastar al gobierno de turno. Mucho más cuando decisiones recientes —como el posicionamiento frente al fallo de YPF— comienzan a reconfigurar el tablero político.
La discusión de fondo, entonces, no es Adorni. Es otra.
Es si la sociedad argentina está dispuesta, de una vez por todas, a separar la paja del trigo. A distinguir entre errores, torpezas o desprolijidades —criticables, sin duda— y estructuras sistemáticas de corrupción que durante años operaron con una naturalidad alarmante.
Porque si no logramos hacer esa diferencia básica, el riesgo es claro: seguir girando en círculo. Cambian los nombres, cambian los discursos, pero el resultado es el mismo.
Y los que esperan en la gatera —con experiencia comprobada en el arte de saquear sin consecuencias— no necesitan mucho más que eso para volver.
La Cámara de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York revocó sobre la sentencia de primera instancia del juicio por la expropiación de YPF
a Cámara de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York revocó la sentencia de primera instancia del juicio por la expropiación de YPF. Además, se pronunció sobre la situación de YPF, luego de que fuera exculpada de responsabilidad durante el proceso de estatización.
Todas las partes tienen una última posibilidad de recurrir a la Corte Suprema de Estados Unidos. Sin embargo, según advierten abogados que siguen de cerca el caso, es poco probable que el máximo tribunal acepte revisar el expediente.
El proceso del juicio por la expropiación de YPF comenzó en 2015 y tuvo un fallo adverso en primera instancia para el Estado argentino en 2023, cuando la Justicia estadounidense lo condenó a pagar una indemnización superior a los US$16.100 millones.
YPF: se conoció una nueva sentencia sobre la expropiaciónArchivo
La jueza Loretta Preska, del Distrito Sur de Nueva York, determinó que el Estado argentino violó el estatuto de YPF durante la estatización de 2012, al no respetar los derechos de los accionistas minoritarios, entre ellos Petersen Energía, Petersen Inversora y Eton Park. En consecuencia, ordenó al país pagar la compensación correspondiente, aunque eximió de responsabilidad a la propia petrolera.
Todas las partes apelaron el fallo y, en octubre de 2025, se llevó a cabo la audiencia de 96 minutos en la Cámara de Apelaciones del Segundo Circuito, en la que los jueces Denny Chin, José Cabranes y Beth Robinson escucharon los argumentos de los abogados del Estado argentino, de YPF y de los fondos Eton Park y Burford —que adquirió los derechos para litigar contra el país tras la quiebra de las empresas Petersen—.
En la apelación, la defensa argentina había presentado tres argumentos con el objetivo de revertir la sentencia o, en el peor de los escenarios, lograr una reducción significativa del monto indemnizatorio.
El primero de ellos —que fue planteado por tercera vez ante la Justicia estadounidense— sostenía que el juicio debió tramitarse en la Argentina. Ese argumento ya había sido presentado durante los gobiernos de Mauricio Macri y de Alberto Fernández, y ahora volvió a ser central bajo la administración de Javier Milei, que lo consideraba la vía más sólida para revertir el fallo de primera instancia.
Según la defensa, correspondía que un tribunal argentino determine qué norma tiene mayor jerarquía: la ley de expropiación, que permitió al gobierno de Cristina Kirchner estatizar el 51% de YPF, o el estatuto de la compañía, que obliga a quien adquiere más del 15% de las acciones a lanzar una oferta pública de adquisición (OPA) al resto de los accionistas.
De Vido y José Mayans en el plenario de comisiones del Senado que trató el proyecto de ley de expropiación de YPFAníbal Greco – LA NACION
El segundo argumento era de carácter técnico y apuntaba al derecho societario, administrativo y público argentino. En este punto, el Estado sostenía que la jueza Preska interpretó erróneamente la normativa local aplicable al caso.
Si los jueces no aceptaban ninguno de esos planteos, la defensa había presentado un tercer argumento orientado a reducir el monto de la condena. Según el derecho procesal estadounidense, la indemnización debería calcularse con el tipo de cambio vigente al momento de la sentencia —en 2023— y no al del incumplimiento, ocurrido en 2012.
De aplicarse este criterio, la compensación iba a reducirse de más de US$16.100 millones, más intereses, a unos US$4920 millones, de acuerdo con los cálculos del Estado argentino.
Una multitud asistió a la conmemoración por el 24 de marzo frente a la Casa Rosada. La cronica de un día atravesado por el dolor y el recuerdo del inicio del período más sangriento de la historia argentina
La Plaza de Mayo es el escenario al que miles de ciudadanos llegan para conmemorar el 50° aniversario del inicio del periodo más sangriento de la historia argentina, que comenzó el 24 de marzo de 1976 con el golpe de Estado impulsado por las Fuerzas Armadas. Ya a falta de dos horas para el acto central, quedaba poco espacio en la plaza, y por la Avenida de Mayo, así como por las diagonales Norte y Sur, columnas multitudinarias comenzaban a decir “presente” en esta manifestación callejera.
Cerca de las 18, terminó el acto y empezó a terminar la masiva marcha de este 24 de marzo. La Plaza de Mayo y sus inmediaciones empezaron a desconcentrarse, aunque quedaba todavía un poco de energía para caminar hasta el subte o el colectivo con las pancartas en alto, las fotos de los desaparecidos bien visibles, el ánimo en alza.
El final de la manifestación por los 50 años del Golpe fue con las banderas en alto. Las físicas y las simbólicas. Las que volverán a la calle el año que viene con la misma pregunta: ¿dónde están los desaparecidos? Y la que seguirá exigiendo que se abran los archivos, que el Estado responda las preguntas que hoy todavía son una incógnita, y que el terror no se repita nunca más.
Este 24 de marzo la Plaza y la Avenida de Mayo empezó a colmarse a las 11 de la mañana y no dejó de circular gente. Cualquier foto del momento más colmado de esta manifestación le queda corta a su verdadera concurrencia, porque entraron y salieron miles de personas a lo largo de todo el martes. “Sacame las últimas, ma”, dice Pedro, de 12 años. Lleva una pancarta que le queda bien a su tamaño: él mismo pintó allí un pañuelo blanco y la palabra “Memoria”. Quiere una foto que le atesore el recuerdo de su obra en medio de esta marcha contundente.
Hacia las 15, la Avenida de Mayo es un hormiguero. Suenan tambores, se asoman cartulinas con algún pañuelo blanco pintado, caminan, al lentísimo ritmo que la multitud impone, las miles de personas que siguen llegando a la Plaza de Mayo.
No hay lugar en la vereda ni en los cafés de la Avenida, en los que se arma fila para conseguir alguna mesa o usar algún baño. Un joven levanta sobre su cabeza una silueta de El Eternauta, el héroe creado por Héctor G. Oesterheld. Él y sus cuatro hijas fueron secuestrados y desaparecidos por la dictadura.
De todas las banderas, hay una que, cada año, le sirve de columna a la marcha del 24 de e marzo: es larga, azul, resistente al paso de los años, y en ella están impresas las caras de los desaparecidos de la última dictadura militar.
El paso de esa bandera, que avanza entre la multitud hacia la Plaza, despliega dos efectos casi en simultáneo. Primero, cuando asoma en cada cuadra de la Avenida de Mayo, un silencio estremecedor. Casi inmediatamente después, un aplauso o cientas de voces que cantan “como a los nazis les va a pasar, a donde vayan los iremos a buscar”.Los pañuelos blancos, el símbolo de un masivo reclamo que lleva 50 años
Es igual de estremecedor ver las fotos que tantos familiares y amigos de los desaparecidos se cuelgan del cuello para caminar por esta marcha. Son fotos detenidas en el tiempo, en blanco y negro; muchas veces con un gesto sonriente, muchas otras con la seriedad que puede suponer estar entrando del todo en la adultez.
Eran jóvenes los desaparecidos cuando los desaparecieron: el 60%, según el informe Nunca más, tenían entre 21 y 30 años al momento de su secuestro. Muchos menos años que los de sus primos, hermanos, amigos, hijos o sobrinos que ahora -y siempre- caminan cada 24 de marzo con un duelo sin terminar a cuestas. Con la ausencia y el terror enredados en el árbol genealógico.
Valentina tiene 7 años y la foto de un tío abuelo estampado en la remera. Igual que sus papás, su hermana mayor, sus dos abuelas. Espera atenta en Avenida de Mayo y Piedras a que le pase cerca la foto de algún otro desaparecido, se acerca y dice: “Este era mi tío abuelo Sergio, ¿ese quién es?”.
Faltan dos horas para el acto central que se llevará a cabo en Plaza de Mayo en este 50° aniversario de la dictadura más sangrienta de la historia argentina.
Faltan dos horas y en la Plaza ya queda poco espacio, y por la Avenida de Mayo -y también por las Diagonales Norte y Sur- van y vienen miles de personas que quieren decir “presente” en esta manifestación callejera.
Hay algunas preguntas y, en esa misma línea, algunas exigencias en el corazón de esta marcha: “¿Dónde están los desaparecidos?”, “que digan dónde están”, “Nunca más”, “abran los archivos”.
Es que el Estado argentino todavía debe respuestas sobre el alcance de ese plan sistemático de secuestro, tortura, violación y desaparición forzada de personas que empezó hace exactamente medio siglo.
Cerca del mediodía, esporádicamente, algunos de los parlantes cercanos a la Plaza reproducen la “Marcha Peronista”. Algunos la cantan, otros la ignoran, otros no la escuchan porque la tapa un grupo que grita bien fuerte “¡¡¡30.000 compañeros desparecidos presentes, ahora y siempre!!!”.La masiva marcha de La Cámpora, atravesando el túnel de la avenidad Libertador, en Palermo (EFE)
Alternan esa arenga con “hay que saltar, hay que saltar, el que no salta es militar” y con ese cantito popular que dice “como a los nazis les va a pasar, a donde vayan los iremos a buscar”. A la Plaza entran parejas con bebés bien chiquitos y primos de desaparecidos que tienen alrededor de 70 años y la foto en blanco y negro de ese familiar que les robaron sin dejar rastros colgada del cuello.
Entran familias y grupos de amigos que se encontraron a algunas cuadras y que lo primero que hacen al llegar es pedirle a alguien que les saque una foto a todos juntos con la Pirámide de Mayo detrás. Un retrato de este martes histórico y que se va volviendo cada vez más multitudinario.
“Los chicos pidieron venir. Nos pusimos de acuerdo varias mamás y papas de la escuela y vinimos, es muy conmovedor”, cuenta Clara. Tiene 43 años y un hijo, Vicente, de 9. “Quisieron pintar una bandera con el nombre de la escuela, que es de Caballito, y hacer pañuelos con telas o papel. Estuvieron hablando de la dictadura en la escuela y a varios les pareció importante venir. Una amiguita de mi hijo dijo ‘hay que marchar porque las Abuelas ya son muy viejitas’”. Cuando entraron a la Plaza, tan chiquitos y tan decididos, los aplaudieron de los cuatro costados.
En el contexto de los 50 años del golpe de Estado, el evento principal está programado para las 16.30 en la Plaza de Mayo, punto de encuentro de los distintos colectivos y partidos que partirán desde múltiples lugares de la ciudad.
La Cámpora partió desde la ex-ESMA hacia Plaza de Mayo, en una caravana de 16 kilómetros. Sin embargo, a diferencia de años anteriores, el recorrido incluirá una parada en San José 1111, frente al departamento donde la ex presidenta Cristina Kirchner se encuentra cumpliendo una condena. Será un paso simbólico antes de unirse a la columna principal.
A las 12, la CTA Autónoma y la CTA de los Trabajadores se reunió en Avenida de Mayo y Bernardo de Irigoyen, mientras que el Frente Renovador lo hace en Avenida de Mayo y Tacuarí. Por su parte, la UCR convocó a sus militantes a las 13 en Alsina y Entre Ríos, y la Asociación Madres de Plaza de Mayo junto al Movimiento Derecho al Futuro organizaron un acto político a las 13 en la Casa de las Madres (Yrigoyen 1584), para luego movilizarse hacia la plaza.
Entre las agrupaciones de izquierda, el Nuevo MAS se concentrará a las 14 en la intersección de Avenida 9 de Julio y Avenida de Mayo, mientras que el PTS y el PO lo harán en 9 de Julio e Yrigoyen a la misma hora. El MST se ubicará en Diagonal Norte y Florida, y Política Obrera en 9 de Julio y Avenida Belgrano. En tanto, la CGT se congregará en Diagonal Sur y Bolívar a las 14.
La jornada tendrá su momento culminante a las 16.30, con la lectura del documento elaborado por el Encuentro Memoria, Verdad y Justicia y la Mesa de Organismos de Derechos Humanos, en el escenario central de Plaza de Mayo.
El fiscal que instruyó causa de corrupción aseguró que las acusaciones de «mafia» por parte de la expresidenta son una estrategia de defensa.
El fiscal federal Carlos Stornelli respondió públicamente a los recientes ataques de Cristina Fernández de Kirchner, quien lo calificó a él y al fallecido juez Claudio Bonadío de «mafiosos» en el marco del juicio oral por la causa Cuadernos. Stornelli evitó entrar en una guerra de insultos y señaló que estas descalificaciones son una «reiteración» de discursos anteriores que buscan desacreditar la investigación.
«Yo no respondo ese tipo de cosas. Yo comprendo que es una persona que se está defendiendo como puede», afirmó el fiscal, este martes en A24. Además, destacó que, aunque los imputados tienen derecho a mentir en su defensa, los abogados deben mantener la ética y no introducir información falsa en los alegatos.
Stornelli aseguró que hay «prueba abrumadora» contra CFK
Tras críticas sobre la falta de evidencias, Stornelli fue categórico al describir el material que sostiene la acusación contra Cristina Kirchner y otros exfuncionarios. El fiscal aseguró que en sus 46 años de carrera nunca tuvo una causa de tal magnitud y con hechos tan concretos de corrupción.
«Es muy difícil en una causa donde hay una cantidad de prueba abrumadora que ni siquiera yo podría recordar», explicó el fiscal, haciendo alusión a lo que Bonadío llamaba la «bitácora de la corrupción». Según los registros, existen videos de Oscar Centeno filmando la recaudación de bolsos con dinero en la Quinta de Olivos y testimonios que confirman el circuito de coimas.
Manzanares, el excontador de los Kirchner y el arrepentido clave
Uno de los puntos más políticos de la nota fue la mención a los «arrepentidos». Stornelli destacó especialmente el testimonio de Víctor Manzanares, excontador de la familia Kirchner, a quien definió como una pieza fundamental del esquema. El fiscal recordó que el arrepentimiento de Manzanares no fue solo una «colaboración eficaz», sino algo interno tras haber participado durante años en el sistema.
«Manzanares era un hombre del riñón… su declaración es como una enciclopedia de lo que ocurría», sentenció Stornelli. En el expediente también figuran datos sobre fortunas inexplicables, como los 60 millones de dólares que Daniel Muñoz, secretario privado de los Kirchner, habría tenido en su departamento o las lujosas propiedades compradas en Miami y Nueva York.
🔴 EL FISCAL STORNELLI LE CONTESTA A CRISTINA KIRCHNER
Misterio y sospechas: de las bóvedas al crimen de Fabián Gutiérrez
El fiscal también se refirió a las polémicas excavaciones y allanamientos en el sur, confirmando que en la casa de El Calafate se descubrió una bóveda y que existen numerosos testimonios sobre cómo llegaba el dinero a ese lugar. «Hay muchos testimonios que dan cuenta de que todo el mundo sabía de qué se trataba», agregó sobre el movimiento de bolsos.
Finalmente, Stornelli recordó con impacto el asesinato de Fabián Gutiérrez, otro exsecretario que se había convertido en arrepentido. Aunque aclaró que es una apreciación personal, el fiscal cree que la muerte violenta de Gutiérrez estuvo vinculada a su colaboración con la Justicia. «Fue un shock… siempre tuve la convicción de que su muerte violenta había tenido que ver con su colaboración», concluyó.
La senadora libertaria cruzó a la exmandataria que se mostró molesta por ir a declarar de manera presencial a Comodoro Py.
La senadora de La Libertad Avanza (LLA) Patricia Bullrich apuntó contra la expresidenta Cristina Kirchner, quien hoy declaró en el marco de la Causa Cuadernos. La dirigente, que cuenta con prisión domiciliaria, salió de su domicilio en San José 1111 rumbo a Comodoro Py, en una secuencia que generó molestias que ella misma reconoció ante los jueces.
Frente a esto, la exministra de Seguridad intervino y opinó: «Señora Presidiaria: si no quiere estar declarando ni ya condenada por corrupción en todas las instancias judiciales, no debería haber robado. Fácil«, escribió de manera provocativa la dirigente en su cuenta de X.
«Durante años te dedicaste a saquear las arcas del Estado: retornos de obras que nunca se hicieron, contrataciones truchas en tus hoteles y un esquema para enriquecer a Lázaro Báez hasta convertirlo en uno de los mayores dueños de tierras de la Patagonia. La única responsable de sus acciones es usted», completó Patricia Bullrich contra Cristina Kirchner.
Señora Presidiaria: si no quiere estar declarando ni ya condenada por corrupción en todas las instancias judiciales, no debería haber robado. Fácil.
Durante años te dedicaste a saquear las arcas del Estado: retornos de obras que nunca se hicieron, contrataciones truchas en tus…
Ante este tweet, La Cámpora salió en redes sociales a cargar conta la senadora de La Libertad Avanza, quien entre 2019 y 2021 estuvo vinculada con el falso abogado Marcelo D’Alessio. En su momento se filtraron chats sobre las supuestas tareas de inteligencias y espionaje ilegal, aunque la defensa de la exministra de Seguridad fue que, en realidad, las comunicaciones se dieron con un teléfono que usaba su nieto para jugar, pero que ya no le pertenecía.
En los intercambios, Patricia Bullrich le habría indicado a D’Alessio que se contactara con Rodrigo Bonini, quien en ese momento era el Director Nacional de Investigaciones del Ministerio de Seguridad, para entregar material. Cuando eso salió a la luz, la por entonces dirigente del PRO reconoció que el teléfono fue de ella, pero al momento de esa conversación estaba en poder de su nieto.
Durante su indagatoria, la expresidenta mencionó a la dirigente de LLA al momento de enumerar las extorsiones en el Caso D’Alessio. Una de las maniobras era la de realizarle una cámara oculta al abogado José Manuel Ubeira para espiarlo y luego extorsionarlo, tal y como recordó la exjefa de Estado.
«Le querían hacer una cámara oculta… El propio Stornelli le propone qué abogado puede ser el que le haga la cámara oculta a Ubeira. Se me va a armar un ‘quilombete’ (sic) con Patricia Bullrich«, declaró Cristina Kirchner durante su mención a la senadora.