Cobertura y análisis de la política argentina: gobierno nacional, Congreso, elecciones, partidos políticos, economía y decisiones que impactan en el país y las provincias.
El Tribunal Oral 7 en la farsa procesal titulada “Cuadernos”, que se viene tramitando vía zoom, acató la exigencia mediática de “presencialidad”.
Es que la foto que se puede capturar desde la pantalla del canal de YouTube con caras “en cuadraditos” no da para tapa de diario ni videítos en la tele… y como ya se sabe… el “show debe continuar”.
Por esa razón, los jueces me citaron a indagatoria presencial en Comodoro Py para mañana martes a las 9 de la mañana… Faltaba más… P/D 1: Igualmente, las fotos en las tapas o los videos en la tele no van a alcanzar para ocultar (como le gustaría a la selecta minoría que se beneficia con las políticas de Milei) las postales del nuevo paisaje nacional generado por el economista experto en crecimiento con o sin dinero… Fábricas cerradas o tomadas y obreros despedidos; locales sin alquilar y negocios vacíos; inflación superior a los dos puntos desde hace meses (pese a transitar desde hace más de dos años el ajuste económico más brutal que se recuerde); salarios en caída libre; familias endeudadas y moras bancarias que no se veían desde el final de la convertibilidad; comer carne… un lujo y cada vez más gente en situación de calle… Sólo por mencionar algunas de las imágenes de la catástrofe social y económica de este cuarto desgobierno neoliberal en la República Argentina.
P/D 2: Lo que tampoco van a poder ocultar, pese al cajoneo del Fiscal Taiano (Comodoro Py… ¡cuándo no!), son las pruebas de lo que fue la estafa de LIBRA por la que Milei, autor de la célebre frase “la moral como política de Estado”, habría pactado la módica suma de… 5 millones de dólares. En fin…
Mayra Mendoza quiere que las obras de los arroyos San Francisco y Las Piedras sean incluidas en el presupuesto bonaerense.
La tensión entre La Cámpora y Axel Kicillof volvió a flote en una semana clave en la negociación por el presupuesto que el gobernador envió a la Legislatura y que incluye una autorización de endeudamiento por USD 3.035 millones.
Desde Quilmes dejaron trascender el malestar por la decisión del gobernador de no incluir la obra de los arroyos San Francisco-Las Piedras en el presupuesto. “Con el Presupuesto 2026 sin fondos para las obras de los arroyos, ella entró en modo opositora responsable”, dijeron desde el entorno de Mayra a Clarín.
Desde el gobierno bonaerense salieron a responderle. El ministro de gobierno, Carlos Bianco, dijo que la obra que reclama la intendenta está atada a un préstamo internacional. “Cuando uno confecciona el presupuesto tiene que decir cuáles son los fondos que tiene. No puedo poner el presupuesto fondos que no tengo”, dijo el ministro.
Mendoza pegó el faltazo ayer a un acto de la Juventud Universitaria Peronista (JUP) en la universidad de Quilmes, que contó con el cierre de Kicillof y Bianco.
Aunque Bianco es un referente de Quilmes, existe desde la llegada de La Cámpora a ese distrito un acuerdo de no involucramiento del axelismo en la política local. Sin embargo la universidad se considera una especie de territorio neutral donde el ministro de Kicillof tiene vínculos y aspiraciones. Por eso, Mayra decidió no participar de la actividad pese a que fue invitada por los canales formales de la Casa de Gobierno.
Fuentes de La Cámpora tomaron distancia de la frase que atribuyen al gobierno de Quilmes y sostienen que Máximo Kirchner no se posiciona como una oposición responsable y es parte del oficialismo. Sin embargo reconocen diferencias respecto de los proyectos del presupuesto, aunque -dicen- se pueden subsanar en un marco de diálogo.
Este martes, la comisión de Presupuesto de la Legislatura consiguió un dictamen para el presupuesto 2026 y la Ley Fiscal, sin embargo no logró un acuerdo por el endeudamiento. Es una señal de que le negociación seguirá en los próximos días y que el camino para lograr un entendimiento general parece más lejos de lo que se preveía.
LPO adelantó que la oposición en la provincia espera el acuerdo de Kicillof con La Cámpora para entrar en la negociación del presupuesto. Por fuera de los libertarios no existe en principio demasiadas objeciones a los proyectos.
Varios legisladores expresan por lo bajo su voluntad de aprobarlo, aunque exigirán asientos en organismos de control que históricamente corresponden a la oposición. Por eso esperarán a que el peronismo dirima su interna y una vez superada esa instancia se mostrarán dispuestos a acompañar siempre y cuando Kicillof ponga sobre la mesa los organismos de control.
El año pasado, algunos intendentes del sur del conurbano impulsaron la creación del Comité de la Cuenca de los arroyos San Francisco y Las Piedras para buscar financiamiento internacional para la obra.
Esos dos arroyos conforman el drenaje natural de un área aproximada de 180 kilómetros cuadrados en los partidos de Presidente Perón, Almirante Brown, Florencio Varela, Quilmes y Avellaneda.
Esa cuenca se inserta en el sur del conurbano, un territorio que presenta la mayor marginalidad y exclusión social. Según el último Censo, viven en esos 180 kilómetros cuadrados 1.100.000 habitantes.
Los dos arroyos se unen a la altura de Quilmes para formar el Santo Domingo, que avanza entubado por Avellaneda para alcanzar el canal Santo Domingo (en Villa Domínico) que desemboca en el Río de la Plata.
En mayo, la intendenta encabezó una reunión del Comité de la Cuenca en donde planteó la importancia de seguir reclamándole al Gobierno Nacional la posibilidad de que brinde garantías para tomar crédito con la CAF (Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe) y poder llevar adelante las obras.
Pero allí mismo, Mayra apuró a los funcionarios de Kicillof para que el gobernador incluya en el endeudamiento que por entonces había enviado a la Legislatura en formato de una ley corta. “Creo que también podría incluir lo necesario para que podamos comenzar a hacer obras, para poder aliviar algunas de las situaciones de nuestros distritos si es que el Gobierno Nacional no nos da la garantía para un crédito con la CAF”, decía la intendenta.
En una entrevista en Infobae al Regreso, el senador de La Libertad Avanza analizó el impacto de la baja de retenciones, defendió la agenda de reformas del oficialismo y respondió sobre los desafíos pendientes en materia social y ética de gestión
En el estudio, Joaquín Benegas Lynch, senador de Entre Ríos por La Libertad Avanza, repasó en diálogo con Infobae al Regreso la coyuntura económica y las tensiones políticas, destacando el impacto de las recientes medidas sobre el sector agropecuario y las prioridades legislativas que se avecinan.
Benegas Lynch y el agro: “Hoy el campo no tiene nada que quejarse”
El legislador enfatizó que la baja de retenciones y la apertura de mercados internacionales reconfiguraron la rentabilidad del agro: “La ganadería nunca tuvo tanta rentabilidad como ahora. Eso no quiere decir que tenemos que dejar de trabajar en sacarle el pie del Estado de encima al productor”.
Remarcó que “la agricultura, tenemos un gobierno que es el primero que le bajó las retenciones un 20%. Nosotros en el campo no tenemos, te diría, nada que quejarnos, todo para festejar y sobre todo por el tipo de presidente que tenés, que te dice que las retenciones van a ser cero”.
Sin embargo, reconoció que el proceso de transformación es gradual y con dificultades: “No es que ahora a partir de abril va a haber el boom de las inversiones y la Argentina pasa a ser Singapur. Estamos en ese camino”.
El diagnóstico sobre la economía: tensiones y desafíos
Consultado por los problemas de consumo y los sectores que aún no ven mejoras, Benegas Lynch sostuvo: “De los 15 sectores, 11 sectores crecen, cuatro no crecen. El bolsillo del argentino empezó a cambiar porque tenés récord de créditos hipotecarios en 2024. En 2025, vino una desaceleración importante por el riesgo político-electoral que nosotros le decimos el riesgo Cuca, cuando el Congreso se puso en contra de los argentinos. Eso hizo ralentizar el crecimiento que teníamos en 2024”.Benegas Lynch destacó que la baja del 20% en retenciones agrícolas convirtió a la Argentina en un país más competitivo y atractivo para el sector agropecuario (Infobae en Vivo)
El senador no esquivó los datos críticos: “Venimos del Congo. Íbamos a la venezualización de Argentina. En 2023 íbamos a una inflación del 17.000%. Lo que digo es: venimos del Congo. Tuvimos un 2024 que empezamos a despegar. Tuvimos un 2025 que el Congreso nos puso un freno de mano”.
Para Benegas Lynch, el sendero de recomposición es ineludiblemente lento: “No es Suiza, estamos lejos de ser Suiza. El Congo fue antes de ayer y me parece que claramente todos los indicadores más importantes, que tienen que ver principalmente con seguridad jurídica, son los que estamos cambiando en el Congreso”. Sostuvo que la prioridad es “generar confianza, un cimiento económico fundado en el superávit y el no emitir para no generar inflación”.
Reforma, austeridad y ética: la agenda y las controversias
Sobre la agenda legislativa, el senador precisó: “Todavía no llegaron los proyectos en concreto para saber: ‘Mirá, son estos y estos’. Son más de noventa proyectos donde el titular para la gente es desregulación, sacar trabas y hacerle la vida más fácil al sector privado. Después, una reforma del Código Penal y también una reforma tributaria tan necesaria para la Argentina”.
La entrevista abordó también el reciente viaje del jefe de gabinete con su pareja en el avión presidencial: “Es su mujer. El Estado no gastó un peso en llevarla”, defendió el senador. Sin embargo, consultado sobre si él haría lo mismo, admitió: “Probablemente no”. Benegas Lynch justificó la austeridad del oficialismo: “Estamos con ese nivel de austeridad y de cuidado. Vos decís: ‘Che, bueno, qué lástima, no se cuidaron, que llevó justo la mujer’. Bueno, tal vez puede ser. ¿Está mal tener cuatro o cinco asesores? No sé si está mal, depende lo que hacés”.
Al cierre, el legislador valoró la solidez moral de esta etapa: “Jamás hemos vivido esto. El respeto a la vida, a la libertad y a la propiedad privada como marco y norte de país no lo hemos tenido jamás”.
El diputado provincial Marcelo López lamentó la decisión del bloque justicialista de no acompañar el dictamen para la creación de una Comisión Especial Investigadora de la Deuda Pública de Entre Ríos. Sostuvo que la postura del PJ “contradice su propio discurso sobre el endeudamiento de la provincia”. No obstante, cree que habrá “otra oportunidad” en la sesión en la que deberá sancionarse el expediente.
El diputado López, quien se desempeña como presidente de la comisión de Legislación General, se refirió a la importancia de avanzar con la creación de una Comisión Especial Investigadora de la Deuda Pública de Entre Ríos. Tras el debate en comisión de este martes, el legislador lamentó que el bloque justicialista no haya acompañado el dictamen, señalando que la herramienta busca, ante todo, brindar claridad técnica sobre la situación financiera de la provincia.
El legislador destacó el diálogo dado en comisión, donde se incorporaron sugerencias del PJ para garantizar un análisis más profundo. Así fue como la redacción original del proyecto fue modificada para ampliar el período de estudio y que comience en 1991. Quedarán incluidos, entonces, hitos como los pactos fiscales y la transferencia de servicios. Aún así, la primera minoría decidió no acompañar la firma del dictamen.
“Hace semanas venimos escuchando al justicialismo hablar de la deuda pública, cuestionar cifras y sembrar dudas. Pero cuando se propone crear una comisión legislativa para investigar de manera seria cómo se generó esa deuda y cuál fue el destino de esos recursos, deciden no acompañar. No se puede denunciar y después negarse a revisar la historia completa”, afirmó López.
El legislador explicó que la iniciativa impulsada por el gobernador Rogelio Frigerio busca crear una comisión especial con participación legislativa para reconstruir el proceso de endeudamiento de la provincia, analizar su origen, su composición, el destino de los fondos y el impacto que esas decisiones tuvieron en las finanzas públicas de Entre Ríos.
La comisión permitirá aportar claridad sobre un tema que condiciona el presente y el futuro de la provincia, consideró el diputado. “La deuda pública no es un tema menor. Son decisiones que comprometen recursos de los entrerrianos durante muchos años. Por eso creemos que es importante que exista una investigación seria, con acceso a la documentación y con un informe final público que permita reconstruir qué pasó y cómo se tomaron esas decisiones”, concluyó.
El expresidente decidió romper el silencio en el programa de Florencia de la V y fue contundente con sus declaraciones.
Mauricio Macri es sin duda alguna uno de los solteros más codiciados desde que se separó de Juliana Awada. Si bien surgieron rumores de diferentes romances, nada se ha confirmado y él decidió hablar por primera vez en televisión.
Todo surgió luego de lo que fue la declaración de Chloé Bello, modelo con quien Yanina Latorre lo vinculó amorosamente y quien, según la conductora, era su nueva novia. La joven subrayó que “me parece que somos personas muy distintas, soy muy amiga de su hermana, a la que le mando un beso grande, pero no tengo nada que ver“.
Mauricio Macri estuvo invitado al cumpleaños de Florencia de la V y afuera del evento cruzó palabras con el cronista de la conductora de El Nueve. Federico Flowers no dudó en preguntarle por su vida romántica y el expresidente fue tajante: “¿Cómo llevás esto de la soltería?”.
La palabra de Mauricio Macri tras los rumores de romance
“Con tranquilidad… Estoy solo, solo”, expresó y por primera vez dio una declaración frente a una cámara de televisión. Flor de la V subrayó que “no suele hablar y me llamó la atención… Le pregunto y me dijo que ‘estoy solo y la estoy pasando bien’“.
Mauricio Macri habló en televisión y fue contundente.Foto: captura de video / El Nueve.
Lo cierto es que Mauricio Macri dejó en claro que se encuentra solo en estos momentos. Desde que se separó, se lo vinculó a Juana Viale (información desmentida), Chloé Bello, Guillermina Valdés, Natalia Graciano y en LAM hablaron también de una supuesta arquitecta a quien conoció en una obra.
El diputado nacional entrerriano advirtió que la “Argentina real” enfrenta cierre de pymes, pérdida de empleo y caída del poder adquisitivo, y sostuvo que gobernar “no es confrontar sin límites”.
El diputado nacional por Entre Ríos, Gustavo Bordet, se pronunció tras el discurso del presidente Javier Milei en la apertura de sesiones ordinarias del Congreso y cuestionó el tono del mensaje brindado ante la Asamblea Legislativa.
“Más allá de los insultos y el desprecio por la institucionalidad que escuchamos en la Asamblea Legislativa, la Argentina real va a despertar mañana con una nueva pyme que cierra, con trabajadores que pierden su empleo y con familias que sienten que el sueldo ya no alcanza”, expresó el legislador entrerriano.
Críticas al enfoque del mensaje presidencial
Bordet sostuvo que “el autoelogio y la grandilocuencia pueden llenar un recinto por unas horas, pero no llenan la mesa de los argentinos ni sostienen el entramado productivo que hoy está en crisis”. En ese sentido, afirmó que “la violencia verbal no es el camino” y remarcó que el país “necesita diálogo, acuerdos y respeto por las instituciones, no descalificaciones permanentes”.
El exgobernador de Entre Ríos también hizo hincapié en la situación económica cotidiana de los hogares y señaló que “mañana habrá más facturas de servicios que aumentan de manera desproporcionada y menos poder adquisitivo en los hogares”, al considerar que “esa es la realidad que no se resuelve con discursos”.
“Gobernar es construir certezas”
En otro tramo de sus declaraciones, Bordet afirmó que “gobernar no es confrontar sin límites. Gobernar es construir certezas, cuidar el trabajo y generar desarrollo”.
Finalmente, el diputado nacional manifestó que, más allá de las diferencias profundas sobre el rumbo económico, “nunca deberíamos perder el respeto por la democracia y por quienes piensan distinto”. A su entender, la Argentina “no necesita más épica discursiva, sino más producción, empleo y un horizonte de estabilidad que devuelva esperanza a su gente”.
El 1° de marzo de 2026 dejó una imagen que sintetiza el momento político argentino: tensión abierta en el recinto del Congreso de la Nación Argentina, bancas vacías en algunos sectores y un discurso presidencial de tono combativo.
Mientras parte de la oposición decidió no asistir a la Asamblea Legislativa, otros representantes del kirchnerismo y de la izquierda sí ocuparon sus bancas, pero protagonizaron interrupciones, abucheos y gestos de desaprobación dirigidos al presidente Javier Milei durante distintos pasajes del mensaje.
No fue un episodio espontáneo ni aislado: el clima de confrontación estaba anticipado.
Un discurso frontal y sin concesiones
Durante su exposición, transmitida en cadena nacional, Milei enumeró logros de gestión, defendió el rumbo económico y arremetió con dureza contra el kirchnerismo. En uno de los tramos más comentados, calificó a sectores opositores como “fascistas”, “manga de chorros” y “mentirosos”, y recordó la situación judicial y la prisión de Cristina Fernández de Kirchner.
La escena combinó dos planos: un presidente que redobló la confrontación desde el atril y legisladores opositores que respondieron con gritos, gestos y abucheos.
El recinto se transformó, por momentos, en un escenario de batalla simbólica.
La institucionalidad bajo presión
La apertura de sesiones ordinarias no es un acto partidario sino una instancia constitucional en la que el Poder Ejecutivo rinde cuentas ante el Poder Legislativo.
La protesta forma parte de la dinámica democrática. La interrupción permanente, el abucheo sistemático y el clima de hostilidad premeditada abren, sin embargo, otra discusión: ¿hasta dónde la expresión política fortalece el debate y en qué punto lo degrada?
Argentina tiene antecedentes de sesiones tensas, especialmente durante los años de los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández, cuando la confrontación también fue parte del estilo político dominante. Pero la reiteración de estos episodios expone una constante: la dificultad del sistema para sostener el disenso sin convertirlo en espectáculo.
Dos estrategias, un mismo riesgo
La ausencia institucional y el abucheo permanente son dos estrategias distintas, pero ambas tienen un denominador común: desplazan el debate de fondo.
Si el oficialismo apuesta a la confrontación discursiva extrema y la oposición responde con interrupciones y deslegitimación simbólica, el resultado no es deliberación republicana sino polarización performática.
En un país atravesado por décadas de deterioro económico, corrupción estructural y desconfianza política, la ciudadanía espera algo más que gritos cruzados.
Lo que queda en la memoria
La apertura del 1° de marzo de 2026 será recordada menos por los anuncios concretos y más por el clima político que reflejó.
Bancas vacías. Aplausos oficialistas. Abucheos opositores. Un presidente que no moderó el tono.
La pregunta que subyace es más profunda que el episodio puntual: ¿puede consolidarse una democracia madura cuando oficialismo y oposición parecen hablarse únicamente desde la provocación?
La institucionalidad no exige unanimidad. Exige respeto por el marco común.
Cuando el recinto se convierte en tribuna y la política prioriza el impacto antes que el argumento, el riesgo no es solo discursivo.
La interna libertaria en Entre Ríos ya no puede maquillarse como un simple “desacuerdo de matices”. Es una pelea de poder. Cruda. Sin eufemismos. Y con nombres propios.
El enfrentamiento entre Roque Fleitas ( Diputado provincial y presidente de la Libertad Avanza Entre Ríos ) y el diputado nacional Beltrán Benedit no es ideológico ni doctrinario: es una disputa concreta por el control del sello partidario, la lapicera y la capacidad de negociación hacia 2027. A las diferencias actuales se suman tensiones previas a las elecciones, marcadas por deslealtades internas y ambiciones personales dentro de una estructura que tuvo su centro operativo en Paraná y que hoy exhibe fisuras que en su momento se mantuvieron contenidas.
Entre Ríos: a pesar del ruego de Lule Menem, Benedit desafía a Fleitas y se empioja la unidad de LLA
En ese marco, dirigentes provinciales cuestionan la escasa construcción territorial de Benedit y su limitada presencia en distritos clave como Concordia, donde —afirman— su intervención fue más visible en la confrontación interna que en la consolidación del espacio. La disputa, entonces, expone no solo un choque de liderazgos, sino también la dificultad de traducir una banca nacional en poder real dentro de la provincia.
Fleitas puede exhibir un activo político concreto: fue parte del engranaje que permitió estructurar territorialmente a La Libertad Avanza en la provincia y acompañar el proceso que terminó con la derrota del peronismo/kirchnerismo entrerriano. La articulación con el espacio del gobernador Rogelio Frigerio no fue casual ni improvisada. Hubo estrategia y hubo construcción.
Pero el triunfo no fue individual. Fue circunstancial, producto también del desgaste del peronismo después de años de poder. Atribuirse en soledad la victoria es tan exagerado como desconocer el rol de quienes sostuvieron el armado.
Ahora bien, si el liderazgo provincial está consolidado, ¿por qué un diputado sin estructura territorial sólida logra incomodar? Esa es la pregunta que nadie quiere formular en voz alta.
Benedit mantiene su resistencia a la conducción de Fleitas bajo el sello de su autodenominada “Línea Pura”, erigiéndose como supuesto custodio de la esencia libertaria. Sin embargo, su capacidad de construcción política en Entre Ríos aparece claramente limitada. En Concordia, varios de los escasos dirigentes y militantes que lo acompañaban terminaron integrándose al armado orgánico del espacio, dejando al descubierto la debilidad territorial de su sector. No se observa hoy una estructura con volumen suficiente para disputar poder real en la provincia y, además, cabe señalar que Concordia fue arrastrada a una disputa estéril —probablemente motorizada por esa estrategia— que erosionó su verdadero peso político, algo que quedó reflejado en el caudal de votos de la última elección. Esa fractura interna fue capitalizada por Paraná, que ocupó los principales lugares en la lista de candidatos, dejando a Concordia prácticamente sin representación nacional. Para una ciudad de más de 200.000 habitantes, el desplazamiento resultó un golpe político difícil de justificar, promovido por una facción minoritaria que aún hoy se resiste al diálogo y a reconocer su propio vacío de conducción.
Elemento de discordia
Entonces, ¿qué explica la tensión?
Explica que en política no todo es militancia. También pesan las bancas, las relaciones nacionales y la capacidad de condicionar decisiones. Cuando operadores como Eduardo ‘Lule’ Menem y la secretaria general Karina Milei intervienen para exigir unidad, es porque el conflicto dejó de ser menor. La conducción nacional no se involucra por capricho: lo hace cuando percibe riesgo estratégico.
El antecedente de la visita carcelaria que generó malestar en el entorno presidencial debilitó la posición de Benedit dentro del esquema nacional. Fue un gesto político que no cayó bien y que obligó a reordenar respaldos. Desde entonces, su margen interno quedó condicionado. Pero eso no significa que esté dispuesto a retirarse en silencio.
El verdadero campo de batalla es Concordia. La judicialización de la interna, la posibilidad de repetir elecciones partidarias y la apelación pendiente transformaron a la ciudad en el núcleo del conflicto. Concordia no es solo un distrito más: es símbolo. Es territorio históricamente peronista. Controlar el sello libertario allí es proyectar poder hacia 2027.
Mientras tanto, desde Buenos Aires el mensaje es contundente: sin unidad no hay cargos ni negociación futura. Pero ese ultimátum también expone una contradicción. La Libertad Avanza nació criticando las prácticas cerradas de la “casta”. Hoy enfrenta el dilema clásico de cualquier partido: disciplina vertical o fragmentación.
El trasfondo es claro. En 2027 no se discutirán concejalías. Se discutirá la gobernación. La eventual alianza con Rogelio Frigerio está sobre la mesa, pero nadie negocia desde la debilidad. Un espacio partido pierde capacidad de presión.
Aquí la tensión es menos romántica de lo que parece. Fleitas tiene estructura y territorialidad. Benedit tiene banca y visibilidad nacional ( un voto en el senado). Uno controla el armado. El otro intenta condicionar la conducción.
La pregunta final no es quién tiene razón. Es quién tiene poder real para ordenar.
Porque en política no alcanza con ganar una elección. Hay que sostener el mando después del triunfo.
La Libertad Avanza en Entre Ríos derrotó al peronismo en las urnas. Pero si no resuelve su interna, puede terminar derrotándose a sí misma antes de 2027.
El debate público argentino atraviesa una tensión que no es nueva, pero que hoy se expresa con una crudeza particular: el uso de la estadística como arma política antes que como herramienta para comprender la realidad. En ese cruce se inscribe el informe titulado “El mapa del trabajo que se destruye”, que pone el foco en cierres de comercios, desempleo y crisis productiva en Entre Ríos, en el contexto de las políticas impulsadas por el presidente Javier Milei y acompañadas a nivel provincial por el gobernador Rogelio Frigerio.
La pregunta de fondo no es si los datos son incómodos —lo son—, sino qué hacemos con ellos: ¿los utilizamos para comprender causas y proyectar soluciones, o para reforzar posiciones previas? Allí es donde el periodismo, incluidos quienes escribimos y analizamos desde medios regionales, debe mirarse al espejo.
El dato como recorte: lo que muestran —y lo que no— las estadísticas
El informe describe un escenario preocupante: comercios que bajan persianas en el microcentro de Paraná, deterioro del empleo en el Gran Paraná y en Concordia, y un entramado pyme golpeado. Pero también reconoce un límite estructural: la medición oficial se apoya en la Encuesta Permanente de Hogares del Instituto Nacional de Estadística y Censos, que cubre solo dos aglomerados urbanos y deja fuera buena parte del territorio entrerriano.
Ese punto es clave: toda estadística es un recorte. No invalida el diagnóstico, pero sí obliga a leerlo con prudencia. Cuando el dato se presenta como verdad absoluta, sin explicar su alcance metodológico, deja de ser información y pasa a ser munición discursiva.
El riesgo es doble. Por un lado, minimizar señales de deterioro real bajo el argumento de que “no están bien medidos”. Por otro, amplificar cada cifra como prueba concluyente de un fracaso total. En ambos casos, el lector queda atrapado entre extremos.
Crisis real, lectura interesada
Sería ingenuo negar que existe tensión económica. La recesión, el ajuste del gasto público y la caída del consumo impactan primero en el comercio y en el empleo informal, que son el termómetro más sensible de cualquier economía regional. Las persianas bajas son un hecho visible, más allá de cualquier discusión técnica.
Pero también es cierto que la Argentina arrastra problemas estructurales que no nacieron con esta administración. El propio sindicalismo —representado en el informe por voces como la de Daniel Ruberto— reconoce que el deterioro laboral viene de largo. Esa admisión introduce un matiz necesario: el presente es crítico, pero forma parte de una trayectoria más extensa de estancamiento productivo.
Cuando el análisis se concentra exclusivamente en adjudicar responsabilidades coyunturales, corre el riesgo de simplificar un fenómeno complejo. Y cuando se niega el impacto de las políticas actuales, también.
El rol del periodismo: entre la denuncia y la comprensión
Aquí aparece el núcleo de la reflexión: el periodismo no puede limitarse a amplificar datos que confirman su inclinación política —sea oficialista u opositora—. Tampoco puede refugiarse en una falsa neutralidad que ignore el sufrimiento económico concreto.
El desafío es doble: contextualizar, explicando de dónde vienen los problemas y qué parte corresponde a decisiones recientes y qué parte a inercias históricas; y traducir, haciendo legible la estadística para un público que no está obligado a interpretar metodologías ni segundas líneas.
Cuando el periodismo se transforma en trinchera, el dato deja de iluminar y pasa a confundir. Y en una sociedad fatigada por crisis recurrentes, la confusión es una forma de daño.
Reforma laboral y futuro: el debate que recién empieza
El trasfondo del informe es la discusión sobre reformas estructurales que el gobierno nacional impulsa como vía para reactivar la economía. Sus defensores sostienen que flexibilizar costos laborales incentivará la formalización; sus críticos advierten sobre mayor precarización.
Más allá de las posiciones, la pregunta relevante es empírica: ¿puede una economía regional con consumo deprimido generar empleo solo a partir de cambios normativos? ¿O se necesita una estrategia productiva más amplia?
El riesgo del debate actual es que quede reducido a consignas —“destrucción” versus “modernización”— sin evaluar resultados concretos en el tiempo.
Una autocrítica necesaria
El texto que dio origen a esta reflexión apunta a algo incómodo pero saludable: reconocer que los medios —todos— operan desde marcos ideológicos, incluso cuando no lo declaran. Asumirlo no debilita al periodismo; lo vuelve más honesto.
La tarea no es desterrar la opinión, sino separar claramente información, interpretación y posicionamiento. El lector merece saber cuándo se le presenta un dato, cuándo un análisis y cuándo una postura.
Pensar más allá del titular
Entre Ríos enfrenta un escenario económico complejo. Negarlo sería irresponsable; exagerarlo sin contexto, también. La estadística debe ser punto de partida para pensar soluciones, no el final de una discusión cerrada de antemano.
Si el debate público se reduce a usar números como proyectiles, el resultado no será más empleo ni mejor política económica, sino más polarización y menos comprensión. Y en ese terreno, el periodismo tiene tanto poder de daño como de construcción.
La pregunta que queda abierta no es quién gana la discusión narrativa, sino si somos capaces —medios, dirigentes y ciudadanos— de convertir los datos en herramientas para entender y transformar la realidad, en lugar de usarlos para confirmar lo que ya queríamos creer.
Los números del empleo pueden iluminar… o convertirse en armas políticas. Entre crisis real, recortes estadísticos y debate por reformas, el desafío es informar con contexto y no desde trincheras. El periodismo también debe hacer autocrítica.
La legisladora nacional arremetió contra el presidente de la Cámara de Diputados luego de que el bloque de La Libertad Avanza exigiera echar a Florencia Carignano.
La tensión dentro del Congreso subió de tono tras un explosivo intercambio en redes sociales entre la diputada Marcela Pagano y el presidente de la Cámara, Martín Menem. El conflicto estalló luego de que el oficialismo solicitara la expulsión de la kirchnerista Florencia Carignano por supuestos actos de sabotaje durante la última sesión.
Pagano no tardó en responder el pedido de sanción contra la diputada de Unión por la Patria con una crítica directa hacia la gestión de Menem. En su cuenta de X, la exlibertaria le lanzó: «¡Entonces deberías autoecharte por impedir la libertad de prensa en Diputados TV y censurar las transmisiones que no te convenían!«. Además, puso en duda que el oficialismo tenga los votos necesarios para la expulsión al preguntarle: «¿Las ténes pagas?».
La legisladora también apuntó contra integrantes de su propio espacio, mencionando casos que consideran injustos. Se refirió en duros términos a Lilia Lemoine, a quien llamó «la psiquiátrica que agrede, que no medicas», y recordó el polémico cruce de Lemoine con Ian Moche, el niño influencer con autismo. Asimismo, Pagano pidió «igualdad de condiciones para todos» al recordar situaciones que involucraron a otros diputados como José Luis Espert.
Entonces deberías autoecharle por impedir la libertad de prensa en Diputados TV, y censurar las transmisiones que no te convenían! Necesitan dos terceras partes para echar a @florcarignanook Las tenes pagas? Por que no echamos a la psiquiátrica que adrede no medicas y que tenes… https://t.co/Jd71BReHjH
La publicación de Menem que desató el enojo de Pagano
Por su parte, Martín Menem justificó el pedido de expulsión compartiendo un video donde se ve a Carignano desenchufando cables en el recinto. El titular de la Cámara comparó la situación con cualquier otro trabajo: «Si en tu trabajo destruís o dañás las herramientas para adelante llevar tu tarea, te sancionan o te despiden, y tenés que pagar los daños que causás».
Para Menem, el accionar de la diputada kirchnerista no es un hecho menor, sino un ataque a la democracia. El riojano calificó lo sucedido como algo de «gravedad institucional al tratar de impedir el funcionamiento de un poder del Estado». Aseguró que el tema no debería terminar simplemente en una queja y que debe haber consecuencias por lo ocurrido.
El respaldo de Javier Milei y su advertencia contra el kirchnerismo
En medio de este fuerte cruce, el presidente Javier Milei decidió intervenir y expresar su postura a través de las redes sociales. El mandatario apoyó la idea de que se terminó la falta de castigo para quienes intentan interrumpir el trabajo del Gobierno nacional.
Milei reposteó un mensaje contundente sobre el comportamiento de la oposición en el tratamiento de la reforma laboral en el Congreso. La publicación compartida por el jefe de Estado sentenciaba: «El kirchnerismo cuando no gobierna es golpista. Van a hacer cualquier cosa para intentar que no gobernemos». El mensaje concluyó con una advertencia clara sobre el futuro político: «Pero, spoiler: no van a poder. La impunidad se terminó en la Argentina».