Daniel D’Ambros comenzó en los años ’90 con una producción familiar en Concordia. Ahora, su empresa protagonizó un hito para las exportaciones argentinas.
En los años 90 Daniel D´Ambros empezó a producir miel en el garage de su casa, en Concordia, Entre Ríos. Tenía 400 colmenas y en ese entonces no imaginó que, décadas después, iba a convertirse en el protagonista de un hecho histórico para la Argentina.
Luego de confirmarse que desde el 1 de mayo de 2026 entraba en vigencia el acuerdo de Asociación y Libre Comercio entre la Unión Europea y el Mercosur, la producción de Daniel fue la que “completó el primer embarque que el país envió a Alemania con arancel cero”.
Luego de confirmarse que desde el 1 de mayo de 2026 entraba en vigencia el acuerdo de Asociación y Libre Comercio entre la Unión Europea y el Mercosur, la producción de Daniel fue la que “completó el primer embarque que el país envió a Alemania con arancel cero”.
“Mi hija me avisó que logramos meter la miel con arancel cero”
Si bien reconoció que “la exportación da muchos logros, y la mayoría son con sabor a dulce”, sobre este hito en particular en diálogo con TN, dijo: “Me puse contento, era un sueño. Llegar con arancel cero a Estados Unidos y arancel cero a Europa, era impensado”.
En 1991 Daniel tenía “400 colmenas, casi como una producción secundaria”. Junto a su familia apostó a seguir creciendo, y ahora tiene unas 15.000.
“Producimos entre 600 y 800 toneladas de miel, y exportamos 2300, 2500″, detalló en TN el entrerriano, y se emocionó al relatar cómo fue el momento en que se enteraron que desde Concordia, estaban haciendo historia.
Así anunció el Canciller Pablo Quirno la vigencia del acuerdo entre el Mercosur y la UE (Foto: x/pabloquirno).En los años 90 Daniel D´Ambros empezó a producir miel en el garage de su casa (Foto: X/marcasarg_).
“Mi hija, María de los Ángeles, que es la que está a cargo de la empresa, estaba muy expectante. No podía dormir y ella me avisó que logramos meter la miel con arancel cero. Estaba con una alegría enorme”, recordó.
“El arancel nos dolía hasta en el alma, parecía unb castigo”
Puntualmente, los tambores que enviaron a Europa llegaron a Alemania, y la miel fue la de eucaliptus, que es el tipo característico que consumen allí. “Tiene mucho cuerpo. La miel clara o ámbar se la lleva Estados Unidos, es de pradera, de alfalfa, y bastante más cara que esta”, indicó.
A pesar de que el productor apícola desde hace mucho tiempo exporta, ante el hito nacional contó que decidió guardar “un tambor de ese contenedor” que mandaron a Europa.
A veces las noticias más importantes no aparecen en los grandes titulares ni en las conferencias de prensa. Están escondidas en los pequeños detalles de la vida cotidiana. En una góndola de supermercado. En una etiqueta. En un producto que, inesperadamente, encontramos fuera de nuestras fronteras.
Eso ocurre hoy en Brasil, donde cada vez resulta más frecuente encontrar productos elaborados en Argentina ocupando espacios que históricamente pertenecían a marcas locales o de otros mercados.
Puede parecer una anécdota menor. No lo es.
Para un país que durante décadas convivió con crisis recurrentes, inflación, restricciones para exportar y una economía acostumbrada a mirar hacia adentro, ver productos argentinos compitiendo en uno de los mercados más grandes de América Latina constituye una señal que merece atención.
¿A qué responde este fenómeno?
La respuesta todavía no está clara.
Algunos sostienen que se trata simplemente de una cuestión cambiaria. Que la relación entre el peso y el real volvió competitivos ciertos productos argentinos.
Otros creen que hay algo más profundo detrás del fenómeno.
Una nueva generación de empresarios que comenzó a mirar la región como mercado natural de expansión.
Empresas que dejaron de pensar exclusivamente en sobrevivir y comenzaron a pensar en crecer.
Emprendedores que entendieron que la única manera de escapar de los límites del mercado interno es conquistar nuevos consumidores fuera de Argentina.
Y también podría existir un cambio cultural que lentamente empieza a abrirse paso entre dirigentes políticos, cámaras empresariales y sectores productivos: la idea de que exportar no debe ser una excepción, sino una política permanente.
Brasil: el desafío más grande
Brasil no es cualquier destino.
Con más de 200 millones de habitantes, una economía varias veces superior a la argentina y un enorme desarrollo industrial, representa el mercado más importante del Mercosur.
Penetrar comercialmente en Brasil nunca fue sencillo.
Por eso cada producto argentino que logra instalarse allí es mucho más que una venta.
Es una prueba de competitividad.
Es empleo argentino.
Es producción nacional transformándose en divisas.
Es valor agregado cruzando una frontera.
Y sobre todo es una demostración de que las empresas argentinas pueden competir cuando encuentran condiciones adecuadas.
Lo que no se dice
Durante años Argentina debatió cómo repartir riqueza antes de discutir seriamente cómo generarla.
Las exportaciones quedaron muchas veces atrapadas entre regulaciones, impuestos distorsivos, burocracia y una visión política que veía con sospecha al sector privado.
El resultado fue conocido: menos inversiones, menor crecimiento y una economía cada vez más dependiente de su mercado interno.
Por eso estas imágenes tienen un valor simbólico.
No muestran solamente un producto argentino en una góndola brasileña.
Muestran la posibilidad de un cambio de paradigma.
La idea de que el crecimiento económico sostenible no surge de imprimir dinero ni de aumentar impuestos, sino de producir más, vender más y competir mejor.
Un ejemplo que debería contagiarse
El verdadero desafío es que este fenómeno no quede limitado a unas pocas empresas.
Argentina posee capacidad para exportar alimentos, tecnología, maquinaria agrícola, software, servicios profesionales, productos farmacéuticos, biotecnología y una enorme variedad de bienes industriales.
Pero para que eso ocurra se necesita persistencia.
Persistencia de los empresarios para invertir.
Persistencia de los trabajadores para mejorar procesos.
Persistencia de los gobiernos para sostener reglas claras.
Persistencia de una sociedad que entienda que el desarrollo no llega por decreto.
Si más emprendedores argentinos se animan a mirar hacia el exterior, si más empresas deciden competir en mercados internacionales y si las condiciones acompañan, estas imágenes podrían convertirse en algo habitual.
Una esperanza razonable
Todavía es temprano para sacar conclusiones definitivas.
No sabemos si estamos frente a un fenómeno impulsado principalmente por la diferencia cambiaria o si estamos viendo el inicio de una transformación más profunda en la cultura productiva argentina.
Lo que sí sabemos es que resulta alentador.
Porque cada producto argentino que gana espacio en Brasil representa una pequeña victoria para la producción nacional.
Y porque detrás de cada envase vendido hay trabajadores, emprendedores, transportistas, comerciantes y familias que encuentran una oportunidad de crecimiento.
Quizás sea apenas una señal.
Pero en un país acostumbrado a las malas noticias económicas, ver productos argentinos cruzando fronteras y conquistando mercados es una de esas señales que invitan a pensar que un futuro mejor sigue siendo posible.
La pregunta ya no es si Argentina puede competir.
La verdadera pregunta es cuántos más estarán dispuestos a intentarlo.
Con una tendencia crecientes desde 2025 en volúmenes y valores exportados, la provincia generó exportaciones por un total de 529 millones de dólares entre enero y marzo de este año. Con una expansión significativa, los datos dan cuenta de una consolidación del crecimiento de las exportaciones. Así lo detalla un informe privado elaborado por el Consejo Empresario.
Según el informe elaborado por el Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales del Consejo Empresario de Entre Ríos (CEER), con datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), las exportaciones de la provincia registraron un buen inicio de 2026.
Durante el primer trimestre, las ventas al exterior totalizaron los 529 millones de dólares. El dato representa un aumento del 21 por ciento en comparación con el mismo período de 2025. Ello implica una tendencia positiva en continuidad con los resultados de 2025, en el que se habían alcanzado 2.115 millones de dólares y significaron un incremento interanual del 31 por ciento, equivalente a aproximadamente 498 millones de dólares adicionales.
Los datos dan cuenta de una consolidación del crecimiento de las exportaciones desde 2025, con una expansión significativa respecto al año anterior. La recuperación sostenida del sector externo provincial es acompañada por un contexto favorable en términos de demanda internacional y volúmenes exportados, que cobra mayor relevancia para los encadenamientos productivos de la provincia cuando se trata de productos agroindustriales con agregado de valor y generación de trabajo.
El informe destaca que a nivel provincial se observa una dinámica consistente con la trayectoria nacional. En el país se comercializó entre enero y marzo de 2026 el equivalente a 21.853 millones de dólares, lo que implicó una suba del 19 por ciento interanual. Entre Ríos siguió esa misma tendencia. La mejora en las exportaciones estuvo dado por un incremento del 27 por ciento de productos primarios, una suba del 6 por ciento de las manufacturas de origen agropecuario, un aumento del 7 por ciento de las manufacturas de origen industrial y además un salto del 88 por ciento en combustibles y energía.
En cuanto a la composición de las exportaciones entrerrianas, los productos primarios generaron 336 millones de dólares y registraron un crecimiento del 27 por ciento. Dentro de este rubro, el trigo se mantiene como el principal producto, con un incremento del 61 por ciento en comparación con el primer trimestre de 2025. Le siguieron el maíz, que tuvo una caída del 8 por ciento; las oleaginosas, excepto la soja, que tuvieron una expansión del 120 por ciento. También se destacó el sorgo granífero y el arroz cáscara, ambos con disminuciones del 22 por ciento y del 61 por ciento, respectivamente.
Las manufacturas de origen agropecuario generaron 149 millones de dólares en el primer trimestre y registraron un incremento del 6 por ciento respecto del mismo trimestre del año anterior. En este sector, la carne bovina registró un incremento del 51 por ciento respecto al mismo trimestre del año anterior. Le sigue la carne de ave, con una disminución del 19 por ciento; el arroz y los lácteos, ambos con caídas del 34 por ciento y 30 por ciento, respectivamente. Por su parte, las harinas, evidenciaron un incremento del 51 por ciento, indica el informe.
Las manufacturas de origen industrial generaron 29 millones de dólares en exportaciones, lo que representó una suba del 7 por ciento respecto del mismo trimestre del 2025. En tanto, en concepto de combustibles y energía se sumaron 15 millones de dólares, con un salto del 88 por ciento. En ambos sectores -industriales y energéticos-, los productos químicos volvieron a ser los más relevantes, con una participación del 41 por ciento del total y un aumento del 13 por ciento. Le siguieron las máquinas y aparatos, sus partes y material eléctrico con una caída del 29 por ciento; el papel y cartón y sus manufacturas con un incremento del 16 por ciento interanual; y los plásticos y sus manufacturas, con un incremento del 1 por ciento.
El informe privado también analiza los cinco principales destinos de exportación. En el primer trimestre de 2026, Vietnam se posiciona primero con 70,2 millones de dólares exportados, lo que representa un crecimiento del 245 por ciento respecto del mismo trimestre del año anterior. Le sigue China, al que se le exportó 52,3 millones de dólares, es decir, un 55 por ciento más que en el trimestre de 2025. Tercero se ubica Brasil, con exportaciones por 49,7 millones de dólares, es decir, un 11 por ciento menos interanual. En el cuarto lugar aparece Bangladesh, con exportaciones por 33,8 millones de dólares, registrando un crecimiento del 285 por ciento. Finalmente, Estados Unidos quedó quinto con 29,2 millones de dólares exportados, lo que representa un incremento del 47 por ciento interanual.
Ver gráficos del informe: https://www.ceer.org/wp-content/uploads/2026/05/Infograf%C3%ADas-exportaciones-IIES-CEER-2025-1-trim.-2026.pdf
Las medidas impulsadas por el gobierno provincial para acompañar al sector privado comienzan a mostrar resultados concretos. En un contexto nacional complejo para la actividad industrial, Entre Ríos logra diferenciarse con indicadores positivos en materia de empleo registrado.
Según el informe de Coyuntura Industrial de Entre Ríos elaborado por la Unión Industrial de Entre Ríos (UIER), durante 2026 el empleo industrial registrado en la provincia creció 0,5 por ciento interanual, mientras que el promedio nacional mostró una caída del 3,6 por ciento.
Desde el gobierno provincial destacaron que estos resultados responden a una política sostenida de acompañamiento al sector productivo, basada en incentivos a la inversión, mejora de la competitividad y diálogo permanente con las empresas.
El secretario de Industria, Catriel Tonutti, señaló que “detrás de esos números hay medidas prácticas. Entre Ríos cuenta con un Régimen de Incentivo a las Nuevas Inversiones (RINI) que ya proyecta 2.000 empleos privados y comienza a materializarse en inversiones reales dentro del territorio provincial”.
El funcionario también remarcó otros factores que contribuyen al desempeño provincial como “una actualización impositiva por debajo de la inflación, la energía eléctrica más accesible de la Región Centro y el diálogo permanente con el sector empresarial son parte de esta política”.
El dinamismo también se refleja en el sector agropecuario. Las exportaciones entrerrianas cerraron 2025 con un récord histórico de 2.116 millones de dólares, impulsadas principalmente por productos primarios y manufacturas de origen agropecuario.
Con una estrategia orientada a fortalecer la competitividad, promover inversiones y ampliar las oportunidades comerciales, Entre Ríos consolida un camino propio para sostener el empleo privado y potenciar el desarrollo productivo en toda la provincia.
El último ICA del Indec mostró que en los primeros cuatro meses de este año hubo un saldo favorable de US$8277 millones; fueron US$7000 millones más que en 2025; cayeron las importaciones por la baja actividad
La balanza comercial registró en abril un superávit histórico de US$2711 millones, un alza de US$2496 millones con relación al mismo mes de 2025, según el informe del Intercambio Comercial Argentino (ICA) del Indec. Es el vigésimo noveno mes consecutivo de superávit comercial.
Mejores precios y más cantidades vendidas al exterior llevaron a que en el cuarto mes del año las exportaciones alcanzaran un récord de US$8914 millones, con un avance interanual de 33,6%. Este ascenso fue impulsado por un alza de 20,6% en las cantidades exportadas y de 10,8% en los precios.
Todos los rubros exportables crecieron en ventas: los productos primarios, un 25%; las manufacturas de origen agropecuario, un 14,1%; las manufacturas de origen industrial, un 43,3%; y las ventas de combustible y energía, con un número significativo, vieron un incremento de 85,9%. Este último sector alcanzó un valor histórico de US$1554 millones, con una suba de US$718 millones y una variación de 85,9% respecto de abril de 2025. “Este desempeño estuvo impulsado principalmente por el incremento en las exportaciones de petróleo crudo y de carburantes. Las cantidades exportadas crecieron 53,2%, y los precios 21,3%″, informa el Indec.
Según la consultora Abeceb, la cosecha récord, el impulso minero, y los mayores precios de la energía, permiten estimar que “las exportaciones alcanzarán este año los US$100.000 millones, con un superávit de casi US$ US$20.000 millones, por encima de todas las expectativas previas y casi duplicando el superávit comercial de 2025, que fue de US$11.320 millones”, proyecta.
El ministro de Economía, Luis Caputo, festejó los números positivos con un posteo en la red social X, donde sostuvo, entre otros datos, que en abril se alcanzó un máximo histórico en valores tanto en las exportaciones totales como en las de combustibles y energía, en tanto se registró el valor más alto desde noviembre de 2012 para las exportaciones de manufacturas de origen industrial.
EN ABRIL LAS EXPORTACIONES DE BIENES ALCANZARON UN NUEVO MÁXIMO HISTÓRICO 🇦🇷🇦🇷🇦🇷
✅ En abril se alcanzó un máximo histórico en valores tanto en las exportaciones totales como en las de Combustibles y Energía, en tanto se registró el valor más alto desde noviembre de 2012 para…
Sin embargo, las compras al exterior llegaron a US$6204 millones, lo que representó una caída interanual de 4% y se dio no solo por disminución del 7% en las cantidades, sino que los precios aumentaron un 4,1%. Hubo menos compras de productos e insumos para la producción: un 5,9% en los bienes de capital, y un 17,4% menos de piezas y accesorios para bienes de capital. Sí hubo un leve aumento en la compra de bienes intermedios, de 4,1%.
Según el análisis de Diego Coatz, director ejecutivo de I+D (Industria y Desarrollo) y exdirector de la Unión Industrial Argentina, “son datos muy positivos para el comercio exterior, con exportaciones de abril llegando casi a US$9 millones dólares. Todo el complejo primario y las manufacturas agropecuarias tienen muy buenos números. Lo mismo sucede con las manufacturas de origen industrial y todo lo que se vincula a la minería”.
Por otro lado, con respecto a las importaciones, lo que tiene que ver con la producción, como los bienes de capital y las piezas y accesorios está “amesetado”, según el especialista, lo mismo que los bienes de consumo, que se mantuvieron casi igual al año pasado, un 0,8% más. También aumentaron un 3% las importaciones de vehículos automotores de pasajeros. “Hay un superávit récord por el excelente comportamiento de las exportaciones, y hay que celebrarlo, pero la actividad no termina de levantar y hay que monitorear esta situación”, advierte Coatz.
La buena noticia es que se adquirieron un 45,4% menos combustibles y lubricantes, en sintonía con el aumento de las exportaciones en este rubro.
Durante los cuatro meses de 2026, las exportaciones argentinas de bienes llegaron a US$30.820 millones, lo que significó un incremento de 21,5%, mientras que las importaciones de bienes sumaron US$22.543 millones, con una reducción de 6,4%. La balanza tuvo un saldo positivo de US$8277 millones, una sensible mejora con respecto a los números de 2025, que registraron un saldo positivo para la argentina de US$1275 millones.
Para Coatz la clave es aprovechar los dólares para comprar reservas, fortalecer al Banco Central y ser audaces para bajar las tasas de interés y mover la actividad productiva.
En cuanto a los socios comerciales de la Argentina, aunque aumentaron sensiblemente las exportaciones a Brasil, el saldo comercial es negativo en US$177 millones. China, por su parte, más que duplicó sus compras a la Argentina, pero mantiene un saldo favorable de US$706 millones a pesar de que disminuyeron las compras locales al gigante asiático. En tercer y cuatro lugar están la Unión Europea y Estados Unidos, este último país dejando un saldo favorable para la Argentina de US$355 millones.
Mientras gran parte del aparato mediático y político intenta instalar diariamente el “affaire Adorni” como el gran escándalo nacional, detrás del ruido y las operaciones aparece una causa mucho más pesada, mucho más profunda y potencialmente devastadora para la historia económica argentina: la investigación judicial sobre un presunto saqueo multimillonario al Banco Central durante el cepo cambiario del gobierno de Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner.
La Justicia federal ya habla de maniobras que habrían permitido obtener dólares oficiales para luego revenderlos en el mercado blue, generando ganancias extraordinarias que podrían superar los US$ 3.000 millones. Un número obsceno incluso para la Argentina acostumbrada a los escándalos de corrupción.
Pero el dato más inquietante no es únicamente el monto.
Lo verdaderamente explosivo es el entramado que empieza a aparecer: financistas, cuevas, bancos, agencias de cambio, operadores políticos y conexiones con el mundo del fútbol y la AFA. Un sistema paralelo que, según sospechan los investigadores, habría funcionado mientras millones de argentinos no podían acceder a un solo dólar legal, mientras empresas productivas se quedaban sin importar insumos y mientras el país se hundía en inflación, pobreza y emisión descontrolada.
EL MECANISMO: COMPRAR BARATO DEL ESTADO Y REVENDER CARO EN EL BLUE
La mecánica bajo investigación es tan simple como brutal.
Empresas y operadores conseguían acceder a dólares oficiales mediante supuestas importaciones o autorizaciones irregulares del sistema SIRA. Luego esos dólares terminaban revendidos en el circuito paralelo, aprovechando la gigantesca brecha cambiaria del cepo kirchnerista.
En la jerga financiera argentina esto se conoce como “el rulo”: comprar barato gracias al Estado y vender caro en el mercado negro.
Según las investigaciones judiciales, parte de esas maniobras habrían contado con estructuras aceitadísimas dentro del sistema financiero y conexiones de alto nivel. La Justicia ya avanzó con allanamientos, análisis de chats, audios y movimientos bancarios.
La causa menciona operaciones por miles de millones de dólares y apunta a reconstruir cómo salían las divisas del Banco Central mientras oficialmente se repetía que “no había reservas”.
Durante el cepo, miles de pequeñas y medianas empresas quedaron paralizadas esperando autorizaciones para importar.
Hubo fábricas sin insumos. Medicamentos demorados. Industria frenada. Comercios quebrados.
Pero mientras el ciudadano común sufría restricciones, impuestos confiscatorios y controles permanentes, un grupo reducido habría accedido privilegiadamente a dólares subsidiados por el propio Estado argentino.
Es decir: el Banco Central vendía barato un activo escaso financiado por todos los argentinos… para que luego privados hicieran fortunas revendiendo esos mismos dólares.
Una transferencia monumental de riqueza desde el Estado hacia circuitos financieros opacos.
EL SILENCIO POLÍTICO Y MEDIÁTICO
La magnitud de la causa explica por qué muchos sectores prefieren correr el foco hacia otras polémicas de menor escala.
Porque si la investigación avanza hasta el fondo, podría terminar revelando uno de los mecanismos de saqueo financiero más grandes de la era kirchnerista.
No se trata solamente de corrupción clásica. No es únicamente sobre sobreprecios o contratos públicos.
Aquí se investiga algo todavía más sensible: el uso político y discrecional del mercado cambiario argentino.
Un sistema donde el acceso al dólar dependía del poder, de los contactos y de las estructuras financieras amigas.
AFA, “CHIQUI” TAPIA Y EL FÚTBOL COMO CORTINA PERFECTA
En paralelo, vuelve a quedar bajo la lupa el vínculo entre sectores financieros investigados y el universo del fútbol argentino alrededor de Claudio ‘Chiqui’ Tapia y la Asociación del Fútbol Argentino.
Algunas investigaciones periodísticas y publicaciones judiciales mencionan conexiones entre financistas involucrados y estructuras vinculadas al negocio futbolístico.
Y aquí aparece otro elemento incómodo para el poder.
Con el Mundial acercándose y el fútbol funcionando como anestesia social permanente, pocos quieren hablar del flujo de dinero, las financieras, las cuevas y los operadores que crecieron alrededor del negocio deportivo durante los últimos años.
Porque el fútbol argentino dejó hace tiempo de ser solamente fútbol.
Es política. Es financiamiento. Es poder territorial. Es manejo de cajas millonarias. Es protección mediática.
Y en ese ecosistema, nombres vinculados al circuito financiero bajo investigación empiezan a repetirse cada vez más seguido.
EL COSTO REAL DEL “MODELO”
Mientras el relato político hablaba de “cuidar las reservas”, la economía argentina se desangraba.
La emisión monetaria explotó. La inflación pulverizó salarios. La pobreza avanzó. Las reservas desaparecieron.
Y ahora la Justicia intenta determinar si parte de esos dólares terminaron alimentando uno de los negocios clandestinos más rentables de la historia reciente.
La pregunta es inevitable:
¿Cuántos hospitales, rutas, escuelas o créditos productivos equivalen a US$ 3.000 millones?
¿Cuánto empleo genuino podría haberse generado con ese dinero?
¿Cuántos argentinos cayeron en la pobreza mientras otros hacían fortunas gracias al cepo?
LO QUE NO SE DICE
La causa amenaza con abrir una caja negra extremadamente peligrosa para buena parte de la dirigencia política, financiera y empresarial argentina.
Porque si se demuestra que existió un circuito sistemático de acceso privilegiado al dólar oficial, ya no se hablará solamente de corrupción aislada.
Se hablará de un modelo estructural de extracción.
Un esquema donde el Estado creaba la distorsión cambiaria y determinados actores cercanos al poder aprovechaban esa distorsión para enriquecerse de manera extraordinaria.
Y allí es donde el caso deja de ser económico para convertirse en histórico.
ANTECEDENTES: CUANDO EL CEP0 SE TRANSFORMÓ EN UNA MÁQUINA DE NEGOCIOS
La Argentina ya había vivido experiencias similares en otras etapas de controles cambiarios extremos.
Cada vez que el dólar oficial quedó artificialmente atrasado respecto del paralelo, aparecieron mecanismos de arbitraje, sobrefacturación de importaciones, subfacturación de exportaciones y triangulaciones financieras.
La diferencia ahora es la escala.
La Justicia sospecha que las maniobras alcanzaron niveles gigantescos y que incluso pudieron involucrar estructuras bancarias completas.
DOBLE LECTURA
Versión oficial
“El cepo era necesario para cuidar las reservas y proteger la economía”.
Lectura real
Las restricciones crearon un mercado privilegiado donde unos pocos podían comprar dólares baratos gracias al Estado y multiplicar ganancias revendiendo en negro.
EL DESAFÍO JUDICIAL
La gran incógnita es hasta dónde llegará realmente la investigación.
Porque históricamente, en Argentina, muchas causas económicas terminan diluyéndose entre presiones políticas, operaciones mediáticas y negociaciones de poder.
Sin embargo, esta vez el volumen investigado es tan grande que resulta difícil esconderlo completamente.
Los allanamientos, las escuchas, los cruces bancarios y las rutas financieras podrían terminar exponiendo mucho más de lo que algunos imaginan.
CONCLUSIÓN: EL ROBO INVISIBLE
Quizás el mayor problema de estos escándalos financieros es que no dejan imágenes inmediatas.
No hay bolsos. No hay bóvedas televisadas. No hay escenas cinematográficas.
Pero el daño es muchísimo más profundo.
Porque cada dólar fugado del Banco Central fue inflación futura. Fue pobreza. Fue emisión. Fue deuda. Fue destrucción del salario argentino.
Y mientras algunos intentan instalar escándalos menores o distraer con el show permanente del fútbol y el Mundial, la verdadera pregunta sigue flotando sobre la Argentina:
¿Quiénes se enriquecieron realmente durante el cepo… mientras el país entero se hundía?
La provincia de Entre Ríos quedó este martes en el centro de un hecho considerado histórico para el comercio exterior argentino: se emitió el primer certificado que habilita el uso de cuotas otorgadas por la Unión Europea al Mercosur, y la operación inaugural corresponde a una exportación de miel desde Concordia hacia el mercado europeo con arancel cero.
La novedad fue anunciada por el canciller Pablo Quirno a través de la red social X, mientras integraba la comitiva oficial que viaja a Estados Unidos junto al presidente Javier Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo, para participar de la Conferencia Global del Milken Institute.
“Camino a EEUU con el Presidente Javier Milei y Luis Caputo para participar de la Conferencia Global del Milken Institute, recibimos la excelente e histórica noticia que hoy se emitió el primer certificado que viabiliza el uso de cuotas otorgadas por la UE al Mercosur. Nuestra primera certificación es una exportación de Miel desde Concordia, Entre Ríos, hacia Europa. Lo que hasta el 30 de abril ingresaba con un arancel de 17,3%, partió hacia el mercado europeo con un arancel del 0%. Más exportaciones, más producción, más empleo para las provincias. El Acuerdo MERCOSUR – UE es una realidad federal y está en marcha”, publicó el funcionario nacional.
El anuncio fue rápidamente celebrado por el gobernador de Entre Ríos, Rogelio Frigerio, quien compartió el mensaje y destacó el impacto que tendrá para la producción provincial. “Durante años acompañamos y trabajamos para que el acuerdo MERCOSUR-UE fuera una realidad. Hoy lo es, y qué alegría enorme que el primer certificado emitido sea entrerriano: miel de Concordia llegando a Europa con arancel 0%. Esto recién empieza”, expresó el mandatario entrerriano.
La operación representa un cambio significativo para el sector apícola, ya que hasta fines de abril las exportaciones de miel hacia Europa tributaban un arancel del 17,3%. Con la nueva certificación, el producto entrerriano podrá ingresar sin ese costo adicional, mejorando la competitividad y abriendo nuevas oportunidades comerciales para la cadena productiva de la región.
Nueva amenaza del régimen iraní: condicionó la seguridad en Ormuz al levantamiento de las restricciones de EEUU
“No se pueden restringir las exportaciones de petróleo de Irán y esperar, al mismo tiempo, que la seguridad sea gratuita para los demás”, afirmó el vicepresidente primero, Mohamed Reza Aref, quien además sostuvo que la estabilidad de los precios energéticos depende de que cese de manera “garantizada y duradera” la presión económica y militar ejercida contra Teherán
Irán descartó este domingo enviar negociadores a Pakistán mientras Washington mantenga su bloqueo marítimo, según la agencia Tasnim, vinculada a la Guardia Revolucionaria. La postura contradice el anuncio de Trump de que el vicepresidente JD Vance, Steve Witkoff y Jared Kushner viajarán el lunes a Islamabad —confirmado por la Casa Blanca tras una jornada de confusión—, y agrava la crisis diplomática con la tregua a punto de expirar el miércoles.
Teherán calificó el bloqueo naval de acto “ilegal y criminal” y de “violación” del alto el fuego. El estrecho de Ormuz permaneció cerrado durante la jornada, mientras Trump amenazó en Truth Social con destruir “todas y cada una de las centrales eléctricas y puentes de Irán” si Teherán rechaza el acuerdo propuesto.
En el Líbano, el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, condenó el ataque que mató a un casco azul francés —el tercero mortal contra efectivos de la misión de paz en pocas semanas—, mientras el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, advirtió que el ejército empleará “toda su fuerza” ante cualquier amenaza a sus tropas. Un reservista israelí murió también este domingo cuando un artefacto de Hezbolá detonó bajo un vehículo militar, elevando a 15 el total de soldados israelíes muertos en Líbano.
Mientras el gobierno celebra el superávit fiscal y la desaceleración de la inflación, el economista Salvador Di Stéfano expone una verdad incómoda: el problema no es el plan económico, sino quién logra sobrevivir al cambio de reglas.
Hay algo en su planteo que incomoda incluso a quienes respaldan el rumbo actual. No se trata de una crítica frontal al Gobierno ni de una defensa cerrada. Es, en todo caso, una descripción fría de una economía que ya empezó a seleccionar ganadores y perdedores.
Los datos macroeconómicos muestran señales de orden: superávit fiscal, menor inflación, una leve mejora del riesgo país y un Banco Central más sólido. Sin embargo, la pregunta que sobrevuela es otra: qué ocurre con la economía real en ese proceso de estabilización.
Di Stéfano lo resume con una frase que funciona como advertencia: “cambió la música, hay que cambiar el paso”. En términos concretos, implica abandonar prácticas habituales de los últimos años. Menos endeudamiento, menos stock, más eficiencia, menor dependencia del crédito. Quienes no logran adaptarse a este nuevo escenario quedan expuestos.
El problema aparece cuando esa lógica se traslada de la teoría a la práctica. No todas las empresas tienen margen para reconvertirse en un contexto de tasas elevadas, caída del consumo y mayor competencia. Allí es donde surge una zona gris que el discurso oficial evita: no todos los actores económicos parten del mismo lugar ni cuentan con las mismas herramientas.
El economista también apunta contra el sistema financiero. Señala que los bancos prestaron mal, sin evaluar adecuadamente el riesgo y tratando a los clientes como productos estandarizados. El resultado es un aumento de la morosidad que luego se traduce en críticas al contexto económico. Pero la falla, según su mirada, es anterior y estructural: el sistema financiero argentino sigue sin adaptarse a las necesidades productivas.
Otro de los ejes que rompe con la lógica tradicional es su postura frente al dólar. Di Stéfano sostiene que ya no es la única alternativa de resguardo de valor y que existen instrumentos más rentables, como bonos en dólares o en pesos ajustados por inflación. Sin embargo, esta visión también deja al descubierto otra brecha: no todos los actores económicos tienen acceso o conocimiento suficiente para operar en ese nivel de sofisticación financiera.
En cuanto a la apertura económica, relativiza el relato oficial. Asegura que Argentina está más abierta que antes, pero lejos de un esquema competitivo pleno. Persisten aranceles altos y un bajo nivel de integración comercial, lo que genera un escenario intermedio donde muchas empresas pierden protección sin ganar competitividad.
El punto más sensible aparece al final del análisis. Aun cuando mejoren las exportaciones, aumente la recaudación y se consolide el orden macroeconómico, existe un factor que puede desestabilizar todo el esquema: el salario. Si los ingresos no acompañan, la tensión social deja de ser una hipótesis para convertirse en una consecuencia.
La lectura de Di Stéfano tiene coherencia interna, pero también expone una contradicción de fondo. El programa económico puede mostrar resultados en los indicadores centrales y, al mismo tiempo, dejar sectores enteros en el camino. En ese equilibrio inestable se juega el verdadero desafío.
La pregunta que queda abierta es si se trata simplemente de un proceso de estabilización o de una transformación más profunda que redefine quiénes pueden permanecer dentro del sistema económico y quiénes quedan afuera.