La operación Rusia Argentina periodistas ensobrados vuelve al centro del debate en abril de 2026, tras revelaciones que apuntan a financiamiento externo, manipulación informativa y una posible red de influencia sobre medios locales.
En Argentina, las operaciones de inteligencia ya no se mueven únicamente en las sombras del poder político o en los pasillos judiciales. Hoy, el campo de batalla es otro: los medios, las redes y la construcción de sentido. Y en ese tablero, lo que comienza a emerger en abril de 2026 es, cuanto menos, inquietante.
Una trama que mezcla financiamiento externo, alineamientos editoriales sospechosos y periodistas que —lejos de informar— habrían actuado como operadores de intereses extranjeros. En este caso, con un nombre que resuena fuerte en el escenario global: Rusia.
Lo que no se dice
Durante años, ciertos comunicadores instalaron discursos que parecían “alternativos”, “anti-sistema” o incluso “contrahegemónicos”. Sin embargo, lo que hoy empieza a discutirse es si detrás de esas líneas editoriales existió algo más que convicciones ideológicas.
¿Hubo financiamiento? ¿Se direccionó la agenda informativa? ¿Se operó sobre la opinión pública en momentos clave?
Las sospechas ya no circulan solo en voz baja. Empiezan a tomar forma en investigaciones, filtraciones y movimientos geopolíticos que ponen el foco en América Latina como territorio de disputa narrativa.
Antecedentes que anticipaban el escenario
No es un fenómeno nuevo. En el contexto de la guerra informativa global, ya se han documentado operaciones similares en Europa y Estados Unidos, donde medios y periodistas fueron señalados por amplificar intereses estratégicos de potencias extranjeras.
Argentina, con su histórica fragilidad institucional, su grieta permanente y su ecosistema mediático fragmentado, aparece como terreno fértil para este tipo de influencias.
La doble lectura
Versión oficial: No hay pruebas concluyentes. Todo forma parte de una “caza de brujas” o una sobreactuación mediática en un contexto electoral caliente.
Lectura real: Cuando determinadas voces repiten sistemáticamente líneas discursivas alineadas con intereses externos, minimizan ciertos conflictos internacionales y sobredimensionan otros, la pregunta deja de ser incómoda para volverse necesaria.
Periodismo o militancia paga
El periodismo argentino atraviesa una crisis de credibilidad profunda. Pero este nuevo capítulo abre una dimensión aún más delicada: la posibilidad de que parte de esa crisis no sea solo producto de la polarización interna, sino de influencias externas operando con recursos concretos.
No se trata solo de “ensobrados” en el sentido clásico —política local, pauta, favores—, sino de algo más sofisticado: financiamiento indirecto, plataformas digitales, redes de amplificación y construcción de relato.
El momento de quiebre
Abril de 2026 podría marcar un punto de inflexión. Si las investigaciones avanzan, no solo podrían quedar expuestos nombres propios, sino también estructuras completas de comunicación que operaron durante años con agendas encubiertas.
Y entonces sí, la noche no será solo para algunos periodistas. Será para un sistema entero que deberá explicar hasta qué punto la información fue manipulada.
Preguntas que incomodan
¿Quién controla a los que dicen informar?
¿Qué intereses se esconden detrás de ciertas narrativas?
¿Cuánto de lo que consumimos como “noticia” responde realmente a la verdad?
En tiempos donde la información vale más que nunca, la transparencia ya no es una virtud: es una obligación.
Una investigación basada en 76 documentos filtrados, obtenidos por el medio africano The Continent y analizados por un consorcio que incluye al medio inglés openDemocracy, sostiene que una red rusa (“La Compañía”) buscó influir en medios de Argentina para desacreditar al gobierno de LLA.
Según esos registros, entre junio y octubre de 2024 la red habría presupuestado US$ 283 mil para “inyectar” al menos 250 artículos críticos en más de 20 medios del país sobre Milei y la posición argentina respecto de Ucrania.
Se documentaron firmas inexistentes y contenido fabricado. El Gobierno informó en 2025 que había detectado una presunta red de agentes rusos y FOPEA reportó los mecanismos de la desinformación rusa en nuestro país.
Cuando Javier Milei llevaba pocos meses presidiendo Argentina, agentes rusos pusieron en marcha operaciones de desinformación e influencia política para desacreditar a su gobierno, según documentos filtrados a los que tuvo acceso un consorcio de 7 medios integrado, entre otros, por el medio africano The Continent y el inglés openDemocracy.
Milei, figura emergente en el ecosistema de la extrema derecha mundial, asumió el cargo en diciembre de 2023 y se alineó enseguida con los intereses estadounidenses, al principio apoyando a Ucrania en la guerra contra Rusia. También fijó su sello: la “motosierra”, en referencia a las medidas para “destruir el Estado desde adentro”, y un discurso caracterizado por insultos a quien se le opusiera.
A medida que Argentina -una sociedad ya polarizada– se tensaba más, una red respaldada por los servicios de inteligencia exterior de Rusia y conocida internamente como “La Compañía”, trató de explotar ese clima y echar leña al fuego. La Compañía es una entidad privatizada que desplegó en 2024 operaciones de propaganda e influencia política en más de 20 países de África y América del Sur, según los archivos filtrados.
La información se encuentra en 76 documentos que obtuvo The Continent y que fueron analizados y verificados por un consorcio periodístico que incluye a openDemocracy, Dossier Center e iStories (Rusia), All Eyes on Wagner y Forbidden Stories (Francia), Filtraleaks (Argentina) y 2 periodistas independientes de habla rusa.
Según los documentos, La Compañía se dedicó a contratar encuestas, informes sobre el complejo militar-industrial de Argentina y sus recursos petroleros en la Antártida, los partidos políticos y los sindicatos. También efectuó análisis de “riesgos y oportunidades”, perfiles de figuras públicas y “entrevistas a expertos, políticos, politólogos y economistas de la oposición”. Trazó, incluso, planes para apoyar a candidatos de la oposición en las elecciones legislativas de 2025.
Pero su actividad más intensa fue instalar “una red para la distribución de contenidos en los medios de comunicación argentinos y en el segmento local de las redes sociales”.
La investigación encontró registros de al menos 250 noticias, análisis y artículos de opinión publicados en más de 20 medios digitales entre junio y octubre de 2024, con un presupuesto de US$ 283 mil.
Los documentos, presuntamente dirigidos a los encargados y financiadores de La Compañía, consignan intentos de exagerar el alcance de las operaciones, por ejemplo, duplicando en las planillas algunos de los artículos efectivamente publicados en los medios.
Los registros incluyen facsímiles con supuestas tarifas fijas por la publicación de contenidos en cada sitio web, desde US$ 350 a US$ 3.100 por artículo. Pero no indican si el dinero fue a los medios, a los periodistas o a terceros que pudieron haber actuado como intermediarios, agencias de prensa o consultoras de comunicación. Es posible, también, que estos montos fueran inflados. La investigación no pudo verificar si se realizaron pagos ni a quién.
El contenido consistía principalmente en malas noticias y comentarios críticos sobre la situación económica de Argentina, el costo social y humano de las medidas de austeridad fiscal y el aumento de las tensiones diplomáticas con gobiernos de la región.
Pero muchos artículos incluían referencias favorables a Rusia y contrarias a Estados Unidos. Había también distorsiones, exageraciones y falsas noticias.
openDemocracy, Forbidden Stories y Filtraleaks, que colaboraron en esta investigación, contactaron a todos los medios mencionados en los documentos y lograron entrevistar a directores, editores o periodistas de 15 de ellos.
Muchos pidieron no ser identificados. Todos negaron cualquier implicación con dinero o campañas de Rusia. La mayoría de las fuentes explicaron que los artículos habían sido ofrecidos gratuitamente por un tercero, descrito como una “agencia de prensa”, “consultora” o “intermediario”. Varios admitieron que se publicaron sin mucho control editorial.
Dos fuentes separadas reconocieron que recibieron pagos por publicar algunos de los artículos, pero por montos muy inferiores a los registrados en los documentos rusos. Las 2 fuentes dieron versiones parecidas sobre el origen de los artículos y del dinero. En un caso, se trató de intermediarios que contactaban a los periodistas para gestionar la publicación de artículos mencionando a un grupo de empresarios preocupados por el estado de la industria nacional. En el otro, empresarios enojados porque el gobierno de Milei suspendió toda la obra pública.
“Es posible, pero no muy frecuente, que un redactor pueda colar publicaciones sin conocimiento de su editor. Y, si es cierto que esta red pagó más de 250 artículos, entonces es muy improbable que ningún editor o editora haya prestado atención al tema”, dijo a openDemocracy el experto en medios e investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet), Martín Becerra.
Y agregó: “La precarización de los medios, el relajamiento excesivo de la curaduría editorial y la consecuente permisibilidad de las empresas periodísticas habilita un entorno favorable a campañas de desinformación”.
Autores ficticios y contenido fabricado
Muchos artículos no tenían autoría y, cuando aparecían firmas, los nombres eran desconocidos o inventados.
Según los facsímiles publicados por openDemocracy, el sitio web Realpolitik supuestamente publicó 20 artículos a un precio de US$ 550 cada uno, por un total de US$ 11 mil. Todos tenían autores, pero cuando openDemocracy preguntó por ellos al director del medio, Santiago Sautel, este dijo que no los conocía.
“Publicamos columnas de opinión todo el tiempo”, dijo. Y agregó: “El origen de estas, en particular, lo desconocemos. Sí damos fe de que no se trató de ninguna maniobra non sancta cocinada tras bambalinas en una sede diplomática. Y si algunas de estas publicaciones se orquestaron en las sombras bajo algún interés puntual, lo desconocemos”.
Una de esas firmas, Manuel Godsin -vinculada a una noticia sobre las universidades que se manifestaban contra los recortes presupuestarios de Milei– fue desenmascarada ya 2 veces. Godsin aparece como doctor por la Universidad de Bergen y miembro de un Centre for Political and Strategic Studies. Nada de esto es cierto, tampoco su cara, que corresponde a la foto de un ruso llamado Mikhail Malyarov. En 2025, el medio Africa Confidential lo expuso como un “perfil virtual” usado para propagar desinformación prorrusa en ese continente.
Una investigación del medio africano Code for Africa, publicada en marzo a partir de un reporte de OpenAI, afirma que es una “identidad ficticia”, creada para “blanquear narrativas rusas en los medios de comunicación convencionales” mediante contenido generado por ChatGPT.
Estas caras no pertenecen a estos autores falsos. De izquierda a derecha: Gabriel di Taranto, Marcelo Lopreiatto, Juan Carlos López y Manuel Godsin | James Battershill / openDemocracy
Otras firmas fantasma identificadas en esta investigación son Gabriel di Taranto, Juan Carlos López y Marcelo Lopreiatto. Los 3 figuran como autores en el sitio web Diario Registrado, al que los documentos filtrados le atribuyen la publicación de 26 notas por un valor de US$ 28.600. El medio no respondió a nuestras solicitudes de entrevista.
Di Taranto aparece en 20 artículos en 3 sitios web diferentes (Diario Registrado, C5N y Ámbito). Se lo describe como titular de un Máster en Comunicación Política por la Universidad Nacional de Avellaneda. Sin embargo, cuando Forbidden Stories le preguntó al respecto, la universidad negó que existiera tal título y afirmó que Di Taranto no figuraba como estudiante ni en ningún otro rol. La imagen vinculada a su biografía fue generada con software de Nvidia, según un artículo de Metro publicado en 2018, y se utilizó en varios perfiles de redes sociales.
Ámbito, un diario financiero tradicional que pasó al formato digital en 2024, aparece mencionado por la supuesta publicación de 8 artículos, valuados por los rusos en US$ 20 mil. Sus editores no respondieron a los pedidos de entrevista.
Entre tanto, la cara asociada a Juan Carlos López se puede encontrar en un banco de imágenes y, de nuevo, en perfiles de redes sociales en Facebook y LinkedIn, vinculada a diferentes nombres y actividades. Esta firma aparece en 9 artículos registrados en los documentos rusos y publicados en Diario Registrado.
C5N, el sitio web del canal de noticias C5N TV, figura en los documentos rusos publicando 17 artículos supuestamente por un valor de US$ 32.500, 14 de ellos firmados por Lopreiatto y Di Taranto. Sus editores declinaron hacer comentarios.
A24.com, un digital de noticias del canal A24 -parte del grupo América- publicó 10 artículos sin autoría o firmados como “Redacción A24”. Los documentos mencionan un presunto monto de US$ 16.500. Los editores no contestaron los pedidos de entrevista.
Diario Con Vos, un portal que perteneció al grupo de medios Radio Con Vos hasta 2024 y luego pasó a llamarse Es Nota, publicó 37 artículos a cambio, supuestamente, de US$ 40.700 según los documentos. La mayoría estaban firmados. Su director no aceptó el pedido de entrevista.
Otros digitales consignados en las planillas que publicaron artículos son Big Bang News (16 notas por US$ 12 mil) y Dos Bases (18 notas por US$ 6.300). Una fuente de Big Bang News negó cualquier relación con campañas o dinero de Rusia y aseguró que las notas fueron encargadas por los editores a sus periodistas. Dos Bases no contestó las preguntas del consorcio de medios.
El Grito del Sur, un digital de izquierda, aparece en los documentos con 6 notas por supuestamente US$ 2.400. En una respuesta por escrito, el editor en jefe Yair Cybel negó que hubieran aceptado dinero para publicarlas, pero aclaró que aceptan “toda información dispuesta a desacreditar al gobierno de Milei, con fundamento en la realidad objetiva”.
Y agregó: “Nuestro medio respalda fervientemente a la Federación Rusa en su conflicto con Ucrania, a Palestina en el genocidio al que lo somete Israel y a Argentina en su reclamo por Malvinas. Nuestro comité editorial en plenitud anhela que las tropas rusas de Putin avancen hasta tomar Londres, y hará su humilde aporte comunicacional para que eso se concrete”.
Tambores falsos de guerra
El 23 de agosto de 2024, el sitio web El Destape publicó una nota que contiene una versión sobre 3 argentinos detenidos por la policía chilena mientras transportaban un artefacto explosivo, un dron y “mapas electrónicos” de la región de Ñuble, cerca de la frontera binacional. El hecho, que aparece mencionado en el artículo firmado por Fernanda Velázquez, cuya única huella digital es una página con sus reportajes en El Destape, no pudo ser verificado.
Según openDemocracy, esta historia figura en un documento filtrado: “Para crear tensión entre Argentina y Chile (13-29 de agosto), se introdujo una noticia sobre Milei enviando un grupo de sabotaje para organizar un ataque terrorista contra el gasoducto transandino en Chile con el fin de interrumpir un contrato de gas, en interés de EE.UU.”.
El Destape -un portal de noticias lanzado en 2014 que incluye una emisora de radio y un canal de televisión- aparece en los documentos rusos. Sus editores se negaron a responder a las preguntas de openDemocracy.
La historia de los falsos saboteadores fue recogida por 2 digitales chilenos, Osorno en Vivo y La Razón. El editor de Osorno en Vivo, Juan Luis Rubilar, dijo a openDemocracy por escrito: “Alguien copió la nota y la puso en la web. No sabemos quién. No se recibió pago. Mil disculpas; si es falsa la podemos sacar de la web”. La Razón no contestó nuestras preguntas.
Los rusos ensayaron otros títulos escabrosos sobre Argentina y Chile, como “Mapa de la partición de Chile tras la guerra con Argentina” y “Se están reclutando soldados en Argentina para una guerra con Chile”. No encontramos registro de que algo así se hubiera publicado.
Otra línea de propaganda buscó explotar la extravagante relación de Milei con sus perros. “Objetivo y descripción: inyectar una noticia sobre Milei comprando 5 collares para perros de Cartier por valor de US$ 64 mil en EE.UU.”, dice uno de los documentos. No hay referencias sobre dónde se publicó esto, pero un artículo idéntico apareció en un sitio web de República Dominicana y en una publicación de Instagram.
Capturas de pantalla de publicaciones digitales que muestran graffitis y una pancarta con contenidos de La Compañía contra Ucrania y Milei | James Battershill / openDemocracy
¿Qué es La Compañía?
Los documentos muestran vínculos claros entre La Compañía, el servicio de inteligencia exterior de Rusia (SVR) y el extinto grupo Wagner del fallecido comandante Yevgeny Prigozhin, tal como reveló una investigación previa de openDemocracy, que puso de manifiesto cómo agentes intentaron apuntalar al tambaleante gobierno del ex presidente Luis Arce en Bolivia.
Uno de los 17 ex contratistas de Wagner que siguieron vinculados a La Compañía es Alexey Evgenievich Shilov, quien coordinó las acciones en Argentina. “Organizó y llevó a cabo una operación sociopolítica para desacreditar la política proucraniana de los dirigentes de Argentina”, dice su biografía en uno de los documentos filtrados.
En octubre de 2024, los rusos tomaron nota de que las autoridades argentinas les seguían los pasos.
“A la luz del mayor control de los servicios especiales argentinos sobre la injerencia externa, los acuerdos alcanzados con las fuerzas de la oposición permitirán llevar a cabo más trabajo en el territorio del país utilizando fuerzas locales”, se lee en un plan de trabajo para intensificar los intercambios con políticos de la oposición.
Ocho meses después, el Gobierno argentino informó que había detectado una presunta red de agentes rusos involucrada en “campañas de desinformación e influencia contra el Estado argentino”. Dos residentes rusos, Lev Konstantinovich Andriashvili y su esposa Irina Yakovenko, fueron señalados como líderes del grupo.
La senadora argentina Patricia Bullrich, que fue ministra de Seguridad de Milei hasta diciembre de 2025, dijo a Filtraleaks que a mediados de ese año fue advertida de actividades rusas de desinformación por la entonces secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Kristi Noem, que no mencionó a La Compañía, pero habló de pagos a medios y periodistas.
“Recibimos información fehaciente sobre una campaña de desinformación rusa en contra de nuestro gobierno”, dijo Bullrich.
Según una investigación del Foro de Periodismo Argentino (FOPEA), publicada en enero de este año, Andriashvili y Yakovenko abandonaron Argentina rumbo a San Petersburgo días después de que el gobierno revelara sus nombres, pero regresaron en octubre de 2025. Al momento de publicar esta investigación, ambos siguen viviendo en Buenos Aires.
En una respuesta por escrito a openDemocracy, Andriashvili dijo: “Nunca hemos contactado a medios de comunicación, periodistas ni figuras políticas. Y no tenemos ninguna relación con la organización mencionada en su descripción. Tampoco se han presentado pruebas que respalden dichas acusaciones, simplemente porque no existen”.
En el negocio del caos
Cuando Milei llegó al gobierno, cambió la posición neutral ante la guerra entre Rusia y Ucrania de la administración de Alberto Fernández, que mantenía relaciones amistosas con Moscú.
En 2025, con Donald Trump de vuelta en la Casa Blanca y Milei totalmente alineado con él, Argentina se abstuvo en una votación de la ONU que reclamaba el retiro inmediato de Rusia de los territorios ucranianos invadidos. Washington votó en contra. Pero la guerra de Rusia contra Ucrania es un asunto marginal en la agenda pública argentina.
En las elecciones de 2025, el partido de Milei obtuvo una victoria ajustada y ganó más bancas en el Congreso -pese a estar inmerso en causas de corrupción– y después de que Trump dejara en claro que un rescate de US$ 20 mil millones para la economía argentina dependía de que el partido del Presidente ganara los comicios.
Además de los US$ 283 mil presupuestados por La Compañía supuestamente para influir en los medios, en los registros de gastos se encontraron US$ 343 mil repartidos en rubros como recopilación de información y organización del trabajo en el terreno.
“El resultado de esa inversión fue el opuesto al teóricamente pretendido. Lo que me hace dudar acerca de sus verdaderos propósitos”, dijo el experto en medios Martín Becerra.
“El Wagner Group, y en general las actividades de Putin en desinformación e inteligencia consisten en crear caos y desorden, generando un panorama de descrédito de instituciones legitimadas en el pasado, medios y periodistas incluidos”, dijo. El objetivo es “pescar en río revuelto”.
Por tanto, las campañas de desinformación rusas no deben interpretarse como unidireccionales. “Pueden, en un determinado contexto, favorecer a alguien como Donald Trump y, en otro, dañar su reputación”, señaló Becerra.
La Presidencia argentina, el Ministerio de Relaciones Exteriores, el servicio de inteligencia SIDE, la Embajada de Rusia, Shilov y el SVR no contestaron los pedidos de entrevista de openDemocracy.
El 20 de marzo, la selección argentina firmó con la brasileña Baldo, que es una fabricante y comercializadora de yerba mate, un contrato de sponsorización de la selección argentina que no solamente le va a permitir a esta yerbatera asociar su nombre a la Selección Argentina, Argentina es el país que más produce, que más exporta y que más consume yerba en el mundo.
No solamente le va a permitir a esta firma de Río Grande do Sul, del sur de Brasil, que tiene gran parte del mercado uruguayo, asociarse a la selección, sino que le va a permitir usar las imágenes de Messi, De Paul, Paredes tomando mates con yerba.
Esto ha desatado reacciones en Misiones, en Corrientes, porque dicen, che, la yerba es argentina. Una especie de fibra soberanista, porque ellos dicen que estuvieron tratando de arreglar algo con la Selección, pero no podían llegar a la cantidad de dinero que quería la selección Argentina.
Entonces, ahora, en Misiones se han presentado proyectos de ley para pedirle al gobierno que intervenga y que, de alguna forma, en definitiva, que el gobierno le prohíba a la AFA o le diga a la AFA que dé de baja ese contrato. Pero eso no se puede hacer. Eso no va a pasar. La AFA es un ente privado que hace lo que quiere con lo suyo.
¿Por qué digo que es una gran metáfora, una gigantesca metáfora? Porque la industria de la yerba argentina refleja en gran medida lo que ha sido la Argentina desde hace décadas, jugando a la chiquita, al mercado interno, a la cosa controladita, siempre lo mismo, que seamos los mismos, que no crezcamos, etc.
Es increíble, porque, por ejemplo, la industria yerbatera la vio pasar toda una ventana de oportunidad tremenda. A ver, si vos vas a vender yerba siempre en Argentina y en un poco de lugar más, digamos, algo que exporta a otro país, a Siria, el Líbano, algo que exporta un poquito, si vas a venderle siempre a los mismos, no vas a poder crecer nunca.
Porque ¿cuántos litros de yerba podés tomar? ¿Cuántos kilos, claro. Ya tomamos… no sé, ¿cuántos? Tomamos cinco litros de mate al día. Tenemos 40 y tantos kilos por persona. No vas a poder… Claro, no vas a poder crecer. Entonces, tenés que expandir.
Tuvimos varios años, más de una década al Papa tomando mate. A Messi tomando mates. A todos los otros jugadores de la Selección. A los amigos de otros países, que son ídolos de otras selecciones. Antoine Griezmann, francés, tomando mate. Tomando mate a Máxima, la reina de Holanda. Y ahora a Colapinto.
¿Qué manera de desaprovechar eso? Era todo publicidad gratis, pero la industria de la yerba no hizo nada en eso. Nada. No aprovecharon nada, no se pudieron organizar. No se lo aprovecharon, se seguían cerrando.
¿Sabes qué hacía en el 2021, por ejemplo, los yerbateros de Misiones? Lograban que el Gobierno nacional de entonces prohibiera la ampliación de las hectáreas de los yerbateros. Si vos ya eras un yerbatero, no podías agregar más de cinco hectáreas más por año a tu producción.
¿Y eso por qué? Porque eso les convenía a todos para mantener el precio de la yerba exorbitantemente alto. Estaba prohibida la importación de yerba, la yerba costaba una fortuna, ustedes se acuerdan. Claro, vos tenías una industria raquítica, de empresas chiquitas. De todas empresas chiquitas que no han podido. Que es una metáfora de lo que le pasa a la Argentina en todos los sectores.
En Brasil no hacen estas estupideces. Agarran y crecen. Entonces ellos dicen, todos nosotros nos juntamos, no pudimos arreglar con la selección para poner plata, y viene Baldo, una yerbatera brasileña, y pone la plata.
Entonces ahora es mucha soberanía la que estás invocando, muchos símbolos, mucho sentimentalismo, pero vos te pasaste décadas queriendo vender siempre la misma cantidad a los mismos, vendido por los mismos, ni siquiera querían competir entre ustedes mismos.
Entonces, ¿cómo vas a tener empresas sólidas capaces de hacer algo? Y además, te asocias para mantener esos privilegios, no te asocias para aprovechar una ventana de oportunidad como la que dijimos.
Si vos agarrás el negocio de la carne entre Argentina y Brasil, la creación del frigorífico, también es igual. Hay una cadena de carne de Brasil que se llama Fogo do Chao, que tiene 70 locales en Estados Unidos. Una cadena como si fuera, digamos, McDonald’s más chica, pero que vende carne.
La carne asada está asociada ya en el mundo a Brasil, no a la Argentina. Son todas cosas muy parecidas. ¿Sabes quién es el legislador que presenta este proyecto para que la AFA dé de baja ese contrato? Se llama Juan José Szychowski.
¿Sabes qué hacía Juan José Szychowski en el 2021? Presidía el Instituto Nacional de Yerba Mate que prohibía producir más yerba mate. Se despertó ahora.
La operación rusa utilizó identidades falsas para publicar contenido contra el Gobierno de Milei en diversos medios.
Los documentos filtrados que revelaron la red de desinformación rusa en Argentina confirmaron que uno de los mecanismos más utilizados para difundir su propaganda fue la creación de periodistas falsos mediante inteligencia artificial para firmar artículos en numerosos medios.
El esquema se basó, entre otras cosas, en la publicación de contenidos sin autoría clara o firmados por personas inexistentes, diseñadas para dar apariencia de legitimidad a noticias y análisis alineados con intereses rusos, y en contra del Gobierno de Javier Milei.
En muchos casos, los nombres utilizados no tenían ningún tipo de trayectoria verificable, mientras que las imágenes asociadas a estos perfiles fueron generadasdigitalmente o reutilizadas.
Uno de los periodistas falsos.
Los periodistas falsos
Uno de los casos es el de Manuel Godsin, quien firmó artículos vinculados a temas como las “protestas universitarias” de la izquierda contra el gobierno de Javier Milei.
Este supuesto autor se presentaba como doctor por la Universidad de Bergen y miembro de un “Centre for Political and Strategic Studies”, credenciales que fueron desmentidas en su totalidad.
La investigación determinó que su imagen correspondía en realidad a un ciudadano ruso llamado Mikhail Malyarov. En 2025, el medio Africa Confidential ya había expuesto a Godsin como un “perfil virtual” utilizado para difundir desinformación prorrusa en África.
https://youtube.com/watch?v=aNgQyufH-tY
A su vez, un informe del medio Code for Africa, basado en un reporte de OpenAI, confirmó que se trató de una “identidad ficticia” creada específicamente para “blanquear narrativas rusas en los medios de comunicación convencionales” mediante contenido generado con herramientas como ChatGPT.
La investigación también identificó otras firmas fantasma utilizadas en Argentina, como Gabriel Di Taranto, Juan Carlos López y Marcelo Lopreiatto. Estos nombres aparecieron como autores en el sitio Diario Registrado, al que los documentos filtrados atribuyen la publicación de 26 artículos por un total de 28.600 dólares.
En el caso de Di Taranto, su firma figura en al menos 20 artículos distribuidos en Diario Registrado, C5N y Ámbito. Era presentado como especialista con un máster en Comunicación Política por la Universidad Nacional de Avellaneda, pero la institución negó su existencia y confirmó que nunca formó parte de su comunidad académica. Su imagen fue generada mediante software de Nvidia y reutilizada en múltiples perfiles digitales.
Otro periodista falso.
Por su parte, la identidad de Juan Carlos López también fue desmentida al comprobarse que la fotografía asociada a su perfil provenía de un banco de imágenes y estaba vinculada a distintas identidades en redes sociales. Esta firma aparece en nueve artículos identificados dentro de los documentos analizados.
En tanto, Marcelo Lopreiatto firmó 12 publicaciones en C5N y Diario Registrado. Su rostro proviene de una imagen utilizada en 2019 por una empresa que ofrecía retratos generados con inteligencia artificial como parte de una campaña promocional.
Los registros también indican que C5N publicó 17 artículos dentro de este esquema, con un valor estimado de 32.500 dólares, de los cuales 14 fueron firmados por Lopreiatto y Di Taranto.
Este mecanismo consolidó una estrategia de desinformación sofisticada por parte de Rusia que combinó tecnología, financiamiento y manipulación informativa para influir en la agenda política argentina.
El presidente aseguró que fue una de las misiones “más audaces de la historia” de Estados Unidos.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció a través de Truth Social que las Fuerzas Armadas estadounidenses lograron rescatar al segundo piloto del F-15 estrellado dentro de Irán, en una de las operaciones de rescate “más audaces de la historia”.
“Me complace anunciarles que ahora está sano y salvo”, expresó Trump en su mensaje, en el que también destacó que el militar rescatado, a quien definió como un “valiente guerrero”, había permanecido bajo persecución de fuerzas del régimen iraní. Según detalló, el seguimiento del efectivo fue constante por parte de los altos mandos estadounidenses durante todo el operativo.
El mandatario subrayó que, bajo su dirección, se desplegó un amplio dispositivo militar para concretar el rescate. En ese sentido, afirmó que se enviaron “decenas de aeronaves, armadas con las armas más letales del mundo, para recuperarlo”. Si bien el piloto sufrió heridas durante el incidente, Trump indicó que se encuentra fuera de peligro y en proceso de recuperación.
Esta acción se suma al rescate exitoso del primer piloto estadounidense del F-15 realizado el día anterior. Según remarcó Trump, se trata de la primera vez en la historia militar de Estados Unidos en que dos pilotos son rescatados por separado en territorio enemigo.
En su mensaje, el presidente también destacó que ambas misiones se llevaron a cabo sin registrar bajas ni heridos entre las fuerzas estadounidenses.
Atribuyó este resultado a la “superioridad aérea abrumadora sobre el espacio aéreo iraní”, lo que permitió ejecutar los operativos con eficacia y precisión. El comunicado concluyó con un llamado a la unidad nacional y un reconocimiento a las tropas involucradas.
El presidente Donald Trump.
Detalles de la operación de rescate
Según revelaron medios estadounidenses, el piloto rescatado logró evitar ser capturado por los iraníes tras escalar una montaña, desde donde envió balizas de evacuación para facilitar su localización.
A partir de ese momento, se desplegaron múltiples aeronaves que actuaron durante toda la jornada con el objetivo de asegurar una zona de evacuación, enfrentando a las fuerzas enemigas en el proceso.
La situación se volvió aún más compleja cuando, tras el contacto con el piloto por parte de miembros de las Fuerzas Especiales de EEUU, dos aviones de transporte quedaron atascados en una base remota dentro de Irán. Ante este escenario, se enviaron refuerzos para completar la extracción y se destruyeron las aeronaves abandonadas.
El ex senador nacional por Entre Ríos, Edgardo Kueider, se encamina a su primer enfrentamiento formal con la Justicia paraguaya. El próximo lunes 20 de abril, en la Torre Norte del Palacio de Justicia de Asunción, se dará inicio a las audiencias del juicio oral por el presunto delito de “contrabando en grado de tentativa”.
Kueider, quien fuera una figura política central de la provincia, llega a esta instancia tras un año y tres meses de prisión domiciliaria, acusado de intentar ingresar USD 200 mil sin declarar a territorio paraguayo. Junto a él será juzgada Iara Guinsel, su ex secretaria y actual pareja, enfrentando ambos una pena mínima que parte de los dos años y medio de prisión.
La estrategia de la defensa: “El dinero no es mercadería”
De acuerdo a la información que trascendió sobre la estrategia legal que desplegará el ex legislador, su defensa se basará en dos argumentos principales para intentar desestimar la carátula de contrabando:
Naturaleza del efectivo: Sostendrán que el dinero no puede ser considerado una “mercadería” y, por lo tanto, no existe el delito de contrabando. No obstante, la fiscalía paraguaya mantiene la postura técnica inversa basándose en antecedentes administrativos locales.
Origen de los fondos: Afirmarán que los USD 200 mil no pertenecían a Kueider ni a Guinsel, sino que eran propiedad de inversores paraguayos en bienes raíces y que el efectivo fue entregado en Ciudad del Este momentos antes del operativo policial.
Según este relato defensivo, la pareja habría recibido el dinero el 3 de diciembre de 2024, cruzaron a cenar a Brasil y, al regresar a Paraguay por el Puente de la Amistad en la madrugada del miércoles 4, fueron interceptados con el bolso de dinero.
De San Vicente a Luque: el presente de Kueider en Asunción
Actualmente, el ex senador y su pareja cumplen el arresto domiciliario en un departamento del edificio Insignia 3, ubicado en la zona de Luque, en las afueras de la capital paraguaya. Tras pasar por otros dos complejos residenciales (Tierra Alta y un dúplex en el barrio San Vicente), se encuentran en este predio que cuenta con seguridad las 24 horas y vigilancia constante de la Comisaría 52° de la Policía Nacional.
El tiempo que Kueider lleva bajo arresto —desde enero de 2025 en dicho régimen— será computado a su favor en caso de recibir una sentencia condenatoria por parte del tribunal paraguayo.
El horizonte judicial: Concordia y Comodoro Py
La resolución en Paraguay es solo el primer capítulo de un complejo entramado legal para el dirigente entrerriano. Una vez concluido el proceso en el vecino país, se reactivará el juicio de extradición solicitado por la jueza federal Sandra Arroyo Salgado, quien lo investiga por enriquecimiento ilícito y lavado de activos.
Asimismo, la justicia local sigue de cerca sus pasos:
Justicia Federal (San Isidro): Centra su investigación en el período 2015-2019.
Justicia de Concordia: Existe un legajo abierto que analiza toda su trayectoria pública, desde que asumió como concejal de la ciudad en 1999, bajo sospechas de irregularidades en su patrimonio.Fuente: APF Digital
Este sábado, alrededor de las 6, personal de la Comisaría Segunda intervino en un domicilio ubicado en la intersección de calles Sargento Cabral y 53, en Concordia, tras un llamado de alerta.
Según informaron, los vecinos escucharon gritos de auxilio provenientes de una de las habitaciones donde convivía una pareja. Al acercarse, observaron salir corriendo al hombre, mientras que la mujer fue hallada tendida en el suelo, cubierta de sangre.
En el lugar trabajó personal de la División Policía Científica, que realizó las pericias correspondientes.
La víctima fue asistida de inmediato por una unidad sanitaria y trasladada al Hospital Masvernat, donde se informó que presenta múltiples heridas de gravedad: traumatismos punzocortantes en la región occipital (derecha, central e izquierda), lesiones en la región cervical derecha, interescapular y supraescapular derecha, así como en el trapecio derecho. Además, presenta una herida cortante penetrante en el tórax (segundo espacio intercostal, línea mamilar derecha).
La paciente se encuentra en asistencia respiratoria mecánica, con pupilas hiporreactivas y diagnóstico de neumotórax derecho con débito hemático. El carácter de las lesiones fue determinado como de 35 días.
En relación al hecho, la Fiscal interviniente, Dra. Espinosa, libra Mandamiento de captura y detención para el presunto autor, pareja de la víctima, con quien convivia en el domicilio del hecho.
Tras un rápido operativo de búsqueda, personal policial logró localizar al masculino en el domicilio de su hermana, en inmediaciones de calles T. Ibáñez y Larroca, donde fue aprehendido. Asimismo, se procedió al secuestro de prendas de vestir tanto de la víctima como del detenido.
El representante del Gobierno de Entre Ríos en la Ciudad de Buenos Aires, José Mouliá, mantuvo una reunión en el Centro de Alto Rendimiento “Campeones del Mundo” del Club Defensa y Justicia, equipo de Primera División del fútbol argentino, con Matías Campolongo, responsable de Capacitación, y con Rubén Astorfo, coordinador de Logística y responsable del predio, con el objetivo de intercambiar experiencias y analizar posibles líneas de trabajo conjunto.
En el marco del encuentro, Mouliá recorrió el predio del club, donde pudo interiorizarse sobre su funcionamiento, infraestructura y programas de formación, que posicionan a la institución como un referente en el desarrollo deportivo y la gestión integral de sus disciplinas.
Durante la reunión, se abordó la posibilidad de avanzar en un convenio de cooperación institucional, orientado a generar instancias de capacitación, intercambio y fortalecimiento de distintas disciplinas deportivas, en una línea similar al acuerdo que actualmente se encuentra en etapa de firma con el Club Atlético River Plate.
“Este tipo de encuentros nos permite proyectar nuevas herramientas de formación y desarrollo para la provincia, articulando con instituciones que son modelo en gestión y trabajo deportivo. Queremos seguir generando oportunidades que potencien el crecimiento de nuestros jóvenes y el desarrollo del deporte entrerriano”, expresó Mouliá.
Cabe destacar que el Club Defensa y Justicia ya mantiene un vínculo con la provincia a través del torneo nacional “El Mundialito Halconcitos”, cuya edición 2025 fue presentada en la Representación del Gobierno de Entre Ríos en Buenos Aires y se realizó en la ciudad de Nogoyá, con el objetivo de detectar y promover nuevos talentos deportivos en todo el país.
La actividad se enmarca en la agenda de trabajo que impulsa la Representación del Gobierno de Entre Ríos en Buenos Aires, orientada a fortalecer vínculos con instituciones deportivas de relevancia nacional y promover iniciativas que contribuyan al desarrollo integral de la provincia.
El abogado Jorge Monastersky pidió que se investigue la existencia de estructuras extranjeras organizadas que buscan infiltrarse en medios para incidir en la opinión pública
El abogado argentino Jorge Monastersky pidió a la Justicia investigar la posible existencia de estructuras extranjeras de injerencia informativa en el país, presuntamente asociadas a la Federación de Rusia y con potencial impacto en el debate público y el funcionamiento institucional.
La denuncia, presentada este viernes 3 de abril por mail ante la Justicia Federal, reclama que se evalúe si estas operaciones, que habrían involucrado la organización de una red con financiación externa y actividades orientadas a influir en la opinión de la ciudadanía, configuran delitos bajo la Ley de Inteligencia Nacional.
El impulso a la causa se fundamenta especialmente en un comunicado reciente de la Secretaría de Inteligencia de Estado, lo que desplaza el caso del plano periodístico al institucional.
Presenté una denuncia penal por averiguación de ilícito ante indicios serios de injerencia extranjera en el sistema informativo argentino y generar desestabilización en le gobierno del presidente @JMilei
En un Estado constitucional de derecho no puede admitirse —ni…
— Dr.Jorge Monastersky (@jorgemonasOK) April 3, 2026
Según el comunicado oficial de la Secretaría de Inteligencia de Estado, fechado el 2 de abril de 2026 y citado por Monastersky, ya se había informado a la Justicia Federal y al Ministerio Público Fiscal sobre las actividades de una organización apodada “La Compañía”, integrada por ciudadanos rusos, con recursos internacionales y nexos en Argentina.
Esta documentación fue explicitada en la denuncia para subrayar, según Monastersky, que la gravedad y verosimilitud institucional de los hechos “impone una investigación judicial inmediata”. La fuente agrega: “La información deja de ser meramente periodística para adquirir un grado de verosimilitud institucional”.
— Secretaría de Inteligencia (@SIDE_Argentina) April 3, 2026
Para la presentación, el letrado recopiló información e investigaciones publicadas por Infobae (ver aquí), openDemocracy y otros medios.
Uno de los puntos destacados es la identificación de una estructura con financiamiento externo que, en territorio argentino, habría producido alrededor de 250 artículos periodísticos dirigidos a modular el debate social a través del presunto pago a medios, editores y/o periodistas que individualmente lograron filtrar publicaciones sin conocimiento de las compañías para las cuales trabajan.
La denuncia resalta que este despliegue explícitamente anticipado en los medios incluye estrategias, actores y canales de circulación que merecen un relevamiento judicial.
El escrito solicita que la Justicia esclarezca si existió entrega de pagos o contraprestaciones a quienes canalizaron la difusión de los contenidos, para lo cual propone identificar medios de pago, intermediarios y beneficiarios, así como solicitar informes a la entidad ARCA por movimientos financieros relevantes.
También exige determinar el grado de conocimiento o participación consciente de los eventuales involucrados, diferenciando entre inducidos y partícipes plenamente informados.
Riesgo institucional y urgencia judicial
La denuncia señala que la eventual inserción de operaciones de desinformación coordinada y con financiamiento extranjero puede incidir directamente en la “formación de la voluntad del electorado”, en especial durante períodos electorales, afectando “la transparencia del debate público y la integridad del sistema democrático”, según consta en el texto entregado al juzgado. Monastersky advierte que el fenómeno no puede tratarse como una simple dinámica comunicacional sino que representa una amenaza directa al sistema democrático argentino.
La preocupación abarca además la posibilidad de que periodistas y medios hayan sido engañados sobre la fuente u objetivos de los materiales difundidos, hecho que el abogado considera debe ser dilucidado para evitar generalizaciones y establecer responsabilidades individuales. El documento solicita que la Justicia individualice las conductas y determine si reúnen los elementos propios de delitos previstos en la normativa vigente, en particular la Ley 25.520 de Inteligencia Nacional.
Acciones solicitadas y medidas propuestas
El abogado pidió al tribunal que ordene una batería de medidas, incluyendo el análisis técnico de patrones de difusión digital por parte de la DATIP. Propone la consulta e intercambio de información con plataformas digitales y organismos estatales nacionales, e incluso –si surgiera la necesidad– iniciar procesos de cooperación internacional. Monastersky exige, además, la intervención inmediata del Ministerio Público Fiscal, para que impulse la investigación penal y propicie el esclarecimiento de los hechos, con miras a preservar los “intereses estratégicos” del país.
La denuncia enumera como urgente que el Poder Judicial “intervenga de manera oportuna a fin de esclarecer los hechos”, debido a la gravedad institucional que implica la probable injerencia de una estructura operativa internacional en el entorno mediático argentino.
Por Análisis Litoral | URGENTE – 3 de abril de 2026 – 18:39
La versión comenzó como tantas otras en la Argentina: fuerte, explosiva, viral. Una supuesta red financiada desde Rusia habría pagado cientos de artículos contra el presidente Javier Milei en medios nacionales. Nombres propios, cifras en dólares y una narrativa perfecta para alimentar la grieta.
Pero detrás del impacto inicial, empieza a aparecer algo más complejo. Y más incómodo.
El punto de partida no es menor. La investigación surge de documentos filtrados analizados por la organización internacional openDemocracy, donde se describe una operatoria de influencia vinculada al Kremlin. Según esos registros, se habrían financiado al menos 250 artículos en Argentina por una suma cercana a los 300 mil dólares, con el objetivo de erosionar la imagen del gobierno nacional en un contexto geopolítico cada vez más tenso.
El dato que enciende las alarmas no es solo el volumen de publicaciones, sino el mecanismo: autores que no existen, firmas apócrifas, contenidos insertados a través de intermediarios y una lógica que mezcla información real con construcciones narrativas diseñadas para influir.
Hasta ahí, los hechos en investigación.
Ahora bien, el salto que se dio en redes sociales fue inmediato. Se señalaron medios concretos, se habló de financiamiento directo y se construyó una idea más contundente: que sectores del periodismo argentino habrían cobrado dinero ruso para atacar a Milei.
Ahí es donde la historia se vuelve difusa.
Porque hasta el momento no hay pruebas públicas concluyentes que confirmen pagos directos a grandes medios. Las empresas mencionadas rechazaron las acusaciones, desconocieron a los supuestos autores y, en varios casos, deslizaron que los contenidos podrían haber ingresado a través de colaboraciones externas.
Y ese punto cambia todo.
Porque si la infiltración fue indirecta, entonces el problema no es una conspiración ideológica organizada. Es algo más estructural. Más profundo. Más difícil de admitir.
Un sistema mediático precarizado, con redacciones achicadas, dependencia de contenido externo y una velocidad informativa que muchas veces deja en segundo plano la verificación. En ese contexto, una operación de influencia no necesita comprar voluntades: le alcanza con encontrar fisuras.
Lo que aparece, entonces, no es solo una denuncia geopolítica. Es un síntoma.
El impacto político de estas revelaciones ya empieza a sentirse. No se trata únicamente de “fake news” aisladas, sino de la posibilidad concreta de una operación de influencia extranjera orientada a erosionar la confianza institucional y profundizar la polarización social.
Para el gobierno de Javier Milei, esta denuncia —que fue reforzada por investigaciones periodísticas locales y consorcios internacionales durante 2025— se transformó en una pieza clave para validar su alineamiento con Occidente y endurecer su discurso en materia de seguridad e inteligencia.
El vocero presidencial Manuel Adorni incluso advirtió sobre la existencia de estructuras vinculadas a ciudadanos rusos, mencionadas bajo nombres como “La Compañía”, que habrían impulsado la inserción de estos contenidos en medios locales mediante financiamiento externo.
En ese marco, el Gobierno volvió a poner en el centro de la escena a la Secretaría de Inteligencia del Estado, argumentando que Argentina podría ser objetivo de lo que se conoce como “guerra híbrida”: operaciones que no se libran con armas tradicionales, sino con información, manipulación y construcción de sentido.
Las consecuencias en el tablero político ya son visibles. La polarización se profundiza, alimentada por narrativas que explotan temas sensibles y muchas veces triviales, diseñados para amplificar la confrontación entre oficialismo y oposición. La grieta, lejos de cerrarse, encuentra nuevos combustibles.
Al mismo tiempo, se abre una crisis de credibilidad en el sistema mediático. La posibilidad de que contenidos con firmas inexistentes hayan circulado en portales reales expone fallas en los mecanismos de control editorial y deja al descubierto una debilidad estructural que trasciende ideologías.
En el plano internacional, la tensión también escala. Rusia ha negado sistemáticamente estas acusaciones, lo que enfría las relaciones diplomáticas y coloca bajo sospecha cualquier vínculo político, empresarial o sindical con ese país.
Pero quizás el dato más relevante no esté en Moscú, ni en la Casa Rosada.
Está en el propio sistema argentino.
Porque si efectivamente se pudieron infiltrar cientos de contenidos, el problema no es solo quién los financió. El problema es por qué pudieron circular.
En una Argentina atravesada por la desconfianza, la grieta y la saturación informativa, la frontera entre noticia, operación y relato es cada vez más difusa. Y en ese terreno, cualquier actor externo con recursos y estrategia puede encontrar espacio.
Lo que hoy se presenta como “el escándalo del año” todavía está en etapa de reconstrucción. Falta evidencia concluyente, falta trazabilidad y falta, sobre todo, separar el dato de la utilización política del dato.
Pero hay algo que ya quedó expuesto.
El sistema no es tan sólido como se creía.
Y cuando eso ocurre, la discusión deja de ser sobre Rusia, sobre Milei o sobre el kirchnerismo.
Pasa a ser otra.
Quién escribe lo que leemos. Quién valida lo que creemos. Y quién, en definitiva, está moldeando la realidad que consumimos todos los días.