Hay lugares que guardan una historia silenciosa de trabajo, perseverancia y visión de futuro. Uno de ellos es Santa Ana, ese rincón del norte de la provincia que muchos, desde hace décadas, definieron con orgullo como “la perla más al norte de Entre Ríos”.
Para quienes desde comienzos de los años noventa impulsaron el desarrollo del turismo termal en la región, las noticias que hoy llegan desde la localidad generan una profunda satisfacción. A más de treinta años de aquellas primeras ideas, el proyecto termal de Santa Ana comienza a tomar forma concreta.
En diálogo con este medio, Luis Vago, director de Cultura y Turismo de la Municipalidad, repasó el presente y los desafíos que enfrenta la ciudad en esta nueva etapa.
Un proyecto termal que empieza a definirse
Santa Ana atraviesa un momento clave de transición. El desafío es consolidar definitivamente el proyecto termal, mantener precios competitivos, atraer inversiones y profesionalizar la actividad turística, todo ello sin descuidar la intensa agenda cultural y social que caracteriza a la comunidad.
Uno de los pasos más importantes en este proceso se dio recientemente con la definición del proyecto arquitectónico que dará forma al futuro parque termal.
“Había que elegir el proyecto de lo que va a ser justamente el futuro parque termal. Se realizó un concurso y ya tenemos un proyecto ganador”, explicó Vago.
El proceso de evaluación se extendió durante varios días y contó con la participación de un jurado integrado por profesionales de distintos ámbitos académicos y técnicos.
“Durante casi tres días trabajó un jurado constituido por los colegios de arquitectos de la provincia de Entre Ríos, de Santa Fe y también representantes a nivel nacional. Fue una experiencia realmente muy interesante poder contar con la mirada de estos profesionales”, señaló el funcionario.
El proyecto elegido surgió entre casi treinta propuestas presentadas formalmente —aunque el número inicial fue incluso mayor—, y será la base sobre la cual se desarrollará el Complejo Parque Termal Internacional de Santa Ana.
Imagen ilustrativa
Un complejo con identidad propia
Según adelantó el director de Turismo, el diseño ganador contempla la construcción de siete piletas termales, con diferentes dimensiones y características.
“Sabemos que el complejo contará con siete piletas, con distintos diseños y tamaños. Eso va a generar una propuesta diferente respecto a otros parques termales que ya existen en la provincia”, explicó Vago.
La idea es que el nuevo desarrollo tenga una identidad propia dentro del circuito termal entrerriano, un sector turístico que desde hace años posiciona a Entre Ríos como uno de los principales destinos de bienestar y descanso del país.
Un enclave natural privilegiado
Más allá de la infraestructura proyectada, Santa Ana apuesta a potenciar uno de sus principales activos: su entorno natural.
El futuro complejo se ubicará en un punto estratégico de la ciudad, sobre la costanera que bordea el lago, un espacio que ya hoy funciona como uno de los paisajes más valorados por visitantes y residentes.
“Está en un enclave realmente espectacular. Desde la avenida costanera la gente puede disfrutar no solo de la única pileta termal que hoy tenemos —de acceso libre y gratuito—, sino también de las puestas de sol sobre el lago de Santa Ana, que ofrecen una vista realmente única”, describió el funcionario.
Ese entorno natural fue, según explicó, uno de los factores que influyó en la elección del lugar.
“Profesionales y especialistas que visitaron Santa Ana hace aproximadamente un año y medio coincidieron en que no se podría haber elegido un mejor sitio para desarrollar este proyecto”, recordó.
Durante muchos años, Santa Ana fue principalmente un destino de verano vinculado al turismo de playa y al lago. Sin embargo, el movimiento turístico regional se concentraba en otras ciudades con infraestructura termal ya desarrollada.
“Siempre decimos que Santa Ana veía pasar el turismo de costado. Era un turismo muy ligado al sol y al verano, mientras que el pueblo tenía muchísima cultura e historia, pero no lograba integrarse plenamente a ese movimiento”, reflexionó Vago.
La apuesta al desarrollo termal busca justamente revertir esa situación.
“Hoy, con este proyecto y con la ubicación del futuro complejo, Santa Ana empieza a incorporarse de lleno a ese circuito turístico, dándole un nuevo valor agregado a toda la comunidad”, concluyó.
Un nuevo capítulo para el turismo del norte entrerriano
El proyecto termal representa, para Santa Ana, mucho más que una obra turística. Significa una oportunidad de desarrollo económico, generación de empleo y posicionamiento regional.
Mientras avanzan las etapas técnicas y de planificación, la ciudad comienza a prepararse para un futuro en el que el turismo ya no será algo que pase de largo, sino una actividad central para su crecimiento.
Y para quienes hace más de tres décadas soñaban con impulsar el turismo termal en el norte de la provincia, ver que esas ideas comienzan a concretarse es, sin dudas, una satisfacción que trasciende el paso del tiempo.
En este comienzo de 2026 se multiplican las quejas en el sector comercial. “No se vende”, “la gente no compra”, “todo está parado”. Las frases se repiten como un eco en reuniones de comerciantes, charlas de café o publicaciones en redes sociales. Sin embargo, muchas de esas quejas nacen de diagnósticos incompletos o, directamente, equivocados. No se trata de negar la realidad económica: Argentina atraviesa un proceso de transición, con cambios en el consumo, en los hábitos de compra y en las reglas de competencia. Pero también es cierto que buena parte del comercio minorista arrastra problemas estructurales que poco tienen que ver con el contexto y mucho con la falta de adaptación. Durante años, cuando el mercado parecía asegurado, muchos comerciantes dejaron de hacerse preguntas básicas. ¿Cuánto vendían realmente? ¿Qué productos tenían mayor rotación? ¿En qué momento del año se vendían más determinadas mercaderías? Y algo fundamental: ¿medían esas ventas en volumen o sólo en dinero? Medir en dinero puede ser engañoso. La inflación histórica argentina durante décadas ocultó ineficiencias. Muchos creían que vendían más cuando en realidad sólo estaban facturando más por efecto de los precios. Cuando el contexto cambia y la inflación deja de tapar esos desajustes, aparecen las dificultades. Conocer al cliente: el primer paso olvidado Otra pregunta elemental que muchos comercios nunca se hicieron es quién es su cliente. ¿A quién le están vendiendo realmente? ¿Cuál es su público objetivo? ¿Dónde está ese cliente potencial? No es lo mismo venderle a un joven que a una familia, a un profesional que a un jubilado, a un consumidor digital que a uno tradicional. Sin esa información, el comerciante simplemente abre la puerta y espera que alguien entre. Hoy el consumo cambió radicalmente. Las redes sociales, los marketplaces y el comercio electrónico modificaron la forma en que la gente descubre, compara y compra productos. El cliente ya no depende del comercio de la esquina para conocer precios u ofertas. La vidriera ya no está solo en la calle: está en el celular. El stock que no rota también es dinero inmovilizado Otro error frecuente es no analizar el stock. Muchos comerciantes acumulan mercadería sin saber con precisión qué productos rotan y cuáles permanecen meses —o años— inmovilizados. Ese stock parado es capital detenido. Dinero que no vuelve al circuito comercial. Y aquí aparece una paradoja interesante. Algunos comerciantes culpan al comercio electrónico por sus bajas ventas. Señalan plataformas como MercadoLibre como responsables de su caída de facturación. Pero rara vez se preguntan algo simple: ¿por qué no vender ellos mismos allí? Si existe una “gran vidriera digital” con millones de potenciales compradores, ¿por qué no aprovecharla para liquidar mercadería que no se mueve en el local físico? La competencia no desaparece ignorándola. Se la enfrenta aprendiendo a jugar en ese mismo terreno. Competir también es aceptar nuevas reglas El comercio minorista argentino también enfrenta otro desafío: aprender a competir en serio. Durante muchos años, en muchas ciudades del interior, el comercio funcionó con lógicas casi monopólicas. Determinados negocios eran los únicos proveedores de ciertos productos y eso generaba posiciones dominantes. Pero cuando aparece la competencia digital o un proveedor externo, esa comodidad desaparece. Un ejemplo cotidiano: días atrás ingresé a un comercio para realizar una compra mínima e intenté pagar con tarjeta de débito. Algo absolutamente habitual hoy, incluso en almacenes de barrio. La respuesta fue tajante: “solo efectivo”. Más allá de retirarme sin concretar la compra, la sensación fue inevitable: ese comerciante no solo está desconectado de las nuevas formas de pago, sino que probablemente también busca evitar registrar operaciones. Ese tipo de prácticas no solo alejan clientes. También generan desconfianza. El precio global también llegó al interior Otro fenómeno que impacta en el comercio local es la comparación internacional de precios. Hoy cualquier consumidor puede revisar en segundos cuánto cuesta un producto en el exterior. Y no son pocos los casos donde artículos de origen estadounidense —escuche bien— cuestan hasta un 50 % menos que en Argentina. Ese dato circula rápidamente en redes sociales, grupos de WhatsApp o videos de comparación de precios. La consecuencia es clara: el consumidor se vuelve más exigente. Ya no compra simplemente porque el producto está disponible en la ciudad. Un cliente no es solo una venta Supongamos ahora otra situación: un comerciante tuvo un solo cliente en todo el día. Muchos dirían que fue un mal día de ventas. Pero también puede haber sido una oportunidad perdida. Porque si ese comerciante no tiene forma de volver a contactar a ese cliente, de ofrecerle nuevas promociones, de recordarle que existe o de agradecerle la compra, ese vínculo termina en el momento en que el cliente sale del local. Hoy existen herramientas extremadamente simples para evitar eso. Una base de datos de clientes permite registrar: nombre, frecuencia de compra, productos preferidos y fechas importantes. Algo tan simple como saludar a un cliente por su nombre de pila puede generar una diferencia enorme en la experiencia de compra. A los argentinos nos gusta que nos reconozcan. Nos sorprende positivamente cuando alguien recuerda nuestro nombre. Incluso un simple mensaje de cumpleaños puede convertirse en un gesto de fidelización que ningún algoritmo puede reemplazar. La vidriera que entra al baño de casa Las redes sociales también cambiaron la lógica del marketing. Hoy las marcas pueden entrar literalmente en la vida cotidiana de las personas. Incluso en los momentos más inesperados. Hay una costumbre ya extendida: muchas personas llevan el celular al baño. Allí consumen contenidos, miran redes sociales o revisan mensajes. Puede parecer un detalle trivial, pero refleja algo profundo: la publicidad ya no está limitada a una avenida comercial. Está en el bolsillo del consumidor. Y si el comercio no está presente allí, simplemente deja el terreno libre para que otro ocupe ese espacio. Marketing no es publicidad: es anticipación Muchos comerciantes confunden marketing con publicidad. Pero el marketing es algo mucho más amplio: es entender al cliente, anticiparse a sus necesidades y preparar el negocio para distintos escenarios. Por eso existe un viejo proverbio náutico que resume muy bien esta idea: “Aprovecha a coser las velas cuando no hay viento, para que cuando llegue la tormenta te encuentre con las velas listas para avanzar”. Durante los años en que el negocio funcionaba bien, muchos comercios no invirtieron tiempo en mejorar su gestión, analizar datos o construir relaciones con sus clientes. Hoy, cuando el viento cambió, la falta de preparación se hace evidente. La realidad golpea a todos. La diferencia está en cómo se responde Nadie puede negar que el contexto económico afecta al comercio. La caída del consumo existe y se siente. Pero la realidad golpea a todos por igual. La diferencia aparece en cómo cada uno decide responder. Algunos optan por la queja permanente. Otros aprovechan el momento para revisar procesos, aprender nuevas herramientas y adaptarse. El comercio, como cualquier actividad humana, evoluciona. Y quienes logran mantenerse no son necesariamente los más grandes ni los más antiguos. Son los que aprenden más rápido. Porque en definitiva, vender no es solo abrir la puerta de un local. Es entender a quién se le está hablando. Si no lo puedes entender tu destino ya esta escrito!!
Ocurrió en el acceso a la localidad de La Madrid, afectada por las fuertes lluvias de las últimas horas. El agresor fue identificado y está detenido
Un diputado nacional de La Libertad Avanza recibió un violento cabezazo cuando intentaba acceder a la localidad de La Madrid, en el sur de la provincia de Tucumán, para brindar asistencia por las inundaciones que afectaron a la ciudad. El agresor fue identificado y sería un hombre cercano al ministro del Interior del gobierno provincial.
La víctima fue identificada como Federico Pelli, miembro del bloque libertario en la Cámara Baja. En las imágenes que se difundieron en redes sociales, se puede observar cómo todo comenzó con un breve cruce de palabras, en donde el diputado dijo: “¿Quién sos vos para dejar pasar?”. Acto seguido, tras la intención del agresor de no dejar pasar al diputado hacia la mencionada localidad, le pegó con la parte superior de la cabeza y el impacto le rompió la nariz, lo que lo dejó con la cara sangrando.
De acuerdo a lo que señalaron los médicos que atendieron al diputado, sufrió un traumatismo encefalocraneano y nasal. Le realizaron una tomografía y detectaron que tiene una fractura del hueso nasal, por lo que quedará en observación, ya que no hay lesión cerebral. “Fue una desgracia con suerte”, señaló uno de los profesionales que lo atendieron en el Hospital Regional de Concepción en diálogo con medios locales.
Rápidamente, las imágenes se viralizaron y el agresor fue identificado como Marcelo Segura, alias “Pichón”, según informó La Gaceta. En un comunicado que lanzó el espacio libertario local, denunciaron que estaría vinculado al ministro del Interior de Tucumán, Darío Monteros. Además, señalaron que ya iniciaron las denuncias correspondientes, tanto contra el funcionario como contra el hombre señalado como autor del ataque.
Uno de los primeros en hacerse eco de las imágenes fue el presidente Javier Milei que posteó: “ESTO ES LO QUE TENEMOS DEL OTRO LADO…”.
En un comunicado que publicó el bloque de diputados libertarios, repudiaron la agresión y señalaron: “El hecho ocurrió en el marco de una actividad solidaria en la que junto con los diputados Gerardo Huesen y Soledad Molinuevo, quienes se trasladaban para donar colchones y otros artículos a los afectados por las inundaciones de la provincia. Ningún acto de violencia va a detener nuestro accionar en ninguna provincia por más que la vieja política se oponga. Esperamos que la Justicia actúe”.
Por su parte, el presidente de La Libertad Avanza en Tucumán, Lisandro Catalán, compartió las imágenes en redes sociales y señaló: “La prepotencia de los que se creen impunes en Tucumán. Creen que son intocables. Hoy esa violencia llegó a un nivel inaceptable: le rompieron la nariz al diputado nacional Federico Pelli. En este momento se están realizando las denuncias correspondientes y vamos a ir hasta las últimas consecuencias”.
Todo ocurrió en la entrada de la localidad de La Madrid, una de las más afectadas por las fuertes lluvias que afectaron a gran parte del norte argentino en las últimas horas. De hecho, muchas familias se vieron en la obligación de autoevacuarse y esperar en la ruta mientras siguen creciendo los ríos Marapa y San Francisco. La localidad está ubicada a aproximadamente 56 kilómetros de Las Termas de Río Hondo.
El gobernador Osvaldo Jaldo también se pronunció sobre el violento episodio y sostuvo: “Repudiamos con absoluta firmeza la agresión sufrida por el diputado nacional Federico Pelli. La violencia no tiene lugar en nuestra vida democrática ni en la convivencia entre tucumanos. Nos solidarizamos con él y con su familia”.
Y agregó: “Apelamos a la responsabilidad de todos: en momentos tan difíciles para nuestra provincia, lo que debe unirnos es la solidaridad con quienes hoy están atravesando las consecuencias de las inundaciones”.
En tanto, completó el mensaje: “La Policía de Tucumán procedió a la detención del agresor, poniéndolo a disposición de la Justicia Provincial para que avance con la investigación y determine las responsabilidades que correspondan. Desde el Gobierno de la Provincia vamos a colaborar con todo lo que sea necesario, mientras seguimos concentrando nuestros esfuerzos en acompañar y asistir a las familias tucumanas afectadas”.
Por primera vez en años, la Justicia entrerriana parece animarse a mirar hacia lo más alto de la pirámide del poder. La apertura de la segunda etapa de la causa conocida como “Contratos Truchos” no representa solamente un movimiento procesal: es, sobre todo, una deuda institucional con una sociedad que durante más de una década vio evaporarse 53 millones de dólares de fondos públicos mientras los responsables políticos continuaban transitando los pasillos del poder.
La noticia sacudió este miércoles por la noche a los despachos más influyentes de Entre Ríos. Tras años de dilaciones, el Ministerio Público Fiscal —bajo la firma de los fiscales Ignacio Aramberry y Patricia Yedro— formalizó lo que distintos sectores de la sociedad venían reclamando desde hace tiempo: el inicio de la investigación conocida como “Contratos Truchos II”.
Y esta vez el foco ya no está solamente en los engranajes operativos del fraude.
La lupa apunta más arriba.
Mucho más arriba.
De los “recaudadores” a la responsabilidad política
Durante años, la causa se concentró en los eslabones intermedios del sistema: prestanombres, operadores administrativos, estudios contables y recaudadores que retiraban dinero en cajeros automáticos.
Pero siempre quedó flotando una pregunta incómoda.
Una pregunta que en la política entrerriana nadie lograba responder con claridad:
¿Cómo pudieron salir 53 millones de dólares de la Legislatura provincial sin que las máximas autoridades lo advirtieran?
La investigación se originó en 2018, cuando un policía detectó en la ciudad de Paraná a un hombre que retiraba dinero de cajeros automáticos de manera reiterada, en lo que luego se conocería popularmente como el sistema de “ordeñe” de cuentas bancarias vinculadas a contratos legislativos.
Lo que parecía un hecho aislado terminó destapando una estructura que operó durante al menos diez años.
Nombres pesados bajo la lupa
La segunda etapa del expediente avanza ahora hacia quienes tenían la responsabilidad política de controlar el sistema.
Entre los nombres que aparecen en el radar judicial figuran los ex vicegobernadores:
Pedro Guastavino
José Cáceres
Adán Bahl
Mientras que en la Cámara de Diputados aparecen mencionados:
José Ángel Allende
Sergio Urribarri
La investigación también menciona la eventual responsabilidad institucional de autoridades que firmaban —o debían firmar— los contratos, lo que podría involucrar a vicepresidencias legislativas, como la que ocupó el ex senador Aldo Ballestena.
El punto central es simple: si la firma no era del titular, alguien debía autorizarla.
Y esa cadena de responsabilidades ahora empieza a investigarse.
El ritmo cansino de la justicia
El recorrido judicial de la causa estuvo marcado por demoras y estrategias defensivas que lograron frenar el avance del expediente durante años.
Uno de los principales intentos fue trasladar el caso a la Justicia Electoral, bajo el argumento de que los fondos retirados mediante contratos legislativos habrían sido utilizados para financiar campañas políticas.
Ese planteo generó un conflicto de competencias que terminó escalando hasta la Corte Suprema, provocando una larga parálisis procesal.
Mientras tanto, el esquema investigado seguía mostrando ramificaciones.
Durante 2024 y 2025 comenzaron a aparecer detalles particularmente sensibles: inversiones inmobiliarias, campos y emprendimientos agropecuarios que habrían sido financiados con dinero público.
Lo que no se dice
Durante años la causa avanzó sobre los actores más débiles de la estructura: prestanombres, administrativos o intermediarios.
Pero en la política entrerriana siempre circuló una sospecha:
un mecanismo de esta magnitud difícilmente pueda sostenerse durante diez años sin cobertura política.
Ese es, precisamente, el punto que ahora intenta dilucidar esta segunda etapa del expediente.
Una prueba de fuego institucional
La primera etapa de la causa —la que involucra a los ejecutores del sistema— tiene prevista su elevación a juicio durante este año.
Pero el verdadero test institucional para la provincia será Contratos Truchos II.
Porque ya no se trata únicamente de determinar cómo funcionaba el mecanismo.
Ahora se trata de saber quién lo permitió.
Si la investigación logra demostrar que el sistema de contratos truchos no fue una anomalía administrativa sino un esquema sistemático sostenido por la política, Entre Ríos podría estar frente a uno de los juicios de corrupción más importantes de su historia.
La pregunta que queda abierta
Los 53 millones de dólares que desaparecieron del presupuesto público no son una cifra abstracta.
Son hospitales que no se construyeron. Escuelas que no se repararon. Rutas que nunca se asfaltaron.
La sociedad entrerriana espera algo más que condenas simbólicas.
Espera respuestas.
Y, sobre todo, espera comprobar si la política seguirá siendo un refugio de impunidad o si, finalmente, la justicia se animará a tocar el poder.
En las últimas horas una parte del ecosistema mediático argentino decidió instalar un escándalo político alrededor del viaje del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, a Estados Unidos. El motivo: la presencia de su esposa en la comitiva que participó de actividades oficiales en Nueva York durante el evento conocido como “Argentina Week”. La escena, amplificada con titulares, debates televisivos y denuncias opositoras, pretende transformarse en un símbolo de supuestos privilegios o abuso de recursos públicos.
Sin embargo, el propio funcionario explicó que su esposa ya tenía un pasaje comprado y que sus gastos personales fueron cubiertos por ella misma, asegurando que “no le sacamos un peso al Estado”.
Lo curioso no es tanto el hecho en sí —que puede ser discutido dentro del marco de la ética pública— sino la intensidad selectiva con la que ciertos medios deciden indignarse. En la Argentina reciente existen antecedentes mucho más controvertidos que no generaron el mismo nivel de escándalo permanente ni la misma obsesión editorial.
La memoria incómoda: escalas misteriosas y denuncias de corrupción
Uno de esos antecedentes remite a la etapa presidencial de Cristina Fernández de Kirchner. En 2013, el periodista Jorge Lanata denunció en su programa una escala realizada por el avión presidencial en las islas Seychelles, un conocido paraíso fiscal del océano Índico. Aquella parada, según la explicación oficial, fue una “escala técnica” de unas 13 horas durante un viaje desde Asia.
Sin embargo, la investigación televisiva vinculó esa escala con la llamada “ruta del dinero K”, que incluía sospechas de lavado de dinero asociado al empresario Lázaro Báez. Según el informe periodístico, Seychelles aparecía mencionada como posible destino de sociedades offshore vinculadas a ese entramado financiero.
La controversia fue enorme en su momento, pero con el paso del tiempo quedó diluida en la memoria pública. Hoy, mientras se discute si una esposa viajó o no en un avión presidencial, pocos recuerdan aquellas denuncias sobre millones de dólares presuntamente vinculados a redes offshore.
El contraste con otros gobiernos
Tampoco es un secreto que durante la gestión de Alberto Fernández el debate público estuvo atravesado por numerosos cuestionamientos a su vida privada y a sus viajes oficiales. Durante su mandato, la agenda política estuvo marcada por polémicas sobre actividades personales, visitas a la residencia presidencial en plena pandemia y diversos desplazamientos oficiales que generaron controversia mediática y política.
Sin embargo, muchas de esas discusiones quedaron rápidamente absorbidas por el ritmo de la coyuntura, sin transformarse en campañas mediáticas permanentes.
La lógica del escándalo permanente
La pregunta entonces no es si un funcionario debe o no viajar acompañado por su pareja —una discusión válida dentro del marco de la ética pública— sino por qué algunos hechos se convierten en tormentas mediáticas mientras otros, potencialmente más graves, quedan relegados a la amnesia colectiva.
En la Argentina contemporánea la política parece vivir bajo una lógica de escándalo permanente donde la vara moral cambia según el gobierno de turno. Lo que para algunos medios es un pecado institucional en un momento, en otro puede convertirse en una anécdota menor o directamente desaparecer de la agenda.
Lo que no se dice
En el fondo, este episodio vuelve a exponer una vieja característica del debate público argentino: la hipocresía selectiva.
Un viaje con una esposa puede convertirse en noticia nacional durante días, mientras que denuncias sobre rutas internacionales de dinero, paraísos fiscales o estructuras financieras offshore pasan a segundo plano cuando cambian los vientos políticos.
La verdadera discusión quizás debería ser otra: si la Argentina quiere transparencia real en la función pública, esa vara debería aplicarse a todos los gobiernos, a todos los dirigentes y a todas las épocas, no sólo cuando conviene editorialmente.
Porque cuando la indignación es selectiva, deja de ser periodismo para convertirse simplemente en una herramienta de disputa política.
Durante décadas, una parte importante del esfuerzo productivo de los argentinos fue absorbido por el Estado a través de un mecanismo que se volvió estructural en la economía nacional: las retenciones a las exportaciones. Bajo distintos gobiernos, de distintos signos políticos, ese instrumento terminó funcionando muchas veces como una forma de financiar al aparato estatal a costa del sector que generaba riqueza.
El resultado fue un fenómeno silencioso pero profundo: se fue debilitando el espíritu emprendedor de varias generaciones que crecieron en un país que alguna vez se caracterizó por exactamente lo contrario.
Argentina supo ser, a fines del siglo XIX y principios del XX, un territorio de oportunidades. Un verdadero crisol de razas donde inmigrantes europeos, sirios, libaneses e italianos llegaron con poco más que una valija y la voluntad de trabajar. En ese contexto nacieron miles de emprendimientos: almacenes, talleres, chacras, pequeñas industrias familiares. La movilidad social ascendente era una realidad tangible.
El país premiaba al que producía.
Con el paso de las décadas, ese incentivo se fue erosionando. Las retenciones, los impuestos distorsivos, la burocracia y la cultura del Estado omnipresente comenzaron a cambiar la mentalidad colectiva. En lugar de fomentar la creación de riqueza, muchos sistemas políticos terminaron premiando la dependencia.
La consecuencia fue más cultural que económica.
Se instaló lentamente la idea de que emprender era demasiado riesgoso y que el camino más seguro era depender del empleo público o de estructuras estatales cada vez más grandes. Mientras tanto, los recursos que salían del campo, de la industria y de la producción terminaban diluyéndose en estructuras políticas que pocas veces devolvían ese esfuerzo en infraestructura o desarrollo.
Pero algo empieza a cambiar.
En los últimos años, especialmente con la apertura del comercio digital y las nuevas herramientas tecnológicas, muchos argentinos comenzaron a redescubrir algo que estaba dormido: la capacidad de crear negocios propios.
Importar productos desde Asia, por ejemplo, dejó de ser una actividad reservada a grandes empresas. Hoy cualquier emprendedor puede investigar mercados, detectar oportunidades y desarrollar una idea de negocio desde una computadora.
Y ahí aparece el verdadero cambio de mentalidad.
Muchos creen que importar desde China es simplemente traer productos baratos. Pero en realidad es mucho más profundo: es aprender a identificar oportunidades, entender cómo se construye un negocio y animarse a dar el primer paso hacia algo propio.
El día que alguien comprende eso, ocurre una transformación silenciosa.
Deja de pensar como consumidor y empieza a pensar como empresario.
Cuando esa lógica cambia, las oportunidades comienzan a aparecer en todas partes: en un producto que falta en el mercado local, en un servicio que puede mejorarse, en una idea que nadie había explorado.
Ese es el verdadero motor del emprendedor.
Algo muy parecido a aquella vieja “viveza criolla” que durante décadas caracterizó al argentino que sabía rebuscársela, encontrar soluciones y construir algo desde cero.
Hoy, en un contexto global competitivo, ese fuego interno vuelve a ser imprescindible.
Porque en un mundo donde las economías se integran, donde el comercio es global y donde las barreras tecnológicas son cada vez menores, el país ya no puede darse el lujo de apagar su energía creativa.
Por el contrario, necesita volver a encenderla.
Argentina tiene talento, creatividad y capacidad de trabajo. Lo demostró durante más de un siglo.
La pregunta es si esta nueva etapa logrará devolverle a millones de argentinos la confianza necesaria para volver a emprender, producir y competir.
Porque cuando un país logra que su gente vuelva a pensar como creadora de oportunidades y no solo como consumidora de ellas, algo empieza a cambiar.
Y ese cambio —como suele ocurrir en la historia— comienza siempre por una decisión individual.
Taborda cuestionó al PJ por negarse a investigar la deuda pública
La diputada provincial Noelia Taborda cuestionó la decisión del bloque justicialista de no acompañar el dictamen para la creación de una Comisión Especial Investigadora de la Deuda Pública de Entre Ríos y consideró que la postura del PJ “expone una contradicción difícil de explicar ante la sociedad”.
“Durante meses el justicialismo viene criticando el reperfilamiento de la deuda que este gobierno debió realizar para ordenar las cuentas de la provincia. Pero al mismo tiempo se niega a acompañar una comisión que permita analizar cómo se generó esa deuda y en qué se utilizaron los recursos”, señaló.
La legisladora remarcó que la iniciativa impulsada por el gobernador Rogelio Frigerio busca aportar transparencia y claridad sobre un tema que condiciona las finanzas de la provincia.
“Los entrerrianos tienen derecho a saber cómo se originó la deuda pública que hoy la provincia tiene que afrontar. Muchos de esos créditos fueron tomados durante más de dos décadas de gobiernos justicialistas y son los que hoy esta gestión tiene que administrar y pagar”, sostuvo.
Taborda también consideró llamativo que dirigentes vinculados a las gestiones anteriores se opongan a avanzar con la investigación.
“En la propia comisión participan dirigentes muy ligados a los gobiernos anteriores, entre ellos la esposa del ex gobernador Gustavo Bordet y la ex vicegobernadora de la provincia. Resulta difícil entender por qué no quieren que se analice con claridad qué ocurrió con el endeudamiento provincial”, afirmó.
Finalmente, la diputada aclaró que la propuesta del Ejecutivo apunta a analizar toda la evolución de la deuda pública, incluyendo la gestión actual.
“Esta comisión no es para mirar solamente al pasado. Obviamente también permitirá analizar qué deuda ha contraído esta gestión y con qué objetivos. De eso se trata la transparencia: de poder discutir con información clara y sin miedo”, concluyó.
Las declaraciones de Donald Trump sobre un eventual fin del conflicto en Medio Oriente potenciaron los activos argentinos. El dólar bajó a $1.400, el BCRA compró USD 67 millones y el riesgo país cedió a 555 puntos
Impulsados por un mejor ánimo en los principales mercados internacionales, los activos argentinos registraron un repunte pese a la continuidad del conflicto en Medio Oriente. Las acciones avanzaron hasta 7%, el riesgo país retrocedió y el valor del dólar se redujo, en una jornada en la que predominó la recuperación del apetito inversor global.
En el ámbito local, el S&P Merval experimentó un alza de 2,6% en pesos hasta los 2.700.255,24 puntos y de 3,3% en dólares, por lo que quedó en 1.846,32 unidades. Estas subas se explican por el incremento de los papeles energéticos, con Metrogas (6,8%) seguida de Transportadora de Gas del Norte (6,6%), Central Puerto (6,1%) y Sociedad Comercial del Plata (5,7%).
En paralelo, los ADR, certificados de depósito emitidos por bancos estadounidenses que representan acciones de empresas argentinas que cotizan en la Bolsa de Nueva York, treparon hasta 7,3%, como en el caso de Central Puerto.
Las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre un eventual fin inmediato de la guerra Irán potenciaron la mejora del humor de los inversores, tanto en el plano vernáculo como internacional.
De hecho, los bonos soberanos argentinos lograron canalizar ese interés inversor con aumentos de hasta 1,5%, lo que se tradujo en una reducción de 28 unidades del riesgo país a 555 puntos básicos. El índice es una referencia fundamental para quienes invierten, ya que indica la probabilidad de que un país incumpla con sus compromisos financieros. Su valor surge al comparar la rentabilidad de los bonos argentinos con la de los bonos del Tesoro estadounidense de igual duración, considerados un estándar de seguridad.
Un aumento en la brecha entre ambos rendimientos suele leerse como un síntoma de desconfianza respecto de la economía local y anticipa mayores dificultades para obtener financiamiento en el exterior en términos convenientes. Por el momento, el equipo económico no aspira a colocar deuda en el exterior, ya que el propio ministro de Economía, Luis Caputo, explicó que busca disminuir “la dependencia con Wall Street”.
A propósito del terreno cambiario, la estabilidad se mantuvo este martes, con las distintas cotizaciones del dólar registrando bajas frente a los valores de inicio de semana. En el segmento minorista, la cotización de referencia bajó 15 pesos en la jornada y se ubicó en $1.420 para la venta y $1.370 para la compra.
En el Mercado Libre de Cambios (MLC), el volumen operado alcanzó los 458 millones de dólares y el tipo de cambio mayorista retrocedió 16 pesos, ubicándose en 1.400 pesos. Al mismo tiempo, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) fijó el techo de la banda cambiaria en 1.623,48 pesos, lo que deja al mayorista a 15,96% de ese límite.
Así, el dólar mayorista todavía dispone de un margen de 223,48 pesos antes de que la autoridad monetaria intervenga para mantenerlo dentro del rango establecido.
La tendencia a la baja también alcanzó al dólar blue, que perdió cinco pesos y cotizó a $1.420 en el mercado informal porteño. En el ámbito bursátil, el dólar MEP descendió a $1.421,05 y el contado con liquidación (CCL) retrocedió hasta los 1.465,24 pesos.
En ese contexto de calma del billete verde, el BCRA compró USD 67 millones y acumula adquisiciones por más de USD 3.100 millones en lo que va de 2026. De hecho, logró hilvanar 45 jornadas consecutivas con saldo comprador.
Desde la puesta en marcha de la cuarta fase del programa monetario a comienzos de enero,el Banco Central sumó USD 3.120 millones, un monto que ya supera el 30% del objetivo de compras previsto para 2026. Sin embargo, ese monto no implicó una suba lineal de las reservas, ya que el proceso de acumulación se vio condicionado por los compromisos de deuda del Tesoro, que recurrió al Central para la compra de divisas destinadas al pago de deudas, afectando el saldo final.
Proyecciones oficiales sitúan la meta de acumulación neta de reservas entre 10.000 y 17.000 millones de dólares para ese año, un rango sujeto a la evolución de la demanda de pesos y la oferta de divisas.Al mismo tiempo, las reservas internacionales alcanzaron en esta rueda los USD 46.043 millones, lo que implica un incremento de 275 millones frente a la jornada previa. El mercado asoció este avance a variaciones en las cotizaciones de monedas y materias primas, entre ellas el oro, cuyo valor se acercó a los 5.200 dólares por onza.
Un importante robo ocurrido durante la noche del sábado en el barrio privado La Lomada, en la zona de Villa Adela, no solo abrió una investigación policial por un golpe millonario. También volvió a poner en escena la figura del abogado Martín Federico Lombardo, un profesional del foro local cuya trayectoria combina denuncias judiciales por estafa -incluso una acusación por asociación ilícita- en distintas provincias. Tiene una larga actividad política como apoderado de varios espacios -como el Partido Demócrata que fue el trampolín de la vicepresidenta Victoria Villarruel- y vinculada al armado de candidaturas “outsiders”. Ahora se suma este curioso episodio policial que deja en evidencia un patrimonio que está distante de coincidir con su declaración de ingresos.
El hecho habría ocurrido alrededor de las 22 horas, cuando delincuentes ingresaron a la vivienda mientras su propietario se encontraba ausente. La situación se conoció públicamente durante la jornada del domingo, aunque hasta el momento no hubo información oficial detallada sobre el episodio.
Las primeras reconstrucciones indican que habrían participado al menos cuatro personas, quienes actuaron encapuchadas y utilizando guantes para evitar dejar rastros. Según fuentes vinculadas a la investigación, los autores del golpe revolvieron distintos sectores de la casa, aunque aparentemente sabían con precisión dónde se encontraban los objetos de valor, lo que llevó a los investigadores a considerar la hipótesis de que pudo haber existido algún tipo de información previa.
El botín denunciado es, cuanto menos, significativo: unos 50 mil dólares en efectivo —equivalentes a cerca de 70 millones de pesos—, un reloj Rolex y otros objetos de alto valor económico. La causa es investigada por personal de la División Investigaciones de la Policía y avanza bajo estricta reserva.
De historial y antecedentes
No es la primera vez que el nombre del abogado Lombardo está involucrado en un episodio policial y recorre las oficinas judiciales, aunque del otro lado del mostrador, el de los acusados.
Durante los últimos años fue mencionado en diversas denuncias por estafas vinculadas a operaciones ganaderas, registradas en Santa Fe, Chaco y Entre Ríos.
Entre los casos denunciados figura estafar a un productor metalúrgico santafesino en alrededor de 3 millones de pesos (2020), causa en la que fue sobreseído por extinción de la acción penal del denunciante luego de que le devolvió el dinero. Según la acusación, Lombardo habría propuesto una inversión para la compra de hacienda prometiendo devolver el capital con un 15% de ganancia en un plazo de 30 días, pero los cheques entregados como garantía resultaron sin fondos.
En la provincia del Chaco tenía dos denuncias por maniobras similares en 2020. Una de ellas tramitaba en la Fiscalía N.º 3 de Villa Ángela, a cargo del fiscal Sergio Ríos, donde un productor ganadero denunció haber sido perjudicado por una operación de compra de hacienda abonada con cheques sin fondos. De acuerdo con la causa, el perjuicio económico alcanzaría los 20 millones de pesos, a lo que se suma el pago de impuestos que la víctima debió afrontar ante la AFIP. En ese expediente incluso se había librado una orden de detención contra Lombardo en agosto de 2020, que permaneció vigente hasta diciembre de 2021, cuando el abogado se presentó ante la justicia chaqueña y fijó domicilio.
La segunda denuncia en territorio chaqueño fue radicada en Resistencia en octubre de 2020. En ese caso, un productor ganadero vendió 80 cabezas de ganado a la organización que operaba con Lombardo. El pago se realizó mediante diez cheques, pero solo tres pudieron cobrarse; los siete restantes fueron rechazados por falta de fondos, lo que motivó la presentación judicial.
En algunos de esos expedientes se mencionaron operaciones realizadas a través de distintas sociedades comerciales, entre ellas Don Mateo SRL, Consignataria Don Mateo, Alimentagro y Cordillerana.
Una cuarta denuncia fue radicada en Concordia. Allí, un productor fue convencido de vender 30 vacas preñadas por una suma cercana a 1.080.000 pesos. La causa quedó a cargo del ex fiscal -actual intendente de Concordia-Francisco Azcué quien avanzó con la investigación por estafa y además recuperó las vacas del productor en un campo de Santa Clara de la Buena Vista en la provincia de Santa Fe. Además, Azcué tomó declaración a dos presuntos integrantes de la estructura investigada. Según consta en ese expediente, ambos aportaron detalles sobre el funcionamiento del grupo y señalaron a Lombardo como el presunto jefe de la organización, cuya base operativa se ubicaría en la ciudad de Santa Fe.
Es así, que en 2022 se planteó la existencia de una presunta asociación ilícita dedicada a cometer estafas vinculadas al negocio ganadero, señalando a Lombardo como uno de los organizadores del esquema.
Fuentes judiciales confirmaron que tras la salida de Azcué de fiscalía, la causa recayó en el Dr. José Arias. Lombardo seguiría en calidad de sospechado de ser el jefe de una asociación ilícita.
Un monotributista con 50 mil dólares en efectivo, un rolex y otros valores
Pero el episodio adquiere otra dimensión cuando se observan los datos sobre la situación fiscal del abogado. Según registros de ARCA (ex AFIP), Lombardo se encuentra inscripto como monotributista categoría D dentro del régimen simplificado para pequeños contribuyentes.
Ese encuadre fiscal establece un tope de ingresos brutos anuales de $26.212.853, lo que equivale aproximadamente a unos $2,2 millones de facturación mensual antes de descontar gastos, aportes previsionales, impuestos provinciales, tasas municipales y costos propios del ejercicio profesional.
La actividad declarada corresponde a servicios jurídicos, con domicilio profesional en Mitre 132 de Concordia, donde funciona su estudio de abogados en sociedad con otros dos colegas.
La comparación entre esos ingresos declarados y el dinero denunciado como sustraído despertó suspicacias en el ambiente judicial: Los 50 mil dólares robados equivalen aproximadamente a tres años completos de facturación bruta dentro de la categoría en la que se encuentra inscripto, y eso sin considerar gastos personales ni profesionales.
Si a esa ecuación se le agregan los costos habituales del ejercicio profesional —matrícula, aportes jubilatorios, obra social, servicios e impuestos—, el contraste entre el nivel de ingresos declarado y el dinero guardado en efectivo en la vivienda resulta, por lo menos, llamativo.
Además, se suma otro dato y es que la vivienda donde ocurrió el robo se encuentra dentro de La Lomada, un barrio privado ubicado en una zona cercana a Villa Adela que figura entre los desarrollos inmobiliarios cerrados de mayor nivel en Concordia, con seguridad privada y propiedades de alto valor inmobiliario.
Otro dato es que, según la Central de Deudores del Banco Central de la República Argentina, Lombardo registra consumos y financiamiento en al menos cuatro entidades bancarias. Información correspondiente al período enero de 2026 describe que el abogado figura con compromisos financieros que superan los 12,8 millones de pesos. En detalle, aparecen $6.847.000 con el Banco de la Ciudad de Buenos Aires, $3.334.000 con el Banco Santander, $1.595.000 con el BBVA y $1.030.000 con el Nuevo Banco de Entre Ríos.
Aunque las entidades lo ubican en situación 1 (normal) dentro del sistema crediticio, el acceso al crédito vuelve a llamar la atención si se lo compara con la facturación máxima permitida para un monotributista de la categoría en la que se encuentra inscripto (D). Operar con líneas de crédito en varias entidades al mismo tiempo es algo que en la práctica suele requerir niveles de ingresos consistentes y capacidad de pago verificable. Es sabido -por cualquiera que haya pisado un banco a pedir prestado- que el sistema financiero «no juega a los dados» con los clientes.
Gestor de candidatos «outsiders»
La historia de Lombardo en la región no se limita al ámbito judicial. En los últimos años también apareció vinculado al terreno político como apoderado de partidos políticos y armador de listas electorales con candidatos sin trayectoria partidaria, los llamados outsiders.
Informes periodísticos lo mencionaron como uno de los operadores que impulsaron candidaturas de figuras públicas o mediáticas en Santa Fe, entre ellas el activista ciclista Saúl Perman, el cantante Juan José Piedrabuena, el periodista deportivo Miguel Tessandori y el músico Adrián “Coty” Hernández.
Según distintas fuentes del ámbito político, el abogado también habría desarrollado una estructura vinculada al armado electoral en diversas provincias del país. De acuerdo con esas versiones, contaría con sellos partidarios habilitados en distintos distritos, que luego serían utilizados o cedidos para participar en procesos electorales.
Las mismas fuentes sostienen que esos espacios políticos funcionarían en algunos casos como “partidos de alquiler”, utilizados para presentar candidaturas o listas en elecciones locales. Además, señalan que Lombardo también tendría vínculos con imprentas encargadas de la producción de boletas electorales, lo que le permitiría participar en el circuito logístico de armado de listas y material electoral para distintas fuerzas políticas.
Su nombre aparece mencionado en el Partido Fe (que creó el ex hombre fuerte de Uatre, «Momo» Venegas), en Compromiso Federal, en el Partido Popular y, junto con la diputada Liliana Salinas, aparece como uno de los principales armadores de la alianza La Libertad Avanza en Entre Ríos en sus comienzos.
Un antecedente más reciente volvió a mencionar a Lombardo. Su nombre surge de un expediente en la justicia electoral bonaerense. Según informó el portal La Política Online, en 2024 el Partido Demócrata de la provincia de Buenos Aires —vinculado a la vicepresidenta Victoria Villarruel— quedó al borde de sanciones por no presentar los informes finales de aportes y gastos de campaña de 2023. En ese expediente, el juez federal con competencia electoral Alejo Ramos Padilla notificó a los apoderados del partido, entre ellos el abogado Martín Lombardo. Además, en la misma investigación aparece mencionado el Partido FE, donde la apoderada es María Pía Lombardo, hermana del letrado.
Durante décadas en la Argentina se instaló una idea que rara vez se discute: cuando una ciudad tiene problemas económicos o sociales, la respuesta debe venir del Estado. Más programas públicos, más estructuras administrativas, más empleados municipales y, por supuesto, más recursos provenientes de los contribuyentes.
Sin embargo, el debate que comenzó a instalar el presidente Javier Milei y el espacio político La Libertad Avanza dentro de la llamada batalla cultural plantea una pregunta que también alcanza a los municipios: ¿cuál es el verdadero rol del Estado en el desarrollo de una sociedad?
Porque antes de discutir cuánto debe gastar un municipio, conviene discutir qué debe hacer realmente un municipio.
El municipio no debe dirigir la economía
La función esencial de un gobierno local es bastante clara: garantizar el funcionamiento de la ciudad.
Calles transitables, iluminación pública, limpieza urbana, planificación territorial, ordenamiento del tránsito y mantenimiento de los espacios públicos. Es decir, todo aquello que hace posible la vida cotidiana de una comunidad.
Sin embargo, en muchas ciudades argentinas el municipio terminó adoptando otro rol: intentar dirigir la economía local mediante programas, subsidios o iniciativas financiadas con recursos que provienen de tasas municipales.
En otras palabras, los propios contribuyentes terminan financiando con sus impuestos actividades económicas que deberían surgir de la iniciativa privada.
Este modelo, además de ineficiente, suele generar un círculo vicioso: cuanto más se expande el aparato municipal, más recursos necesita recaudar. Y cuanto mayor es la presión fiscal, más difícil se vuelve invertir, emprender o producir.
La libertad económica como motor del desarrollo
Uno de los ejes centrales de la batalla cultural libertaria es recuperar el sentido profundo de la palabra libertad.
No se trata solamente de una libertad política abstracta, sino de algo mucho más concreto: la posibilidad real de emprender, producir, comerciar, innovar y competir sin que el Estado se convierta en un obstáculo permanente.
Cuando la libertad económica existe de verdad, el desarrollo no depende de un programa municipal ni de un subsidio estatal. Surge de la creatividad, el esfuerzo y la capacidad emprendedora de la sociedad.
Las ciudades que crecen no lo hacen porque el municipio planifica cada actividad económica, sino porque miles de personas encuentran condiciones favorables para crear empresas, desarrollar proyectos y expandir mercados.
El verdadero motor de una ciudad: sus emprendedores
En lugar de destinar recursos públicos a iniciativas que muchas veces terminan siendo burocráticas o poco efectivas, los municipios deberían concentrarse en crear ecosistemas favorables para el desarrollo emprendedor.
Esto implica, por ejemplo:
simplificar habilitaciones comerciales
reducir cargas y tasas distorsivas
eliminar trámites innecesarios
digitalizar procesos administrativos
facilitar el acceso a información y mercados
Pero también supone algo más ambicioso: promover verdaderos sistemas de incubación de proyectos productivos.
En ese punto, el trabajo articulado entre Nación, provincias y municipios puede cumplir un rol clave.
Incubadoras de empresas y desarrollo de pymes
En lugar de expandir el empleo público, el desafío del Estado debería ser multiplicar las oportunidades para el empleo privado.
Para eso se necesitan políticas modernas orientadas a:
incubadoras de empresas
programas de mentoría emprendedora
asistencia técnica para pymes
acceso a nuevos mercados
formación en comercio internacional
innovación tecnológica
Las pequeñas y medianas empresas son el verdadero corazón productivo de cualquier economía. Cuando una pyme logra crecer, innovar y exportar, no solo genera empleo: también multiplica el desarrollo local.
Por eso, más que programas asistencialistas, lo que se necesita son herramientas que permitan transformar ideas en proyectos productivos reales.
Financiamiento inteligente, no subsidios eternos
Un aspecto central de estas políticas debería ser el acceso al financiamiento.
Muchos proyectos productivos fracasan no por falta de ideas, sino por la imposibilidad de acceder a capital inicial o financiamiento razonable.
Allí el Estado puede cumplir un rol positivo mediante:
créditos blandos para emprendimientos
fondos de desarrollo productivo
programas de inversión semilla
sistemas de seguimiento y evaluación de proyectos
La diferencia con los viejos modelos es fundamental: no se trata de repartir subsidios indiscriminados, sino de invertir en proyectos con potencial real de crecimiento.
Esto requiere evaluación, seguimiento y acompañamiento técnico, algo que muchas veces estuvo ausente en las políticas públicas tradicionales.
El problema del empleo público improductivo
Uno de los grandes errores del modelo político argentino fue convertir al Estado en una herramienta de contención laboral.
En muchos municipios, el empleo público terminó funcionando como respuesta a la falta de desarrollo económico, generando estructuras administrativas cada vez más grandes y, en muchos casos, con funciones poco claras.
Pero el empleo público improductivo no resuelve los problemas estructurales de una ciudad. Por el contrario, suele agravarlos.
Porque cada puesto innecesario dentro del Estado implica:
mayor gasto público
mayor presión fiscal
menos recursos para infraestructura y servicios
menor competitividad para el sector privado
En lugar de ampliar permanentemente las plantas municipales, el desafío debería ser reorientar la política pública hacia la generación de empleo productivo.
El cambio cultural que necesita la Argentina
La batalla cultural libertaria propone, en definitiva, cambiar una idea profundamente arraigada en la política argentina: que el progreso depende principalmente del Estado.
Según esta mirada, el verdadero motor del desarrollo no es el gasto público, sino la libertad de las personas para producir, innovar y crear valor.
Aplicado al nivel municipal, esto significa abandonar la lógica del Estado que administra pobreza para avanzar hacia un modelo donde el gobierno local se concentre en sus funciones esenciales y deje que la sociedad despliegue todo su potencial productivo.
Porque cuando la libertad económica existe de verdad, las ciudades no crecen por decreto.
Crecen porque sus ciudadanos tienen la posibilidad real de imaginar proyectos, arriesgar, invertir, competir y conquistar nuevos mercados en el mundo.
Y ese es, finalmente, el tipo de desarrollo que ningún Estado puede imponer, pero que una sociedad libre puede construir.