Cobertura y análisis de la política argentina: gobierno nacional, Congreso, elecciones, partidos políticos, economía y decisiones que impactan en el país y las provincias.
En voz baja, pero cada vez con más intensidad, crece una certeza incómoda en los pasillos del poder: la eventual extradición de Edgardo Kueider no sería solo un trámite judicial, sino un sismo político de consecuencias imprevisibles. Porque Kueider no es un nombre aislado; es una pieza que conoce engranajes, acuerdos y silencios que muchos preferirían mantener enterrados.
Durante años, fue funcional a estructuras que hoy miran para otro lado. Lo impulsaron, lo necesitaron y, llegado el momento, lo soltaron. La política argentina tiene esa lógica: el que deja de servir, estorba. Pero cuando ese mismo actor conserva información sensible, deja de ser un problema menor para transformarse en una amenaza real.
El temor no radica únicamente en lo que hizo, sino en lo que podría decir. La extradición abriría la puerta a declaraciones, documentos y vínculos que podrían salpicar a dirigentes de distintos espacios. Nadie quiere ese efecto dominó. Nadie quiere que se corra el velo.
Por eso, más allá de los discursos públicos sobre transparencia y justicia, en privado muchos rezan para que Kueider nunca tenga que hablar ante un tribunal con todo sobre la mesa. Porque si eso ocurre, no solo se pondrá en juego su destino judicial, sino también la credibilidad —ya golpeada— de una dirigencia que hace tiempo convive con sus propias sombras.
El oficialismo reflota la iniciativa que fue rechazada el año pasado en medio de un escándalo; propone impedir que los condenados en segunda instancia por delitos dolosos puedan ser candidatos
Un año después de haber sido rechazada por el Senado, el Gobierno buscará reflotar la llamada “ficha limpia” para impedir que las personas condenadas en segunda instancia se postulen a cargos electivos. No presentará un nuevo proyecto, sino que lo incluirá dentro de la reforma política que en breve enviará al Congreso y que contemplará, como uno de sus puntos más conflictivos, la derogación de las elecciones primarias (PASO).
La reforma electoral integral que planea el Gobierno comenzó a cobrar forma el viernes pasado en la Casa Rosada, durante la última reunión de la mesa política. Allí se delinearon los puntos principales de la iniciativa que incluirá, como novedad, la denominada “ficha limpia”, un anzuelopara captar a aquellos bloques de oposición que reclaman su puesta en marcha pero que, al mismo tiempo, se muestran reticentes a votar la eliminación de las PASO.
De hecho, en las últimas semanas distintos bloques de la oposición, tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado, presentaron sendos proyectos para reinstalar la discusión sobre ficha limpia, largamente postergado. Toda una estrategia que pareció orquestada para apurar al Gobierno, al que nunca vieron convencido del todo de impulsar la iniciativa.
En efecto, en 2024 el oficialismo postergó en dos oportunidades su tratamiento en la Cámara de Diputados y, cuando finalmente llegó la posibilidad de convertirla en ley en el Senado, en mayo del año pasado, dos senadores misioneros que responden a su jefe político, Carlos Rovira, lapidaron el proyecto con su voto en contra; en medio del escándalo, Rovira adujo por entonces que respondía a un llamado del propio presidente Javier Milei.
Lo cierto es que ahora la Casa Rosada reflota la propuesta, pero la inscribe dentro de la una reforma político electoral integral que tiene como objetivo central eliminar las elecciones primarias, o al menos suspenderlas una vez más. Una herramienta que las distintas vertientes opositoras se resisten a avalar porque, en medio del desorden partidario que transitan, reconocen que necesitan de esta instancia para definir las candidaturas que eventualmente compitan con el oficialismo en las elecciones del año próximo.
Así las cosas, el Gobierno asume que le será difícil reunir la mayoría absoluta de los votos (129 en Diputados y 37 en el Senado) para eliminar las primarias, ya que ni siquiera sus aliados –Pro y la UCR- parecen dispuestos a acceder.
Frente a esta situación, en la mesa política que se reunió el viernes pasado se acordó incluir en el proyecto de reforma política la propuesta de ficha limpia a manera de incentivo para que los bloques reticentes se sientan al menos obligados a considerar la iniciativa y no la cajoneen como sucedió en anteriores oportunidades. Allí se decidió, también, que el proyecto sería enviado al Senado, una cámara a la que ven más accesible para conseguir las mayorías que la de Diputados.
Ficha limpia
Con cierta astucia, en el capítulo sobre ficha limpia que incorporará en su reforma política el Gobierno tomará varios aspectos de las las propuestas que ya se presentaron desde la oposición. En la Cámara de Diputados, ingresaron proyectos la santafesina Gisela Scaglia, jefa del bloque Provincias Unidas; la radical Karina Banfi (Adelante Buenos Aires); y Maximiliano Ferraro, de la Coalición Cívica. En el Senado, donde se frustró la ley el año pasado, empuja la ley el bloque PRO, comandado por el misionero Martín Goerling.
Los diputados opositores Gisela Scaglia, Maximiliano Ferraro y Karina Banfi también impulsan iniciativas sobre la ficha limpia
A diferencia del proyecto que fue rechazado el año pasado, las iniciativas opositoras proponen que la llamada ficha limpia no solo aplique solo a aquellas personas condenadas por delitos contra la administración pública (corrupción, cohecho, enriquecimiento ilícito, entre otros) sino que incluyen un abanico de otros delitos graves.
En la propuesta del Poder Ejecutivo, según trascendió, el impedimento para competir en una elección se aplicará a todas aquellas personas condenadas por un delito doloso, siempre que la sentencia impuesta hubiese sido confirmada en segunda instancia antes del 31 de diciembre del año anterior al proceso electoral.
En caso de una condena confirmada en segunda instancia dictada con posterioridad al 1° de enero del año en que se llevaren a cabo las elecciones, el impedimento tendría efecto a partir de la finalización de dicho proceso electoral, indican las mismas fuentes.
La Liga de Concejales Justicialistas de Entre Ríos realizó su segundo encuentro en Concordia. El evento contó con la participación de más de 50 ediles de distintos puntos de la provincia, con el objetivo de construir una agenda política común centrada en la gestión municipal en contexto de crisis.
La jornada se desarrolló en el salón de la Unión de Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos (Uthgra) de Concordia, donde los ediles debatieron una agenda centrada en los desafíos que enfrentan los gobiernos locales ante el recorte de recursos nacionales y provinciales.
La presidenta del bloque justicialista de Concordia, Carolina Amiano, y anfitriona del encuentro, señaló que “primero fue el encuentro provincial en Paraná, para construir una agenda común y, ahora, Concordia fue sede de una nueva convocatoria con un eje claro: cómo gestionar en tiempos de crisis. Porque mientras caen los recursos y aumentan las demandas, los municipios siguen dando respuestas todos los días”. Al respecto, precisó que “frente a eso, elegimos hacer lo que siempre hizo el peronismo: organizarnos, escuchar, compartir experiencias y transformar los problemas en soluciones concretas. No alcanza con discursos ni con excusas. Hace falta gestión, planificación y compromiso real con nuestra gente”.
En ese marco, la presidenta del bloque Más para Entre Ríos del Concejo Deliberante de Paraná, Luisina Minni, contó que “este segundo encuentro fue muy productivo, porque comenzamos a construir en contenido lo que queremos demostrar con esta Liga, es decir, la importancia de los gobiernos locales y su contracara cuando gestiona un gobierno peronista”. En ese sentido, destacó que “ante un Estado nacional que se retira y un Estado provincial que también desaparece, los gobiernos locales tienen más importancia y relevancia, por lo que es relevante la escucha activa y tender la mano, que es lo que hacen los gobiernos peronistas cuando gestionan”.
En tanto, el presidente del bloque de concejales peronistas en Concepción del Uruguay, Juan Martín Garay, celebró “esta posibilidad del segundo encuentro” y apuntó que “estamos pensando el tercero, así que implica una necesidad de crecimiento, movilización y fortalecimiento de un ámbito de diálogo tan necesario para el peronismo”. También destacó el rol estratégico de los Concejos Deliberantes: “En todas las provincias no tenemos legisladores provinciales, pero en cada una de las ciudades tenemos concejales, así que es el trabajo”.
La jornada se desarrolló en el salón de la Unión de Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos (Uthgra)
Intendentes obsecuentes ante el repliegue del Estado Por otro lado, el presidente del bloque Más por Entre Ríos de Gualeguaychú, Emiliano Zapata, apuntó contra la narrativa de los intendentes afines al gobierno nacional y provincial, como Francisco Azcué y Mauricio Davico. En ese sentido, advirtió que “la inacción de los intendentes alineados con Javier Milei y Rogelio Frigerio le quita posibilidad de acción a los municipios y capacidad de respuestas hacia los vecinos”, y cuestionó que esos intendentes “destacan las obras con recursos propios sin advertir el impacto real del desfinanciamiento”. Para Zapata, “la transferencia de responsabilidades y el repliegue del Estado nacional y provincial obliga a las comunas a hacerse cargo de servicios y funciones que Nación y provincia ya no garantizan”.
El secretario de Hacienda y Producción de la Municipalidad de Paraná, Alexis Bilbao.
Coparticipación y experiencia de gestión En la oportunidad, también el secretario de Hacienda y Producción de la Municipalidad de Paraná, Alexis Bilbao, expuso sobre las finanzas de los municipios y cómo se organizó la capital provincial ante los recortes ejecutados desde Nación y provincia y la discrecionalidad en la distribución de Aportes No Reintegrables por parte del gobierno de Rogelio Frigerio.
En ese marco, los ediles compartieron experiencias de gestión, analizaron el impacto de la reducción de la coparticipación en los municipios y discutieron estrategias para sostener las respuestas que las comunidades demandan día a día.
“Mientras Hugo Berthet y Didier Jourdan caminan la provincia buscando construir, el concordiense Enrique Cresto ya se relame pensando en la Gobernación 2027.”
En la política entrerriana empiezan a dibujarse dos formas muy distintas de entender el poder. Por un lado, la construcción territorial paciente, silenciosa, de quienes entienden que sin presencia en cada localidad no hay proyecto posible. Por el otro, la ansiedad de quienes parecen haber saltado directamente al capítulo final: la pelea por la Gobernación.
Hugo Berthet y Didier Jourdan vienen recorriendo la provincia con una lógica clásica pero efectiva: escuchar, tejer vínculos, reconstruir músculo político en un territorio muy golpeado por la crisis económica nacional y el desencanto social por el mismo motivo. No hay atajos en ese camino. Es lento, desgastante y muchas veces invisible, pero es el único que suele sostener proyectos en el tiempo.
En paralelo, el concordiense Enrique Cresto parece moverse en otra frecuencia. Más enfocado en el posicionamiento personal que en la reconstrucción colectiva, su nombre ya circula con fuerza en varios sectores del peronismo de paladar negro en clave 2027, como si el proceso previo fuera apenas un trámite. La pregunta que sobrevuela es inevitable: ¿se puede aspirar a conducir una provincia sin antes volver a caminarla?
La tensión no es menor. En un contexto donde la política en general enfrenta una profunda crisis de credibilidad, la diferencia entre construir y especular deja de ser un matiz para transformarse en una línea divisoria. De un lado, la política que pisa el territorio. Del otro, la que parece mirar el poder desde la distancia, esperando el momento oportuno.
El 2027 todavía está lejos. Pero las formas de llegar empiezan a marcar, desde ahora, quiénes entienden el presente… y quiénes simplemente lo esquivan.
Imagen de Milei en Entre Ríos es hoy uno de los ejes del debate político, a poco más de 45 días de que el clima social empiece a girar —inevitablemente— alrededor de la participación de la Selección Argentina de fútbol en el Mundial. Mientras la agenda pública se encamina hacia el fútbol, la política argentina vuelve a hacer lo que mejor sabe: exagerarse a sí misma, instalar climas de crisis permanente y amplificar diagnósticos que buscan más condicionar que describir la realidad.
En ese marco aparece un nuevo informe que advierte sobre una supuesta caída sostenida en la imagen de Javier Milei en Entre Ríos. El dato: la imagen positiva y negativa se estarían emparejando en torno al 50%.
Ahora bien, conviene detenerse un segundo.
¿Caída… o normalización?
Después de dos años y medio de gestión en un contexto económico complejo —por no decir explosivo—, sostener niveles cercanos al 50% de imagen positiva no parece un derrumbe. Más bien, podría interpretarse como un proceso de estabilización tras el pico de expectativas iniciales. Porque ahí está el verdadero punto: el gobierno de Milei nunca fue un gobierno “clásico”. No nació de estructuras tradicionales, no se apoya en gobernadores propios y tampoco cuenta con la red territorial que históricamente sostuvo al poder en Argentina. Por eso, medirlo con la misma vara que a los gobiernos anteriores es, cuanto menos, discutible.
El argumento económico: entre la realidad y la narrativa
El consultor señala que el principal factor del desgaste es la economía. Y ahí aparece una mezcla interesante de verdad parcial y generalización apresurada. Es cierto: la clase media viene sintiendo el impacto. El uso intensivo de la tarjeta, la dificultad para llegar a fin de mes, el ajuste en el consumo. Todo eso existe. Pero trasladar automáticamente ese malestar a un clima generalizado de crisis social es otra cosa.
Si ese diagnóstico fuera completamente lineal, ciudades como Concordia —históricamente golpeadas por la pobreza estructural— deberían estar hoy en un estado de conflictividad extrema. Y eso, en la práctica, no está ocurriendo. Entonces, ¿hay malestar? Sí. ¿Hay ruptura social? No necesariamente.
Los jóvenes y la subestimación permanente
Otro de los puntos que se repite es la supuesta pérdida de apoyo entre los jóvenes. Sin embargo, hay un dato que suele omitirse: fue justamente ese segmento el que permitió el triunfo de Milei. Y hasta ahora, no hay evidencia contundente de un giro masivo. Más bien, lo que aparece es algo distinto: una generación que consume información de otra manera, que detecta con mayor rapidez las operaciones mediáticas y que no responde automáticamente a los discursos tradicionales. Subestimarlos puede ser, otra vez, un error de lectura.
Frigerio, Milei y la lógica del poder real
El informe también marca una supuesta desconexión entre el presidente y el gobernador Rogelio Frigerio. Y probablemente no sea tan cierto… pero no por las razones que se sugieren en el diagnostico del consultor . La política real no siempre pasa por la percepción pública, sino por la necesidad. Y en ese plano, cualquier proyección futura en Entre Ríos —reelección, alianzas o supervivencia política— inevitablemente va a requerir algún grado de articulación con la Nación. No es ideología: es pragmatismo.
Lo que no se dice
Hay un dato que sobrevuela todo el análisis y que rara vez se explicita: la debilidad de la oposición. Porque, como bien se reconoce al final del propio informe, nadie logra capitalizar el supuesto desgaste del gobierno. Y ahí aparece la otra cara del fenómeno: más que una caída estrepitosa del oficialismo, lo que existe es una oposición que todavía no logra reconstruirse, ordenar liderazgo ni ofrecer una alternativa clara. Mientras tanto, la estrategia parece ser una sola: bombardear desde todos los flancos.
Entre el Mundial y la política
En pocas semanas, gran parte de esta discusión quedará —al menos parcialmente— desplazada por el Mundial. La agenda se va a correr, el humor social va a mutar y muchas de las tensiones actuales van a quedar en segundo plano. No es la primera vez que pasa. Y probablemente no sea la última.
La pregunta es otra: cuando pase la espuma —la del fútbol y la de las encuestas—, ¿qué va a quedar realmente en pie? ¿Un gobierno debilitado… o una dirigencia que todavía no logra entender el cambio de época?
Un grupo de dirigentes y militantes justicialistas confirmaron que promueven el regreso del ex intendente al Palacio Municipal. Lo definen como el referente capaz de lograr el consenso necesario para que el PJ recupere la conducción de la ciudad tras la histórica derrota de 2023.
El tablero político de la «Capital del Peronismo» comienza a registrar movimientos sísmicos. Mientras la oposición interna y externa aún procesa el nuevo escenario político de la ciudad, un sector de la militancia justicialista ha decidido romper el silencio y lanzar una propuesta que promete agitar las aguas del PJ: el regreso de Enrique Cresto a la intendencia en 2027.
¿El regreso del “mariscal de la derrota”? Cresto empieza a moverse en un PJ sin rumbo claro
Por lo bajo, pero cada vez con menos disimulo, comienza a tomar forma un operativo retorno. Quien supo ser señalado en su momento como “el mariscal de la derrota” intenta ahora reposicionarse en un escenario donde el peronismo local todavía no logra digerir la caída de 2023.
Desde su entorno, la narrativa ya está en marcha: aseguran que Enrique Cresto es “el dirigente con mayor capacidad para amalgamar a las distintas vertientes del peronismo concordiense”. En ese sentido, fuentes cercanas al armado deslizan que se trata de “uno de los máximos referentes que puede lograr el consenso necesario en este momento crítico”.
Pero más allá del discurso, lo que aparece es una jugada política clara: ocupar el vacío. En un PJ golpeado, sin conducción definida y aún en estado de shock tras perder un bastión histórico, moverse primero no es un detalle menor.
El eje en la gestión… y en la memoria selectiva
Los impulsores de su candidatura apuestan a una estrategia conocida: poner en valor la gestión. Hablan de una “trayectoria de obras” y de “buena administración” durante sus dos mandatos como intendente, intentando reinstalar la idea de experiencia como activo central.
El argumento no es casual. En medio de un contexto social y económico complejo, buscan posicionarlo como una figura con “capacidad probada” y “convicción para sacar adelante la ciudad”.
Sin embargo, la apuesta también abre interrogantes. ¿Alcanza con reivindicar el pasado cuando ese mismo pasado fue parte del ciclo que terminó en derrota? ¿Se trata de memoria política… o de memoria selectiva?
Un peronismo que empieza a moverse (aunque tarde)
La reaparición de Cresto no ocurre en cualquier momento. Llega en medio de un peronismo local que, tras perder 40 años de hegemonía en Concordia, había entrado en una especie de letargo político.
Sin nombres lanzados, sin conducción clara y sin un relato renovado, el PJ parecía más enfocado en procesar la derrota que en construir futuro.
En ese contexto, el movimiento del “crestismo” cumple una doble función: ordenar hacia adentro y provocar hacia afuera. Marca la cancha dentro del partido y, al mismo tiempo, obliga al resto de los sectores a salir de la indefinición.
Lo que no se dice
El intento de regreso también expone una tensión de fondo: la dificultad del peronismo local para generar nuevos liderazgos. Cuando las caras vuelven a ser las mismas, el mensaje hacia la sociedad puede resultar ambiguo.
¿Es experiencia… o falta de renovación?
La pregunta, por ahora, queda abierta. Pero lo cierto es que la carrera hacia 2027 en Concordia ya empezó. Y algunos, como Cresto, decidieron no esperar.
Este pasado fin de semana se desarrolló en Concordia el Campamento Provincial de la Juventud Radical, el cual contó con la participación de representantes de distintos puntos en lo que fue una jornada de encuentro, formación y construcción política.
Del encuentro formaron parte el intendente Francisco Azcué; Juan Cruz Cándido, secretario General de la Gobernación de Santa Fe; acompañados de legisladores provinciales, intendentes, integrantes del Comité Provincial del Radicalismo como también autoridades partidarias locales y funcionarios.
Bajo el lema “Vamos Radicales”, se realizaron distintas instancias de debate y construcción política de lo que es el presente pero también el futuro de las nuevas generaciones del radicalismo entrerriano.
Eliana Lagraña, presidenta del Comité Juventud Provincial Entre Ríos, resaltó que desde antes de asumir la conducción “nos propusimos volver a estos espacios que son de formación, encuentro y debate”, acciones que luego se traducen “en el fortalecimiento de nuestro partido”.
A modo de mensaje, Lagraña sostuvo que “les pido que nunca perdamos la impronta, la fuerza, las ganas, la rebeldía y la energía que caracteriza a la Juventud Radical. Salgamos a darlo todo por nuestro partido, con nuestras ideas, nuestras luchas y banderas; contagiemos de esta energía a toda la juventud”.
El intendente Azcué destacó el rol de los jóvenes en la actualidad política ya que no solo representan una realidad consolidada sino que además van marcando el camino hacia el futuro inmediato por ello destacó la importancia “de involucrarse, capacitarse y prepararse para ello”.
Además destacó la unidad partidaria como fortaleza, remarcando que cada uno, “desde el lugar que le corresponde, debe estar preparado para ayudar al otro, ya sea en la misma ciudad en la que vive como en cualquier lugar de Entre Ríos”.
Por su parte Juan Cruz Cándido remarcó que “si el Radicalismo fue capaz de poner de pie a Concordia, es capaz de hacer mucho en este país, como lo viene haciendo en distintas ciudades y provincias” poniendo como ejemplo lo logrado en provincias como Santa Fe o Corrientes.
“Tenemos que lograr que esos valores históricos que identifican al Radicalismo, hoy sean una propuesta política. Si nos quedamos en la nostalgia, vamos a quedar encerrados” por eso Cándido instó a los jóvenes a “trabajar en la planificación de políticas serias, responsables con el partido para que le vaya bien. La calidad de los gobierno depende de la pelea de los partidos políticos porque no hay un país que haya progresado sin un gobierno serio y de calidad”.
La diputada libertaria apuntó contra el periodista tras su última editorial y desató una serie de mensajes cargados de insultos, críticas al periodismo y nuevas tensiones internas en el oficialismo
La diputada de La Libertad Avanza Lilia Lemoine volvió a quedar en el centro de la polémica tras reaccionar con dureza a la última editorial de Carlos Pagni en Odisea Argentina e insultar al periodista desde sus redes sociales.
Desde su cuenta de X, la legisladora no solo cuestionó el análisis del periodista, sino que lo hizo con un mensaje directo y sin matices: “Qué MIERDA que es Pagni. Como hijo de puta es muy bueno”.
El descargo llegó pocas horas después de que Pagni expusiera un diagnóstico crítico sobre el funcionamiento del gobierno de Javier Milei, al que describió como un espacio con “una gran incapacidad” y “una especie de parálisis de gestión”. En ese marco, también advirtió sobre una “pésima comunicación” oficial y una “incapacidad llamativa de poder explicar” las acusaciones que enfrenta.
En su análisis, Pagni fue particularmente crítico con el vocero presidencial Manuel Adorni, al señalar que esa torpeza comunicacional “se ve todavía más acentuada” en su figura. Pero, al mismo tiempo, trazó una comparación inesperada dentro del propio oficialismo: dijo que Lilia Lemoine, “más allá de que no es tomada a lo mejor demasiado en serio por sus excentricidades”, había sido “la vocera más inteligente que tuvo este gobierno, sobre todo si uno compara con Adorni”.
Esa valoración reapareció, de forma indirecta, en la propia reacción de la diputada. En la misma serie de respuestas, Lemoine profundizó su embestida contra el periodismo y, en un intercambio con usuarios, se refirió a si le alegraba el “elogio” que Pagni le había hecho: “El que se queda con esa lectura es inocente. Sería muy estúpida si esos comentarios me alegraran”.
Otra de las particulares respuestas que dejó Lemoine fue cuando la acusaron de emplear palabras tan duras contra la prensa y le recordaron el caso de José Luis Cabezas. Esta mención fue suficiente para que la legisladora apuntara contra la diputada Marcela Pagano, con quien mantiene un enfrentamiento público desde hace meses, y escribió: “Si aparece un periodista muerto responsabilizo a Marcela Pagano”.
En su editorial, Pagni también había advertido sobre el clima general dentro del oficialismo, atravesado por “un internismo feroz” y “una gran agresividad interna”, además de una relación cada vez más tensa con la prensa. Lemoine con su reacción parece confirmar que el gobierno está en conflicto permanente, con dificultades para ordenar su discurso y con una escalada verbal que, lejos de apaciguarse, suma nuevos capítulos.
La interna libertaria detonó tras la gravísima denuncia del presidente Javier Milei sobre una red de espionaje ruso en el país. Lilia Lemoine no se quedó callada y lanzó una acusación fulminante contra Marcela Pagano, señalando supuestos vínculos con diplomáticos de Vladimir Putin y un presunto conflicto de intereses. Según Lemoine, la diputada habría ocultado una relación con un abogado ligado a medios que difunden propaganda de Rusia y Venezuela, justo cuando el Gobierno investiga una campaña de desinformación para desestabilizar la gestión actual. La tensión en el bloque oficialista llegó a un punto de no retorno con estas revelaciones que ya recorren el mundo.
El enfrentamiento reflotó viejas internas y puso bajo la lupa el rol de ciertos legisladores en temas de seguridad nacional. El Presidente calificó este caso como una gravedad institucional sin precedentes, asegurando que los medios involucrados son solo la punta del iceberg. Mientras la justicia intenta identificar a los actores directos e indirectos de esta red ilegal, los cruces en redes sociales exponen una fractura política que parece no tener vuelta atrás. La sombra del espionaje extranjero y las lealtades dentro del Congreso mantienen en vilo a toda la opinión pública argentina en estas horas críticas.
Marcela Pagano y Javier Milei. (Foto: NA)
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El ex senador nacional por Entre Ríos, Edgardo Kueider, se encamina a su primer enfrentamiento formal con la Justicia paraguaya. El próximo lunes 20 de abril, en la Torre Norte del Palacio de Justicia de Asunción, se dará inicio a las audiencias del juicio oral por el presunto delito de “contrabando en grado de tentativa”.
Kueider, quien fuera una figura política central de la provincia, llega a esta instancia tras un año y tres meses de prisión domiciliaria, acusado de intentar ingresar USD 200 mil sin declarar a territorio paraguayo. Junto a él será juzgada Iara Guinsel, su ex secretaria y actual pareja, enfrentando ambos una pena mínima que parte de los dos años y medio de prisión.
La estrategia de la defensa: “El dinero no es mercadería”
De acuerdo a la información que trascendió sobre la estrategia legal que desplegará el ex legislador, su defensa se basará en dos argumentos principales para intentar desestimar la carátula de contrabando:
Naturaleza del efectivo: Sostendrán que el dinero no puede ser considerado una “mercadería” y, por lo tanto, no existe el delito de contrabando. No obstante, la fiscalía paraguaya mantiene la postura técnica inversa basándose en antecedentes administrativos locales.
Origen de los fondos: Afirmarán que los USD 200 mil no pertenecían a Kueider ni a Guinsel, sino que eran propiedad de inversores paraguayos en bienes raíces y que el efectivo fue entregado en Ciudad del Este momentos antes del operativo policial.
Según este relato defensivo, la pareja habría recibido el dinero el 3 de diciembre de 2024, cruzaron a cenar a Brasil y, al regresar a Paraguay por el Puente de la Amistad en la madrugada del miércoles 4, fueron interceptados con el bolso de dinero.
De San Vicente a Luque: el presente de Kueider en Asunción
Actualmente, el ex senador y su pareja cumplen el arresto domiciliario en un departamento del edificio Insignia 3, ubicado en la zona de Luque, en las afueras de la capital paraguaya. Tras pasar por otros dos complejos residenciales (Tierra Alta y un dúplex en el barrio San Vicente), se encuentran en este predio que cuenta con seguridad las 24 horas y vigilancia constante de la Comisaría 52° de la Policía Nacional.
El tiempo que Kueider lleva bajo arresto —desde enero de 2025 en dicho régimen— será computado a su favor en caso de recibir una sentencia condenatoria por parte del tribunal paraguayo.
El horizonte judicial: Concordia y Comodoro Py
La resolución en Paraguay es solo el primer capítulo de un complejo entramado legal para el dirigente entrerriano. Una vez concluido el proceso en el vecino país, se reactivará el juicio de extradición solicitado por la jueza federal Sandra Arroyo Salgado, quien lo investiga por enriquecimiento ilícito y lavado de activos.
Asimismo, la justicia local sigue de cerca sus pasos:
Justicia Federal (San Isidro): Centra su investigación en el período 2015-2019.
Justicia de Concordia: Existe un legajo abierto que analiza toda su trayectoria pública, desde que asumió como concejal de la ciudad en 1999, bajo sospechas de irregularidades en su patrimonio.Fuente: APF Digital