Una de las preguntas más antiguas y debatidas en la neurociencia ha encontrado finalmente una respuesta sólida: los cerebros humanos adultos sí generan nuevas neuronas. Un reciente estudio publicado en Science demuestra no solo la presencia de neuronas inmaduras en cerebros adultos, sino también la existencia de células precursoras que las originan, resolviendo así una controversia de décadas.
Una vieja pregunta del cerebro con una nueva respuesta científica
Durante más de 60 años, los científicos discutieron si el cerebro humano adulto conservaba la capacidad de producir nuevas neuronas, un proceso conocido como neurogénesis. Si bien en animales como ratas o aves esta capacidad está bien documentada, en humanos la evidencia siempre fue parcial o indirecta. Las investigaciones anteriores sugerían la existencia de neuronas inmaduras en el hipocampo —una región clave para la memoria—, pero no se sabía si eran realmente nuevas o simplemente células que habían estado latentes desde la infancia.
Ahora, un equipo del Instituto Karolinska en Suecia ha aportado pruebas claras y contundentes. Liderado por la neurocientífica Marta Paterlini, el grupo examinó hipocampos humanos donados a la ciencia, desde niños pequeños hasta adultos mayores de 70 años. Utilizando técnicas avanzadas de secuenciación de ARN, lograron identificar marcadores moleculares específicos tanto de neuronas recién formadas como de células precursoras neuronales. Es decir, no solo encontraron las neuronas jóvenes, sino también sus “madres biológicas”: las células que todavía hoy, en cerebros adultos, son capaces de dividirse y generar nuevas neuronas.
El estudio analizó más de 100.000 células individuales, revelando que la neurogénesis no es un fenómeno exclusivo de la infancia. Incluso en cerebros de personas de hasta 78 años, los investigadores hallaron neuronas inmaduras en 18 de 19 muestras. Además, en 12 de esos cerebros también se identificaron células precursoras, lo que confirma que el proceso sigue activo durante gran parte de la vida humana.
Implicaciones para la memoria, el envejecimiento y la salud mental
Estos hallazgos no son meramente académicos. La neurogénesis en el hipocampo está vinculada a funciones esenciales como el aprendizaje, la memoria y la adaptación al estrés. Que este proceso continúe en la adultez sugiere que el cerebro humano mantiene una capacidad de renovación estructural durante mucho más tiempo del que se creía.
También abre nuevas esperanzas en el tratamiento de enfermedades neurológicas y psiquiátricas. Condiciones como la depresión, el Alzheimer y otras demencias han sido asociadas a un deterioro en la neurogénesis. Si los científicos logran entender cómo activar o estimular estas células precursoras en personas mayores, podríamos estar ante una vía terapéutica revolucionaria para preservar la memoria y las capacidades cognitivas.
Por otra parte, el hecho de que una de las muestras adultas no contuviera neuronas inmaduras sugiere que la neurogénesis podría verse afectada por factores externos como el estilo de vida, el estrés crónico, las enfermedades o la genética. Estos elementos serán objeto de futuras investigaciones, que también podrían explicar por qué algunas personas envejecen mentalmente mejor que otras.
Gerd Kempermann, neurobiólogo de la Universidad Tecnológica de Dresde que no participó en el estudio, señaló: “Ahora tenemos pruebas muy sólidas de que todo el proceso está presente en los humanos, desde las células precursoras hasta las neuronas inmaduras”. Es una afirmación que cambia el panorama de la neurobiología moderna.
El descubrimiento de células madre neuronales activas en adultos no solo zanja una disputa científica de larga data, sino que redefine lo que sabemos sobre el envejecimiento del cerebro. Lejos de ser una máquina estática, el cerebro humano adulto parece mantener encendida su chispa regenerativa, abriendo puertas a nuevas formas de mejorar la salud mental y cognitiva a lo largo de toda la vida.
Referencia:
Science/Identification of proliferating neural progenitors in the adult human hippocampus. Link
El Ministerio de Salud de Entre Ríos aclaró que no se ha interrumpido en ningún momento la entrega de insulina ni de medicación para tratamientos crónicos. La continuidad del suministro está garantizada para todas las personas con diabetes que forman parte del Programa Provincial.
El titular de la cartera sanitaria, Daniel Blanzaco, explicó que “la adquisición de insulinas se realiza mediante licitación pública, un procedimiento que requiere previsión y cumplimiento de múltiples pasos administrativos y legales. En septiembre de 2024 se recibió la compra iniciada en marzo, mientras que la segunda operación, comenzada en agosto, tuvo demoras por razones ajenas al Ministerio”.
El proceso de compra para la actual provisión de insulinas se desarrolló entre fines de 2024 y los primeros meses de 2025. La apertura de sobres se realizó el 25 de marzo con la participación récord de 11 oferentes. La licitación fue aprobada mediante decreto N°1218 del 9 de junio, y las órdenes de compra fueron emitidas el 11 de junio. Este martes 24 de junio los proveedores comenzaron a abastecer los insumos, hay otra entrega programada para el miércoles 25 y en los próximos días se confirmará la coordinación de las futuras entregas.
La directora general de Prestaciones, María Eva Famín, destacó que “en los casos en que el Programa no posee algún insumo, los efectores públicos con fondos disponibles garantizan el tratamiento, como ha sido siempre”.
Actualmente, el Programa Provincial de Diabetes cuenta con 8.340 pacientes en tratamiento activo y 20.000 personas crónicas nominalizadas en total. El sistema prevé también la entrega a pacientes sin cobertura social y, en situaciones puntuales, a quienes teniendo obra social no han recibido la medicación.
Desde el Programa Provincial de Diabetes se recordó además que no se han recibido reclamos formales por faltantes de medicación, y se remarcó el esfuerzo de la cartera sanitaria por ampliar la variedad y calidad de los tratamientos ofrecidos, especialmente en población vulnerable e infantil, conforme a guías clínicas nacionales y el asesoramiento de especialistas.
“Hoy no sólo entregamos insulinas en frascos, sino una amplia gama de tratamientos adaptados a cada paciente”, señaló Pamela Vesco, responsable del Programa de Diabetes y Factores de Riesgo Cardiovasculares del Ministerio.
Las enfermedades virales tienen una alta prevalencia durante todo el año, aunque su presentación varía según factores estacionales, como las temperaturas, y las medidas preventivas implementadas. Durante los meses más fríos, la mayoría de las consultas en centros de salud y hospitales se deben a afecciones respiratorias, aunque actualmente se ha registrado un aumento de casos de gastroenteritis, principalmente de origen viral.
Desde la Dirección de Salud Materno Infanto Juvenil del Ministerio de Salud de Entre Ríos recordaron que la gastroenteritis es una inflamación del tracto digestivo que provoca síntomas como vómitos, diarrea, fiebre y dolor abdominal. Es una enfermedad común, especialmente en niños, y se caracteriza por deposiciones frecuentes con heces sueltas o acuosas, pérdida de apetito, cólicos y, principalmente, deshidratación por la pérdida de líquidos.
En ese sentido, la pediatra del equipo técnico de la Dirección, Natalia Dumé, explicó: “El tratamiento depende de la gravedad del cuadro y del estado de hidratación del niño. Es fundamental evitar la automedicación y acudir al centro de salud más cercano para una evaluación oportuna”.
Además, Dumé destacó la importancia de mantener una alimentación adecuada durante el episodio diarreico: “Continuar con la alimentación habitual ayuda a normalizar la digestión, favorece la absorción de nutrientes y mejora la hidratación. En el caso de los lactantes, se los debe continuar amamantando, ya que disminuye el riesgo de complicaciones”.
Una de las principales estrategias para prevenir los cuadros más severos de gastroenteritis es recibir la vacuna contra el rotavirus, incluida en el Calendario Nacional de Vacunación, de carácter obligatorio y gratuito, que se administra a los dos y cuatro meses de vida.
Asimismo, las medidas de prevención están fuertemente vinculadas a una adecuada higiene, tanto personal como en la manipulación de alimentos:
Lavado frecuente de manos con agua y jabón.
Consumo de agua segura (potable o previamente hervida).
Lavado e higiene de frutas y verduras (las verduras deben ser cocidas y las frutas, peladas).
Cocción completa de carnes (evitar carnes rojas o crudas).
Uso de utensilios diferenciados para manipular carne cruda y otros alimentos.
Mantenimiento de animales domésticos en buen estado de salud y desparasitados.
Evitar el consumo de alimentos refrigerados si no se ha mantenido adecuadamente la cadena de frío.
Dado que se trata de una enfermedad prevenible pero con alto impacto sanitario, la consulta precoz al centro de salud más cercano es fundamental para evitar complicaciones.
Trabajo mancomunado con otras áreas
Este jueves se llevó a cabo un encuentro de trabajo entre autoridades de la Dirección General de Epidemiología del Ministerio de Salud de Entre Ríos, el Instituto de Control de Alimentación y Bromatología (ICAB), el Departamento de Vigilancia Sanitaria y Nutricional de Alimentos (INAL), y la Dirección Nacional de Epidemiología. Esta reunión se desarrolló a fin de fortalecer los grupos técnicos de vigilancia, donde se puso énfasis en el estado de situación provincial y las líneas de acción.
A su vez, se presentó el proyecto de vinculación entre Bromatología y Epidemiología y los desafíos que atraviesa la investigación en torno a las Enfermedades Transmitidas por Alimentos (ETA) en Entre Ríos.
El Hospital Delicia Concepción Masvernat de Concordia continúa con mejoras integrales en su infraestructura. Se inició una nueva etapa de renovación de pisos vinílicos en el sector de diagnóstico por imágenes y avanza la construcción de la nueva Guardia Pediátrica.
El Hospital Delicia Concepción Masvernat, uno de los principales hospitales cabecera de Entre Ríos, avanza con importantes obras de infraestructura orientadas a optimizar la atención y seguridad de pacientes y trabajadores. En esta etapa, se inició la renovación de más de 400 metros cuadrados de pisos vinílicos y revestimiento de paredes en el sector de diagnóstico por imágenes, con el aporte conjunto de la Comisión Técnica Mixta de Salto Grande y el Ministerio de Salud de la provincia.
La intervención se realizará por etapas, según los plazos establecidos por la empresa encargada de la ejecución, y forma parte de un plan integral de puesta en valor del establecimiento. Ya se realizaron mejoras en áreas como cocina, laboratorio, sector administrativo, Terapia Intensiva de Adultos y Guardia Central.
Además se normalizó la atención en el área de triage de la Guardia Central, que fue reubicada temporalmente dentro del mismo sector por las tareas de refacción. Las obras de adecuación fueron llevadas adelante por personal del hospital, a quienes se reconoce especialmente por su compromiso y esfuerzo.
Nueva Guardia Pediátrica
Continúa la construcción de la nueva Guardia Pediátrica, que ya presenta un 30 por ciento de avance. Esta obra permitirá desdoblar la atención entre pacientes adultos y pediátricos, mejorando la organización de los servicios y evitando cruces innecesarios entre casos de emergencia infantil y pacientes ambulatorios o programados.
El nuevo espacio incluirá cuatro consultorios para atención de urgencias pediátricas uno con aislamiento estricto y acceso independiente, y una sala de internación transitoria con capacidad para siete unidades, destinada a brindar contención y seguimiento.
Con una inversión oficial superior a los 125 millones de pesos, se estima que la obra tendrá un plazo de ejecución de cinco meses.
Estas acciones se enmarcan en el compromiso sostenido del Ministerio de Salud de Entre Ríos con el fortalecimiento del sistema público de salud y la mejora continua de la infraestructura hospitalaria, con el objetivo de brindar atención de calidad a toda la comunidad.
Equipo de médicos de los hospitales San Roque y San Martín implantó un cardiodesfibrilador a una paciente de 12 años con riesgo de muerte súbita
Este lunes, un equipo médico de los hospitales San Roque y San Martín de la provincia de Entre Ríos implantó un cardiodesfibrilador a una paciente de 12 años con alto riesgo de muerte súbita. La cirugía fue un éxito y la adolescente permanece en observación en la Unidad de Terapia Intensiva (UTI).
A partir de un trabajo interdisciplinario, desde el diagnóstico de la alteración genética hasta el tratamiento quirúrgico, en el Hospital Materno Infantil San Roque de Paraná se llevó a cabo una cirugía sin precedentes en la salud pública entrerriana: la implantación de un cardiodesfibrilador subcutáneo a una paciente pediátrica, oriunda de Nogoyá, a quien se le diagnosticó una miocardiopatía genética conocida como displasia arritmogénica del ventrículo derecho.
Se trata de un procedimiento quirúrgico que, dada su complejidad, era llevado adelante sólo en Buenos Aires, por derivación. En la oportunidad, el equipo interdisciplinario que participó tanto del diagnóstico de la afección como del tratamiento quirúrgico, no sólo contribuyó a reducir el riesgo de muerte súbita sino que también evitó el traslado; el desarraigo familiar y el impacto económico de la transferencia a un centro especializado en otra provincia.
La intervención, que no registró complicaciones, se realizó para prevenir la muerte súbita cardíaca, ocasionada por esta enfermedad genética del corazón y el caso se inició en el seguimiento y control realizado por el Servicio de Cardiología del nosocomio, a partir de distintos antecedentes familiares. Además la enfermedad fue constatada por un test genético positivo, y se realizó un estudio holter de 24 horas. En ese marco, los especialistas electrofisiólogos indicaron la colocación del dispositivo bajo la piel con la asistencia de un profesional de la empresa proveedora del equipo y la participación del Servicio de Cirugía del establecimiento.
La electrofisióloga pediátrica y arritmóloga, Melina Canteli, destacó el trabajo conjunto entre el Centro de Referencia Epidemiológica de Malformaciones Congénitas de Entre Ríos (Cremcer), a cargo de Mariel Bordenave; el servicio de Cardiología, que lidera el cardiólogo Fernando Olmedo; y las áreas de Electrofisiología y de Miocardiopatías del Hospital San Martín, a cargo de los doctores Agustín Picolini y Brenda Miglioli, respectivamente.
“Es un avance poder brindar este tipo de terapias, es la primera vez que se coloca un cardiodesfibrilador subcutáneo en un paciente pediátrico en la provincia y el tratamiento representa un alivio para la familia”, valoró Canteli.
De esta manera se conformó un equipo de trabajo que continuará atendiendo a la familia en función de los diagnósticos detectados y las necesidades de tratamiento.
En un informe publicado en The Lancet se señalan los factores que podrían impulsar la suba: sedentarismo, tabaquismo y el estrés
Un reciente informe de The Lancet Regional Health enciende las alarmas: el accidente cerebrovascular (ACV), tradicionalmente asociado a mayores de 60 años, está irrumpiendo con fuerza entre los adultos jóvenes de la región. “En la Argentina, aproximadamente el 15% de todos los ACV ocurre en personas de entre 18 y 55 años”, señala Matías Baldoncini, integrante del Servicio de Neurocirugía del Hospital Petrona V. de Cordero de San Fernando.
Entre 1990 y 2015, las tasas de ACV ajustadas por edad mostraron un descenso alentador. Sin embargo, el estudio advierte que desde entonces la incidencia de accidentes cerebrovasculares en adultos jóvenes ha registrado un crecimiento sostenido. El estudio, que abarcó datos de 38 países y territorios entre 1990 y 2021, muestra aumentos sostenidos en incidencia, mortalidad y carga de años de vida ajustados por discapacidad (DALY).
Los casos de ACV aumentaron el personas menores de 60 años por la prevalencia de factores de riesgo
Entre 2015 y 2021, la incidencia de accidentes cerebrovasculares creció con mayor fuerza en las mujeres, sobre todo en el rango de 15 a 49 años. Este aumento podría estar relacionado tanto con cuestiones hormonales —como el uso de anticonceptivos o las complicaciones durante el embarazo— como con la creciente prevalencia de enfermedades crónicas (hipertensión, obesidad y diabetes).
Al mismo tiempo, las pacientes suelen enfrentar obstáculos particulares para acceder a un diagnóstico precoz y a un tratamiento adecuado, un déficit que los autores identifican como prioritario para diseñar intervenciones más efectivas.
Entre 2015 y 2021, la incidencia de accidentes cerebrovasculares creció con mayor fuerza en las mujeres, sobre todo en el rango de 15 a 49 años. Este aumento podría estar relacionado tanto con cuestiones hormonales —como el uso de anticonceptivos o las complicaciones durante el embarazo— como con la creciente prevalencia de enfermedades crónicas (hipertensión, obesidad y diabetes).
Al mismo tiempo, las pacientes suelen enfrentar obstáculos particulares para acceder a un diagnóstico precoz y a un tratamiento adecuado, un déficit que los autores identifican como prioritario para diseñar intervenciones más efectivas.
Imagen de un ACV en la computadora
Los especialistas señalan varias causas detrás de este repunte en adultos jóvenes y de mediana edad. La escasa atención a los factores de riesgo clásicos —hipertensión, diabetes y sobrepeso— emerge como un desencadenante fundamental. Sin embargo, también ganan protagonismo otros elementos, como el estrés continuo, la vida sedentaria, la contaminación ambiental y el consumo de sustancias perjudiciales, que podrían estar alimentando esta tendencia.
“La hipertensión arterial alta está presente en el 41% de los casos en jóvenes argentinos; el tabaquismo, en el 31,4%; la dislipidemia en el 27,6% y el sobrepeso u obesidad, en el 25,3%”, detalla Baldoncini, que subraya que esta confluencia de factores tradicionales expone a los pacientes más jóvenes a sufrir un ACV con la misma gravedad que los adultos mayores.
A la lista de riesgos se suma un preocupante aumento de los ACV criptogénicos —aquellos sin causa identificable tras los protocolos iniciales— en adultos de 18 a 49 años. “Los mecanismos hasta ahora no identificados representan un reto diagnóstico y terapéutico. Muchos de los pacientes que sufren un ACV criptogénico carecen de hipertensión, diabetes y antecedentes de tabaquismo, lo que dificulta la prevención y el tratamiento precoz. En algunos centros, hasta la mitad de los ACV en jóvenes queda clasificada como criptogénica”, señala el experto.
El aumento de ACV sobre todo afecta a las mujeres jóvenesGETTY IMAGES
Las secuelas de un ACV antes de los 50 años son profundas. Aproximadamente un 20% de los pacientes jóvenes queda con algún grado de discapacidad tras el episodio inicial, y cerca del 13% sufre una recurrencia durante el seguimiento. “Muchos de estos pacientes no pueden retomar sus actividades habituales y atraviesan desafíos psicológicos significativos tras el ACV”, alerta Baldoncini, que insiste en que el impacto laboral y el emocional profundizan el costo social de esta enfermedad.
Las disparidades geográficas y socioeconómicas agravan el panorama. En Estados Unidos se ha logrado contener parte del aumento, mientras que en países del Caribe —como Jamaica, Haití y Venezuela— la incidencia, la mortalidad y los años vividos con discapacidad siguen al alza. Las naciones más pobres presentan un vínculo directo entre el incremento de casos y la falta de recursos sanitarios, en tanto que las economías más desarrolladas consiguen amortiguar la letalidad a pesar de registrar más episodios.
“Es imprescindible diseñar e implementar estrategias de prevención primaria y secundaria enfocadas en la población joven, así como legislar a nivel nacional”, concluye Baldoncini, poniendo el foco en campañas de control de la presión arterial, abandono del tabaco y promoción de estilos de vida activos. Además, insiste en investigar el rol de factores emergentes —estrés, contaminación ambiental, sedentarismo— que podrían estar contribuyendo a la creciente incidencia de ACV en los menores de 50 años.
Otra medida fundamental es la necesidad de ampliar las redes de rápida atención para los casos de ACV. Estas estructuras organizativas, que ya funcionan en varias provincias argentinas, son claves para garantizar un diagnóstico y tratamiento oportunos. Sin embargo, aún existen grandes disparidades en su desarrollo. Mientras Buenos Aires cuenta con una Red Integral de Atención al ACV, que coordina esfuerzos en varios niveles de complejidad, en otros distritos ese trabajo aún no empezó.
Su hígado es, sin lugar a dudas, uno de los órganos más importantes y de mayor trabajo del cuerpo humano. Realiza más de 500 funciones, y cuando no es capaz de hacerlo correctamente, los efectos se pueden ver y sentir en todo el sistema. Todos los días, el hígado ayuda al cuerpo proporcionándole energía y nutrientes, luchando contra las infecciones y las toxinas, limpiando la sangre, fabricando muchas proteínas esenciales, regulando el colesterol, las hormonas y más.
El hígado puede regenerarse si se daña, reemplazando el tejido viejo con células nuevas. Sin embargo, cuando se produce una enfermedad hepática, hace que se forme tejido cicatricial y el hígado se vuelve lentamente incapaz de crear nuevo tejido. El tejido cicatricial bloquea el flujo sanguíneo y ralentiza la procesión de nutrientes, hormonas y toxinas naturales. El daño hepático causa problemas con varias funciones corporales como el metabolismo, la circulación, el equilibrio hormonal y la digestión.
Los problemas hepáticos pueden ser causados por muchas cosas como la hepatitis, los cálculos biliares, la enfermedad del hígado graso, la fibrosis quística y la cirrosis. El diagnóstico se realiza a través de exámenes físicos, análisis de sangre, tomografías computarizadas, ultrasonidos y biopsias. La enfermedad hepática tiene complicaciones graves que incluyen insuficiencia renal, diabetes, sangrado excesivo, riesgo de infección y exceso de líquido en el cerebro.
Los síntomas de la enfermedad hepática no son específicos. Esto significa que no hay un síntoma fiable que indique que hay algo mal. Un hígado poco saludable afecta a la forma en que funciona todo nuestro cuerpo, por lo que es importante conocer y reconocer los primeros signos de daño hepático.
1. Náuseas/Vómitos
Sentir náuseas y vómitos puede ocurrir por muchas razones, desde cosas como mareo por movimiento, embarazo temprano, dolor intenso, estrés emocional y gastritis hasta ataque cardíaco, conmoción cerebral, tumores cerebrales y algunas formas de cáncer.
Es importante prestar atención a cualquier náusea y vómito que pueda sufrir. El momento de las náuseas puede indicar la causa, por ejemplo, si aparece poco después de una comida, es probable que sea algún tipo de intoxicación alimentaria.
A menudo, las personas ignoran estos síntomas como algo menos grave, pero las personas con daño hepático pueden sentirse de esta manera debido a que su hígado es incapaz de procesar y eliminar correctamente las toxinas.
Los vómitos constantes pueden causar deshidratación, lo que puede llegar a ser extremadamente peligroso. Por lo tanto, si sufre de náuseas y episodios de vómitos, asegúrese de mantener los líquidos tomando pequeños y frecuentes sorbos de agua.
2. Debilidad/Cansancio
La debilidad y el cansancio también se conocen como fatiga y se pueden atribuir a muchas cosas que van desde una mala noche de sueño hasta algo más siniestro. La fatiga es diferente de la somnolencia normal, ya que se caracteriza por una falta física y mental de energía y motivación y una disminución en la capacidad de esforzarse.
Aunque la fatiga es el síntoma más común de la enfermedad hepática, aún no se sabe por qué. Los estudios experimentales sugieren que la fatiga es el resultado de cambios en la neurotransmisión en el cerebro, que pueden ocurrir cuando el exceso de líquido se acumula en el cráneo, otro signo temprano de enfermedad hepática.
La fatiga es un síntoma de enfermedad hepática porque un hígado comprometido no podrá proporcionar energía adecuada al cuerpo. El hígado es el principal factor en la prevención de la fatiga, y aquellos con daño hepático probablemente tendrán un sistema inmunológico debilitado y un estrés incontrolable, lo que puede aumentar los sentimientos de debilidad y cansancio.
Muchos factores diferentes contribuyen a la fatiga, como las drogas y el alcohol, el estrés, la depresión, la mala nutrición, la deshidratación, el deterioro del sistema inmunológico y ciertos tratamientos médicos. Para aquellos con enfermedad hepática, es probable que la fatiga sea el síntoma más frecuente.
3. Pérdida del apetito
Nuestro apetito fluctúa día a día, y si ha notado una disminución en su apetito, puede haber muchas razones diferentes. Además del daño hepático, las causas incluyen el embarazo, la insuficiencia cardíaca, el VIH, el hipotiroidismo, ciertos medicamentos como antibióticos y medicamentos de quimioterapia, e insuficiencia renal.
La desnutrición es una gran preocupación para los pacientes cirróticos y aquellos con otras enfermedades hepáticas y se ha descubierto que es común en hasta el 80 % de los pacientes. Esto se puede atribuir a la pérdida de apetito, que puede hacer que los enfermos ingieran involuntariamente alimentos bajos en calorías, o que apenas coman. La enfermedad hepática crónica también puede hacer que los pacientes experimenten dolor abdominal, hinchazón y calambres.
Como síntoma de la enfermedad hepática, esto se puede atribuir al deterioro de la digestión y a la mala absorción de nutrientes, así como a una deficiencia de vitaminas y minerales.
La pérdida de apetito también puede deberse a la presencia de ascitis, que es una acumulación anormal de líquido que se acumula en la cavidad abdominal. La ascitis puede restringir la expansión adecuada del estómago, lo que lleva a la supresión del apetito, así como a las náuseas.
4. Problemas digestivos
El sistema digestivo es el grupo de órganos que trabajan juntos para convertir los alimentos en energía y nutrientes. Este sistema consiste en el esófago de la boca, el hígado, el estómago, la vesícula biliar, el intestino delgado y grueso, el páncreas, el ano y el recto, y es responsable de ayudar a la absorción de los nutrientes esenciales y deshacerse de los productos de desecho sobrantes.
Hay muchos tipos diferentes de problemas digestivos, incluyendo acidez estomacal, síndrome del intestino irritable (SII), estreñimiento crónico, diarrea, gases, calambres intestinales e intolerancias alimentarias. La disfunción intestinal es un síntoma común de los pacientes cirróticos. Está potencialmente relacionado con la alteración de varias hormonas importantes como la glucosa, la insulina y la grelina (comúnmente conocida como la «hormona del hambre»).
Superar los problemas digestivos se puede hacer realizando algunos cambios en el estilo de vida. Estos incluyen comer comidas más pequeñas con más frecuencia para que no sobrecargue su sistema digestivo, incluyendo más fibra en su dieta de alimentos como frutas, verduras, frijoles, legumbres y granos enteros, y beber mucha agua. El agua ayuda a la salud digestiva al limpiar todo el tracto gastrointestinal, y permite una absorción más fácil de los nutrientes al ayudar al cuerpo a descomponer los alimentos.
El hígado es una parte esencial de su sistema digestivo y tomar nota de cómo es su digestión puede ser una gran visión de su salud. La disfunción intestinal puede tener un impacto en la calidad de vida, así como en la salud nutricional, y es importante notar y vigilar cualquier anomalía que ocurra.
5. Cambios En El Color De La Orina
La orina es el producto de desecho producido por los riñones. Obtiene su color amarillo pálido de un pigmento llamado urocromo, y los cambios de color pueden ser causados por muchas cosas como la deshidratación, alimentos como el ruibarbo, las vitaminas B, las infecciones del tracto urinario y algunos medicamentos.
Aunque es normal que tu orina cambie de color todos los días, si notas que es naranja, ámbar o marrón más oscuro, puede ser un signo de daño hepático temprano. Si este es el caso, un cambio en el color de la orina puede deberse a los problemas que se producen en los conductos biliares del hígado.
La orina normal está hecha de urea, ácido úrico y agua, aunque algunas enfermedades como la diabetes, la enfermedad renal y la ictericia pueden hacer que aparezcan otras sustancias como el azúcar y los pigmentos biliares en la orina. La orina más oscura puede ocurrir con la enfermedad hepática debido a que el hígado no puede procesar y eliminar adecuadamente esas sustancias.
La detección temprana de la enfermedad hepática generalmente significa un diagnóstico más prometedor, por lo que si nota cambios repentinos en el color de la orina, primero trate de descartar otras causas menos dañinas. Si es de un color más oscuro, intenta beber más agua para descartar la deshidratación. Si esto no soluciona el problema, considere ciertos alimentos que haya comido recientemente que pueden haber causado la decoloración, o cualquier medicamento nuevo que haya comenzado a tomar.
6. Piel amarillenta
La piel amarilla suele ser una señal obvia de que algo no está del todo bien dentro del cuerpo. Médicamente conocido como ictericia, ocurre cuando el hígado no puede descomponer la bilirrubina. La bilirrubina es un pigmento amarillo que se forma por la descomposición de los glóbulos rojos muertos en el hígado. Si el hígado está dañado, no puede descomponer este pigmento, lo que conduce a una acumulación que eventualmente se filtra en el tejido circundante.
Hay tres categorías diferentes de ictericia. Estos son prehepáticos, hepáticos y poshepáticos. Cuando la ictericia es causada por una enfermedad hepática, generalmente es hepática, y ocurre cuando la capacidad del hígado para metabolizar y excretar la bilirrubina se ve comprometida.
La ictericia hepática puede ocurrir debido a problemas variables, desde no amenazantes hasta potencialmente mortales, incluyendo la malaria, la enfermedad de células falciformes, la hepatitis aguda o crónica, los medicamentos y los trastornos autoinmunes.
Los síntomas de la ictericia pueden incluir el color amarillento muy notable de la parte blanca de los ojos (la esclerótica) y la piel, así como picazón, fatiga, dolor abdominal, pérdida de peso, fiebre, vómitos, orina oscura y heces pálidas. El tratamiento depende de lo que esté causando la ictericia y, en ciertos casos, se puede controlar y controlar en casa. Es importante dejar de consumir alcohol y otras drogas si aparece ictericia, ya que esto solo puede empeorar el problema.
7. Cambios En El Color De Las Heces
Las heces son el producto residual desecho descompuesto por el sistema digestivo. Consiste principalmente en alimentos no digeridos, pero también contiene bacterias, células muertas y moco.
Al igual que con la orina, las heces pueden cambiar de color debido a muchas razones diversas e inofensivas. Un taburete sano puede variar de amarillo claro a marrón y casi negro, sin motivo de preocupación. Sin embargo, si observa un cambio en el color de las heces que parece ser rojo, granate, negro, amarillo o muy pálido, a menudo puede ser un signo de daño hepático temprano.
Cuando el hígado funciona bien, libera bilis en las heces, lo que le da un color marrón «normal». La enfermedad hepática afecta a la producción de bilis, lo que hace que las heces parezcan descoloradas.
El color de las heces también puede cambiar debido a cosas como las hemorroides, sangrado en el estómago o la parte inferior del intestino y el colon, ciertas verduras con colores profundos, colorantes alimentarios, píldoras de hierro, medicamentos para la pérdida de peso y diarrea. Pero es importante tomar nota de cualquier cambio que ocurra de repente o que deba un tiempo en desaparecer, y si estos cambios de color ocurren con frecuencia, consulte a su médico o médico.
8. Cambios En El Área Abdominal
El abdomen es el espacio entre el pecho y la pelvis. Contiene todos los órganos digestivos del estómago, el intestino delgado y grueso, el páncreas, el hígado, la vesícula biliar, el riñón y el bazo. Los cambios o dolores en el área abdominal pueden significar muchas cosas, como apendicitis, indigestión, estreñimiento, obstrucción intestinal, gastritis o úlceras, por lo que es importante tomar nota de cualquier dolor que pueda estar sintiendo, ya sea pequeño o grande.
Por lo general, el dolor hepático se puede sentir en la parte superior derecha del abdomen, debajo de las costillas. Los cambios que se producen como resultado de la enfermedad hepática pueden atribuirse a la presencia de ascitis, que puede crear distensión abdominal y generalmente ocurre una vez que el hígado comienza a fallar. La ascitis se forma a partir de una combinación de presión elevada en las venas que se encuentra a través del hígado y una disminución de la función hepática causada por el tejido cicatricial.
La causa más común de la ascitis es la enfermedad hepática avanzada, pero también puede deberse a la retención de sal y agua, la insuficiencia cardíaca congestiva y la enfermedad renal avanzada. Aunque a menudo puede no haber síntomas de ascitis, los síntomas pueden incluir aumento repentino de peso, distorsión, dificultad para respirar, falta de apetito, hinchazón, acidez estomacal, náuseas y vómitos.
El tratamiento de la ascitis y otros cambios abdominales depende casi por completo de la causa subyacente. Cuando es causada por la cirrosis, la ascitis generalmente se puede controlar restringiendo el sodio en la dieta y prescribiendo un diurético, como píldoras de agua. En casos mucho más graves, puede ser necesario intervenir una cirugía o un trasplante de hígado.
9. Retención de líquidos
El cuerpo regula el líquido a través de un complejo proceso llamado homeostasis. Para entenderlo más fácilmente, lo mejor es pensarlo así: un cuerpo que funciona bien es capaz de equilibrar todos los líquidos que recibimos de nuestra comida y bebida, con todos los líquidos que excretamos a través del sistema digestivo. Cuando su cuerpo comienza a funcionar mal, se vuelve incapaz de regular los niveles de agua, y esto puede resultar en retención de líquidos
La retención de líquidos es una acumulación excesiva de agua y otros fluidos dentro del sistema circulatorio, los tejidos de la piel o las cavidades del cuerpo. Hasta el 70 % de nuestro cuerpo es agua, ya que constituye la mayor parte de nuestra sangre, órganos, músculos y huesos. Causa hinchazón que se puede ver en todo el cuerpo, sin embargo, se nota principalmente en la hinchazón de los pies y los tobillos, así como en las manos, los dedos y los párpados.
La retención puede ocurrir en diferentes partes del cuerpo por diferentes razones. Algunas de estas razones incluyen un drenaje linfático deficiente, cambios en la presión arterial, problemas renales, embarazo, desequilibrios hormonales, alérgenos alimentarios, función hepática lenta y enfermedad hepática.
La retención de líquidos puede empeorar por la mala dieta, la falta de ejercicio y los edulcorantes artificiales. Al tratar de encontrar la causa, lo mejor es comenzar evitando o limitando varios alimentos que pueden exacerbar el problema. Estos incluyen lácteos, carne en conserva, alimentos procesados, azúcares refinados, miel y glucosa. También puede comer menos sal, evitar los carbohidratos refinados y aumentar su ingesta de vitamina B6 y otros minerales como el magnesio y el potasio.
10. Aumento De La Sensibilidad De La Piel
Se dice que su piel es una ventana a su salud y, como tal, los primeros signos de algunas enfermedades internas, incluida la enfermedad hepática, se pueden reconocer en los cambios en la piel. Estos pueden variar desde picazón, sequedad, envejecimiento prematuro, arrugas y manchas marrones del hígado hasta urticaria, acné y erupciones dolorosas.
La deficiencia hepática puede hacer que la piel tenga moretones fácilmente o se vuelva extremadamente sensible al tacto. Algunos también pueden notar una mayor visibilidad de las venas de la piel. Su hígado actúa como el punto de desintoxicación de todo lo que pasa por su cuerpo, por lo que cuando no funciona correctamente, las toxinas se acumulan en su sistema y crean radicales libres que pueden dañar las células de la piel. Cuando se produce daño y no puede filtrar estas toxinas como lo haría normalmente, intenta eliminarlas a través de la piel, lo que también puede crear problemas de la piel como el eccema y la psoriasis.
Además de los problemas con la sensibilidad de la piel, un hígado debilitado puede hacer que te sientas lento, con dolores de cabeza frecuentes y una mentalidad generalmente «niebla». Mejorar la función hepática puede marcar una diferencia notable en su salud y bienestar en general, y puede disminuir drásticamente las posibilidades de enfermedad hepática.
Un hígado sano puede significar un aumento en los niveles de energía, una piel más clara, menos infecciones, un sistema inmunológico más fuerte, menos problemas digestivos, un aliento más fresco, una mejor salud bucal y un estado de ánimo positivo.
Algunas formas de fortalecer la función hepática incluyen:
Abstenerse de alcohol y cigarrillos
Evitar los alimentos procesados, los lácteos y los productos que contienen azúcar refinada
Comenzar una dieta baja en azúcar y baja en toxinas llena de alimentos ricos en fibra y antioxidantes
Uso de suplementos para aumentar el hígado como el cardo de leche, la albahaca y la raíz de diente de león
Comer alimentos que limpian el hígado como ajo, cúrcuma, pomelo, brócoli, aguacate y limón
Limitar las proteínas animales y la ingesta de sal
Comer alimentos ricos en vitamina C
Hacer ejercicio tan a menudo como sea posible
Beber mucha agua
11. Sensibilidad a la medicación
Se sabe que los pacientes con enfermedad hepática muestran sensibilidad a ciertos tipos de medicamentos, como los opioides. Normalmente, los opioides solo alivian el dolor, pero para las personas con daño hepático, tienden a hacer mucho más. Los analgésicos pueden deteriorar la función mental haciéndolos sentir aturdidos, confundidos y menos alertados.
Se dice que la sensibilidad es causada por la incapacidad del hígado para inactivar el medicamento o cambiarlo a una forma activa. Los efectos del medicamento aumentan cuando el hígado no inactiva el medicamento. Por otro lado, un medicamento puede ser ineficaz para el tratamiento si el hígado no puede cambiarlo a su forma activa. Esto hace que sea más difícil para el cuerpo transportar el medicamento.
La enfermedad hepática tiende a cambiar los efectos de los medicamentos en el cuerpo. Puede cambiar la cantidad que absorbe el intestino, la rapidez con la que se metaboliza el medicamento y la rapidez con la que se transporta por todo el cuerpo. Un hígado poco saludable también podría afectar la rapidez con la que se elimina el medicamento del cuerpo. Es importante tener en cuenta que solo ciertos medicamentos tendrán un efecto en el cuerpo, no todos los medicamentos causarán problemas. La sensibilidad a la medicación depende de la extensión del daño hepático. Diferentes pacientes pueden mostrar diferentes formas de sensibilidad a la medicación.
A partir de ahora, los médicos no saben cómo afectará un determinado medicamento a un paciente. Es mejor ir siempre al hospital si cierto medicamento tiene más efectos adversos de los que esperabas. La enfermedad hepática se puede tratar cuando se detecta en sus primeras etapas.
12. Problemas de memoria
Es difícil pensar que el hígado desempeñe un papel en el correcto funcionamiento de tu cerebro, pero lo hace. La insuficiencia hepática puede causar encefalopatía hepática. Esta es una condición que afecta al sistema nervioso y es causada por una acumulación de toxinas en el torrente sanguíneo, un bloqueo del suministro de sangre al hígado o una infección por hepatitis B. Puede ocurrir de repente o desarrollarse gradualmente con el tiempo.
Tu hígado ayuda a filtrar las sustancias tóxicas de tu cuerpo. Las toxinas se pueden obtener de diferentes maneras, como de la medicina que consumimos o de los alimentos que comemos. Un hígado sano normalmente haría que estas toxinas fuera inofensivas. Un hígado dañado puede hacer que estos «venenos» se acumulen en el torrente sanguíneo, lo que te hace enfermar. Una gran cantidad de toxinas puede tener un efecto adverso en el cuerpo. La acumulación puede afectar el correcto funcionamiento de su cerebro causando dificultad en la concentración, pérdida de memoria y confusión.
Hay otros factores que podrían desencadenar una disminución de la función cerebral (más con un hígado dañado). Los niveles bajos de líquidos/agua en su cuerpo, demasiadas proteínas, bajos niveles de potasio/sodio, medicamentos sedantes e infecciones pueden desencadenar problemas de memoria. La encefalopatía hepática se puede corregir y normalmente es un problema a corto plazo.
Solo tendrías que vigilar tu dieta y mantenerte alejado del alcohol y de ciertos tipos de medicamentos. También debes hacer todo lo posible para mantenerte hidratado en todo momento. La falta de tratamiento puede convertir este trastorno en un problema crónico que empeora con el tiempo.
13. Trastornos del sueño
Algunos podrían considerar esto un problema menor, pero sus efectos son enormes. El insomnio/insomnio puede reducir enormemente su calidad de vida. Uno de los signos más comunes de la enfermedad hepática es el insomnio y los trastornos del sueño. A muchos pacientes les resulta difícil dormir o tienden a dormir demasiado tiempo.
No está del todo claro qué causa los trastornos del sueño. Las personas con diversas formas de daño hepático experimentan diferentes tipos de trastornos del sueño. Hay algunas personas que experimentan hipersomnia, la condición de sueño excesivo, mientras que otras experimentan insomnio. Una teoría para explicar los trastornos del sueño es que la enfermedad hepática altera la forma en que el cuerpo produce melatonina (una hormona que induce el sueño) y afecta al nivel de histamina. Este cambio hace que el cuerpo tenga patrones de sueño irregulares.
También se ha especulado que el daño también causa una interrupción en las vías químicas del cerebro, alterando así los patrones de sueño. Las enfermedades relacionadas causadas por el daño hepático, como la diabetes tipo 2 y la obesidad, también pueden causar insomnio. El tratamiento con interferón utilizado para la hepatitis B y C viral también tiende a causar insomnio en algunas personas. Las personas con daño hepático también se enfrentan a la apnea del sueño. La apnea del sueño es una condición en la que se experimenta una respiración irregular mientras duerme. Tu respiración comienza y se detiene de forma errática.
Puedes combatir el insomnio apegándote a una rutina a la hora de dormir. Despertarse y dormir a la misma hora todos los días puede ayudar de alguna manera a combatir el problema. También es mejor evitar el alcohol y la cafeína a última hora de la tarde o por la noche. También podrías preparar tu habitación para dormir haciéndola oscura y tranquila.
14. Deficiencias de vitaminas
Se esperan deficiencias de vitaminas en las personas con enfermedad hepática. La forma más común de deficiencia es la deficiencia de vitamina D. La vitamina D es una vitamina soluble en grasa que desempeña un papel en la absorción del calcio. Es importante para el crecimiento y el mantenimiento de huesos fuertes y sanos.
El daño hepático podría causar una deficiencia debido a varias razones. La pérdida de apetito es una de ellas, ya que las personas con enfermedad hepática no sienten la necesidad de comer. Se debe principalmente a los problemas digestivos asociados con la enfermedad. La falta de deseo de comer también se atribuye a la ascitis, que causa una reducción de la capacidad de expansión del estómago.
La enfermedad hepática puede causar un crecimiento excesivo bacteriano, atrofia de vellosidades y algunas enfermedades del intestino delgado, como la enfermedad inflamatoria intestinal. La combinación de estos problemas puede causar una falta de absorción adecuada de nutrientes por parte del cuerpo y un deterioro de la digestión. El cuerpo no siempre tiene la culpa, ya que hay momentos en los que una dieta baja en calorías es un problema. Esta dieta tal vez debido a la falta de apetito o debido a los consejos del médico. Los médicos tienden a recetar una dieta baja en proteínas/calorías para ayudar a prevenir la encefalopatía hepática. Las intenciones son buenas, pero la recomendación de dieta tiende a causar algunos efectos adversos.
Puedes mantener esto a raya si sigues una dieta más equilibrada. Asegúrese de incluir alimentos ricos en vitamina D, como huevos, pescado y leche fortificada. Consumir una mejor dieta también puede ayudar a la salud ósea y a la salud general de su cuerpo.
15. Pérdida muscular
Otro signo de daño hepático es la pérdida muscular. Por supuesto, este es uno de los signos que tienden a aparecer más tarde a medida que la enfermedad empeora. La afección se llama sarcopenia. Es la pérdida de músculo esquelético normalmente causada por la desnutrición. Normalmente lo muestran los pacientes con enfermedad hepática. Ves que el hígado es en parte responsable de la energía general que tu cuerpo necesita. Utilizas esta energía para caminar y moverte, manteniendo así tus músculos sanos.
Las personas con enfermedad hepática tienden a tener pérdida de apetito, lo que lleva a una falta de nutrición adecuada. La pérdida de apetito podría deberse al aumento de las náuseas, a la reducción de la ingesta de nutrientes ordenada por los médicos o a la reducción de la absorción intestinal. Tu cuerpo necesita energía. En una necesidad extrema, el cuerpo tiende a ir tras la grasa de tu cuerpo y una vez hecho eso, va tras los músculos.
Los estudios han demostrado que existe un fuerte vínculo entre la desnutrición y la sarcopenia. La presencia de desnutrición no siempre conduce a la sarcopenia, pero hay una gran correlación entre ellas. Esto hace que muchos científicos crean que podría haber un vínculo entre los dos, especialmente para los pacientes con daño hepático.
Hay pocos pasos que puedes seguir para mejorar las cosas. Una nutrición adecuada es la cosa número uno, necesitas controlar lo que comes. Asegúrate de comer cada pocas horas o a un cierto intervalo. No tienes que comer mucho, incluso una pequeña cantidad puede marcar la diferencia. Hacer esto ayuda a proporcionar a tu cuerpo nutrientes que puede usar para generar energía.
Algunas formas de fortalecer la función hepática incluyen:
Abstenerse de alcohol y cigarrillos
Evitar los alimentos procesados, los lácteos y los productos que contienen azúcar refinada
Comenzar una dieta baja en azúcar y baja en toxinas llena de alimentos ricos en fibra y antioxidantes
Uso de suplementos para aumentar el hígado como el cardo de leche, la albahaca y la raíz de diente de león
Comer alimentos que limpian el hígado como ajo, cúrcuma, pomelo, brócoli, aguacate y limón
Reemplazar el café por té verde
Limitar las proteínas animales y la ingesta de sal
Desde este lunes 31 de marzo, mayores de 65 años y personas de entre 2 y 64 con factores de riesgo podrán acercarse a cualquier vacunatorio público de la provincia para recibir la dosis correspondiente de vacuna antigripal.
El Ministerio de Salud de Entre Ríos lleva adelante la Campaña de Vacunación Antigripal con el objetivo de reducir las complicaciones, hospitalizaciones, muertes y secuelas que ocasiona la infección por el virus influenza en la población de riesgo. En esta edición la estrategia consta de dos grandes etapas, a fin de coordinar la logística y llevar adelante la aplicación de forma ordenada.
En tal sentido, este lunes se dará inicio a la segunda etapa, que comprende a mayores de 65 años y personas de entre 2 y 64 que presenten factores de riesgo. En el primer caso, desde la cartera sanitaria se recuerda que solo deben concurrir con el DNI; mientras que los segundos deben presentar indicación médica que acredite la patología preexistente.
La vacuna antigripal se aplica de forma gratuita en todos los vacunatorios provinciales a las personas incluidas en los grupos de riesgo. Cada año, debe administrarse a la población objetivo en los meses previos a la temporada invernal (en la que se registra la mayor circulación del virus influenza), con el propósito de que las personas con mayor riesgo lleguen a esas fechas con un mejor nivel de defensas.
Cabe mencionar que en la primera etapa se priorizó la inmunización de embarazadas y puérperas; niños de 6 a 24 meses de edad; personal y residentes en residencias de larga estadía (geriátricos); personal y pacientes en hospitales monovalentes; personas en internaciones domiciliarias; personal de salud; y personal sanitario de fuerzas de seguridad.
Este lunes se desarrolló en Buenos Aires un nuevo encuentro del Consejo Federal de Salud (Cofesa). En la ocasión, el hospital San Martín de Paraná recibió una distinción en reconocimiento a la destacada tarea en materia de ablación de órganos y tejidos para trasplante. El nosocomio se encuentra entre los 12 efectores del país que más operativos realizó con este objetivo en 2024.
El ministro de Salud de Entre Ríos, Guillermo Grieve, participó de la reunión del Cofesa, convocatoria que estuvo presidida por el titular de la cartera nacional, Mario Lugones, y contó con la participación de autoridades sanitarias de las diferentes jurisdicciones y la representante de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en Argentina, Eva Jané Llopis.
En la oportunidad, desde Nación se reconoció a los hospitales provinciales que se destacaron por su labor institucional durante el año 2024 en materia de órganos y tejidos para trasplantes. “Hay 12 hospitales de nuestro país que generaron, cada uno, más de 50 donaciones efectivas en 2024. Son en total más de 750 procesos de donación, esto representa casi el 38 por ciento del proceso de donación en todo el país”, destacó el presidente del Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante (Incucai), Carlos Soratti.
Por su parte, el titular de la cartera sanitaria provincial, remarcó que “nuestra provincia siempre se destacó por los operativos de ablación gracias a la constante actualización, seguimiento de estrictos protocolos, y calidad profesional de quienes llevan adelante los procesos, además de la notable solidaridad y humanidad de quienes deciden dar nuevas oportunidades de vida”.
En tanto, la directora del hospital San Martín de Paraná, María Emilia Sattler, estuvo presente en el Cofesa y, tras recibir el reconocimiento en nombre de la institución, manifestó: “Vine en representación de un gran equipo de profesionales, técnicos y administrativos que conforman tanto el Centro Único Coordinador de Ablación e Implante de Entre Ríos (Cucaier), como todo el hospital, ya que cada uno suma a esta red para sostenerla. Es una gran satisfacción estar hoy entre los mejores del país, y eso habla de un trabajo que se fortalece año a año y que demuestra no sólo cantidad de operativos, sino de calidad en los mismos”.
Relación con OPS
Además, en el encuentro, las autoridades de Nación reafirmaron la continuidad y profundización del vínculo de nuestro país con la OPS. Las provincias de Chaco, Tucumán y San Juan firmaron un acuerdo tripartito orientado a profundizar las líneas de cooperación para mejorar la compra de insumos a través de fondos rotatorios del organismo. En tal sentido, la representante de ese organismo en Argentina, Eva Jané Llopis, adelantó que continuarán sumándose jurisdicciones a este instrumento.
En ese marco, Grieve señaló que se trata de líneas muy importantes para las provincias ,”ya que nos permiten optimizar la compra de insumos, a precios competitivos, a través de los fondos rotatorios de este órgano internacional”.
Otros temas
Durante la jornada también se abordó la decisión de impulsar desde la cartera nacional la implementación de normativas y herramientas como la Ley de Derechos del Paciente y el programa nacional de Garantía de Calidad en la Atención Médica.
También se compartió la última información de la Sala de Situación en relación al dengue. Respecto a esto, el ministro entrerriano destacó que si bien por ahora se mantiene el bajo riesgo, “se espera que el pico ocurra entre la segunda semana de marzo y mediados de abril, pero se mantiene la recomendación de continuar con el control exhaustivo, sostener las medidas preventivas y realizar oportunamente las tareas de bloqueo”.
Peligrosas consecuencias de una práctica sexual que puede terminar muy mal.
Mantener relaciones sexuales no solo brinda placer sino que está relacionado con múltiples beneficios para al cuerpo. Sin embargo, médicos advierten sobre una práctica cada vez más frecuente en el sexo que puede afectar la salud mental y física.
En este aspecto controvertido de habla del chemsex, que refiere la práctica del sexo bajo el efecto de las drogas.
El término de origen británico surge de la fusión de las palabras chems (chemicals, en alusión a las drogas) y sex (claramente por el sexo).
La alarma se encendió cuando en los último tiempos comenzaron a subir los índices de este hábito, que se vale de determinadas drogas ilegales para facilitar, potenciar o prolongar el acto sexual.
Su uso apunta claramente a que producen una intensa desinhibición y disminuyen la percepción cognitivay emocional del riesgo de contraer infecciones de transmisión sexual (ITS), señalan desde el portale Cuidate Plus.
Qué es el chemsex, la peligrosa práctica sexual
El contacto del individuo con las sustancias y su participación en las sesiones maratónicas fue evolucionando desde un consumo experimental hasta desembocar si se mantiene en el tiempo a la incapacidad de disfrutar del sexo sin que medien esas sustancias.
Pese que los casos de VIH bajaron gracias a la prevención, como contrapartida “aumentan los de gonococia, clamidiasis, incluido el LGV, y sífilis”, expresa un comunicado tras un congreso de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI). Pastillas y drogas se consiguen por Internet y son usadas para mantener sexo.
De todos modos esto puede convertirse en un efecto búmeran, dado que esta desinhibición que genera a su vez produce una baja en la conciencia sobre posibles enfermedades de transmisión sexual, por mencionar alguna cuestión negativa.
Jorge Del Romero Guerrero, director médico del Centro Sanitario Sandoval del Hospital Clínico de Madrid, especificó que “no todo consumo de drogas para mantener relaciones sexuales se considera chemsex”.
Y pese a que no hay consenso científico sobre su definición, el médico define al chemsex como: “El consumo intencionado de drogas, principalmente mefedrona (u otras catinonas sintéticas), metanfetamina y GHB/GBL, y otras sustancias, para mantener relaciones sexuales, generalmente en grupo (“sesiones, chills”), durante un periodo prolongado de tiempo (entre varias horas y días) en el contexto sociocultural del colectivo LGTBQ+”.
Riesgos del chemsex para la salud física
“El consumo de drogas implica, por su propia naturaleza, desinhibición y disminución de la percepción del riesgo de contraer ITS”, alerta Del Romero.
Por otra parte, el slamming o slam y el fisting“(introducción de la mano en el recto), prácticas estrechamente asociadas al chemsex, facilitan la transmisión del virus de la hepatitis C (VHC), especifican en el Centro Sanitario Sandoval.
E informan que el slam’se se asocia, además, a múltiples complicaciones como celulitis, flebitis o abscesos”.
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El chemsex, asociado con las parejas gays,, facilitan la transmisión de virus. Foto ilustrativa: Getty Images
Los expertos también discriminan los efectos de todas las sustancias. Por ejemplo, que “son muy diferentes los efectos adversos de la metanfetamina comparados con los del popper (designa a ciertas sustancias químicas que se administran por inhalación)”.
De esta manera, los usuarios de chemsex se hallan en permanente riesgo de desarrollar una patología adictiva y especialmente asociado a algunas sustancias (tina, mefe y G). “Aunque también influye significativamente la vía de administración de las drogas (oral, inhalada, esnifada, fumada, inyectada, tópica)”, aclara Romero.
Más a fondo, pueden aparecer según estudios los episodios de intoxicación agudapueden poner en riesgo la vida de las personas, especialmente con GHB, cuyo margen de seguridad es muy bajo. Así como sobredosis o policonsumo con otros depresores como alcohol o Ketamina que pude derivar en una intoxicación letal.
Cómo afecta el chemsex a la salud mental
Los riesgos que presenta esta práctica sexual conocida como chemsex no solo repercute en la salud física sino también causa un fuerte impacto en la salud mental.
Los servicios de psiquiatría ya no son ajenos a este fenómeno, tal y como lo ejemplifica un estudio publicado en la revista médica ScienceDirect por especialistas del Hospital de Mataró de Barcelona, que ofrece un perfil de algunos de los rasgos habituales: Las drogas más utilizadas en chemsex aumentan el deseo sexual y provocan desinhibición.
Un varón de 44 años ingresó por segunda vez en la unidad de agudos tras un intento de suicidio.
Todas las semanas participaba en sesiones de chemsex en las que tomaba mefedrona, una de las sustancias más habituales en estos encuentros, lo que le provocaba episodios de psicosis.
La depresión que padecía y un trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) que no había sido diagnosticado ofrecen el resto del contexto que los psiquiatras pudieron utilizar para ajustar los tratamientos.
“A pesar de que hay gente que la pasa bien el fin de semana y después sigue con su vida; otras son vulnerables y padecen depresión o ansiedad sin diagnosticar y, por lo tanto, son más proclives a tener problemas de adicción”, describe Helen Dolengevich, psiquiatra del Hospital del Henares en Madrid, a El Confidencial.
Las repercusiones sociales y legales no se pueden dejar fuera, ya que “el chemsex no solamente afecta a quien consume, sino también al entorno familiar, laboral y social de cada individuo”.
Delitos asociados a la práctica de chemsex contra la Salud Pública, como tenencia y tráfico de drogas, por ejemplo; y contra la libertad sexual, porque resulta clave recordar que la sumisión química está presente en la práctica del chemsex”, precisa Del Romero Guerrero.
Línea 137
Asistencia y acompañamiento para víctimas de violencia familiar y/o sexual y asesoramiento para el acceso a la justicia, las 24 horas de los 365 días del año en Argentina.