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Lucas transitaba por la autopista con su camión desde Buenos Aires a Córdoba, cuando pasando Armstrong lo sorprendió la fuerte tormenta que azotó la región. “Lo único que pude hacer fue esperar que se tranquilizara un poco el viento y buscar el teléfono para avisarle a mi compañero”, confió. Fueron doce camiones los que volcaron y la traza sigue cortada
La tormenta de viento, lluvia y granizo que azotó a gran parte de la región este miércoles por la noche, tuvo su consecuencia más dramática en la autopista Rosario-Córdoba, entre los accesos a Armstrong y Tortugas. En ese tramo, doce camiones fueron tumbados por las impresionantes ráfagas. Este jueves, uno de los choferes afectados brindó un impactante testimonio de lo que vivió en ese momento, que pareció “eterno”.
Lucas viajaba desde Buenos Aires a Córdoba cuando quedó en medio de la impresionante tormenta de lluvia y viento. “El camión empezó a moverse de forma extraña y se me hizo imposible controlarlo. Venía con poca carga, unos 3 mil kilos aproximadamente, por eso el viento lo tumbó”, describió.
“Me salvó el cinturón de seguridad, porque si no lo hubiese tenido abrochado, me hubiera golpeado mucho y no sé cómo la hubiera sacado”, destacó el chofer.
Lucas confió que “lo primero que hice fue esperar que se tranquilizara un poco la tormenta y buscar el teléfono para avisarle a mi compañero lo que había pasado, porque pensé que él no se había dado cuenta de lo que me había pasado y había seguido. Pero el viento también lo tumbó a él cuando salí del camión mi compañero también estaba ahí”.
El chofer trabaja para una firma dedicada a la comercialización de pinturas: “Hace un año que trabajo para la empresa y nunca me había pasado algo así. Fue terrible, pero gracias a Dios no me pasó nada grave, solo tengo un golpe en la pierna”, aseguró.
“Hablábamos con mi compañero que por suerte el viento nos tumbó para este lado, porque si nos hubiera tumbado para el otro lado, no sé lo que hubiera pasado. Fue horrible, no podés hacer nada, solo esperar el impacto”, apuntó.
En el mediodía de este jueves, la autopista a Córdoba permanecía cortada y se realizaban desvíos hacia las localidades.
El dramático episodio ocurrió en la zona de Blas Parera y Brown, cerca del arroyo Las Viejas, durante el fuerte temporal que afectó a Paraná. El hombre fue hallado con vida, mientras continúa la búsqueda de su pareja y su hija.
Una familia fue arrastrada por el agua en Paraná durante la intensa tormenta registrada en la mañana, y el padre fue rescatado a metros del arroyo Las Viejas, en la zona de calle Blas Parera y Brown. El hecho se produjo cuando la vivienda en la que residían fue arrasada por la creciente.
Según las primeras informaciones, el agua comenzó a subir rápidamente debido a las precipitaciones intensas y al desborde del arroyo. La casa, ubicada a escasa distancia del cauce, no resistió la fuerza de la corriente y fue llevada por el agua junto con sus ocupantes.
Rescate y búsqueda
Personal de Bomberos, efectivos policiales, Protección Civil y vecinos del barrio desplegaron un amplio operativo en el sector. Con el correr de los minutos, el padre fue localizado a pocos metros del arroyo, tras haber sido arrastrado por la corriente.
El hombre fue asistido por los equipos de emergencia y trasladado para su atención médica. De acuerdo a lo informado, habría intentado salvar a sus hijos en medio de la crecida, pero no logró hacerlo.
Mientras tanto, continúa la búsqueda de la madre y la hija que integra el grupo familiar, quienes permanecen desaparecidas.
Consecuencias del temporal
El episodio se dio en el marco del fuerte temporal que provocó anegamientos, viviendas afectadas y cortes en el suministro eléctrico en distintos sectores de Paraná.
Las tareas de rastrillaje se concentran en inmediaciones del arroyo Las Viejas y zonas cercanas, donde el agua avanzó con fuerza. Las autoridades mantienen el operativo activo mientras se aguardan novedades sobre el paradero de las personas desaparecidas.
Desde el área de Defensa Civil de la provincia informaron que el Servicio Meteorológico Nacional emitió un alerta naranja para los departamentos La Paz, Villaguay, Paraná, Diamante, Nogoyá, Victoria, Gualeguay, Concordia, San Salvador, Feliciano, Federal y Federación
El área será afectada por tormentas fuertes, algunas localmente severas. Las mismas estarán acompañadas por frecuente actividad eléctrica, granizo, lluvias abundantes en cortos períodos y ráfagas que podrían superar 90 km/h. Se prevén valores de precipitación acumulada entre los 70 y 100 mm, que pueden ser superados de forma puntual.
En tanto los departamentos Islas del Ibicuy, Gualeguaychú, Uruguay, Colón y Tala estarán bajo alerta amarilla y serán afectados por lluvias y tormentas de variada intensidad, algunas localmente fuertes. Las mismas estarán acompañadas por lluvias abundantes en cortos períodos, frecuente actividad eléctrica, ocasional granizo y ráfagas intensas que podrían alcanzar los 80 km/h. Se prevén valores de precipitación acumulada entre 30 y 70 mm, pudiendo ser superados de manera puntual.
Precauciones
Desde la provincia instan a la población a tomar los recaudos necesarios, por lo que se recomienda no sacar la basura. Retirar objetos que impidan que el agua escurra. Evitar actividades al aire libre. No refugiarse cerca de árboles y postes de electricidad que puedan caerse.
Además, para minimizar el riesgo de ser alcanzado por un rayo, no permanecer en playas, ríos, lagunas o piletas. Estar atentos ante la posible caída de granizo. Tener siempre lista una mochila de emergencias con linterna, radio, documentos y teléfono.
El Gobierno intimó a la UTA y La Fraternidad a prestar servicio este jueves durante el paro de la CGT
El Ministerio de Capital Humano intimó este miércoles a La Fraternidad y a la Unión Tranviarios Automotor (UTA) a “abstenerse de llevar adelante toda medida de acción directa que tuvieran previsto implementar”, en el marco del paro general que convocó la CGT para este jueves, debido a que ambos sindicatos están bajo una conciliacíon obligatoria por los conflictos que desarrollan por reclamos salariales.
La cartera que dirige Sandra Pettovello remarcó que si los gremios de colectiveros y de maquinistas de trenes se pliegan al paro estarían generando una “violación a las normas legales que rigen la Conciliación Laboral Obligatoria, estando dicha instancia en pleno trámite”.
“La adopción de cualquier medida de fuerza configuraría un incumplimiento de la conciliación laboral obligatoria oportunamente dispuesta y actualmente en vigencia”, insistió el Ministerio en un breve comunicado
La UTA no había adherido al paro de la CGT del año pasado debido a que justamente estaba rigiendo una conciliación obligatoria por un conflicto salarial. Pero ahora decidió que sí participará de la huelga.
Así lo confirmó el gremio en un comunicado en el que precisó que adherirá a la paralización del transporte “en defensa de los derechos laborales, cercenados por la pretendida reforma laboral”.
El comentario público del exgobernador y hoy diputado nacional Gustavo Bordet pretende instalar una versión ordenada del pasado reciente: una provincia en marcha, salarios competitivos y una administración sólida hasta diciembre de 2023. El problema no es el tono —habitual en la política— sino la distancia entre esa narrativa y la memoria concreta de los entrerrianos.
Porque cuando el actual gobernador Rogelio Frigerio alude —aunque sea de manera elíptica— al cuadro financiero recibido, no lo hace en abstracto: habla de compromisos acumulados, desequilibrios estructurales y una caja provincial tensionada por años de decisiones que priorizaron la supervivencia política antes que la sustentabilidad institucional.
Ahí aparece el choque central: mientras Bordet describe orden, la nueva gestión habla de reconstrucción. Y esa contradicción no es discursiva, es contable. No se resuelve con declaraciones, sino con números, auditorías y hechos verificables.
La reacción social frente a este contrapunto no surge de una operación política, sino de una experiencia vivida. Durante años, la ciudadanía convivió con denuncias, escándalos administrativos, deterioro salarial y una sensación persistente de que el aparato estatal funcionaba más como estructura de poder que como herramienta de desarrollo. El caso de los contratos irregulares en la Legislatura, aún bajo la lupa judicial, quedó instalado como símbolo de un sistema que perdió legitimidad ante la opinión pública, por no mencionar al caso de los hermanos Tortul. donde habría sido seriamente señalado como “receptor” de abultadas sumas que aun hoy balbucea cuando se lo consulta
Cuando hoy se habla de “ahogo financiero nacional” como explicación global, muchos ciudadanos se preguntan por qué ese argumento no apareció con la misma fuerza cuando la provincia acumulaba distorsiones internas. La memoria social no discute consignas: discute responsabilidades.
Lo que no se dice
Gobernar durante años implica hacerse cargo del punto de partida que se deja.
La discusión financiera no es ideológica: es estructural.
La credibilidad política se erosiona cuando el relato contradice la experiencia social.
El desgaste institucional no nace de la crítica opositora, sino de la gestión acumulada.
La justicia lenta profundiza la sensación de impunidad.
En Entre Ríos, el debate ya no gira en torno a quién tiene mejor discurso, sino a quién puede sostener resultados. Cuando un exmandatario presenta una versión optimista del pasado, inevitablemente se expone al juicio comparativo de una ciudadanía que atravesó inflación, caída del poder adquisitivo y señales de desorden administrativo.
El ex gobernador Gustavo Bordet al referirse sobre el acto de este miércoles el 147° período de sesiones ordinarias de la Legislatura provincial
El punto de tensión no es personal: es histórico. La política entrerriana enfrenta una revisión inevitable de su propio legado. Y en ese examen, los relatos compiten contra algo mucho más sólido: la memoria colectiva.
La pregunta que queda flotando —incómoda pero necesaria— es simple: si la provincia estaba tan ordenada como se afirma, ¿por qué la gestión entrante habla de reconstrucción financiera? En política, las palabras pueden moldear percepciones; los números, en cambio, terminan imponiendo la realidad.
por : Alejandro Monzón para https://www.analisislitoral.com.ar/
En la política argentina casi nada es ingenuo. Mucho menos cuando determinados sectores que durante años vivieron al calor del poder reaparecen envueltos en discursos que intentan presentarse como expresiones genuinas de preocupación social. El llamado “movimiento de pinzas” del denominado círculo rojo —una convergencia táctica entre actores políticos, sindicales y corporativos— vuelve a mostrar una lógica que el país conoce demasiado bien: la defensa de privilegios bajo el ropaje de la sensibilidad popular.
Durante los años de hegemonía del kirchnerismo, amplios sectores que hoy se posicionan como guardianes del interés colectivo fueron sostenidos, directa o indirectamente, por un esquema de subsidios, transferencias y protecciones que no siempre tuvieron como prioridad la productividad ni el desarrollo estructural. Ese entramado no solo moldeó comportamientos políticos, sino que generó una cultura de dependencia que hoy entra en tensión frente a cualquier intento de reforma.
El actual debate por la reforma laboral —impulsado como una herramienta para modernizar el sistema productivo— expone esa fractura. Lo que para algunos representa una actualización necesaria frente a un mundo que cambió, para otros implica la pérdida de espacios de poder acumulados durante décadas. En ese choque de intereses aparece el movimiento de pinzas: una acción coordinada, no siempre explícita, que busca bloquear transformaciones estructurales apelando al miedo, la confusión o la nostalgia.
Lo llamativo es la naturalización de este fenómeno. Se presenta como casualidad lo que en realidad responde a estrategias cuidadosamente construidas. Nada de esto es nuevo: la política argentina ha demostrado una y otra vez su capacidad para reconfigurar alianzas coyunturales cuando los privilegios se sienten amenazados.
Pero el debate no se agota en la dirigencia. También interpela a la sociedad. Resulta llamativo que, pese a años de crisis recurrentes, inflación estructural y pérdida de poder adquisitivo, todavía exista un sector del electorado que mira hacia atrás como si ese pasado no estuviera atravesado por graves cuestionamientos institucionales y económicos. La memoria selectiva es una herramienta poderosa, pero también peligrosa cuando impide evaluar con serenidad las consecuencias de los modelos políticos.
Esto no implica negar derechos ni desconocer conquistas sociales. El verdadero desafío es preguntarse qué tipo de país se quiere construir: uno sostenido en equilibrios precarios y subsidios permanentes, o uno que busque reglas claras, productividad y competitividad en un escenario global exigente.
La discusión de fondo no es ideológica sino cultural. Argentina enfrenta una oportunidad —quizás incómoda— de revisar prácticas arraigadas que durante años funcionaron como anestesia política. El movimiento de pinzas, más que una anécdota coyuntural, revela la resistencia de sectores que temen perder influencia en un esquema que inevitablemente debe actualizarse.
La pregunta que queda flotando es sencilla pero profunda: ¿queremos reformas que nos acerquen al futuro o preferimos la comodidad de repetir fórmulas que ya demostraron sus límites?
El país no necesita consignas estridentes ni nostalgias interesadas. Necesita reflexión, memoria completa y, sobre todo, una ciudadanía dispuesta a discutir el rumbo con madurez.
El gobernador Rogelio Frigerio inauguró este miércoles el 147° período de sesiones ordinarias de la Legislatura provincial con un mensaje centrado en el orden fiscal, la transparencia, la competitividad y el desarrollo productivo. En un discurso de fuerte contenido institucional, afirmó que la provincia dejó atrás una etapa de desorden estructural y hoy “está mejor plantada para crecer”.
“Estamos mejor plantados. No porque tengamos más recursos, sino porque ordenamos el Estado, desactivamos las bombas que encontramos y recuperamos credibilidad”, sostuvo.
Ante legisladores, autoridades judiciales, intendentes y representantes de distintos sectores, el mandatario señaló que, tras una primera mitad de gestión dedicada a enfrentar desequilibrios históricos, Entre Ríos inicia ahora una etapa de consolidación.
“La vara sube cuando los avances dejan de ser excepciones y pasan a ser reglas. Gobernar mejor es una obligación permanente”, expresó.
Orden fiscal, fin de privilegios y equilibrio
Frigerio repasó las principales medidas adoptadas para sanear las cuentas públicas y ordenar el funcionamiento del Estado: reducción de cargos políticos, eliminación de gastos reservados, revisión de contratos irregulares, recorte del 98 por ciento de las adscripciones docentes y resolución récord de sumarios administrativos.
En materia financiera, destacó que la provincia pasó del déficit al equilibrio fiscal en un contexto de caída de la recaudación similar al que, en otros momentos, llevó a gobiernos provinciales al default.
“Honramos nuestros compromisos, evitamos el default y redujimos la deuda en dólares. Hoy la deuda representa menos de la mitad de lo que representaba hace dos años sobre nuestros ingresos”, remarcó.
También subrayó la estabilización de la Caja de Jubilaciones, cuyo déficit proyectado fue reducido a la mitad. En ese sentido, confirmó que en las próximas semanas, y luego de reuniones con representantes de los trabajadores, enviará un proyecto de ley “para que nuestro sistema previsional provincial sea más moderno, más justo y garantice el 82 por ciento de manera sostenible”.
También defendió la intervención del ex Iosper, que dio lugar a la creación de la OSER. “Intervenir era la decisión más responsable que exigían los hechos. Vamos a seguir ordenando lo que durante años se dejó deteriorar”, afirmó.
Estado moderno y más transparencia
El gobernador destacó la implementación del expediente electrónico, la digitalización de trámites y la puesta en marcha de la plataforma Mi Entre Ríos, junto al portal Entre Ríos Transparente. “Hoy el Estado deja registro de lo que hace y cualquier ciudadano puede controlar. La transparencia ya no es un discurso: es una práctica cotidiana”, señaló.
Competitividad: menos impuestos, energía más justa e inversión privada
Uno de los ejes centrales del discurso fue la decisión de aliviar la carga impositiva en un contexto de crisis. Frigerio defendió la baja de impuestos y aseguró que “salir de una crisis no puede ser asfixiando al que produce”.
En ese marco, destacó el Régimen de Incentivo a Nuevas Inversiones (RINI), con más de 180 millones de dólares comprometidos y alrededor de 1.500 nuevos puestos de trabajo proyectados. “Cuando el Estado deja de poner trabas, el sector privado responde y la inversión aparece”, afirmó.
En materia energética, recordó que Entre Ríos dejó de tener la tarifa eléctrica más cara del país tras congelar el Valor Agregado de Distribución, eliminar impuestos provinciales en la boleta y reducir tasas regulatorias. Además, ratificó el reclamo ante la Corte Suprema por una tarifa justa para la energía generada en Salto Grande.
Infraestructura y rutas: planificación y financiamiento histórico
Frigerio informó que se reactivó el 100 por ciento de las obras provinciales paralizadas y que se redujo en más del 90 por ciento el pago de intereses por demoras en certificaciones, lo que permitió recuperar capacidad de inversión real.
Detalló la intervención de casi 700 kilómetros de rutas provinciales y anticipó que, con financiamiento de organismos multilaterales, 2026 será el año con mayor presupuesto de obra pública de la historia reciente en Entre Ríos.
“Estamos avanzando con planificación, reglas claras y previsibilidad. Las obras que se empiezan, se terminan”, afirmó.
Educación, salud y seguridad: presencia del Estado donde más se necesita
En educación, destacó mejoras en más de 500 establecimientos escolares, avances en alfabetización con resultados medibles y la incorporación de nuevas tecnologías en la currícula.
En salud, subrayó la digitalización del sistema, la compra centralizada de medicamentos, la inversión hospitalaria y la creación de la Central de Informes de Mamografía, única en el país.
En seguridad, informó que los procedimientos contra el narcotráfico crecieron un 60 por ciento respecto de la gestión anterior, con fuertes incrementos en incautaciones, y destacó la inversión histórica en equipamiento policial. “La seguridad no es un discurso, es presencia territorial, tecnología y decisión política”, sostuvo.
Turismo y ambiente
Reafirmó su postura frente al proyecto de instalación de una planta de hidrógeno verde frente a Colón, y dijo desde que se conoció la iniciativa, la provincia viene gestionando activamente ante las autoridades de Uruguay para que se relocalice el emprendimiento y se eviten impactos negativos sobre el turismo, el paisaje y las economías de la costa del río Uruguay. “Continuaremos impulsando el diálogo institucional sin confrontaciones, pero con una posición firme: cualquier intervención en un recurso compartido como el río necesita el consenso de todos los que somos parte. Y de esta posición no nos van a mover”, aseguró.
Relación con Nación y federalismo responsable
El mandatario reivindicó un vínculo institucional maduro con el Gobierno nacional, basado en el diálogo y la defensa firme de los intereses provinciales.
“Construimos puentes para fortalecer el federalismo, pero reclamamos con firmeza lo que le corresponde a Entre Ríos”, afirmó, al tiempo que recordó las gestiones por recursos previsionales, energía de Salto Grande y financiamiento para obras estratégicas.
Una nueva etapa
En el tramo final, Frigerio afirmó que la provincia inicia una etapa de profundización del rumbo adoptado en 2023.
“No me conformo con que el Estado funcione a medias. No me conformo con medirnos con la vara baja del pasado. Quiero una provincia que juegue en la parte alta de la tabla”, expresó.
Y concluyó: “Si sostenemos este rumbo y seguimos elevando la vara, podemos hacer de Entre Ríos una provincia protagonista”.
El Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, recibió en la tarde de este martes, desde el Palacio de la Revolución, al líder del partido político Patria Grande, de Argentina, Juan Grabois.
«Para nosotros es un placer recibirte y poder conversar», expresó en la tarde de este martes, desde el Palacio de la Revolución, el Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, mientras daba la bienvenida al líder del partido político Patria Grande, de Argentina, Juan Grabois.
Al Licenciado en Ciencias Sociales, escritor y dirigente de una organización de ideas humanistas, el Jefe de Estado resaltó el hecho de su presencia en la Mayor de las Antillas: «Te reconocemos –dijo el dignatario sobre la visita del amigo- que esto es una muestra de solidaridad comprometida con Cuba, porque en los tiempos que estamos viviendo, sabemos lo que significa venir a Cuba».
Foto: Estudios Revolución
Díaz-Canel Bermúdez valoró el gesto del dirigente como «una muestra de sinceridad, de amistad, de solidaridad». Lo definió de «muy coherente» con todo lo que ha estado haciendo Juan Grabois en función de Cuba y también, en particular, de las fuerzas de izquierda.
El mandatario enunció al joven argentino: «Nosotros queríamos expresarte nuestra voluntad, nuestra decisión de seguir ampliando y fortaleciendo las relaciones con Patria Grande». Y a continuación habló sobre la necesidad de «buscar más intercambios, más momentos en el año de poder intercambiar criterios, experiencias».
«Ustedes –valoró el Presidente cubano- tienen un trabajo muy interesante con el tema de la economía popular, con los temas de género». Reflexionó, además, en términos de «visiones que podemos compartir y que también a nosotros nos pueden servir de referentes»; sin descontar la posibilidad, dijo, de «dar nuestras modestas ideas».
Foto: Estudios Revolución
Especial énfasis hizo el dignatario en el concepto sobre la responsabilidad colectiva ante la necesidad de ver «cómo articulamos todos los movimientos sociales, de la gente progresista en tiempos tan difíciles, a nivel continental y también a nivel internacional». Lo afirmó a propósito del momento tan peligroso que enfrenta el mundo que asiste a la ejecutoria de una administración imperial que «ha mostrado su afán de hegemonía, y además la disposición, por la fuerza, de lograr esa hegemonía», en una posición que «se va por encima de todo lo que puede ser avalado por el Derecho Internacional y por la Carta de las Naciones Unidas».
Por su parte el líder de Patria Grande, Juan Grabois, comentó al Jefe de Estado: «A mí me enseñaron que en las malas se ven los amigos; que en las buenas estamos todos». Y seguidamente hizo explícita su gratitud por cómo lo recibieron en Cuba.
Foto: Estudios Revolución
El intelectual sureño denunció el peligro que entraña la «fuerza bruta», y compartió su concepto de que el mundo ha entrado en una etapa cuyo principal dilema es tomar el camino de la deshumanización, o el de la rehumanización: «No hay otra contradicción que no sea esa», recalcó.
Juan Grabois hizo referencia a cómo hoy, para la hegemonía imperial, «hay vidas que no valen: la vida de los migrantes no vale; las vidas de los pueblos pobres no valen; las vidas de los niños de Palestina no valen». Y al igual que el dignatario, denunció las violaciones flagrantes del Derecho Internacional, «que no solamente se realizan, sino que también se propagandizan».
En la tarde de este martes, donde la conversación fluyó muy sinceramente sobre una humanidad que debe ser puesta a salvo mediante la articulación de las fuerzas progresistas, también se encontraba presente, por la parte cubana, el jefe del Departamento de Relaciones Internacionales del Comité Central del Partido Comunista, Emilio Lozada García.
Diputado argentino Juan Grabois visita Cuba y denuncia bloqueo de EE.UU.
El legislador argentino también criticó el silencio de gran parte de la región frente al aumento de la hostilidad contra Cuba, advirtiendo que resulta imprescindible que la dirigencia social, política y cultural de América Latina —en especial sus gobiernos— adopten una postura clara y firme.
teleSUR
El dirigente argentino Juan Grabois, miembro de la Cámara de Diputados, visitó Cuba el lunes 16 de febrero, en una muestra de respaldo político hacia la isla en medio de la crisis que atraviesa.
Días antes, Grabois había publicado un artículo en el diario Red, donde calificó la situación cubana como una arbitrariedad impuesta por Estados Unidos, subrayando que la mayor de las Antillas carece de poder militar y económico para representar un riesgo en América Latina.
El diputado también cuestionó la Orden Ejecutiva 14380 firmada por Donald Trump, a la que calificó como una falacia destinada a encubrir acciones de fuerza. Señaló que tras la aplicación de este decreto se intensificó la crisis en Cuba, provocando incluso una paralización parcial de sectores productivos durante un mes por la escasez de combustible.
Con Silvio en La Habana, en defensa de la paz y la soberanía de todos los pueblos latinoamericanos. Le pregunté qué canción refleja mejor la época… y se puso a recitar: pic.twitter.com/9KsgKSLWuh
El dirigente argentino Juan Grabois afirmó que las sanciones contra Cuba representan una violación directa al principio de no agresión, fundamento de la creación de las Naciones Unidas y eje central de la paz y la seguridad internacionales.
En un artículo publicado recientemente, Grabois escribió: “Unamos nuestra voz al Papa Francisco y al Papa León XIV para denunciar el bloqueo y clamar por la resolución pacífica de los conflictos. Estar con Cuba en este momento no es una opción ideológica: es puro instinto de supervivencia para todos los que queremos sostener Latinoamérica como zona de paz”.
El legislador argentino también criticó el silencio de gran parte de la región frente al aumento de la hostilidad contra Cuba, advirtiendo que resulta imprescindible que la dirigencia social, política y cultural de América Latina —en especial sus gobiernos— adopten una postura clara y firme.
Durante su estadía en La Habana, el legislador argentino se reunió el primer día con el cantautor Silvio Rodríguez, uno de los principales exponentes de la trova cubana. El artista había visitado Argentina meses atrás como parte de su gira latinoamericana y colaboró con el cantante urbano Milo J. en la canción Luciérnagas, dedicada a las Abuelas de Plaza de Mayo.
El diputado nacional viajó a la isla caribeña, donde visitó al mandatario; también se encontró con el músico Silvio Rodríguez
El diputado nacional Juan Grabois mantuvo una reunión con el presidente cubano Miguel Díaz-Canel este martes y aseguró que su visita al país caribeño se tuvo como objetivo solidarizarse con “un pueblo hermano sometido a un asedio intolerable y la amenaza de una invasión”. El mandatario, por su parte, destacó la reafirmación de “lazos históricos”.
“Recibí al compañero Juan Grabois, líder de Patria Grande, de la Argentina, con quien sostuve un diálogo fraterno. Agradecí su solidaridad con nuestro pueblo y con el Partido Comunista. Reafirmamos lazos históricos que unen a la Revolución Cubana y al movimiento popular argentino”, señaló Díaz-Canel en una publicación en sus redes sociales, donde también mostró imágenes del encuentro.
En tanto, el diputado de Fuerza Patria agradeció el recibimiento en sus redes sociales y afirmó que es una obligación para el partido “romper el aislamiento con Cuba”, en el contexto del bicentenario del Congreso Anfictiónico de Bolívar.
Recibí al compañero Juan Grabois, líder de Patria Grande de #Argentina, con quien sostuve un diálogo fraterno.
Agradecí su solidaridad con nuestro pueblo y con el @PartidoPCC.
Reafirmamos los lazos históricos que unen a la Revolución Cubana y al movimiento popular argentino. pic.twitter.com/dnpSpBlrJ4
“Basta de pedir permiso para repudiar que se bombardee a cualquier país o exigir que un Estado pueda comprarle petróleo a otro. Defender a Cuba es defender Latinoamérica y enfrentar a quienes quieren que las relaciones internacionales se rijan por la ley de la selva”, dijo.
El bloqueo de Estados Unidos ya era brutal e ilegal, pero las nuevas medidas de Trump son un crimen contra el derecho internacional que, de perdurar, puede derivar en una grave crisis humanitaria. El argumento de que Cuba es una amenaza para la seguridad nacional de EE.UU. no resiste el menor análisis”, explicó.
A modo de cierre, Grabois llamó a que los países latinoamericanos mantengan su identidad y convivan en armonía y declaró: “Que la cuenten como quieran los catadores de moral política y los sommeliers de sistemas económicos: la autodeterminación de los pueblos y la paz entre las naciones son valores superiores a cualquier ideología”.
Recién salgo de reunirme con el presidente @DiazCanelB. Vine a Cuba para solidarizarme con un pueblo hermano sometido a un asedio intolerable y la amenaza de una invasión. Básico, ¿no?
El bloqueo de EEUU ya era brutal e ilegal, pero las nuevas medidas de Trump son un crimen… pic.twitter.com/PlXv38rhbD
El diputado llegó a Cuba este lunes y, a horas de su arribo, se reunió con el músico Silvio Rodríguez, quien, a pedido de Grabois, le recitó la letra de su canción, Me acosa el carapálida, la cual, según el artista, es “la que mejor refleja la época”. “Con Silvio en La Habana, en defensa de la paz y la soberanía de todos los pueblos latinoamericanos”, aseveró.
El bloqueo de Estados Unidos y la reacción de Latinoamérica
El bloqueo energético de Estados Unidos a Cuba generó diferentes respuestas en América Latina, desde ayuda concreta y respaldos políticos de gobiernos de izquierda hasta silencios. La isla caribeña, de gobierno comunista desde hace más de seis décadas, lleva años lidiando con una grave escasez de combustible, sin embargo, la crisis se agudizó el mes pasado desde que Donald Trump le cortó el flujo de petróleo venezolano tras la caída de Nicolás Maduro y amenaza con aplicar aranceles a cualquier país que venda hidrocarburos a La Habana.
En este sentido, México, un aliado histórico de Cuba, lidera el apoyo material a la isla. Dos barcos de la Armada mexicana arribaron a La Habana con 814 toneladas de víveres y “más de 1500 toneladas” de ayuda humanitaria esperan ser trasladados a la isla, según la presidenta Claudia Sheinbaum. ”Vamos a seguir enviando ayuda humanitaria, alimentación y algunas otras solicitudes que nos ha hecho el gobierno cubano”, adelantó.
En Chile, el también izquierdista Gabriel Boric anunció el aporte de un millón de dólares a Cuba, una iniciativa cuestionada por el mandatario electo, el ultraderechista José Antonio Kast.
Lula da Silva, de Brasil, otro importante aliado de La Habana, criticó la nueva embestida de Estados Unidos, pero no anunció ayudas de ningún tipo al país caribeño. Asimismo, los gobiernos izquierdistas de Colombia y Uruguay, liderados por Gustavo Petro y Yamandú Orsi, respectivamente, no comunicaron medidas, aunque Montevideo ha dicho que estudia la situación.
La reconversión productiva ya no es una consigna teórica: ocurre minuto a minuto y expone tensiones profundas entre modelos económicos, estructuras empresariales y marcos culturales. El caso que hoy concentra la atención es el de Fate, histórica productora argentina de neumáticos radiales, que anunció el cese de su fabricación local en la planta de San Fernando y el despido de aproximadamente 920 trabajadores. La decisión impacta de lleno en el debate nacional sobre competitividad, apertura comercial y el rol del empresariado frente a un nuevo escenario económico.
Detrás de la noticia emerge una discusión más amplia: ¿qué ocurre cuando empresas acostumbradas a operar en mercados cerrados enfrentan de golpe una competencia global? La metáfora de la rana en el agua hirviendo resulta elocuente. No se trata de un colapso instantáneo, sino de una adaptación gradual a un entorno que cambia más rápido que la capacidad de reacción. La comodidad de “pescar en la pecera” —un mercado protegido— puede derivar en estructuras que pierden reflejos competitivos cuando la protección desaparece.
En ese contexto, el empresario Javier Madanes Quintanilla —referente del grupo industrial vinculado a Fate— rechazó recientemente la caracterización del industrial como “prebendario” o alguien que “caza en el zoológico”, calificándola de injusta. Sin embargo, el debate persiste: la firma supo exportar neumáticos a Paraguay y otros mercados regionales, lo que evidencia que existían márgenes para competir externamente. La pregunta que subyace es por qué esa capacidad no alcanzó para sostener la producción local en un contexto de mayor apertura.
El anuncio coincide con una coyuntura política sensible. La medida se conoce en vísperas de una protesta sindical impulsada por la Confederación General del Trabajo frente al debate parlamentario sobre reformas laborales, mientras el gobierno de Javier Milei impulsa una política de apertura comercial que expone sectores industriales a importaciones —especialmente desde China— con estructuras de costos más competitivas. Para el oficialismo, se trata de una transición inevitable hacia una economía más integrada; para sectores críticos, el riesgo es una desindustrialización acelerada.
Aquí entra en escena lo que el propio gobierno denomina la “batalla cultural”: una estrategia discursiva que busca redefinir el sentido común económico argentino. El planteo libertario sostiene que décadas de proteccionismo, sindicalismo corporativo y regulaciones rígidas generaron una economía poco eficiente. La disputa no se limita a la política coyuntural, sino que apunta a reconfigurar valores vinculados al trabajo, la productividad y la responsabilidad empresarial.
Desde una perspectiva económica, la competitividad no es un estado permanente sino un proceso continuo. Para una empresa —y por extensión para un país— implica innovar, optimizar recursos, mejorar calidad y operar dentro de instituciones que faciliten la actividad productiva. Los pilares clásicos son claros:
Innovación continua: adaptación tecnológica y creación de nuevos procesos.
Eficiencia operativa: reducción de costos sin sacrificar calidad.
Calidad: estándares que respondan a la demanda global.
Infraestructura e institucionalidad: reglas previsibles que favorezcan la inversión.
El cierre de Fate, más allá de sus causas específicas, se convierte así en un caso testigo de una transición más amplia. Expone la tensión entre modelos de desarrollo, el rol del empresariado ante mercados abiertos y la necesidad —o no— de replantear estructuras históricas. Para el gobierno, es parte de una reconfiguración inevitable. Para trabajadores y sectores industriales, es una señal de alerta sobre los costos sociales del ajuste competitivo.
La discusión de fondo trasciende a una empresa puntual: interpela a la Argentina sobre cómo construir competitividad real sin quedar atrapada en la comodidad de la pecera ni caer en un salto al vacío productivo. El desafío —económico y cultural— será determinar si esta reconversión genera un ecosistema más dinámico o profundiza las fracturas entre eficiencia de mercado y tejido social.