El oportunismo de la vieja política

Los últimos días de agosto de 2025 marcarán un punto de inflexión en la política argentina. No porque la confianza social hacia Javier Milei se haya desplomado —al contrario, aún mantiene un nivel de respaldo alto e inusual para cualquier gobierno a casi un año y medio de gestión—, sino porque las bombas que le explotan alrededor no provienen de la oposición, sino de su propio entorno. Y, como era de esperarse, la vieja política y los círculos privados que lucraron durante décadas con el Estado han encontrado en esa grieta una ventana para volver a escena.

El caso de la droguería Suizo Argentina, los allanamientos a la Andis, las acusaciones contra Karina Milei y los Menem, y el intento de fuga con cientos de miles de dólares en Nordelta son el material perfecto para el reciclaje de la casta. No sorprende que el abogado Gregorio Dalbón —hombre de Cristina Kirchner y pieza jurídica del kirchnerismo más rancio— haya aprovechado la ocasión para instalar la sospecha de coimas. Todo, en el marco de una campaña legislativa que pone a la provincia de Buenos Aires como el último bastión de una política que se robó un país entero.

Resumen de la trama orquestada por lo mas sucio de la politca , como siempre el Kirchnerismo

Lo cierto es que el caso todavía está en proceso: la justicia se toma sus tiempos, la información llega a cuentagotas y los medios, muchos de ellos responsables en otro tiempo de blindar al poder kirchnerista, hoy se regodean en ahondar con saña sobre Milei. No por amor a la transparencia, sino porque ven la posibilidad de debilitar al único gobierno que aún genera un vínculo genuino de confianza con la ciudadanía.

En paralelo, el capítulo del fentanilo contaminado dejó expuesto otro flanco: los organismos de control fallaron y el gobierno lo sabe. Sin embargo, la reacción fue rápida: detenciones, celebraciones públicas y un intento —tal vez torpe— de relacionar los hilos con empresarios cercanos al kirchnerismo. La tensión con la justicia, con jueces que reclaman respeto frente a la presión del Ejecutivo, muestra también una fragilidad institucional que no es nueva: está enquistada desde hace décadas.

Lo criticable no es que Milei enfrente este problema —a todo presidente, tarde o temprano, le tocan las sombras de su propio círculo—, sino que aún no logre diferenciar con firmeza la agenda de transparencia que prometió de las prácticas históricas que juró combatir. Y en ese terreno, la cercanía de personajes como Spagnuolo o los vínculos sospechados con la propia vicepresidenta Villarruel y los hermanos Milei no son detalles menores: son un riesgo directo a la credibilidad del proyecto libertario.

Mientras tanto, el kirchnerismo celebra la tormenta, agita denuncias y arma escenarios judiciales a la carta, como en los viejos tiempos. La diferencia es que hoy lo hace desde la defensiva electoral, intentando rescatar lo poco que queda de su poder en el conurbano bonaerense.El amigo y abogado de Javier Milei apareció en Pilar y habría intentado eludir a los oficiales. Estaría dispuesto a colaborar con la Justicia en la investigación de las coimas que salpica a Karina y los Menem.

68a8bba4af18a horizontal pieza noticia 940 612!

El desenlace de estas causas no se conocerá mañana. La justicia argentina nunca tuvo apuro en avanzar cuando de poder real se trata. Pero lo que sí queda claro es que el presidente Milei enfrenta su prueba más dura: demostrar que las promesas de cambio no son un eslogan, sino una línea de conducta capaz de romper con lo peor de la política y de los negocios privados que hicieron de la Argentina una tierra de saqueo.

De lo contrario, las bombas que hoy estallan en su entorno pueden convertirse en la dinamita que erosione, desde adentro, la confianza que todavía lo sostiene.

images

DENUNCIA DE GREGORIO DALBON (ABOGADO DE LA EX PRESIDENTE CRISTINA KIRCHNER)

Por Alejandro Monzon para https://www.analisislitoral.com.ar/

@instagram @facebook @twitter @google @JMilei @LaLibertadAvanza @VLLC @OPEArg @milei @unaargentinadistinta

NoticiasDeHoy #UltimaHora #JMilei #LaLibertadAvanza #VLLC #OPEArg #milei #unaargentinadistinta #peronismo #kirchnerismo #radicalismo #liberal #libertario #pro #hechos #castapolitica #casta #corruptos #realidad #palabras #politica #amigos

SE RIEN DEL PUEBLO QUE DICEN DEFENDER

Vuelven a subir los sueldos de los senadores: pasarán los $10,2 millones en bruto desde noviembre

Es por la reciente actualización paritaria de los empleados del Congreso para los próximos meses. Los legisladores de la Cámara alta están atados a dicho mecanismo

En medio de una sesión compleja para el Gobierno en el Senado, se cerró una nueva paritaria para los trabajadores del Congreso y los legisladores que integran la Cámara alta pasarán, desde noviembre próximo, a cobrar más de $10,2 millones en bruto, según las estimaciones realizadas en base al flamante acuerdo entre las autoridades y los sindicatos.

¿Cómo se arriba a dicha cifra? En abril de 2024, oficialismo y oposición pactaron sin chistar y en secreto un nuevo sistema y lo aprobaron en el recinto del Senado. Desde ahí, los haberes pasaron a estar compuestos por 2.500 módulos -con los que cobran los agentes del Congreso, y por eso la atadura vigente-, más un adicional de 1.000 por gastos de representación y 500 extra, por desarraigo. Es decir, un total de 4.000.

En cuanto al desarraigo, sólo cuatro no lo reciben. Además, los legisladores se agregaron en abril de 2024 una dieta más a las 12 actuales, como para “compensar” el aguinaldo. La única senadora que no entró en esta lógica es Alicia Kirchner: cuando ingresó en la Cámara alta prefirió mantener su jubilación.

Durante el segundo semestre de 2024, tras otra paritaria, los senadores volvieron al recinto y congelaron sus haberes hasta el 31 de diciembre de 2024. Cuando eso cayó, los legisladores le tiraron la mochila a la vicepresidenta, Victoria Villarruel, quien primero dudó -cuándo no- y luego estiró el freezer hasta el 31 de marzo. La titular de la Cámara alta deslizó en ese momento que la medida, adoptada durante el receso estival, era la última que tomaba y que una próxima decisión tendría ser de los propios bloques en una sesión.

En junio pasado, tras un nuevo consenso paritario, Villarruel, firmó una resolución para desvincularse de la polémica por las dietas de los legisladores, que pasaron en ese entonces a más de $9,5 millones en bruto. Esto generó el repudio de varios bloques, en particular, del Frente de Todos.

Villarruel invitó “a los senadores de la Nación a ejercer la opción de adecuar o no, total o parcialmente sus respectivas dietas, informándolo por nota a la Presidencia, en mérito a las facultades que les son propias”.

Desde varias bancadas -La Libertad Avanza, el Pro, la UCR y algunos silvestres provinciales- se desprendieron de dicho aumento y habrá que ver qué harán con el de las últimas horas. Casi todo el kirchnerismo no lo hizo -como adelantó este medio, excepto el riojano Fernando Rejal y Kirchner, que cobra su jubilación-, así como la oscilante santacruceña Natalia Gadano -de opositora a aliada del Gobierno libertario según el día-, quien fue consultada en reiteradas oportunidades en junio, sin respuesta desde su despacho. En la información oficial, no aparece entre las renunciantes. En resumidas cuentas, casi partidos en mitades.

En concreto, la última paritaria involucra incrementos para los empleados del Congreso de 1,3% y un bono remunerativo de $25.000 para junio, julio y agosto, respectivamente. En tanto, para septiembre, octubre y noviembre, el porcentaje será -para cada mes- de 1,2%, con un bono remunerativo de $20.000. Un acumulado de 7,52%. De esta manera, el módulo quedará en 2.554 y, al multiplicarlo por los 4.000 de las dietas es que se llega a los más de $10,2 millones en bruto, sin los descuentos correspondientes -como Ganancias- que disminuirán el sueldo en mano de cara a los primeros días de diciembre.

Durante la corriente semana, el líder del gremio APL, el kirchnerista Norberto Di Próspero -respetado por muchos y temido por tantos otros-, arrasó y fue reelecto. Es una buena noticia para Villarruel y también para el titular de Diputados, Martín Menem. Quienes conocen el paño deslizan que las relaciones, a pesar de las “quejas” de los sindicatos por los sueldos, es más que cordial.

La provincia avanza en la reparación patrimonial en la causa contratos

El fiscal de Estado, Julio Rodríguez Signes, participó este martes de una nueva audiencia en el marco de la denominada Causa Contratos de la Legislatura. En representación del gobierno provincial, ratificó la decisión de sostener la acción civil como actor en el proceso penal, con el objetivo de procurar la reparación patrimonial de los fondos presuntamente sustraídos al Estado entrerriano.

“El Gobierno de Entre Ríos, por instrucción del gobernador Rogelio Frigerio, procura la reparación patrimonial del daño a través de todos los canales jurídicos posibles”, expresó el fiscal de Estado. En este sentido, explicó que la participación de la Fiscalía de Estado como actor civil en el proceso penal “es un paso fundamental dentro de ese plan de recupero que fijó el Poder Ejecutivo”.

Asimismo, Rodríguez Signes recordó que “la Fiscalía de Estado es un órgano autónomo en el ejercicio de su competencia y tiene la legitimación suficiente para promover acciones civiles, sin necesidad de autorización ni condicionamiento de otros organismos”. En esa línea, subrayó: “Nuestro deber es defender el patrimonio de la provincia y por eso ejercemos la acción civil contra los imputados, con base en la prueba producida y en los contratos irregulares detectados”.

El fiscal precisó además que, de acuerdo con las pericias realizadas en la investigación, el perjuicio patrimonial reclamado asciende a 392 millones de pesos, monto que constituye la base de la demanda civil presentada por el Estado entrerriano.

Rodríguez Signes remarcó la trascendencia institucional de la causa: “Se trata de un hecho de gran magnitud, que involucra acusaciones de peculado y asociación ilícita. La acción de la provincia en este proceso busca garantizar que, además de las responsabilidades penales, se concrete la reparación del daño ocasionado al erario público”.

En paralelo, el Gobierno de Entre Ríos avanza en el examen de los contratos irregulares con el fin de declarar su nulidad, en el marco de lo dispuesto por el decreto 604 que instruyó a las cámaras legislativas a intervenir sobre esta cuestión.

“Defender el interés de la provincia implica utilizar todas las herramientas legales, democráticas y constitucionales para reparar el daño y recuperar lo que irregularmente salió del patrimonio público”, concluyó el Fiscal de Estado.

Troncoso habló sobre las declaraciones de Benegas Lynch y dijo que “hay que dejarlo como una expresión personal”

El ministro de Gobierno y Trabajo de Entre Ríos, Manuel Troncoso, visitó la municipalidad de Concordia -este martes- para participar de la presentación de la 1ª Feria Provincial del Libro, que tendrá lugar en la ciudad.

En ese contexto dialogó con la prensa y respondió sobre temas centrales, entre ellos la deuda que solicita el gobierno provincial, el rol que asumirá el gobierno en la campaña electoral que arrancó y -en ese marco- las recientes declaraciones sobre de Benega Lynch sobre una eventual privatización de la represa de Salto Grande.Al ser consultado por las críticas de la oposición a la decisión del gobernador Rogelio Frigerio de avanzar con nueva deuda, Troncoso remarcó que la posibilidad ya estaba contemplada en el presupuesto aprobado a fines de 2024 y que los fondos se destinarán exclusivamente a obras.

Luego indicó que, “nosotros nos seguimos preguntando para qué se usó la deuda que tomó el gobierno de (Gustavo) Bordet, ya que nunca entendimos para qué fue aquel empréstito”, y agregó que “nos encontramos con una deuda en dólares y nos dijeron que estaba la plata para pagarla, pero que en realidad, nunca estuvo”.

Ante ello, dijo que “hay sectores que antes de señalar al gobernador (Frigerio) deberían dar cuentas de lo que hicieron ellos. Hoy tenemos la gestión más clara y transparente de la historia de la provincia, con un gobernador que moderniza el Estado, que terminó con los privilegios y con los gastos reservados”, afirmó.

La campaña electoral

Troncoso también habló sobre la campaña política que ya está en marcha y el acuerdo entre el oficialismo provincial y el nacional, que se canalizó a través de la Alianza La Libertad Avanza.

Anticipó que “esta semana vamos a tener una reunión para ordenar las cuestiones políticas”.

Consultado acerca de si el gobierno provincial se pondrá al frente de la campaña en el mapa entrerriano, el Ministro de Gobierno explicó que “el protagonismo no lo tiene un dirigente, ni una lista: lo tiene la gente, por lo tanto, lo que buscamos es materializar esa voluntad en una lista representativa”.

Según ponderó, “hemos logrado un acuerdo muy importante, con un reparto del 50% de lugares para cada sector, provincial y nacional”. En ese contexto, afirmó que lo neurálgico era poner sobre la mesa que “lo que está en juego es si volvemos o no al kirchnerismo. La gente nos pedía unidad, no ir divididos, porque compartimos votantes”. Para seguidamente apuntar que “con madurez política lo conseguimos”.

Privatización de Salto Grande

Al ser consultado por los dichos del candidato a senador del oficialismo, Benegas Lynch, quien se manifestó a favor de privatizar la represa de Salto Grande, Troncoso remarcó que, “primero, quien conoce la génesis de la Comisión Técnica Mixta, sabe perfectamente que eso es imposible, porque es un ente binacional, por lo tanto, no es posible la privatización”.

Allí explicó que “muchas veces los candidatos hablan en términos personales, no siempre en nombre de la lista que encabezan”. Sobre el impacto de esos dichos, dijo: “entiendo la preocupación, pero hay que minimizarlo: porque no se puede hacer”.

También evaluó que “todo libertario es privatizador per se, ideológicamente”, y reiteró que a lo que declaró el candidato a senador nacional por el frente libertario y del oficialismo provincial “hay que dejarlo como una expresión personal y transmitir tranquilidad a la región”.

De promesa a desencanto: la soledad política de Azcué en Concordia

MW44E7ZGCBF47IGLEPBBBST3OU

En política, hay cargos que agrandan a las personas… y personas que achican el cargo. A Francisco Azcué, actual intendente de Concordia, le tocó lo segundo. Llegó con la fortuna de haber sido elegido para un puesto ejecutivo que jamás había ocupado, con el aval del voto popular y la expectativa de encarnar la renovación. Pero un año después del famoso “Pacto de Julio”, lo que queda a la vista no es renovación sino improvisación, impericia y soledad política.

Azcué prometió consensos, pero eligió el monólogo. Anunció diálogo, pero prefirió el decreto. Habló de escuchar, pero terminó ignorando. El intendente que decía venir a cambiarlo todo, todavía no arranca. O peor: arrancó mal y parece ir directo a la banquina.

El espejismo del Pacto de Julio

El 17 de agosto de 2024, en un acto solemne, Azcué se vestía de estadista. Prometía mesas de trabajo, respeto institucional y planificación colectiva. Su “Pacto de Julio” quería ser la réplica local del “Pacto de Mayo” de Milei: un acuerdo de gobernabilidad, un gesto de madurez política.

Hoy, a un año, ese pacto luce como una estafa emotiva. No hubo mesas de trabajo, sino decretazos. No hubo consensos, sino choques. No hubo diálogo, sino silencio. El “gran acuerdo” quedó en la foto oficial y en un discurso para la tribuna. En la práctica, el intendente convirtió la política en una cruzada personal.

Del intendente al “Sheriff”

El cambio más evidente no está en las obras ni en la gestión (porque brillan por su ausencia), sino en el estilo. Azcué mutó del joven dirigente sonriente al “Sheriff Azcué”: un personaje rígido, hosco, convencido de que la autoridad se impone con gestos duros y expulsiones.

Despidos masivos de contratados pobres, persecuciones a críticos, la radio pública cerrada de un portazo, gremios unidos en su contra y un Concejo Deliberante convertido en escribanía exprés para aprobar reformas del COUyT, adjudicaciones y excepciones a medida. Eso no es gestión: es una caricatura de poder autoritario.

La soledad del poder

Lo más preocupante no son las peleas —que son muchas— sino la soledad creciente. Azcué rompió con Cresto, maltrató a radicales y referentes del PRO, ninguneó a instituciones y se blindó contra la prensa que no le festeja el libreto. Su frente político cruje. Y lo único que parece sostenerlo es un círculo chico, asesorías porteñas y un relato libertario que ya no convence ni a los propios.

Desde Paraná lo dicen sin vueltas: “Encima que la cosa está difícil, se pelea con todos al mismo tiempo”. Y en la calle el apodo ya hizo escuela: “No arranca”. Dos palabras que, con sorna, resumen la frustración de una ciudad que esperaba mucho más que peleas y decretos.

Promesas que se esfuman

La Concordia de hoy no tiene obras de peso, ni inversiones, ni recaudación saludable. La situación social empeora y la economía local está planchada. Frente a eso, la respuesta oficial fue refugiarse en la narrativa libertaria: culpar al pasado, atacar a los críticos y ensayar discursos de mano dura. Una serpiente que se muerde la cola y desgasta su propio capital político.

El problema no es que Azcué “no haga”. Hace. Pero hace daño. Da la impresión de que nunca entendió que gobernar exige estrategia, planificación y capacidad de generar hipótesis de trabajo. No alcanza con decretos y fotos. No alcanza con el gesto adusto de sheriff de utilería. Gobernar una ciudad como Concordia requiere política de verdad. Y hasta ahora, lo único que mostró es improvisación con aroma a soledad.

Un año después del Pacto de Julio: promesas que no arrancan

pacto de julio aniversario b

A un año del Pacto de Julio, Francisco Azcué parece haber abandonado el consenso que prometía para refugiarse en un monólogo cada vez más autoritario y ensimismado. Ajuste, despidos, enfrentamientos con distintos sectores y un relato que se apaga entre el abrazo libertario y la soledad política. El intendente que venía a cambiarlo todo, todavía no arranca.

Lo que empezó como una promesa de renovación terminó convertido en una caricatura de poder solitario, donde la autoridad se confunde con el autoritarismo, y el liderazgo con el capricho. Como si gobernar fuera una cruzada personal y no un acto de responsabilidad colectiva.

La política —como la vida— no se hace en soledad. Pero Azcué parece convencido de que puede manejar la ciudad sin oposición, sin interlocutores, sin molestias. En esa fantasía de control absoluto, dejó de responder pedidos de informes, ignoró los mensajes del Concejo, evitó hablar con la prensa incómoda y eligió blindarse en un mutismo institucional.

El 17 de agosto de 2024, en un salón decorado de buenas intenciones, nacía el “Pacto de Julio”, su ceremonia de comunión, émulo del “Pacto de Mayo” de Milei y gobernadores. Allí, «frente a un centenar de instituciones», Azcué prometía “espacios de diálogo y búsqueda de consenso”, mesas de trabajo sectoriales, escucha activa y compromiso ciudadano. El intendente hablaba de “pensar en nuestros hijos y nietos”, de “construir en un marco de respeto incluso con quienes no coincidimos” y de una “conversación pública productiva que pusiera fin a una larga era de conflictos e impotencia”.

pacto de julio anivesario 1024x634 1

La foto oficial del Pacto de Julio: Supremacía de funcionarios y concejales oficialistas

Un año después, el contraste no puede ser más evidente. Lo que se presentó como una base para la planificación colectiva y la cohesión social terminó siendo un compromiso incumplido, casi una estafa emotiva. Donde debía haber mesas de trabajo, hay decretos exprés. Donde se invocaba diálogo, reina el silencio. Donde se prometía respeto a las instituciones, hay choques permanentes y ninguneo.

Azcué eligió mostrarse duro, pelearse con todos. Con los trabajadores, con los gremios, con comerciantes y profesionales. Con los periodistas. Con los que lo votaron. Con los que no. Cambió una sonrisa de dientes perfectos por un gesto seco y una mirada helada. Y así nació el personaje del “Sheriff Azcué”, un Clint Eastwood del subdesarrollo.

El problema es que el “Sheriff” no dialoga. Dispara. Refugiado en la trinchera del enojo y la desconfianza. En tiempo récord logró la hazaña de unir gremios que no se saludaban ni el Día del Trabajador Municipal. Su política de despidos y recortes cayó como piedra en un vidrio fino. Despidió a decenas de trabajadores de los más pobres, monotributistas y contratados con pagas miserables. Dejó esperando y sin respuestas a movimientos sociales, a trabajadores, a instituciones preocupadas por los flagelos sociales.

Además, buena parte de esos despidos terminaron —y siguen— en juicios laborales. Incluso hay causas abiertas que hablan del maltrato institucional. La radio pública cerrada de un portazo. Sin aviso. Sin diálogo, como tantas otras medidas tomadas en estos últimos meses.

El “mileismo municipal” no se limitó a recortes y despidos: incluye persecuciones, señalamientos y prejuicios, sumados a un modo de gobernar sostenido en decretos, atropellos y escaso apego al diálogo. Nada nuevo -puede ser-, pero muy lejos de lo que se prometió al llegar.

Eso sí, entre gallos y medianoche, “la mayoría automática” en el Concejo aprobó reformas del COUyT (Código de Ordenamiento Urbano y Territorial), cambios normativos, autorizaciones, excepciones y condonaciones por pedido del ejecutivo y a medida de algunos privados, y se sumaron cuestionamientos por adjudicaciones exprés, compras directas, el aterrizaje de fundaciones antiderechos, ONGs con tufillo a negocios y asesorías ajenas y lejanas a la ciudad.

El frente político que lo sostuvo también empezó a crujir. El pacto con Cresto, que parecía la columna vertebral de la gobernabilidad, se quebró luego de idas y venidas. Referentes de Evolución Radical y el PRO usados, maltratados y descartados. Lo que empezó como un coro de voces, como una alianza para gobernar distinto a los anteriores,  terminó en una municipalidad dividida en parcelas y una conducción que parece un soliloquio sostenido por algoritmos porteños y cálculos fríos.

No parece un liderazgo audaz, sino la soledad del que se va encerrando en un círculo rojo o en alguna otra forma geométrica “de hierro”.

Sin obras importantes, mala recaudación, sin inversiones, con una situación social que empeora y una economía planchada, la falta de respuestas de gestión parece buscar la salida enrolándose en la narrativa libertaria de la mano dura, de atacar tanto a la oposición como a cualquier crítico. “Cínicos y perversos”, los llamó. Así, se convierte en una serpiente que se devora a sí misma, desgastando su propio capital político casi tan rápido como el relleno sanitario del Campo el Abasto.

Desde Paraná lo siguen con una preocupación casi alarmante: “Encima que la cosa está difícil, se pelea con todos al mismo tiempo”.

Y mientras tanto, el eslogan de la calle se afianza y no perdona: «No arranca», se escucha con sorna. Una frase que incomoda, pero que resume el desánimo y la impaciencia de muchos. Porque después de un año y medio de gestión, siguen culpando a la anterior… O tal vez como me dijo un colega: «Yo no diría que no arranca, me parece que lo que pasa es que arrancó mal y parece ir por la banquina. Para la mierda, pero arrancó. No es un gobierno que no hace. Hace y mucho daño».

La distancia entre aquel discurso solemne de agosto de 2024 —cuando Azcué prometía consensos, mesas de diálogo, respeto y planificación de largo plazo— y la realidad actual de una gestión aislada, cerrada y autoritaria, confirma que el Pacto de Julio fue más un gesto de marketing político, un primer guiño al libertario mayor, que una práctica de gobierno.

Fuente: Diario Junio Digital

La Libertad Avanza en Entre Ríos: un armado desequilibrado que amenaza con desmovilizar a sus votantes

casa gobierno

Costa del Uruguay, bien gracias…

La Alianza La Libertad Avanza (ALLA), la versión entrerriana de la coalición libertario–macrista–radical, terminó de definir sus listas de candidatos para las elecciones legislativas del 26 de octubre de 2025, donde la provincia renovará tres senadores y cinco diputados nacionales. Pero el cierre, lejos de consolidar un armado competitivo, dejó heridas abiertas, un claro desbalance territorial y un síntoma preocupante: el riesgo del desgano electoral en las bases libertarias.

Ruptura del caudal territorial

El armado de la lista provincial de La Libertad Avanza volvió a exponer un problema de estrategia: se privilegió a Paraná y a sectores de confianza del núcleo dirigente, dejando a la Costa del Uruguay en un segundo plano. Una decisión difícil de comprender, ya que históricamente de ese corredor –Concordia, Concepción del Uruguay y Gualeguaychú– surge un caudal decisivo de votantes opositores al peronismo. Esta vez, sin embargo, esas ciudades quedaron prácticamente sin representación real en lugares expectantes.

El caso de Concordia es el más evidente. Con más de 200.000 habitantes y un peso electoral ineludible, la ciudad fue directamente desconsiderada. No hubo nombres de trayectoria ni dirigentes con inserción local: apenas se otorgó un espacio a un referente prácticamente desconocido.

Las reacciones internas no tardaron en aparecer. Militantes concordienses, entre la bronca y la ironía, lanzaron un mensaje que sintetiza el clima: “Ya vendrán a pedirnos que sumemos votos y cuidemos las urnas. Los esperamos con el cuchillo entre los dientes”. Una frase que, más allá del exabrupto, refleja un malestar profundo: sin reconocimiento, la militancia no se mueve.

En la política entrerriana, esa desmovilización tiene consecuencias directas. Cuando la balanza territorial se rompe, los votantes no protestan con estridencias: se retiran en silencio. No movilizan, no fiscalizan, no militan. Y para un espacio que todavía busca consolidarse como alternativa real en la provincia, ese error estratégico puede terminar costando mucho más caro de lo que imaginan sus armadores.

La lista oficial

Senado

  • Joaquín Benegas Lynch (LLA, porteño de origen, hoy radicado en La Paz).
  • Romina Almeida (LLA, dirigente de Paraná).

Diputados

  • Andrés Laumann (LLA, ex candidato a intendente de Paraná).
  • Alicia Fregonese (PRO, actual presidenta del Consejo General de Educación).
  • Darío Schneider (UCR, ministro de Planeamiento).

En el reparto, Frigerio logró asegurar dos funcionarios propios en lugares entrables, mientras que el radicalismo se conforma con un escaño seguro y la chance de un segundo si se dan ciertas combinaciones.

Un error estratégico

La decisión de privilegiar Paraná y el círculo gubernamental puede resultar letal. En una provincia con tradición de equilibrio regional, el votante de la costa del Uruguay percibe rápidamente el ninguneo. En Concordia, donde la pobreza golpea con fuerza y el peronismo mantiene redes clientelares, el libertarismo necesitaba rostros locales con arraigo para interpelar a una sociedad harta de promesas. Eso no ocurrió.

Lo mismo pasa en Gualeguaychú y Uruguay, donde dirigentes jóvenes de LLA quedaron afuera o en puestos meramente testimoniales. El mensaje que baja es claro: “el armado lo definen en Paraná y Buenos Aires; ustedes, gracias por los votos”.

El fantasma del desgano

Si el peronismo/kirchnerismo sigue sosteniendo su estructura de movilización –aún en crisis–, y del otro lado los libertarios optan por un armado frío, centralizado y sin equilibrio, el resultado puede ser claro: desgano libertario frente a un peronismo que, aunque debilitado, aún entiende la importancia de mover la calle y el aparato.

En números concretos:

  • Si ALLA logra imponerse en octubre, se quedará con dos senadores y tres diputados.
  • Pero si el voto libertario se fragmenta o cae la participación, el PJ podría recuperar aire y llevarse dos senadores y hasta tres bancas en Diputados.

Observaciones 2025

  • El descontento con la gestión de Milei empieza a sentirse con fuerza en sectores medios y asalariados de Entre Ríos. Sin candidatos de peso territorial, ALLA corre el riesgo de que ese enojo se traduzca en abstención o voto opositor.
  • El radicalismo entrerriano se resigna a un papel secundario, aunque mantiene presencia gracias a Schneider y la chance de Marina Petroff.
  • La Costa del Uruguay, históricamente determinante, quedó fuera del armado real: “Costadel Uruguay, bien gracias”, como ironizan ya algunos dirigentes.
  • Frigerio asegura lugares para los suyos, pero la lógica de construcción provincial quedó supeditada a su círculo de poder y a los libertarios porteños.

Conclusión

El cierre de listas en Entre Ríos dejó un sabor amargo. La Alianza La Libertad Avanza corre el riesgo de pagar caro un error básico: en política entrerriana no se puede gobernar ni competir sin equilibrio territorial.
En este contexto, la jugada parece favorecer más al peronismo, que ahora tiene un argumento sólido para golpear: “los libertarios y frigeristas sólo piensan en Paraná y en Buenos Aires”.

l 1755453190


La pregunta que queda flotando es: ¿podrá ALLA recomponer la mística y evitar que el voto de la costa se refugie en la abstención o, peor aún, regrese al kirchnerismo?

Analisis Litoral

Kirchnerismo: el fin de la paciencia argentina

Por qué más de medio país quiere dar por terminada una era política que prometió justicia social y terminó dejando deudas, privilegios y fractura

En Argentina, no se trata ya de una grieta ideológica, sino de un hartazgo existencial. Más de medio país quiere desterrar al kirchnerismo, no por diferencias doctrinarias sino por la sensación de haber sido usado, saqueado y condenado a vivir en un eterno experimento fallido.

De promesas a privilegios

El kirchnerismo nació en 2003 con un discurso de reparación social y defensa de los más vulnerables. Al principio, muchos creyeron. El país salía de la crisis del 2001 y había sed de liderazgo. Pero con el tiempo, los gestos épicos se transformaron en un sistema cerrado: un club político donde el relato servía para encubrir privilegios, corrupción y amiguismo.

La “redistribución” terminó beneficiando a quienes estaban cerca del poder. La clase media —motor de la economía— fue convertida en un cajero automático al que se exprimía con impuestos, inflación y devaluaciones, mientras se protegía un aparato estatal clientelar.

Corrupción: de sospecha a certeza

El deterioro de la imagen kirchnerista no vino solo por la economía. La acumulación de escándalos —desde la valija de Antonini Wilson, pasando por Lázaro Báez y los bolsos de José López, hasta la causa Vialidad— terminó convenciendo incluso a antiguos votantes de que la corrupción no era un exceso aislado, sino parte de la estructura misma del poder K.

El mensaje fue claro: “nosotros primero, el resto después”.

El precio de la hegemonía

El kirchnerismo intentó instalarse como una fuerza hegemónica, colonizando organismos del Estado, la Justicia y medios de comunicación. La idea de alternancia democrática fue reemplazada por la lógica de supervivencia personal de una élite política.

Cada crítica era “ataque de la derecha”; cada protesta, “golpe blando”; cada pedido de transparencia, “lawfare”. El enemigo siempre estaba afuera, pero los problemas reales —pobreza, inflación, inseguridad— crecían adentro.

La pobreza como herencia perpetua

Hoy, uno de cada dos argentinos es pobre o casi pobre. Y esa cifra se disparó durante los últimos mandatos kirchneristas. Lejos de generar movilidad social, el modelo produjo dependencia del Estado como forma de control político. En vez de oportunidades, planes; en vez de educación de calidad, adoctrinamiento; en vez de empleo genuino, militancia paga.

Una generación que no olvida

El hartazgo se siente en las urnas y en la calle. Hay una generación que creció viendo cómo el kirchnerismo convertía la política en un botín y la justicia en un arma de defensa propia. No olvidan las cadenas nacionales, las listas negras, el desprecio por la prensa crítica, ni las fortunas inexplicables de funcionarios que entraron a la función pública con un auto usado y salieron con estancias, hoteles y empresas.

El fin del miedo

La novedad es que, por primera vez en años, más de medio país perdió el miedo a decir que quiere desterrar al kirchnerismo. El voto anti-K no es solo opositor: es una demanda de cierre definitivo, una exigencia de que la política deje de girar alrededor de una sola familia y su círculo de poder.

En la Argentina de hoy, la verdadera “batalla cultural” no es entre izquierda y derecha, sino entre quienes defienden un sistema de impunidad y quienes reclaman que las reglas sean para todos.

Analisis Litoral

Reacciones en Concepción del Uruguay y Gualeguaychú: el discurso de Michel sobre la deuda desata una ola crítica… incluso en su propio territorio

Guillermo Michel, candidato a diputado nacional por el Partido Justicialista en Entre Ríos, publicó una columna en Diario Uruguay titulada “La hipoteca que Frigerio le deja a Entre Ríos”, en la cual denuncia que el proyecto del gobernador Rogelio Frigerio habilita una nueva deuda por hasta USD 500 millones sin controles, con tasas que superarían el 12 % anual, y pospone vencimientos a futuros gobiernos NoticiasdDiario Río Uruguay.

Este mensaje fue recogido por NoticiasD, que resaltó el fuerte viraje de Michel al cuestionar la legitimidad técnica del plan de endeudamiento Noticiasd.

Sin embargo, la respuesta en redes sociales, desde Concepción del Uruguay, fue mayormente visceral y enfocada en su persona. Más de 400 comentarios —organizados por “más relevantes” en Facebook— dejaron al descubierto un rechazo contundente:

  • “Este es un delincuente, se hizo millonario chupándole las medias a Massa. Se afanó todo en la Aduana.”
  • “El peronismo no puede hablar de deuda ni de economía.”
  • “Michel estuvo con Massa, está todo dicho.”
  • “Hay que tener la cara de piedra, después del desastre que dejaron.”
  • “Cuando vaciaron el país eran sordos, mudos y ciegos.”
  • “Mucho candidato pero poca propuesta.”
  • “Es tan honesto que cuando encuentra un trabajo lo devuelve.”
  • “A esta altura, político honesto… jaja.”
  • “Tiene cara de pocos amigos… más diría de matón.”
  • “Grande Guille”, “Vamos Guillermo, te banco a morir”: aislados y minoritarios, pero bien visibles en el conjunto.

Este aluvión de reacciones visibiliza que, más allá de argumentos técnicos sobre la deuda pública, el debate público se desvió al pasado político de Michel y sus vínculos con figuras como Sergio Massa.

Para colmo, desde el oficialismo le respondieron grueso: el senador Rubén Dal Molín le recordó que él proviene de una fuerza política que gobernó Entre Ríos por 20 años, durante los cuales —según él— dejó a la provincia endeudada, con servicios colapsados y sin obras que acompañaran los créditos tomados.

En su propia tierra, Michel no encontró aliados: el rechazo no vino solo de adversarios, sino de vecinos —muchos interlocutores silenciosos en actos y entrevistas— que destilaron desconfianza y desprecio. El paso de funcionario nacional de la Aduana y su cercanía al kirchnerismo no solo no convencen: avivan memorias negativas.

En este contexto, su acusación a Frigerio no hace más que exhibir una crisis de credibilidad interna en el PJ entrerriano. Camina flanqueado por un escenario político adverso: un oficialismo que gana espacio electoral con Frigerio y La Libertad Avanza empujando hacia arriba, y una oposición que no logra construir ni en su propia casa un relato de renovación creíble.

Queda claro: el futuro político de Michel no solo depende de enderezar el debate sobre deuda pública, sino de reconstruir una base local de confianza. Sin eso —y con una impiadosa marea crítica que lo hunde más que lo sostiene—, la “hipoteca” que termina pagando puede llegar a ser la suya, más que la de Entre Ríos.

Fuente: Diario Rio Uruguay-Analisis Litoral

Impulsan a Joaquín Benegas Lynch para encabezar la lista de senadores de la Alianza La Libertad Avanza en Entre Ríos

benegas lynch 862x522 1

Impulsan a Joaquín Benegas Lynch para encabezar la lista de senadores de la Alianza La Libertad Avanza en Entre Ríos, coalición que impulsó el gobernador Rogelio Frigerio junto al partido del presidente Javier Milei y otros sectores de Juntos.

Joaquín Benegas Lynch es productor agropecuario con fuerte arraigo en el norte provincial, hermano del diputado nacional “Bertie” Benegas Lynch e hijo de Alberto Benegas Lynch (h), uno de los referentes intelectuales más influyentes para Javier Milei, el dirigente cuenta con línea directa con la cúpula libertaria en Buenos Aires.

Según consignó el sitio Letra P, el productor de La Paz está al frente desde hace casi dos décadas de la empresa Glocal Terra y, hace dos años, se sumó al proyecto provincial de Sebastián Etchevehere, otro dirigente ruralista de apellido tradicional que migró hacia el espacio de Milei. 

En Entre Ríos, en las elecciones generales de octubre se renovarán ocho bancas nacionales: cinco en la Cámara de Diputados y las tres del Senado. 

Para La Libertad Avanza, sería la primera vez que el oficialismo nacional logre ubicar un representante propio en la Cámara alta, donde su bloque se encuentra en clara minoría y las alianzas coyunturales con el PRO y partidos provinciales no siempre han dado resultados favorables.

La Alianza La Libertad Avanza tiene plazo para la presentación de candidaturas hasta el 17 de agosto.

86