Con una gran alegría compartimos algunos de los resultados del primer mes de la temporada de #verano en Colón, nuestro lugar en el mundo donde miles eligen vivir una gran #Experiencia
Con más del 80% de #ocupación, superamos las expectativas y alcanzamos los 360 mil pernoctes, generando un movimiento económico de $34.500 millones solo en el mes de enero en nuestra Ciudad.
Algunos de los logros destacados:
– Ocupación promedio: 80% (15% más que las reservas previas)
– Pernocetes totales: 360.000
– Excursionistas: 80.000
– Movimiento económico estimado: $34.500 millones
– Eventos destacados: Tradicionales corsos, Competencia nocturna de Motocross, Fiesta del Turista y agenda teatral
Nuestro #Destino se consolida como el principal de la provincia y uno de los destinos destacados del país, gracias a la diversidad de productos y servicios que ofrecemos.
Muchas gracias a todos los que nos visitan y a nuestros prestadores por hacer de este verano un éxito!
La preocupación expresada por el propio gobierno municipal ante una temporada turística de enero por debajo de las expectativas no debería sorprender a nadie. Lo que hoy aparece como una “mala temporada” es, en realidad, el resultado lógico de años de desaciertos, improvisación y ausencia total de una estrategia turística seria en Concordia, profundizados y no corregidos por la gestión del fiscal Francisco Azcué.
La ciudad nunca fue concebida como un destino turístico serio. Sus principales atractivos carecen de innovación, calidad y valor agregado, pero aun así se pretende cobrar tarifas propias de servicios que no están a la altura. El problema no es solo económico: es conceptual. No se puede competir si no hay producto, y Concordia hace años dejó de construir uno.
A esto se suma un vicio estructural: la administración del área turística como una bolsa de favores políticos, ocupada históricamente por personas sin formación, experiencia ni resultados comprobables. Charlatanes y oportunistas que pasaron por cargos clave sin dejar otra huella que discursos vacíos y gastos injustificados.
El caso del EMCONTUR es emblemático. Un ente creado supuestamente para profesionalizar el turismo que terminó convirtiéndose en una estructura opaca, dedicada principalmente a consumir recursos públicos sin mostrar resultados tangibles. La pregunta incómoda —y necesaria— es inevitable: 👉 ¿Dónde están los informes claros, los indicadores, los balances y las evaluaciones de impacto? 👉 ¿Quién rinde cuentas por los millones de pesos que se gastaron en nombre del turismo?
La ciudadanía debería exigir explicaciones. Y la política, asumir responsabilidades.
El resultado está a la vista: enero pasó sin pena ni gloria. No porque “la situación económica” sea desfavorable —argumento repetido hasta el cansancio— sino porque Concordia no tenía nada nuevo ni atractivo para ofrecer. Y, peor aún, porque nunca lo tuvo ni lo construyó.
No se trata de ser pájaros de mal agüero. Se trata de ser realistas. En el turismo actual, si no se está preparado para competir, ni siquiera tiene sentido presentarse en la línea de largada. La gestión Azcué hoy parece descubrir un problema que lleva décadas gestándose y que nadie quiso enfrentar con seriedad.
La crisis turística de Concordia no es coyuntural. Es estructural. Y mientras no se entienda eso, seguirán los diagnósticos tardíos, las excusas repetidas y las temporadas perdidas.
Esta problemática no se explica únicamente por el volumen turístico ni por la presión estacional sobre los destinos costeros. El punto crítico —visible en el litoral brasileño y reconocible también en experiencias argentinas— es la ausencia de investigación previa sobre las verdaderas necesidades del servicio turístico y de sus potenciales consumidores.
El desarrollo avanzó con una lógica cuantitativa —más edificios, más camas, más oferta—, pero sin una estrategia cualitativa que acompañe ese crecimiento. El resultado es un “servicio” que, en los hechos, muchas veces no lo es:
atención al público deficiente o improvisada, sin formación ni estándares claros;
hotelería deteriorada, que sostiene precios de destinos consolidados con infraestructura envejecida;
atractivos naturales y urbanos sobreexplotados, sin actualización, mantenimiento ni innovación;
comercialización obsoleta, desconectada de las nuevas formas de consumo turístico, de la transparencia informativa y de la experiencia real del visitante.
Este modelo, replicado en distintos puntos de la región, revela una falla estructural: se planifica el destino desde la oferta y no desde el usuario. Se construye para atraer, pero no para sostener; se promociona sin evaluar capacidad de carga, calidad del servicio ni impacto ambiental.
En ese marco, la contaminación de playas, la degradación del entorno y el deterioro de la experiencia turística no son fenómenos aislados ni accidentales, sino consecuencias previsibles de un crecimiento que priorizó la expansión visible por sobre la planificación invisible: saneamiento, capacitación, control, actualización y gestión profesional.
lectura clave
El paralelismo no busca comparar destinos ni señalar responsables puntuales, sino advertir que cuando el desarrollo turístico no investiga, no planifica y no se adapta al usuario, termina erosionando aquello mismo que intenta vender.
Durante la temporada alta 2025-2026, las playas del litoral brasileño, desde Santa Catarina hasta Río de Janeiro y São Paulo, enfrentan una crisis ambiental que amenaza tanto la salud pública como el atractivo turístico que caracterizó históricamente a estos destinos. A pesar del crecimiento espectacular de la infraestructura hotelera y de servicios en las últimas décadas, la falta de saneamiento adecuado y planificación urbana dejó a muchas costas vulnerables a la contaminación.
Informes oficiales muestran que la calidad del agua de mar ha alcanzado niveles preocupantes. En un relevamiento que abarcó la costa brasileña entre noviembre de 2024 y octubre de 2025, apenas 30,2 % de las playas evaluadas mantuvo condiciones óptimas para el baño durante todo el período, mientras el resto presentó desde niveles “regulares” hasta “muy malos”, de acuerdo con criterios del Consejo Nacional de Medio Ambiente (CONAMA).
En el estado de Santa Catarina, donde ciudades como Florianópolis, Balneario Camboriú y Bombinhas son grandes atractivos para turistas sudamericanos, se detectó que más de 30 % de los puntos monitoreados no son aptos para el baño”, superando los límites sanitarios definidos por la normativa de balneabilidad y correlacionándose con un aumento de casos de enfermedades gastrointestinales ligadas al contacto con aguas contaminadas.
El problema no es exclusivo del sur: en la costa de São Paulo, varias playas populares como Itanhaém, Mongaguá y Guarujá han presentado periódicamente niveles de contaminación que indican que son “no aptas para nadar” en múltiples puntos de muestreo semanal, con un récord de sectores afectados en 2025.
El deterioro de la balneabilidad se explica por dos factores que se combinan y se retroalimentan:
Saneamiento básico insuficiente, con sistemas de cloacas incompletos o inexistentes en varios municipios costeros que derivan aguas residuales directamente al mar.
Escasa planificación urbana y crecimiento edilicio acelerado, que no estuvo acompañado de inversiones en infraestructura de tratamiento y manejo de efluentes.
Además, fenómenos climáticos como lluvias intensas —más frecuentes y erráticas en los últimos años— arrastran contaminantes urbanos hacia los cuerpos de agua, empeorando aún más la calidad del agua de baño incluso en zonas con servicios básicos.
El impacto de esta crisis va más allá de la salud pública: el turismo, motor económico fundamental de estas regiones, ve deteriorarse su atractivo. La percepción de inseguridad sanitaria disuade a visitantes (especialmente internacionales) y obliga a gobiernos locales a depender de alertas oficiales para advertir a la población sobre playas no aptas según los informes de balneabilidad que publica semanalmente el Instituto del Medio Ambiente del Estado (IMA) y otras agencias ambientales estatales.
Si bien existe un esfuerzo por transparentar la información —como la publicación del mapa de balneabilidad con banderas que indican riesgo sanitario—, las soluciones estructurales siguen siendo escasas frente a un desarrollo urbano y turístico que creció más rápido que los servicios públicos esenciales.
Las autoridades dieron a conocer los datos del comienzo del año
Pinamar vivió la primera quincena del año con playas concurridas y un clima ideal que atrajo a turistas de distintos lugares. Durante estos días, la ciudad se consolidó como uno de los destinos más elegidos para iniciar el año. Este viernes 16 de enero, las autoridades locales dieron a conocer los números oficiales de ocupación y anticiparon sus proyecciones para el resto del verano.
La temporada de verano 2026 comenzó con resultados alentadores en el balneario. La ocupación hotelera superó el 80% durante la primera quincena de enero, según datos de la Secretaría de Turismo, Cultura y Deportes de Pinamar. Localidades como Cariló y Valeria del Mar alcanzaron picos de ocupación superiores al 90% en los fines de semana.La ocupación hotelera en Pinamar superó el 80% durante la primera quincena de enero, con Cariló y Valeria del Mar rozando el 90% (Crédito: Pablo Kauffer)
Las expectativas para la segunda quincena del mes se consideran positivas, de acuerdo con el intendente Juan Ibarguren. “Es un arranque de temporada 2026 muy alentador y nos deja un panorama positivo. Tenemos grandes expectativas de cara a la segunda quincena de enero”, señaló.
En el segmento de alojamiento extrahotelero, la ocupación promedio en todo el partido fue del 75%, sin cambios respecto al año anterior, según el informe oficial. Cariló lideró este rubro con un 89% de ocupación, mientras que Pinamar, Ostende y Valeria del Mar se mantuvieron cerca del 70%.Pinamar ofrece 380 mil plazas turísticas, de las cuales solo 25 mil son hoteleras y el resto se distribuye en opciones extrahoteleras (Crédito: Pablo Kauffer)
El informe destaca que el partido de Pinamar cuenta con unas 380 mil plazas turísticas, de las cuales 25 mil corresponden a plazas hoteleras habilitadas. El resto, aproximadamente 355 mil, son plazas extrahoteleras, y una cuarta parte se comercializa a través de inmobiliarias.
La hotelería registró un promedio general de ocupación del 84%, con Cariló a la cabeza (90%), seguida de Pinamar (85%), Valeria del Mar (84%) y Ostende (76%). Hubo una variación interanual positiva del 5,3% en este sector, según la Secretaría de Turismo. El alojamiento extrahotelero mantuvo el mismo nivel del año anterior, aunque Ibarguren indicó que se observaron picos de hasta un 17% más durante los fines de semana.Las reservas para la segunda quincena de enero ya superan el 80% en Pinamar, con una proyección del 85% en Cariló (Crédito: Pablo Kauffer)
La estadía promedio en hoteles fue de cuatro noches y en apart hoteles de 5,7 noches, según datos de la Secretaría. La presencia de turistas extranjeros se mantuvo baja, sobresaliendo quienes llegaron de Rusia y Estados Unidos entre 127 personas procedentes de 18 nacionalidades.El consumo en locales gastronómicos se intensificó los sábados, que concentraron el 50% del movimiento turístico de fines de semana (Crédito: Pablo Kauffer)
En los balnearios, el nivel de ocupación de carpas y sombrillas presentó diferencias entre semana (68%) y fines de semana (59%), según el informe de la Secretaría. Cariló volvió a destacar con las tasas más altas. El clima adverso en algunos sábados influyó en la afluencia y, en ciertos casos, algunos balnearios no ofrecieron servicios.
El sector gastronómico también fue evaluado en el relevamiento oficial. Durante los fines de semana, el mayor movimiento turístico se registró el sábado (50%), seguido del viernes (31%) y el domingo (19%). El nivel de consumo turístico estuvo marcado por la mayor presencia de público en los principales establecimientos gastronómicos.El consumo en locales gastronómicos se intensificó los sábados, que concentraron el 50% del movimiento turístico de fines de semana (Crédito: Pablo Kauffer)
De cara a la segunda quincena de enero y el resto del verano, el informe indica que las reservas ya superan el 80% en la mayoría de las localidades, con Cariló proyectando un 85%. En ese marco, Ibarguren señaló que Pinamar mantiene una amplia oferta y que la cooperación con el sector privado busca sostener estos resultados a lo largo de la temporada.Las autoridades de Pinamar prevén alta actividad turística y destacan el trabajo conjunto con el sector privado para sostener la calidad de la oferta (Pablo Kauffer)
Las autoridades locales y operadores turísticos expresan confianza en que el nivel de actividad se mantendrá elevado en las próximas semanas. “Quienes eligen visitarnos se encuentran con una ciudad reconocida por su calidad de vida, y trabajamos todos los años, en conjunto con el sector privado, para que cada visitante disfrute de la mejor gastronomía, hotelería, y agenda de actividades deportivas y culturales para toda la familia”, expresó Ibarguren.
Con el impulso de una primera quincena de enero que dejó indicadores positivos de ocupación y movimiento turístico, la provincia continúa desplegando a partir de este fin de semana una agenda diversa que se suma a las playas de río, termas y atractivos naturales.
Tras una primera quincena de enero con resultados favorables para la actividad turística, con un promedio de ocupación del 70 por ciento, y alrededor de un millón de personas recorriendo y disfrutando los distintos destinos, Entre Ríos encara el inicio de la segunda mitad del mes con buenas expectativas. Para este fin de semana, la provincia despliega una agenda diversa de carnavales, fiestas populares y eventos deportivos que se complementa con la oferta permanente de playas de río, termas, parques acuáticos y aéreos, naturaleza, cultura, gastronomía y servicios.
En ese marco, los carnavales vuelven a ocupar un lugar central en la agenda. Al carnaval de Gualeguaychú, Fiesta Nacional del Carnaval del País, que transita su tercera noche; y al Carnaval de Hasenkamp y al Corso de Gualeguay, que inauguraron edición el sábado pasado, se suman este fin de semana el carnaval Sentí la Pasión, de Santa Elena; el Carnaval de Encuentros, de Villaguay; el Carnaval de Caseros; y los corsos de Colón y Villa Clara.
La invitación se completa con fiestas populares que convocan a públicos diversos y refuerzan el perfil festivo del verano entrerriano. La Fiesta Nacional de la Playa de Río comenzó el miércoles, en Concepción del Uruguay, con una propuesta orientada al público familiar y las presentaciones de Topa y Pim Pau para los más pequeños; continuó el jueves con una grilla dedicada al rock y el esperado show de Las Pelotas; y continuará convocando durante todo el fin de semana. Este viernes, el escenario será para la música tropical con Damas Gratis como número central, mientras que las noches de sábado y domingo estarán protagonizadas por La Joaqui y Luck Ra.
En la ruta de los azahares, microrregión Salto Grande, la Fiesta Nacional de la Sandía de Santa Ana propone conocer los secretos de la fruticultura y disfrutar de las actuaciones de Los Nocheros, Lucas Sugo y Monchito Merlo. En tanto, en la microrregión Lomadas y Humedales, la Fiesta Provincial de la Cerveza de Crespo reúne a vecinos y visitantes con su combinación de gastronomía típica, música y expresiones culturales; en Tierra de Palmares, Liebig despliega la Fiesta de la Identidad y el Patrimonio; y Arroyo Barú presenta el festival “Barú canta en enero”.
La cartelera entrerriana incluye asimismo eventos deportivos de nivel internacional como el Triatlón de La Paz, que durante el fin de semana pondrá en competencia a más de 1.000 atletas, desde la categoría pañales hasta la senior, provenientes de distintas provincias argentinas (Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, Salta, Formosa, Chaco y San Luis) y de países vecinos, como Uruguay y Paraguay.
Con propuestas para todos los gustos y edades, Entre Ríos continúa consolidándose como un destino integral de verano, donde la diversidad de experiencias, la cercanía y la hospitalidad se conjugan para potenciar la estadía en un territorio que ofrece opciones a lo largo y ancho del mapa durante toda la temporada.
Hay destinos que crecen a fuerza de campañas ruidosas, slogans grandilocuentes y promesas que rara vez se sostienen en el tiempo. Y hay otros —mucho más escasos— que avanzan casi sin estridencias, apoyados en una idea clara, en decisiones coherentes y en una lectura inteligente del territorio. El área del Lago de Salto Grande, en jurisdicción de Santa Ana, pertenece claramente a este segundo grupo.
Vista desde la costa, la postal es contundente: el lago se abre como un mar interior, apenas interrumpido por un horizonte lejano que le otorga una profundidad visual poco frecuente en la región. No es exagerado afirmar que este sector del norte entrerriano comienza a consolidarse como una verdadera perla turística peninsular, todavía en formación, pero con rasgos muy definidos.
Un objetivo claro: turismo de naturaleza, descanso y escala humana
Uno de los mayores aciertos del desarrollo de Playa 52 y su entorno es que nunca perdió de vista su objetivo central: no convertirse en un balneario masivo desordenado, sino en un destino de turismo familiar, de contacto con la naturaleza, de permanencia cuidada y experiencia tranquila.
Ese objetivo se refleja en múltiples decisiones:
El respeto por la línea natural de la costa.
La ausencia de grandes estructuras invasivas.
La convivencia equilibrada entre bañistas, servicios y paisaje.
La progresiva mejora del espacio sin rupturas abruptas.
No hay aquí improvisación total ni crecimiento caótico. Hay, más bien, lo que podría definirse como un plan de desarrollo silencioso, que avanza paso a paso, corrigiendo, probando y ajustando.
Oferta de servicios: alojamiento con identidad y categoría
Otro punto clave del posicionamiento del destino es la oferta de alojamiento. Bungalows, casas de alquiler temporario y complejos de muy buena categoría comenzaron a multiplicarse en la zona, muchos de ellos con una estética cuidada, integración paisajística y servicios acordes a un turista que busca algo más que “pasar el día”.
Este tipo de alojamiento:
Fomenta la estadía prolongada.
Genera economía local directa.
Reduce la presión sobre el espacio público en horarios pico.
Consolida una identidad turística más sólida que el simple excursionismo.
En términos estratégicos, es un activo que debería ser articulado formalmente dentro de un plan de marketing turístico, algo que —a esta altura del crecimiento— ya no puede postergarse.
El cuidado del destino: mucho logrado, detalles por pulir
El estado general del predio, la limpieza, la señalización básica y la presencia de personal indican que existe una conciencia clara sobre la necesidad de cuidar el lugar. Sin embargo, como todo destino en crecimiento, comienzan a aparecer tensiones propias de la demanda creciente.
Uno de los puntos más sensibles —y que merece una revisión seria— es el cobro compulsivo del denominado “estacionamiento”, que en los hechos funciona como una entrada encubierta.
El planteo no es ideológico ni opositor: 👉 para cobrar un servicio, debe existir una prestación concreta.
Mejorar la trama vial interna, que se satura en jornadas de alta afluencia.
Ordenar accesos, egresos y circulación.
No se trata del monto —que individualmente no resulta significativo— sino de la lógica: la suma de pequeños cobros, multiplicados por cientos o miles de visitantes, constituye un ingreso relevante para el municipio, que debe reinvertirse de forma visible y directa.
El rol del personal y la gestión cotidiana
Un aspecto positivo a destacar es la capacidad de orientación y presencia del personal en el lugar. La indicación, el orden y el acompañamiento al visitante son elementos clave en destinos que aspiran a consolidarse sin perder calidad.
Aquí hay una base interesante, que debería fortalecerse con:
Capacitación continua.
Protocolos claros en temporadas altas.
Información turística más desarrollada.
Planificación: la etapa que no puede demorarse
Playa 52 y el entorno del Lago Salto Grande están ingresando en una fase crítica: la del salto de crecimiento.
Es el momento en el que muchos destinos fallan. Crecen rápido, se llenan durante algunos veranos, pero no escuchan las demandas insatisfechas del visitante. Y cuando ese visitante no vuelve, ya es tarde.
Por eso, resulta imprescindible que quienes administran este espacio avancen hacia:
Un plan integral de marketing turístico.
Definición clara de público objetivo.
Capacidad de carga del lugar.
Estrategias de sustentabilidad ambiental y social.
No como un lujo técnico, sino como una herramienta de supervivencia a largo plazo.
Cuando se quiere, se puede (y se sostiene)
Como señalaba una nota anterior destacada en Análisis Litoral:
“Cuando se quiere, se puede. Y en Santa Ana lo demostramos de nuevo. Playa 52 — uno de los rincones naturales más hermosos a orillas del Lago Salto Grande, elegido por familias y turistas que buscan descanso y contacto con la naturaleza — sigue creciendo y mejorando para todos quienes la visitan.”
La frase no es solo una consigna optimista: es una advertencia positiva. El crecimiento ya está ocurriendo. La diferencia la marcará cómo se administre de ahora en más.
Si se planifica, si se escucha al visitante, si se cuida el entorno y se ordena la prestación de servicios, Playa 52 puede consolidarse como uno de los ejemplos más interesantes de desarrollo turístico sustentable del norte entrerriano.
Todavía está a tiempo. Y eso, en materia de turismo, no es un detalle menor.
Las denuncias por estafas en alquileres turísticos en Camboriu, Itapema , Meia Praia, Bombas y Florianópolis, Brasil, continúan en aumento y vuelven a encender alertas entre los viajeros argentinos que planean sus vacaciones de verano. La modalidad es reiterada: ofertas tentadoras en redes sociales, pedidos de transferencias anticipadas y desaparición total del supuesto propietario.
El fenómeno comenzó a detectarse con fuerza en noviembre, cuando el boom turístico argentino hacia el sur de Brasil, impulsado por el tipo de cambio favorable, disparó la demanda de departamentos y casas temporarias. En ese contexto, los estafadores encontraron terreno fértil para operar.
📌 Cómo funciona la estafa
Los delincuentes se infiltran en grupos de Facebook y comunidades digitales donde argentinos intercambian consejos para viajar a Brasil. Allí ofrecen alquileres en zonas muy demandadas como Playa de los Ingleses, Meia Praia e Itapema con precios por debajo del mercado.
Para generar confianza:
Mantienen conversaciones extensas por WhatsApp o Messenger
Realizan videollamadas mostrando departamentos reales (que no les pertenecen)
Solicitan una seña o el total del alquiler por transferencia
Una vez recibido el dinero, bloquean a las víctimas y desaparecen.
📣 Denuncias y viralización
Tras los primeros casos, comenzaron a circular publicaciones de damnificados alertando sobre perfiles falsos. Usuarios advirtieron que incluso los comentarios “recomendando” a los estafadores provienen de cuentas truchas creadas por ellos mismos.
Hasta el momento, solo un número reducido de denuncias llegó formalmente a la Policía Civil de Florianópolis, aunque el volumen real de afectados sería mayor. Muchas víctimas optan por no denunciar debido a la complejidad del trámite internacional.
🌎 Un problema regional
Casos similares se detectaron recientemente en Chile, Uruguay y otras zonas turísticas de Brasil, lo que confirma que se trata de bandas organizadas que operan en redes sociales aprovechando temporadas altas.
🛡️ Recomendaciones clave para evitar estafas
✔️ Alquilar solo mediante plataformas reconocidas (Airbnb, Booking, Vrbo, etc.)
❌ Evitar pagos por fuera de plataformas oficiales
🔍 Verificar dirección real en Google Maps
🧾 Desconfiar de precios excesivamente bajos
📲 Revisar antigüedad y reputación del perfil
🇧🇷 Confirmar que el alojamiento esté registrado en Cadastur (registro oficial de turismo de Brasil)
El turismo debe ser una experiencia segura. Informarse y compartir estas alertas puede evitar que más familias pierdan sus vacaciones —y su dinero—.
Las víctimas pagaron alquileres inexistentes en un “apart” hotel de Viña del Mar. El responsable del fraude cerró la web falsa, pidió disculpas con una cita bíblica y desapareció. Un hombre contó que adelantó un pago de más de $1 millón.
Estafaron a más de 200 argentinos en Chile con alquileres falsos. Alrededor de 200 turistas argentinos fueron víctimas de una megaestafa al alquilar supuestos departamentos en un apart hotel del balneario chileno de Reñaca, en Viña del Mar.
Los afectados realizaron pagos anticipados por alojamientos que, si bien existían, no estaban disponibles para alquiler, luego de que el estafador cerrara el sitio web falso y se diera a la fuga.
Las ofertas del denominado “Holiday Reñaca” llamaban la atención por sus precios bajos, aunque el fraude se sostenía mediante enlaces que redirigían a plataformas conocidas de reservas y correos electrónicos con dominio empresarial, lo que generó confianza entre los turistas.
La directora regional de Sernatur, Carolina Carrasco, dijo a Cadena 3: “Buscamos asegurar que todo lo que se les ofrezca cumpla con la normativa y sea verdadero. Hay una recomendación para contratación de agencia de viajes, donde pueden ver cómo conseguir seguros, verificar prestadores. Nos hacemos cargo de la investigación para determinar quién cometió el ilícito. La recomendación parte por el autocuidado”.
Sergio González, uno de los damnificados oriundo de Santiago del Estero, relató al canal 24 Horas que al llegar al lugar les informaron que no había disponibilidad. “Ahí entendimos que era una estafa. Sentimos una impotencia total, porque uno confía en hacer con tiempo todas las reservas”, expresó.
Otro caso fue el de Ignacio Almenara, quien aprovechó un supuesto descuento del 20% y adelantó $1.330.000 pesos argentinos, al considerar que se trataba de una página verificada. En tanto, Martín Cabezón realizó un pago, pero nunca recibió la confirmación de su reserva.
El verdadero propietario de los departamentos, Egon Pfaff, explicó que el estafador suplantó su identidad y utilizó fotos, datos y referencias reales de sus alojamientos. “Había una página a mi nombre con imágenes de mis departamentos, y los turistas creyeron que yo los estaba arrendando”, indicó.
La agente inmobiliaria argentina Valentina Funes asistió a varias de las familias afectadas para conseguir nuevos alojamientos y estimó que los casos superan los 200. “Por los contactos directos y los mensajes, calculamos al menos 200 familias afectadas”, señaló al Canal 13 de Chile.
Antes de desaparecer, el estafador publicó un mensaje pidiendo disculpas a las víctimas, acompañado por una cita bíblica, y luego cerró la página web. En el texto reconoció el daño causado y expresó arrepentimiento, citando el salmo 51 del Antiguo Testamento.
Desde la Cámara Regional del Comercio de Valparaíso, su gerente general Marcela Pastenes lamentó lo ocurrido y recomendó a los turistas “preferir siempre alojamientos formales y debidamente establecidos”, que se encuentren inscriptos en el Registro Nacional de Servicios Turísticos del Servicio Nacional de Turismo (Sernatur).
La incertidumbre por la reapertura del complejo termal de La Paz vuelve a encender el malestar entre vecinos y trabajadores del sector turístico. A través de un comentario que comenzó a circular con fuerza en ámbitos locales, un vecino expresó lo que muchos sienten: la sensación de abandono, desinterés y falta de decisión política frente a uno de los principales atractivos turísticos de la ciudad.
“¿Las Termas cuándo? ¿Realmente van a esperar a marzo? ¿Tan poco les interesa nuestra ciudad?”, se pregunta el vecino, poniendo en palabras una inquietud que ya dejó de ser individual. La crítica apunta directamente a la inacción municipal y a la falta de explicaciones claras sobre los plazos y el estado real del complejo.
Según el reclamo, el cierre de las termas no solo afecta a los 13 trabajadores que durante años sostuvieron el funcionamiento del predio, sino que impacta de lleno en la economía local y en la imagen turística de La Paz. “Debe ser el único lugar donde a la municipalidad no le interesa hacerse cargo”, sostiene el texto, al tiempo que advierte que el desinterés por el complejo refleja una falta de compromiso más amplia con el progreso de la ciudad.
El vecino recuerda que La Paz supo destacarse por una combinación de atractivos hoy debilitados o directamente perdidos: la pesca deportiva, los festivales folklóricos, el triatlón internacional y, en los últimos años, las termas. “Acá estamos acostumbrados a ir perdiendo todo lo que nos hizo resurgir como ciudad”, afirma, con un tono que mezcla frustración y advertencia.
Las termas, reconocidas por la calidad del agua, el entorno natural y el impacto positivo en la salud y el bienestar, quedaron fuera del radar turístico justo cuando este tipo de propuestas gana demanda a nivel regional y nacional. “Si aumentaba el turismo en La Paz era por las termas”, señala el reclamo, marcando con claridad el rol estratégico que cumplía el complejo en la oferta local.
Además del pedido de reapertura, el vecino plantea la necesidad urgente de un estudio pormenorizado y serio que permita volver a poner en valor el predio, hacerlo competitivo y generar condiciones para la captación de futuras inversiones, algo que —según advierte— la ciudad necesita con urgencia.
El cierre del mensaje deja un llamado concreto: que la situación se revierta cuanto antes y que los trabajadores que durante años cuidaron y sostuvieron las termas sean quienes vuelvan a hacerse cargo. “Nadie mejor que ellos para que las termas sigan funcionando”, concluye.
Mientras tanto, el silencio oficial y la falta de un plan público siguen profundizando la preocupación. En una ciudad donde el turismo es una de las pocas palancas de desarrollo posibles, la pregunta sigue abierta y sin respuesta: ¿hasta cuándo La Paz puede darse el lujo de dejar cerradas sus termas?