Cobertura y análisis de la política argentina: gobierno nacional, Congreso, elecciones, partidos políticos, economía y decisiones que impactan en el país y las provincias.
“Tendencias Mundiales”, una cuenta de la red social X (exTwitter) mostró la foto del encuentro de la Alianza La Libertad Avanza de este último domingo en la ciudad de La Paz con este título: “Vergüenza ajena”. La cuenta, con menos de 5.000 seguidores, lanzó la hipótesis de que la “foto de familia” de la convocatoria había agregado gente con “Inteligencia Artificial” en función de una supuesta baja convocatoria de un encuentro que tuvo como disertante al influencer Iñaki Gutiérrez.
"VERGÜENZA AJENA"
Porque La Libertad Avanza en Entre Ríos tuvo que agregar personas con IA ya que Iñaki Gutiérrez y el candidato de Javier Milei no pudieron llenar un salón de 40 personas pic.twitter.com/IHNLVZAOKQ
Ese dato fue abonado por el periodista Juan Luis González –autor de la biografía no autorizada del presidente Javier Milei, “El loco”- que en su cuenta de X también dio a conocer la información de que se habría utilizado “Inteligencia Artificial” para sumar gente en el acto de La Paz. “La foto que sube LLA Entre Ríos del acto de hoy con Iñaki y candidatos locales. Con Paint te salían mejor esas caras”, indicó.
Entre Ríos Ahora consultó a tres asistentes al encuentro de La Paz con los candidatos de Alianza La Libertad Avanza.
Emanuel Gainza, secretario de Modernización, descartó que se haya utilizado Inteligencia Artificial. “Nada que ver. Es un salón chico. Seguro hubo 400 personas, y era un salón superchico. Estuvo lleno el lugar”, contó.
A su vez, Silvia Campos, presidenta del bloque de concejales de Juntos por Entre Ríos en el Concejo Deliberante de Paraná, también negó que la asistencia de gente se haya completado con Inteligencia Artificial. “Es la imagen de lo que sucedió. Estaba lleno el salón hasta el final. No sé de qué se trata, pero esa la gente que estaba en el evento de La Paz”, contó.
“Esa foto es real. Lo que están diciendo algunos medios es una absoluta mentira”, sintetizó el concejal Pablo Donadío (Juntos).
El Presidente no pudo desarrollar la actividad programada debido a manifestaciones convocadas por funcionarios del gobierno local. Habló en la calle con un megáfono y la comitiva decidió volver
Javier Milei no pudo realizar con normalidad el acto de campaña que tenía previsto en Ushuaia, Tierra del Fuego, debido a protestas en su contra que se organizaron en las zonas aledañas a donde estaba planeada la actividad.
Según recopilaron e informaron fuentes de La Libertad Avanza, las manifestaciones fueron promovidas por funcionarios del gobierno local, a cargo del peronista Gustavo Melella. Por caso, Chats filtrados de grupos vinculados a dirigentes del peronismo daban cuenta de una convocatoria a empapelar la ciudad con consignas de repudio a la visita presidencial.
Debido a esta situación, el Presidente habló brevemente con un megáfono en la calle, cerca del hotel donde se alojó, y luego la comitiva decidió retornar a Buenos Aires. El avión despegó 18.30.
“Bajó la inflación, la inseguridad, la pobreza y la indigencia, todo abrazando las ideas de la libertad. Les pido que no aflojen. Esta vez el esfuerzo va a valer la pena. No queremos volver al pasado, queremos seguir el camino de la esperanza. La Libertad Avanza o la Argentina retrocede”, dijo el mandatario en el breve intercambio con la militancia.
El presidente Milei tenía previsto encabezar un acto en la intersección de San Martín y Don Bosco, una esquina céntrica, tradicional de Ushuaia. En paralelo, estaban organizadas dos marchas opositoras en plazas cercanas, en un contexto de protestas por las políticas de baja de aranceles a las importaciones que dispuso el Gobierno nacional, algo que los trabajadores fueguinos consideran perjudiciales para la industria local.
Así, las marchas paralelas fueron corriéndose de lugar, en los alrededores de donde el presidente tenía planeado hablar ante sus seguidores. El clima adquirió una tensión marcada durante toda la jornada.
Las protestas, a su vez, fueron realizando piquetes circunstanciales en diferentes calles. Todo en las cercanías de donde tenía pensado presentarse el Presidente.
Finalmente, en medio de ese clima espeso, Milei decidió realizar una breve intervención a la salida por uno de los laterales del hotel Albatros, su lugar de hospedaje durante la visita a la provincia mas austral de la Argentina. “Somos conscientes del enorme esfuerzo que realizan día a día. No aflojemos ahora, que el esfuerzo de cambiar la Argentina para siempre valga la pena”., insistió el jefe de Estado reiterando el pedido de acompañamiento.
Pese a que el libertario pudo dejar una expresión ante sus seguidores, el acto organizado inicialmente no pudo concretarse por las manifestaciones que ganaron protagonismo e hicieron sentir la preocupación de los trabajadores de las industrias tecnológicas.
Con el presidente ya en el aeropuerto para embarcar de regreso a la Ciudad de Buenos Aires, los cruces siguieron en las calles de Tierra del Fuego, esta vez entre los seguidores libertarios y los protagonistas de las marchas opositoras. A pesar del fuerte contrapunto entre ambos sectores, al cierre de la jornada no se habían reportado incidentes que revistan mayo gravedad.Protestas en las calles de Ushuaia durante la visita de Milei
La agenda de Milei
Horas antes, el gobierno exhibió el recorrido de Milei por las instalaciones industriales de Newsan objetivo inicial de la visita a Tierra del Fuego. Allí el mandatario defendió con énfasis el rumbo económico de su gestión y la vigencia del régimen de exención impositiva en la provincia. Acompañado por la Secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, y los candidatos de La Libertad Avanza para las elecciones legislativas del 26 de octubre, Agustín Coto y Miguel Rodríguez, el presidente fue recibido por el CEO de Newsan, Luis Galli, y el Director Industrial, René Ceballos, quienes expusieron los avances de la compañía en desarrollo tecnológico, empleo calificado e inversión.Suspendido el acto previsto, Milei habló por un megáfono en una salida lateral del hotel
El presidente abordó allí las críticas y resistencias que enfrenta su administración, atribuyéndolas a la magnitud de las reformas impulsadas. “Imaginate alguien que está haciendo una reforma de 180 grados como la que estamos impulsando nosotros, evidentemente el statu quo se va a quejar”, afirmó Milei a Aire Libre.
El jefe de Estado contrastó los logros de su gestión con la situación heredada, preguntando: “¿O acaso querés volver a niveles de inflación del 300%, o del 1,5 diario, que iba escalando a los 17.000; o 57% de pobres, una economía estancada desde el año 2011? Por lo tanto, está claro: hay que dejar el pasado atrás y hay que avanzar”.El mandatario subrayó la relevancia de las próximas elecciones legislativas, previstas para el 26 de octubre, y pidió el respaldo ciudadano para continuar con el proceso de transformación. “Estamos a mitad de camino”, insistió.
El exintendente de Concordia, Enrique Cresto, utilizó sus redes sociales para defender la gestión de obras realizadas durante su mandato y cuestionar la paralización de proyectos tras el cambio de gobierno nacional. Sin embargo, la publicación no pasó desapercibida: un concejal local salió rápidamente a responderle.
Cresto había señalado que “la obra del acceso sur, al igual que el aeropuerto, la planta de agua y la costanera Nebel, son obras que soñamos, planificamos, proyectamos, gestionamos y ejecutamos nosotros junto al pueblo de Concordia”, y remarcó que “se paralizaron en noviembre del 2023 cuando ganó las elecciones un presidente que frenó más de cinco mil obras en todo el país”.
En ese contexto, el concejal Felipe Sastre cruzó al exintendente en la red social X: “Estaría bueno ser más humilde, llamarse a silencio y, por ejemplo reconocer que en el 2021 perdiste las elecciones con Frigerio por 25 puntos. Por otro lado, hubieran podido terminar las obras si Urribarrk y el diputado ‘Aloe Vera’ y cia no se hubieran robado nada”.
Más adelante, en declaraciones mediáticas agregó: “Miente Cresto cuando dice que esas obras son suyas, son obras de los entrerrianos. Además, el aeropuerto, la planta de agua, el acceso sur y la costanera Nebel fueron gestionadas y financiadas por Nación, y en algunos casos hasta con fondos internacionales. Que no intente confundir a los concordienses apropiándose de lo que no hizo”, escribió.
Mientras UCR Activa eligió como blanco de sus críticas al intendente de Concordia, Francisco Azcué, lo cierto es que la agrupación radical parece evitar una necesaria autocrítica sobre el rol que el histórico partido ha tenido —o, más bien, no ha tenido— en las últimas décadas.
El comunicado que denuncia el vínculo de CONIN con el Opus Dei y cuestiona la decisión de derivar asistencia social a fundaciones privadas luce, en el fondo, más como un ajuste de cuentas interno que como una preocupación genuina por la realidad de Concordia. Resulta curioso que un partido que hace casi 40 años alcanzó su último gran logro político con Raúl Alfonsín y la recuperación democrática, hoy intente exhibirse como defensor del Estado de bienestar cuando ha sido incapaz de renovar sus cuadros y aportar soluciones concretas en la vida cotidiana de los argentinos.
En lugar de respaldar a Azcué —un intendente joven que busca, en medio de la crisis, articular herramientas de gestión junto al gobernador Rogelio Frigerio—, los radicales se dedican a fustigarlo con comunicados que suenan más a nostalgia y resistencia corporativa que a propuestas de futuro. Esa misma falta de acompañamiento evidencia un partido anclado en el pasado, conducido por “gerontes figuras” que confunden la reivindicación de la vieja causa radical con la crítica sistemática a quienes intentan abrir nuevos caminos.
La verdadera molestia no parece ser la elección de CONIN o la Fundación Kolbe, sino el hecho de que Azcué y Frigerio —con una mirada pragmática— decidieron sumar su gestión a la construcción de una alianza con La Libertad Avanza. Una alianza que, guste o no, es hoy la que marca agenda y concentra la expectativa de cambio de buena parte de la ciudadanía.
La UCR, en cambio, se consume en reproches internos y denuncias grandilocuentes que ya no conmueven a nadie. Lejos de defender derechos, estas expresiones solo terminan exponiendo la decadencia de un partido que, en su incapacidad de aggiornarse, corre el riesgo de ver cómo cada día más de sus votantes y militantes migran hacia el espacio libertario.
El radicalismo debería comprender que el descrédito no proviene de Azcué ni de Frigerio, sino de su propio inmovilismo. Mientras tanto, la mayoría social empieza a recostarse en una visión distinta: la que promete futuro y ruptura con las viejas lógicas de poder.
En un mediodía soleado y feriado en Concordia, una escena poco común captó la atención de vecinos y transeúntes: Gladis Cabrera, acompañada por un grupo de jóvenes militantes de La Libertad Avanza, decidió salir a las calles de su ciudad natal con un único propósito: hablar de libertad, de cambio y de la oportunidad histórica que atraviesa la Argentina.
“Un cambio es posible”, repite con una convicción que no se desgasta. “La garantía de ese cambio es La Libertad Avanza. La otra parte, el kirchnerismo, ha sido inmensamente corrupto, y nuestra obligación moral es explicarle a la gente que podemos dar vuelta esta historia”.
Gladis Cabrera no es una improvisada. Nacida en Concordia hace 64 años, proviene de una familia de emprendedores que le inculcó el valor del esfuerzo y la independencia. Desde hace más de 17 años sostiene con dedicación su boutique Viento en Popa, un emprendimiento que la ha acompañado en cada etapa de su vida. Formada en administración de empresas y marketing en el IAC, madre y trabajadora, hoy combina su experiencia personal con su militancia política.
En 2023 se animó a dar un paso más allá: fue candidata a senadora provincial por La Libertad Avanza. Ahora, como candidata a diputada nacional suplente, insiste en que su rol no depende del lugar en la lista, sino de la vocación de servicio. “Aunque sea suplente, no voy a dejar de poner el mayor de los esfuerzos para que este cambio se concrete. Estoy segura de que vamos a verlo realizado”.
Durante la jornada, Cabrera no habla en tono de confrontación, sino de llamado ciudadano. Para ella, salir en un día feriado a explicar las ideas de la libertad no es un sacrificio, sino un deber cívico. “Es un deber absoluto estar hoy acá, compartiendo con nuestra gente, porque basta con ver ese cruel 49,2% de pobreza en Concordia. Es una mochila de gran peso para todos, y yo quiero colaborar desde cualquier lugar para que eso cambie”.
La irrupción de Javier Milei y de La Libertad Avanza, dice, le dio la certeza de transformar su voz ciudadana en acción política concreta. “Yo creo en la honestidad, en la transparencia y en la libertad. Y creo que ahora la Argentina tiene la oportunidad histórica de volver a levantarse”.
Así, entre charlas improvisadas en la peatonal y el saludo cordial a quienes se detienen a escucharla, Gladis Cabrera se convierte en una referencia local de lo que significa la militancia por convicción: demostrar, con hechos y presencia, que la política también puede nacer de la calle, del diálogo y de la voluntad de cambio.
En un acto cargado de militancia y gestos políticos, el joven dirigente libertario Iñaki Gutiérrez llevó este domingo 28 de septiembre su mensaje a la ciudad de La Paz, Entre Ríos. Con apenas 24 años y un rol central en la comunicación del oficialismo, Gutiérrez planteó que la política debe construirse sobre “bases republicanas, respeto a la división de poderes y transparencia” y destacó que la alianza entre el presidente Javier Milei y el gobernador Rogelio Frigerio “es la prueba de que se puede poner a la Argentina por encima de las diferencias partidarias”.
El referente juvenil de La Libertad Avanza habló a un público diverso, compuesto por militantes locales, dirigentes y funcionarios. Allí reconoció que “no todos piensan lo mismo”, pero remarcó que el norte está claro: “Lo que nos une es la convicción de que la Argentina y Entre Ríos deben salir de la postración para heredarle a nuestros hijos la nación que nos hubiese gustado vivir”. A su lado, Eugenia Rolón, también referente libertaria, había aportado minutos antes la impronta generacional de un movimiento que busca instalarse como alternativa al bipartidismo tradicional.
Gutiérrez subrayó que la alianza provincial no es un fin en sí mismo, sino apenas “el puntapié inicial” para consolidar un cambio cultural y político. “Con esa alianza no llegamos a ningún lado si no explicamos casa por casa, vecino por vecino, por qué el 26 de octubre hay que votar por la libertad”, advirtió. Y fue más allá: “Tenemos que contar de dónde venimos, de un país devastado en lo económico y en lo institucional”. En ese sentido, defendió los logros del gobierno nacional en materia de inflación, equilibrio fiscal y eliminación del cepo cambiario, medidas que, según él, “ningún presidente se había animado a tomar desde 2001”.
El discurso también puso foco en la seguridad, uno de los temas más sensibles para la gestión libertaria. Gutiérrez celebró la reducción de delitos en Rosario y el alineamiento con la doctrina de la ministra Patricia Bullrich: “El que las hace, las paga. Queremos un país en paz y no vamos a comprar más el cuento de que el victimario es la víctima”. Allí cargó contra Axel Kicillof y contra el kirchnerismo, a quienes acusó de sostener políticas “que arruinaron la vida de los argentinos durante años”.
En tono internacional, el dirigente defendió el alineamiento del gobierno de Milei con las potencias occidentales y democráticas. “La Argentina no anda bollando por el universo: forma parte del mundo y tiene que estar del lado de los países que defienden la libertad y la república”, señaló. Y lo vinculó a un mensaje más doméstico: “Hoy podemos tener un presidente como Javier Milei porque tenemos democracia y eso hay que valorarlo todos los días”.
Hacia el cierre, Gutiérrez hizo un llamado directo a la militancia entrerriana: “Todos estamos haciendo un esfuerzo enorme, en nuestras casas y en nuestros clubes, para que la Argentina salga adelante. Ese esfuerzo no tiene sentido si el 26 de octubre volvemos a darle vida al fantasma del kirchnerismo”. Con aplausos y cánticos de los presentes, concluyó con la consigna que marcó el tono de toda la jornada: “La libertad avanza o la Argentina retrocede”.
Hoy, en el Club Social La Paz, de La ciudad homónima, se llevo a cabo el Encuentro de la Alianza La Libertad Avanza con la Juventud.
Se hicieron presentes los candidatos a senadores nacionales, Joaquín Benegas Lynch y Romina Almeida, a diputados nacionales Alicia Fregonese y Wenceslao Gadea. Además, los referentes juveniles de La Libertad Avanza, Eugenia Rolón e Iñaqui Gutiérrez; la diputada porteña, Rebeca Fleitas; el ministro de Desarrollo Económico de la provincia, Guillermo Bernardo; el secretario de Modernización del Gobierno de Entre Ríos, Emanuel Gainza y presidente departamental de La Paz (LLA), Valeria Scheurer.
Ante el público que se hizo presente tomó la palabra Roque Fleitas, diputado provincial y presidente de LLA Entre Ríos, que se encargó de presentar a los oradores.
Se destaca la presencia del actual intendente de La Paz, Walter Martín, que se refirió a la juventud como “motor del cambio” y dijo que “no hay que volver atrás”.
Eugenia Rolón, a su tiempo, afirmó que la garantía del cambio es la Libertad Avanza pues la otra parte, el kirchnerismo, es inmensamente corrupto.
Eugenia Rolon
Luego tomó la palabra Wenceslao Gadea, poniendo énfasis en que “esta no es una votación más, sino que marcará la diferencia entre seguir con el cambio para no volver al pasado, donde nos dejaron un país desbastado”
Wenceslao Gadea
La siguiente oradora fue Alicia Fregonese, afirmando que “Macri no pudo hacer todos los cambios que necesitó el país, por eso debemos votar bien para que no vuelva el populismo, pues tenemos la oportunidad de cambiar al país, y de cambiar Entre Ríos. Estamos haciendo una transformación profunda y es necesario seguir por este camino”.
Alicia Fregonese
Luego, Romina Almeida, indicando que ella proviene del sector privado, que las ideas de Milei la llevaron a involucrarse, y que en poco tiempo llegó a ser candidata a senadora.
Llegó el turno de Iñaqui Gutierrez, destacando esta alianza que busca el cambio: “A pesar de las diferencias se busca un país y una provincia mejores, Tanto el gobernador Frigerio como el presidente Milei tienen la convicción necesaria”.
Iñaqui Gutiérrez.
Finalmente Joaquín Benegas Lynch se refirió a que el 26 de octubre es una elección histórica: “pues por primera vez nos damos cuenta el peso de tener diputados y senadores propios, pues el actual Congreso se encarga de trabar el cambio, y es un verdadero piquete. El Estado no es la solución, a veces el Estado es el problema”.
Encuentro de candidatos en Paraná Por otro lado, en el día de ayer, en Paraná, en la peatonal San Martín y Urquiza, hubo un encuentro de candidatos, donde se hicieron presentes Joaquín Benegas Lynch, Romina Almeida, Wenceslao Gadea, Eugenia Rolón e Iñaqui Gutiérrez.
Allí Benegas Lynch destacó “debemos elegir senadores y diputados propios, para terminar con el piquete del Congreso, de 20 votaciones nos votaron 19 en contra, así no hay cambio posible”.
Luego Gutiérrez detalló todos los logros económicos y de seguridad del gobierno, y afirmó “la diferencia en ganar o perder el 26 de octubre es si habrá un gobierno que gobierne o uno que aguante”.
Al finalizar su intervención, el diputado provincial Roque Fleitas agradeció la presencia de ministros, legisladores y dirigentes departamentales, destacando la importancia de acompañar al gobernador y al presidente de la Nación en su visita a la provincia el próximo viernes 3 de octubre. En ese marco, convocó a todos a recorrer juntos las calles de Paraná, subrayando que la alianza política que se está consolidando “no es verso, es una realidad”. Asimismo, adelantó que el 8 de octubre Concordia recibirá al ministro Federico Sturzenegger, remarcando que Entre Ríos es “tierra de trabajo y de producción”, y llamando a redoblar esfuerzos durante las próximas tres semanas para llevar este mensaje a cada rincón de la provincia.
Fleitas sostuvo que el rumbo tomado es el correcto y que debe demostrarse en las urnas el 26 de octubre, “porque elegimos Argentina, porque elegimos Entre Ríos, porque elegimos transparencia”. En ese sentido, agradeció a los candidatos, a los legisladores y concejales que ya trabajan de manera intensa, convencidos de que la gestión del presidente Javier Milei y del gobernador provincial permitirá que la nación y la provincia recuperen la grandeza de otros tiempos. Finalmente, expresó su gratitud a los partidos que integran el frente político, asegurando que el camino emprendido es compartido, y cerró con un enérgico: “¡Viva la libertad, carajo! ¡Viva Entre Ríos!”.
Este fin de semana, la militancia de La Libertad Avanza (LLA) en Entre Ríos tendrá su propia cita política. El acto principal se realizará el domingo en La Paz, donde la figura central será el joven influencer libertario Iñaki Gutiérrez, referente cercano a Javier Milei. Lo acompañará Eugenia Rolón, otra militante que responde directamente a Karina Milei y que se convirtió en una de las caras visibles de la juventud libertaria.
La visita de ambos se enmarca en una recorrida nacional que Gutiérrez viene realizando “acompañando a la juventud”, según explicaron dirigentes del espacio. En la previa, estuvo en Santa Cruz, donde respaldó al candidato a diputado Jairo Guzmán y señaló que con las elecciones legislativas de octubre buscan “blindar al Presidente en Diputados”.
Un encuentro de bajo costo y con convocatoria medida
El lugar elegido para la cita de hoy domingo es el Club Social La Paz, una casona reconvertida en resto bar con capacidad para unas mil personas. La elección del espacio responde a un dato central: no habrá fondos para financiar traslados desde los departamentos de la provincia, a diferencia de actos anteriores. “La militancia está libre de movilizar, pero sin financiación porque no hay plata. Están todos invitados”, resumió un dirigente local.
Por eso, se espera un clima más intimista que en otras convocatorias de LLA, con un único orador: Iñaki Gutiérrez. La organización aclaró que el evento está pensado principalmente para la juventud, aunque se descuenta la participación de referentes provinciales y candidatos.
Agenda del fin de semana libertario
La actividad comenzará el sábado por la tarde, con una caminata por la Costanera de Paraná junto a los candidatos entrerrianos. El domingo por la mañana, se reunirán con militantes en el local partidario de La Paz, para luego dar inicio al acto central a las 17 en el Club Social.
Entre los presentes se espera al anfitrión Joaquín Benegas Lynch, candidato a senador nacional, y a otros postulantes violetas como Romina Almeida (senadora), Andrés Laumann y Wenceslao Gadea (diputados). También se prevé la participación de los candidatos aliados que integran la lista compartida con Rogelio Frigerio, entre ellos Alicia Fregonese, Darío Schneider y Eliana Lagraña.
En cambio, todavía no está confirmada la asistencia de jóvenes de la UCR o el PRO, fuerzas con las que Milei selló alianza electoral a través de la Casa Rosada y la gobernación entrerriana. En el caso radical, se espera al menos la presencia de Eliana Lagraña, presidenta de la Juventud Radical y candidata en cuarto lugar en la nómina de diputados.
¿Por qué la izquierda rechaza hablar de la batalla cultural en un momento en que, tanto en América como en Occidente, soplan aires de libertad? Tal vez porque ese debate desnuda contradicciones. Como bien dice la frase popular: “cacarean por izquierda y cobran por derecha”. Y en Argentina sabemos de qué se trata: lo vimos en primera fila durante las últimas dos décadas con el “relato kirchnerista”, que hizo un uso y abuso sistemático de los más débiles.
El kirchnerismo se presentó como la gran épica de los humildes, pero terminó siendo una de las experiencias más corruptas de la historia democrática reciente. El contraste entre el discurso de redistribución y los bolsos de José López repletos de dólares en un convento; entre la “lucha por los derechos” y la cartelización de la obra pública; entre el “modelo nacional y popular” y los patrimonios multiplicados de funcionarios, quedó grabado en la memoria colectiva.
Lo mismo ocurre a nivel regional. El chavismo, que se proclamó heredero de Bolívar y abanderado de la justicia social, devino en un régimen autoritario y represivo. Hoy Nicolás Maduro enfrenta una posible destitución mientras Venezuela sigue siendo uno de los países con mayor éxodo migratorio del mundo, superando los 8 millones de desplazados según cifras de ACNUR. Es el final de otro relato que, en nombre de la igualdad, produjo pobreza estructural, persecución política y corrupción generalizada.
La pregunta de fondo es si esta incoherencia nace de la falta de educación, de la carencia de principios morales o simplemente de la conveniencia oportunista. Porque mientras se “cacarea” un discurso de izquierda —con épica, consignas y banderas populares—, los beneficios concretos terminan en las cuentas y bolsillos de quienes prometían combatir los privilegios.
La incógnita es ahora generacional: ¿podrá esta camada de jóvenes que abraza la batalla cultural sostenerla en el tiempo? Su entusiasmo es genuino y responde a una reacción contra décadas de hipocresía política. Sin embargo, todo cambio cultural requiere profundidad, educación cívica y una base sólida de valores. La libertad no se defiende solo con consignas: necesita argumentos, coherencia y prácticas que estén a la altura de la promesa.
Porque si algo nos enseñó la historia reciente es que ningún relato resiste demasiado cuando se construye sobre la contradicción entre lo que se dice y lo que se hace.
La batalla cultural se refiere a la disputa por las ideas, los valores y los símbolos que moldean a una sociedad. No se trata solo de economía o de política partidaria, sino de quién logra instalar un sentido común, un modo de ver el mundo: desde la educación y los medios de comunicación hasta el lenguaje, la historia y las tradiciones.
En América Latina, la izquierda supo dar esa batalla durante décadas: impuso el “relato” del Estado presente, la justicia social y la defensa de los débiles, aunque muchas veces sus gobiernos terminaron siendo ejemplos de corrupción y autoritarismo. Argentina con el kirchnerismo y Venezuela con el chavismo muestran cómo ese discurso logró hegemonía cultural, pero no coherencia en la práctica.
Hoy, con el auge de nuevas corrientes liberales y libertarias, la batalla cultural reaparece en el centro de la escena. El desafío es si esta generación de jóvenes que la impulsa podrá sostenerla en el tiempo, no solo con consignas, sino con educación, principios y hechos que respalden el discurso de libertad y respeto a la república.
En política, como en la vida cotidiana, el corazón suele chocar contra la realidad del bolsillo. Y en Argentina, el “corazoncito” peronista se convirtió en la excusa sentimental que justifica cuarenta años de despilfarro, clientelismo y endeudamiento social. Hoy, ese pasado vuelve a golpear la puerta disfrazado de “opción popular”, justo cuando todavía estamos pagando el resumen de la tarjeta más cara de la historia.
La tarjeta del despilfarro
No es metáfora: cada argentino carga sobre su espalda una tarjeta que dice “40 años de deuda”. Esa tarjeta está sellada con tres marcas inevitables: impuestos, inflación y déficit. Y como cualquier tarjeta usada sin control, alguien tiene que hacerse cargo de la cuenta.
Según el INDEC, la pobreza en la Argentina escaló al 54% en 2023, el nivel más alto desde 2001. La inflación acumulada entre 2003 y 2023 superó el 70.000%, pulverizando salarios, ahorros y cualquier intento de planificación. Y la presión tributaria llegó a niveles récord, con más de 160 impuestos entre nacionales, provinciales y municipales, aunque solo 10 de ellos representan el 90% de la recaudación.
¿El resultado? Una clase media ahogada, un sector productivo castigado y una economía en la que sobrevivir se volvió más difícil que progresar.
El dilema del votante
Claro, el peronismo apela al corazoncito. A la nostalgia de un país que ya no existe. Pero votar con el corazón no paga la cuota del auto, ni el alquiler atrasado, ni el televisor en 12 cuotas que hoy se volvió un lujo impagable. Votar con el corazón significa resignarse a que la próxima suba de impuestos, el próximo congelamiento artificial o la próxima emisión sin respaldo nos termine saliendo mucho más caro que aquel “esfuerzo solidario” que prometen los discursos.
El bolsillo, en cambio, exige racionalidad: ordenar las cuentas, ajustar lo que se gasta a lo que ingresa, dejar de vivir de fiado. Lo que cualquier familia hace en su casa, pero que durante décadas la política se negó a aplicar.
La tentación de volver atrás
La oposición promete soluciones mágicas: más subsidios, más gasto, más “Estado presente”. Lo mismo de siempre. Lo mismo que ya conocemos. Lo mismo que, cada vez que se aplicó, terminó en crisis, default y pobreza.
Porque no se trata de izquierda o derecha, de progresismo o liberalismo. Se trata de números:
Más de 20 planes económicos en 40 años.
6 corridas cambiarias en dos décadas.
Un promedio de una crisis severa cada diez años.
El problema no es de ideología. El problema es que el país vivió en campaña permanente, con políticos que gastaron lo que no había, confiando en que la factura siempre le llegaría al próximo gobierno… o al contribuyente.
Reflexión final
La elección que se avecina no es entre partidos, sino entre modelos de convivencia. ¿Seguimos pagando el resumen infinito de la tarjeta del despilfarro o nos animamos a empezar de nuevo, aunque duela?
El corazoncito puede latir fuerte, pero el bolsillo está exhausto. Y esta vez, quizás, sea la última oportunidad de elegir con la razón y no con la memoria sentimental de un país que ya no se puede permitir seguir en cuotas.