Memoria selectiva, oportunismo y el silencio conveniente

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En la Argentina de las contradicciones permanentes, hay personajes que logran reinventarse sin dar explicaciones. Cambian de discurso, de vereda, de convicciones —si es que alguna vez las tuvieron— y aun así encuentran micrófonos abiertos, auditorios complacientes y dirigentes dispuestos a aplaudirlos.

El caso del uruguayo Rafael Michelini vuelve a poner sobre la mesa una pregunta incómoda: ¿qué tipo de memoria construimos cuando elegimos a quién escuchar y a quién no?

Su reciente participación en una charla sobre el Plan Cóndor en Avellaneda, junto al intendente Jorge Ferraresi y funcionarios de Derechos Humanos, no es un hecho aislado. Es, en todo caso, una postal más de una Argentina que parece haber convertido la memoria en un espacio de validación política antes que en una búsqueda honesta de verdad.

El peso del apellido y la construcción del relato

Michelini es hijo de Zelmar Michelini, una víctima emblemática del terrorismo de Estado. Ese dato —incuestionable y doloroso— le ha otorgado legitimidad en espacios vinculados a los derechos humanos.

Pero el problema no está en su historia personal. Está en cómo esa historia es utilizada.

Porque en paralelo a ese capital simbólico, distintas voces han señalado a Michelini por posiciones cambiantes, alineamientos políticos convenientes y silencios llamativos frente a determinados procesos en la región. Su figura, lejos de representar una línea coherente de pensamiento, parece adaptarse según el contexto político de turno.

Lo que no se dice

La narrativa dominante en estos espacios suele ser lineal: dictadura, víctimas, memoria, justicia. Pero rara vez se permite una mirada crítica sobre los propios voceros de esa memoria.

¿Se puede hablar del pasado sin revisar el presente de quienes lo interpretan?

¿Se puede construir autoridad moral sin rendir cuentas sobre los propios posicionamientos políticos?

En una Argentina atravesada por la grieta, ciertos discursos sobre derechos humanos se han transformado en herramientas de legitimación partidaria. Y en ese esquema, figuras extranjeras como Michelini encuentran un lugar cómodo: hablan desde el dolor heredado, pero no siempre desde la coherencia política.

Antecedentes y cuestionamientos

A lo largo de su trayectoria dentro del Frente Amplio, Michelini ha estado vinculado a distintos espacios internos, mostrando una flexibilidad que para algunos es pragmatismo y para otros oportunismo.

Incluso en Uruguay, su figura ha generado debates y críticas, especialmente por su cercanía a ciertos sectores del poder político y su rol en discusiones sensibles vinculadas a la memoria y la justicia.

No se trata de negar su historia, sino de contextualizar su presente.

Argentina: el país donde nadie paga costos

Quizás el punto más inquietante no sea Michelini, sino nosotros.

Argentina se ha convertido en un escenario donde todo es posible: donde dirigentes cambian de postura sin consecuencias, donde periodistas mutan en operadores, y donde la memoria puede ser utilizada como bandera sin revisión crítica.

Aquí no se pasan facturas. Aquí se reciclan discursos.

Y en ese ecosistema, figuras como Michelini no desentonan: encajan perfectamente.

Doble lectura

  • Versión oficial: una jornada de memoria, reflexión y compromiso con los derechos humanos.
  • Lectura real: un espacio político donde se validan determinadas voces mientras se omiten sus contradicciones.

La pregunta no es qué derecho tiene un uruguayo a hablar en Argentina. Eso está fuera de discusión.

La verdadera pregunta es otra:
¿qué exigencia tiene la sociedad argentina sobre quienes hablan en su nombre?

Porque sin esa exigencia, la memoria deja de ser memoria…
y pasa a ser apenas un relato conveniente.

Dos judíos fueron acuchillados en Londres

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Fue en el barrio londinense de Golders Green, una zona con una importante población judía del noroeste de la capital británica

Dos ciudadanos judíos fueron acuchillados en el barrio londinense de Golders Green, una zona con una importante población judía del noroeste de la capital británica. El incidente volvió a encender las alarmas sobre el creciente clima de antisemitismo y violencia contra instituciones judías en el Reino Unido.

Según informaron North West London Shomrim y la organización de seguridad comunitaria CST, un hombre corrió por Golders Green Road intentando apuñalar a residentes judíos antes de ser detenido.

Voluntarios de Shomrim lograron reducir al sospechoso hasta la llegada de la policía metropolitana, cuyos agentes utilizaron una pistola Taser para arrestarlo. Las víctimas fueron atendidas por el servicio de emergencias Hatzala.

El PM británico Keir Starmer
El PM británico Keir Starmer

Testigos señalaron que el ataque ocurrió cerca de la sinagoga Netzach Yisroel. El escritor británico Jonathan Harounoff relató que se encontraba desayunando en la zona cuando observó una gran cantidad de vehículos de emergencia dirigirse al lugar.

“No es una existencia normal para los judíos británicos en 2026, ni en ningún año”, declaró Harounoff. “Las comunidades judías en Inglaterra están bajo ataque. Es devastador ver que el lugar donde nací y crecí se haya convertido en un foco de odio antijudío y terrorismo virulento”.

El primer ministro británico, Keir Starmer, calificó el ataque como “profundamente preocupante” durante una intervención en el Parlamento y afirmó que el Reino Unido debe actuar “con absoluta determinación” frente a este tipo de delitos.

Por su parte, el presidente de la Organización Sionista Mundial, Yaakov Hagoel, quien se encontraba en Londres al momento del ataque, pidió al gobierno británico y al alcalde de Londres, Sadiq Khan, que tomen medidas más firmes contra el antisemitismo.

“El odio e incitación contra los judíos puede costar sangre preciosa, y estamos viendo ahora mismo sus consecuencias en las calles de Londres”, expresó Hagoel.

El ministro israelí de Aliá e Integración, Ofir Sofer, sostuvo que el deterioro de la seguridad para los judíos británicos refleja “el aumento del antisemitismo junto con la continua impotencia del gobierno británico”, y señaló que Israel está promoviendo programas para facilitar la inmigración de judíos del Reino Unido.

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