Alerta climática en abril: avanza La Niña y estas serán las zonas más afectadas en Argentina

1200x800 alerta climatica abril avanza nino estas son zonas mas afectadas argentina 1131647 065909

Aunque no hay alertas meteorológicas vigentes para este jueves, el clima de abril en Argentina estará marcado por el avance de La Niña, con lluvias desiguales, temperaturas levemente superiores y un impacto directo en distintas regiones del país.

Según el reporte diario del Servicio Meteorológico Nacional, este miércoles 8 de abril no rige ninguna alerta meteorológica en el país. Sin embargo, los modelos climáticos comienzan a mostrar un escenario cambiante para el mes, en un contexto de transición que podría dar lugar al desarrollo de La Niña durante abril.

Las proyecciones indican un quiebre respecto de la homogeneidad habitual de esta época del año. Los mapas de anomalías reflejan que algunas regiones podrían recibir lluvias por encima de lo normal, mientras que otras experimentarían déficits marcados, configurando un patrón climático contrastante a escala nacional, según detalla el sitio Meteored.

Este escenario no solo implica cambios en las condiciones meteorológicas, sino que también plantea efectos concretos sobre la producción agropecuaria, en un período clave para definir estrategias de cara a la campaña agrícola.

Lluvias y temperaturas en abril: cómo impacta La Niña en el clima

El comportamiento de las precipitaciones muestra diferencias claras entre regiones. En el este del país —incluyendo el Litoral, el noreste bonaerense y zonas próximas al Río de la Plata— se esperan anomalías positivas, con acumulados que podrían superar los valores habituales e incluso eventos de mayor intensidad.

En contraposición, el centro-norte argentino presenta un patrón más seco. Provincias como Santiago del Estero, Chaco y sectores del NOA registrarían lluvias por debajo de lo normal. Este punto resulta clave, ya que abril es determinante para la recarga de humedad en los suelos, un factor central para la campaña fina.

Desde el enfoque productivo, el panorama es dispar. Mientras que en el este los excesos de agua podrían dificultar la cosecha y afectar la calidad de los cultivos, en el norte la falta de precipitaciones podría condicionar la siembra de trigo y otros cultivos de invierno.

En cuanto a las temperaturas, el pronóstico muestra una tendencia más uniforme, aunque no menor. Predominan anomalías levemente positivas en gran parte del territorio nacional, lo que implica registros algo superiores a los promedios históricos de abril. Si bien no se esperan extremos, estas condiciones pueden influir en el desarrollo de los cultivos y en la dinámica general del sistema productivo.

Lilia Lemoine: “Qué mierda que es Pagni”

720

La diputada libertaria apuntó contra el periodista tras su última editorial y desató una serie de mensajes cargados de insultos, críticas al periodismo y nuevas tensiones internas en el oficialismo

La diputada de La Libertad Avanza Lilia Lemoine volvió a quedar en el centro de la polémica tras reaccionar con dureza a la última editorial de Carlos Pagni en Odisea Argentina e insultar al periodista desde sus redes sociales.

Desde su cuenta de X, la legisladora no solo cuestionó el análisis del periodista, sino que lo hizo con un mensaje directo y sin matices: “Qué MIERDA que es Pagni. Como hijo de puta es muy bueno”.

image 1

El descargo llegó pocas horas después de que Pagni expusiera un diagnóstico crítico sobre el funcionamiento del gobierno de Javier Milei, al que describió como un espacio con “una gran incapacidad” y “una especie de parálisis de gestión”. En ese marco, también advirtió sobre una “pésima comunicación” oficial y una “incapacidad llamativa de poder explicar” las acusaciones que enfrenta.

En su análisis, Pagni fue particularmente crítico con el vocero presidencial Manuel Adorni, al señalar que esa torpeza comunicacional “se ve todavía más acentuada” en su figura. Pero, al mismo tiempo, trazó una comparación inesperada dentro del propio oficialismo: dijo que Lilia Lemoine, “más allá de que no es tomada a lo mejor demasiado en serio por sus excentricidades”, había sido “la vocera más inteligente que tuvo este gobierno, sobre todo si uno compara con Adorni”.

Esa valoración reapareció, de forma indirecta, en la propia reacción de la diputada. En la misma serie de respuestas, Lemoine profundizó su embestida contra el periodismo y, en un intercambio con usuarios, se refirió a si le alegraba el “elogio” que Pagni le había hecho: “El que se queda con esa lectura es inocente. Sería muy estúpida si esos comentarios me alegraran”.

Otra de las particulares respuestas que dejó Lemoine fue cuando la acusaron de emplear palabras tan duras contra la prensa y le recordaron el caso de José Luis Cabezas. Esta mención fue suficiente para que la legisladora apuntara contra la diputada Marcela Pagano, con quien mantiene un enfrentamiento público desde hace meses, y escribió: “Si aparece un periodista muerto responsabilizo a Marcela Pagano”.

En su editorial, Pagni también había advertido sobre el clima general dentro del oficialismo, atravesado por “un internismo feroz” y “una gran agresividad interna”, además de una relación cada vez más tensa con la prensa. Lemoine con su reacción parece confirmar que el gobierno está en conflicto permanente, con dificultades para ordenar su discurso y con una escalada verbal que, lejos de apaciguarse, suma nuevos capítulos.

Israel: vivir sin pausa en medio de la incertidumbre

000 62GZ3FV

Por Ana Grinstein

En Israel, la vida no se mide en tiempos de paz y tiempos de guerra. Se mide en continuidad.

Lo que muchas personas fuera del país no logran comprender es que la base emocional de los israelíes está, de alguna manera, calibrada de forma distinta. No porque sean más fuertes o más valientes, sino porque han aprendido —casi sin darse cuenta— a vivir dentro de una realidad donde la incertidumbre no es una excepción, sino parte del paisaje.

Aquí, la historia no llega como un capítulo con principio y fin. No se abre y se cierra. Se instala.

Para muchos en el extranjero, la guerra es un evento: algo que ocurre, sacude y luego se convierte en memoria. En Israel, en cambio, se parece más al clima: impredecible, presente, imposible de ignorar, pero también imposible de detener la vida por completo.

Sirenas que irrumpen en medio de una clase. Debates políticos que no se apagan nunca. Escuelas que abren… o no. Una boda que sigue en pie si las rutas lo permiten. Un funeral que llega sin aviso.

Todo puede suceder en un mismo día. Incluso en la misma hora.

Antes del 7 de octubre, Israel atravesaba meses de una intensa discusión interna. La reforma judicial había dividido familias, tensado amistades y movilizado a cientos de miles de personas en protestas semanales.

Las calles se llenaban no solo de consignas, sino de una convicción profunda: que el futuro del país pertenece a quienes lo habitan.

Y entonces, el 7 de octubre lo cambió todo.

Pero no silenció esa discusión. Solo la empujó hacia adentro. La urgencia pasó a ser otra: sobrevivir, sostenerse, cuidar.

Desde entonces, el país vive en una combinación difícil de explicar: dolor prolongado y alerta constante.

Misiles. Rehenes. Funerales. Reservistas dejando sus trabajos. Niños aprendiendo a distinguir entre rutina y emergencia.

Y aun así, la vida no se detiene.

Los cafés siguen abiertos. Los bebés siguen naciendo. Las historias de amor siguen empezando. Y en cada casa, siempre hay alguien —una abuela, una madre, un vecino— que insiste en servir un plato más, como si alimentar fuera también una forma de resistir.

Hay algo que los israelíes entienden profundamente: esperar a que llegue la calma para vivir es, en este lugar, una ilusión.

Entonces viven.

Viven fuerte. Discuten sin filtros. Se ríen incluso en días difíciles. Critican a su gobierno con pasión. Se organizan, se ayudan, se presentan unos para otros.

Desde afuera, puede parecer caos. Desde adentro, es otra cosa. Es resiliencia.

Pero no la resiliencia épica que muestran las películas. No la de los héroes. Sino la resiliencia silenciosa, cotidiana, casi invisible: la de quien se levanta, prepara café, lleva a sus hijos a la escuela cuando puede, corre al refugio cuando debe y, más tarde, vuelve a la cocina para preparar la cena.

Una y otra vez.

En muchas ciudades del país, especialmente en el sur, las viviendas están construidas con una habitación reforzada llamada “mamad”, diseñada para proteger a las familias en caso de ataques.

Lo llamativo no es solo su función, sino su uso cotidiano: durante el día puede ser el cuarto de juegos de los niños, una oficina o incluso un espacio para ver televisión. Ese mismo lugar que, en segundos, se convierte en refugio.

Quizás no haya mejor símbolo de la vida en Israel que ese cuarto: un espacio donde conviven, sin contradicción, la normalidad y la emergencia.

Porque aquí, incluso cuando el suelo tiembla, la vida —de alguna manera— siempre continúa.

Y eso también es una forma de esperanza.

86