El director general de Salud Mental de Entre Ríos, Dr. Esteban Dávila, brindó precisiones sobre la declaración de urgencia sanitaria en salud mental dispuesta por el Gobierno provincial y remarcó la importancia de la línea telefónica 135 como herramienta clave para la prevención y la asistencia de personas que atraviesan situaciones de crisis.
En una entrevista con el programa Punto de Inflexión, de Radio Rivadavia Concordia 106.1, el funcionario aclaró que la medida adoptada por la Provincia no implica una emergencia sanitaria, sino una urgencia, una figura que permite priorizar recursos, fortalecer dispositivos de atención y desarrollar nuevas estrategias para abordar una problemática que definió como una prioridad en Entre Ríos, el país y toda la región.
Dávila explicó que la declaración tiene como objetivo dotar al sistema de mayores herramientas para afrontar el crecimiento sostenido de los problemas de salud mental.
«La urgencia sanitaria permite priorizar acciones, recursos e instrumentos para atender una problemática que requiere un abordaje inmediato», sostuvo.

El funcionario señaló que las dificultades vinculadas a la salud mental vienen incrementándose desde hace más de dos décadas y que la pandemia profundizó aún más esa tendencia.
«Las problemáticas crecieron más rápido que la capacidad del sistema sanitario para adaptarse. Esto no es un problema exclusivo de Entre Ríos, sino una realidad que atraviesa a toda América», indicó.
El director provincial explicó que la estrategia oficial se apoya sobre dos pilares fundamentales.
Por un lado, la promoción y prevención, mediante capacitaciones, trabajo con escuelas, municipios, clubes, organizaciones sociales y distintos organismos del Estado para intentar intervenir antes de que aparezcan los problemas.
Por otro, el fortalecimiento de la asistencia, reforzando hospitales, centros de salud, servicios especializados y dispositivos comunitarios para brindar respuestas cuando las situaciones ya se encuentran instaladas.
En ese sentido recordó que Entre Ríos adhirió a la Ley Nacional de Salud Mental y recientemente logró conformar la comisión interministerial prevista por la normativa, destinada a coordinar políticas públicas entre diferentes áreas del Estado.
Uno de los principales desafíos señalados por Dávila es la escasez de recursos humanos especializados.
Reconoció que existen ciudades con buena disponibilidad de profesionales y otras donde la presencia de psiquiatras y psicólogos especializados resulta muy limitada.
Frente a esta realidad, explicó que la Provincia trabaja en la capacitación de equipos del primer nivel de atención para que puedan realizar una primera escucha, detectar situaciones de riesgo y derivar oportunamente a los pacientes.
Además, destacó la implementación del programa Mental Health Gap (MHGAP), impulsado por la Organización Mundial de la Salud, cuyo objetivo es reducir las brechas de acceso a la atención en salud mental.
Durante la entrevista, Dávila hizo especial hincapié en la difusión del número 135, destinado a la atención de personas que atraviesan crisis emocionales o pensamientos suicidas.
«El 135 muchas veces es la puerta de entrada. Del otro lado hay profesionales capacitados que escuchan, orientan y ayudan sin juzgar. Muchas personas que deciden quitarse la vida nunca habían pasado antes por el sistema de salud», afirmó.
En ese marco, convocó también a los medios de comunicación a abordar estas situaciones con responsabilidad.
Pidió evitar el tratamiento sensacionalista de los suicidios y, en cambio, aprovechar cada información para difundir los canales de ayuda disponibles.
«Cuando se comunica un hecho de estas características también hay que abrir una puerta a la esperanza. Hay tratamiento y siempre es posible pedir ayuda», expresó.
Consultado sobre las causas del incremento de los problemas de salud mental, Dávila sostuvo que no existe un único factor desencadenante.
Explicó que pueden influir enfermedades psiquiátricas, pero también situaciones de bullying, violencia, acoso laboral, consumos problemáticos, conflictos familiares, inseguridad o problemas económicos.
Por ello, consideró que la respuesta no depende únicamente del sistema sanitario.
«Toda la sociedad tiene una responsabilidad: las familias, las escuelas, los clubes, las iglesias, los medios de comunicación y los lugares de trabajo. Todos podemos generar ambientes más saludables y ser parte de la prevención», concluyó.
Fuente: Programa Punto de Inflexión – FM 106.10 MHz Radio Rivadavia Concordia. (Sábados de 9 a 12 hs)
