Con la partida de Rubén Cuestas desaparece físicamente uno de los mayores embajadores de la identidad entrerriana. Pero su obra, junto a su hermano Néstor, ya forma parte del patrimonio cultural, simbólico e intangible del Litoral argentino.
La cultura entrerriana amaneció de luto este domingo . A los 84 años falleció Rubén Rodolfo Cuestas, una de las figuras más trascendentes del folclore del Litoral argentino y protagonista, junto a su hermano Néstor, del histórico dúo Los Hermanos Cuestas, cuya obra marcó para siempre la identidad musical de Entre Ríos.
Con su muerte no solo se despide un cantor excepcional. Se marcha un verdadero custodio de la memoria cultural de una provincia que encontró en sus canciones una forma de contarse a sí misma. Porque hablar de Los Hermanos Cuestas es hablar de la historia, del paisaje, de los ríos, del monte, de las islas y del hombre entrerriano.
Rubén nació en Diamante el 7 de febrero de 1942. Desde muy pequeño sorprendía por una habilidad que con el tiempo se convertiría en un sello artístico único: reproducir con extraordinaria precisión el canto de las aves autóctonas.
Aquellos silbidos no eran un simple recurso escénico. Eran una forma de llevar la naturaleza al escenario y de recordar que la identidad entrerriana también se expresa a través de sus sonidos. Por esa singularidad fue conocido durante décadas como “El amigo de los pájaros”, una expresión artística que terminó convirtiéndose en una marca registrada de su carrera.
TRAYECTORIA
Rubén Rodolfo Cuestas (1942-2026)
• Nació el 7 de febrero de 1942 en Diamante, Entre Ríos.
• Integró junto a su hermano Néstor el legendario dúo Los Hermanos Cuestas.
• Fue uno de los principales difusores de la chamarrita y de la música del Litoral argentino.
• Alcanzó reconocimiento nacional en el Festival de Cosquín y en los principales escenarios folclóricos del país.
• Desarrolló un estilo único imitando el canto de las aves autóctonas, motivo por el cual fue conocido como “El amigo de los pájaros”.
• Tras el fallecimiento de Néstor en 2020, quedó como el último representante vivo del histórico dúo.
• Su legado continúa siendo una referencia obligada de la cultura entrerriana.
Hablar de patrimonio no significa únicamente conservar edificios históricos o monumentos. Existen bienes culturales cuyo verdadero valor reside en la memoria, en las emociones y en las expresiones que identifican a un pueblo.
La obra de Rubén y Néstor Cuestas pertenece precisamente a ese patrimonio cultural intangible que se transmite de generación en generación.
Su música logró algo extraordinario: cuando sonaban sus voces, cualquier entrerriano —viviera donde viviera— volvía por un instante a su tierra.
Al río Paraná.
Al Gualeguay.
Al Uruguay.
Al monte nativo.
Al perfume del espinillo.
Y al canto de los pájaros.
Pocos artistas consiguieron representar con tanta fidelidad el paisaje espiritual de una provincia.




