El avance de un nuevo sistema frontal frío provocará un marcado descenso térmico en gran parte de Argentina. Se esperan heladas de variada intensidad y varios días consecutivos con ambiente estable, seco y temperaturas típicas del invierno.
El cielo se encuentra ligeramente nublado este sábado en algunas ciudades de la provincia, y para la jornada se prevé que las temperaturas ronden entre los 8 y 18ºC con vientos leves del este rotando al sudeste, según los datos del Servicio Meteorológico Nacional .
Según indicó el meteorólogo Christian Garavaglia, un nuevo frente frío ya recorre la Patagonia argentina y marcará el pulso a lo largo de este próximo fin de semana de los distintos fenómenos que se irán desencadenando en distintas provincias, con su avance hacia el norte.
“La circulación atmosférica vuelve a mostrar un patrón repetitivo en este otoño 2026, con el ingreso de una nueva masa de aire frío que avanzará de sur a norte sobre el territorio nacional. El fenómeno estará acompañado por algunas precipitaciones aisladas, aunque el aspecto más relevante será el fuerte descenso de temperatura que volverá a instalarse sobre gran parte del país”, comunicó el especialista.
Y explicó: Con este nuevo episodio, ya son tres las irrupciones frías importantes registradas en lo que va del otoño. Todas tuvieron una característica común: un enfriamiento generalizado que alcanzó tanto a la región Pampeana como al norte argentino, con eventos de heladas de distinta intensidad y una marcada persistencia de las bajas temperaturas”.

De acuerdo a lo que señaló Garavaglia, el pasaje del sistema frontal durante las próximas horas generará condiciones de inestabilidad temporaria, especialmente sobre el centro y norte del país. Sin embargo, detrás del frente comenzará a ingresar una masa de aire más seca y fría, impulsando valores térmicos muy por debajo de los parámetros normales para esta época del año.
De hecho, para este domingo en la capital entrerriana se anuncian lloviznas para la madrugada y cielo algo a mayormente nublado para lo que resta de la jornada; con temperaturas que rondarán entre los 10 y 14ºC.
Heladas persistentes y anomalías térmicas negativas
“Las proyecciones muestran que el núcleo más intenso del aire frío se ubicará sobre la porción central del país, donde podrían registrarse las anomalías térmicas negativas más significativas, con temperaturas mínimas que quedarían varios grados por debajo de los promedios climáticos de mayo”, indicó el especialista a Meteored.
Las heladas volverán a convertirse en el fenómeno dominante, con eventos entre moderados y fuertes sobre amplios sectores productivos. Además de la intensidad puntual de las marcas térmicas, preocupa especialmente la duración del episodio frío, ya que las bajas temperaturas podrían mantenerse durante buena parte de la próxima semana.

En Paraná y zona, las temperaturas continuarán en franco descenso y para el lunes se espera una mínima de apenas 7ºC mientras que la máxima será de 15, con cielo algo nublado y vientos leves sudeste. En tanto, para el martes, se anuncia cielo despejado con marcas térmicas que rondarán entre los 6 y 19ºC con vientos leves del oeste rotando al sudoeste.
Ambiente seco y estable: un patrón más parecido al invierno
“Una vez que el sistema frontal avance hacia el norte del país, se consolidará una situación de estabilidad generalizada. La presencia de aire frío y seco inhibirá el desarrollo de nubosidad y mantendrá la ausencia de lluvias en gran parte del territorio nacional”, explicó Garavaglia.
Es más, anticipó que este comportamiento atmosférico comenzará a mostrar características típicas del invierno. “Las mañanas frías, la baja humedad y la amplitud térmica volverán a dominar el panorama meteorológico en buena parte de Argentina, especialmente sobre la región Pampeana y el centro del país”, señaló.

Desde el punto de vista meteorológico, este tipo de configuraciones suele asociarse a la persistencia de centros de alta presión que estabilizan la atmósfera y favorecen la pérdida de calor durante la noche. El resultado son jornadas con temperaturas mínimas muy bajas y tardes relativamente templadas, aunque siempre dentro de un contexto de ambiente frío predominante.