A la fiscal, que estuvo a cargo de la investigación de la muerte del fiscal Alberto Nisman, la imputaron por “encubrimiento agravado”. Dijo que le llamaba la atención que Eduardo Taiano la hubiera imputado luego de que se le solicitó el pedido de juicio político por su accionar en la causa “cripto Libra”.
La ex fiscal Viviana Fein le solicitó este lunes al juez Julián Ercolini que dicte la falta de mérito y que dé lugar a las declaraciones testimoniales que solicitó, en una audiencia en la que se presentó en la causa que la investiga por el posible “encubrimiento agravado” en la escena en la que se encontró sin vida a titular de la Unidad Fiscal AMIA, Alberto Nisman, el 18 de enero de 2015.
Fein, que ya está jubilada, se presentó este lunes en los tribunales federales de Comodoro Py. En rigor se trató de una ampliación de indagatoria ante el fiscal Eduardo Taiano, al que señaló por considerar que la imputación que pesa sobre ella (de “encubrimiento agravado”) le resulta “absurda y hasta delirante”. Ya había declarado a fines del mes de febrero, luego de una suspensión de la audiencia el año pasado.
“El encubrimiento requiere un delito previo y conocido por el encubridor, que requiere colaborar con el autor y/o autores (…)”, sostuvo la ex fiscal en el acta de la audiencia
Fein aseguró que llegó a la casa del fiscal Nisman, en la torre Le Parc de Puerto Madero, durante la madrugada del 18 de enero de 2015 y que en ese momento era un “domicilio desconocido por ella”. Dijo que al arribar solo sabía que había una persona fallecida, sin conocer las circunstancias de la muerte y que tampoco conocía a ninguno de los policías que estaban allí ni a los altos mandos de las fuerzas de seguridad.
Remarcó que cuando llegó no había personal policial dentro del departamento. Fein subrayó que la causa “estuvo diez años bajo la órbita de la parte acusadora, durante mucho tiempo paralizada porque las pruebas son mínimas” y que ahora se la acusa únicamente a ella. En ese sentido, se consideró un “chivo expiatorio” del fiscal Taiano.
En otro tramo de la audiencia, Fein rechazó la imputación del fiscal Taiano, que la acusó de manipular la prueba. Dijo que quienes manejaron la prueba fueron los peritos y el personal de Prefectura, y esto fue observado por testigos.
Fein defendió el accionar de la policía, en particular del personal que tomó las huellas. Sostuvo que actuaron “con todos los recaudos desde un primer momento mientras hizo su trabajo dentro de todo el departamento”. Añadió que “muchas de las huellas que se levantaron no pudieron cotejarse por no tener todos los puntos característicos”.
La ex fiscal dijo que la puerta del departamento donde hallaron a Nisman sin vida “no estaba violentada” y que “sólo tiene apertura desde adentro”. Advirtió que si el fiscal Taiano tenía alguna sospecha respecto del accionar del vecino de Nisman, que podría haber permitido el acceso a su departamento a los presuntos autores en caso de que se trate de un crimen, pudo haberlo citado como testigo, algo que no hizo en más de 10 años.
Fein advirtió que le “llama la atención” que Taiano la haya acusado luego de que se le solicitó el juicio político por la causa “cripto Libra”, que instruye como fiscal.
Un “fiscal militante”
Fein dijo que el fiscal auxiliar Hernán Kleiman “concurre a los actos de aniversario de la muerte de Nisman” y que en uno de ellos disertó junto a la jueza Sandra Arroyo Salgado, quien fuera pareja de Nisman, la madre de sus hijas y querellante en la causa. Para Fein, Kleiman es un “fiscal militante”. En ese sentido, considera que habría una “violación grave al principio de falta de objetividad e imparcialidad previsto en la ley ogánica del Ministerio Público Fiscal”.
Por último, la ex fiscal dijo que la situación que está viviendo es una “pesadilla que le genera impotencia”. Ni el tribunal ni el representante del Ministerio Público le hicieron preguntas.
Fein se retiró de tribunales sin hacer declaraciones a la prensa.