El cadáver fue encontrado en el descampado de Ampliación Ferreyra
CÓRDOBA.- Apareció muerta la adolescente de 14 años Agostina Vega, desaparecida desde el sábado pasado en la ciudad de Córdoba. Alrededor de las 16 el ingreso de una camioneta morguera a la zona de Ampliación Ferreyra, que venía siendo rastrillada hace 30 horas, preanunció lo peor.
Gabriel Vega, el padre de Agostina, fue quien estuvo en el lugar junto al fiscal Raúl Garzón y el ministro de Seguridad, Juan Pablo Quintero.
Cuando quedaban pocas horas para que se cumplieran los siete días de su desaparición se confirmó que se hallaron “restos humanos” en el predio de unas 240 hectáreas que era rastrillado desde el viernes a la mañana.
Anoche Claudio Barrelier, el único detenido, admitió en su segunda indagatoria, haber estado en ese descampado a 17 kilómetros de su casa en Cofico a donde llegó la adolescente el pasado sábado 23 de mayo alrededor de las 22.30. Llegó allí en un Ford K negro que había pedido a una mujer amiga para hacer “una changa” el lunes pasado
Barrelier tiene 33 años, estuvo tres años en pareja con Heredia y tiene una causa abierta hace un año por privación ilegítima de la libertad de una mujer. Era empleado de la Municipalidad de Córdoba -fue desafectado después de quedar detenido-, hincha de Instituto (se juntaba con la madre de Agostina y otros fanáticos a ver partidos en la casa situada en Cofico) y tiene vínculos con dirigentes peronistas. De hecho, el concejal Ricardo Moreno reconoció haberlo recomendado para el trabajo.
En la tarde del sábado Jorge Sánchez del Bianco renunció a la defensa de Barrelier. El abogado confirmó a LA NACION que se alejó por “diferencias técnicas irreconciliables”.
Vega, el padre de la adolescente, en declaraciones a TN en la mañana del sábado dijo que el detenido “no actuó solo, hay gente que fue cómplice”.
“Conseguí el teléfono del tipo, hice una entrevista con él, hay una grabación, una prueba de todas las cosas que él dice y la verdad es que son bastante duras. Dijo cosas bastante complicadas. Entre la madre y este tipo hay algo, no sé qué, pero hay algo. Yo lo único que necesito es que me digan la verdad para encontrar a Agostina”, apuntó.
Al ser consultado sobre Melisa Heredia, la madre de la menor, Gabriel no se refirió a ella directamente, pero apuntó tajante: “Está lleno de enfermos, pedófilos, gente psicópata, pero si vos sabés que te relacionás con este tipo de gente y que tenía todas estas causas, ¿para qué la llevás a este tipo de lugares? ¿Para qué estás con esta gente? Ninguno de nosotros llevaría a su hijo a un lugar así”.
“Pido que digan la verdad. Y las personas que están implicadas, si fuiste responsable de alguna cosa, hacete cargo, es así de simple. Si tiene más información que la diga y que se haga cargo. Si estuvo con gente que no debía, bueno, pero así vamos a encontrar a Agostina. No me la quiero cruzar más porque pensamos muy distinto”, dijo el padre de la menor al referirse a su expareja.
Remis y mensajes
El sábado pasado, según contó su madre, Agostina estaba jugando con su hermano de 7 años en su casa de barrio General Mosconi cuando fue a buscar unas empanadas hasta el almacén de su abuelo, al lado.
“Cuando volvió su hermano -afirmó la madre- le pregunté si estaba Agostina en el negocio de su abuelo y me respondió ‘no má, la Agos no está’”. La llamó al teléfono móvil a las 22.30; “sonó cuatro veces y no sonó nunca más hasta el día de hoy”.
Después, gracias al relato del remisero que llevó a la adolescente hasta barrio Cofico, se reconstruyó que ella se cruzó hasta donde había cinco autos remises y le pidió a él ir hasta Del Campillo y Fragueiro.
Fue el remisero quien reveló el recorrido y el diálogo que mantuvieron. Lo hizo el domingo por la tarde, cuando vio los carteles de búsqueda de la chica. El hombre contó que iba tranquila y alegre, que le mencionó que iba a “preparar una sorpresa” para su madre. Él le hizo varias preguntas porque admitió que le llamó la atención la hora en que se movilizaba sola y la zona a la que iba.
Cuando llegó a la esquina solicitada se le acercó un hombre, a quien ella conoció de inmediato, y le pagó el viaje. Cuando vio las fotos de Barrelier, el remisero lo reconoció.
La madre habló con Barrelier cerca de la 1 de la mañana del domingo, el dijo q no la había visto y como a las 5, en otro contacto, le reconoció que había estado con ella, que la acompañó hasta un “auto rojo” y que se fue con un “noviecito”. Esa fue la declaración que después cambió dos veces.