
Hay lugares que guardan una historia silenciosa de trabajo, perseverancia y visión de futuro. Uno de ellos es Santa Ana, ese rincón del norte de la provincia que muchos, desde hace décadas, definieron con orgullo como “la perla más al norte de Entre Ríos”.
Para quienes desde comienzos de los años noventa impulsaron el desarrollo del turismo termal en la región, las noticias que hoy llegan desde la localidad generan una profunda satisfacción. A más de treinta años de aquellas primeras ideas, el proyecto termal de Santa Ana comienza a tomar forma concreta.
En diálogo con este medio, Luis Vago, director de Cultura y Turismo de la Municipalidad, repasó el presente y los desafíos que enfrenta la ciudad en esta nueva etapa.
Un proyecto termal que empieza a definirse
Santa Ana atraviesa un momento clave de transición. El desafío es consolidar definitivamente el proyecto termal, mantener precios competitivos, atraer inversiones y profesionalizar la actividad turística, todo ello sin descuidar la intensa agenda cultural y social que caracteriza a la comunidad.
Uno de los pasos más importantes en este proceso se dio recientemente con la definición del proyecto arquitectónico que dará forma al futuro parque termal.
“Había que elegir el proyecto de lo que va a ser justamente el futuro parque termal. Se realizó un concurso y ya tenemos un proyecto ganador”, explicó Vago.
El proceso de evaluación se extendió durante varios días y contó con la participación de un jurado integrado por profesionales de distintos ámbitos académicos y técnicos.
“Durante casi tres días trabajó un jurado constituido por los colegios de arquitectos de la provincia de Entre Ríos, de Santa Fe y también representantes a nivel nacional. Fue una experiencia realmente muy interesante poder contar con la mirada de estos profesionales”, señaló el funcionario.
El proyecto elegido surgió entre casi treinta propuestas presentadas formalmente —aunque el número inicial fue incluso mayor—, y será la base sobre la cual se desarrollará el Complejo Parque Termal Internacional de Santa Ana.


Un complejo con identidad propia
Según adelantó el director de Turismo, el diseño ganador contempla la construcción de siete piletas termales, con diferentes dimensiones y características.
“Sabemos que el complejo contará con siete piletas, con distintos diseños y tamaños. Eso va a generar una propuesta diferente respecto a otros parques termales que ya existen en la provincia”, explicó Vago.
La idea es que el nuevo desarrollo tenga una identidad propia dentro del circuito termal entrerriano, un sector turístico que desde hace años posiciona a Entre Ríos como uno de los principales destinos de bienestar y descanso del país.
Un enclave natural privilegiado
Más allá de la infraestructura proyectada, Santa Ana apuesta a potenciar uno de sus principales activos: su entorno natural.
El futuro complejo se ubicará en un punto estratégico de la ciudad, sobre la costanera que bordea el lago, un espacio que ya hoy funciona como uno de los paisajes más valorados por visitantes y residentes.
“Está en un enclave realmente espectacular. Desde la avenida costanera la gente puede disfrutar no solo de la única pileta termal que hoy tenemos —de acceso libre y gratuito—, sino también de las puestas de sol sobre el lago de Santa Ana, que ofrecen una vista realmente única”, describió el funcionario.
Ese entorno natural fue, según explicó, uno de los factores que influyó en la elección del lugar.
“Profesionales y especialistas que visitaron Santa Ana hace aproximadamente un año y medio coincidieron en que no se podría haber elegido un mejor sitio para desarrollar este proyecto”, recordó.
De ver pasar el turismo a ser protagonista
Durante muchos años, Santa Ana fue principalmente un destino de verano vinculado al turismo de playa y al lago. Sin embargo, el movimiento turístico regional se concentraba en otras ciudades con infraestructura termal ya desarrollada.
“Siempre decimos que Santa Ana veía pasar el turismo de costado. Era un turismo muy ligado al sol y al verano, mientras que el pueblo tenía muchísima cultura e historia, pero no lograba integrarse plenamente a ese movimiento”, reflexionó Vago.
La apuesta al desarrollo termal busca justamente revertir esa situación.
“Hoy, con este proyecto y con la ubicación del futuro complejo, Santa Ana empieza a incorporarse de lleno a ese circuito turístico, dándole un nuevo valor agregado a toda la comunidad”, concluyó.
Un nuevo capítulo para el turismo del norte entrerriano
El proyecto termal representa, para Santa Ana, mucho más que una obra turística. Significa una oportunidad de desarrollo económico, generación de empleo y posicionamiento regional.
Mientras avanzan las etapas técnicas y de planificación, la ciudad comienza a prepararse para un futuro en el que el turismo ya no será algo que pase de largo, sino una actividad central para su crecimiento.
Y para quienes hace más de tres décadas soñaban con impulsar el turismo termal en el norte de la provincia, ver que esas ideas comienzan a concretarse es, sin dudas, una satisfacción que trasciende el paso del tiempo.
Análisis Litoral
