
El general Vladimir Padrino López confirmó lo que muchos sospechaban: Venezuela se convirtió en el campo de pruebas para armamento militar nunca antes visto. Y no lo dice él, lo admitió el propio Donald Trump desde Davos.
“Como lo dijo expresa y claramente el presidente Trump: utilizaron armas que nunca habían sido usadas en un campo de batalla, armas que nadie tenía en el mundo”, declaró Padrino López desde el mismo Fuerte Tiuna donde ocurrió el ataque del 3 de enero.
El ministro reveló que Venezuela fue sometida a un “bombardeo sistemático asistido por inteligencia artificial del más alto nivel visto en el planeta”. Los sistemas de defensa rusos y chinos quedaron completamente inutilizados.
Trump lo presumió en el Foro Económico Mundial: “Hace dos semanas vieron armas de las que nadie había oído hablar. No pudieron dispararnos ni un solo tiro. Dijeron ‘¿Qué pasó?’ Todo estaba desconcertado. Apretaron el gatillo y nada pasó”.
Rusia ya exigió explicaciones. El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, advirtió que Washington debe aclarar qué tipo de armas utilizó, las cuales según Trump “nadie más tiene”.
