Guillermo, comerciante del lugar, dijo que hace más de un mes que sabían la decisión. El hombre reconoció que el local de la planta baja y algunos puestos específicos lograban mantener su clientela por mérito propio.
La confirmación del final de la emblemática tienda de Sarmiento y Córdoba no tomó por sorpresa a quienes habitaban el complejo a diario. El dueño del bar ubicado en la entrada de La Favorita relató a Versión Rosario cómo se vivió el proceso de cierre desde adentro y admitió que las señales negativas venían de larga data.
“Nos notificaron esto hace como un mes y medio aproximadamente, y de esa manera el duelo ya lo hicimos”, confesó Guillermo. Luego, agregó: “Había signos de que no había ventas suficientes en muchos locales, que la cosa no venía bien. En el último mes se achicó mucho el personal de limpieza, de seguridad. Uno veía que la cosa se venía achicando acá adentro”.

El comerciante reconoció que el bar de la planta baja -el único que permanecía con actividad sostenida hasta las últimas horas- y algunos locales específicos lograban mantener su clientela por mérito propio y no por el atractivo general del edificio. “La gente que ya venía al bar, seguía viniendo. Mucha gente viene por el producto nuestro y no por el complejo en sí”.
Al ser consultado sobre la posibilidad de mudar el emprendimiento a otra zona de Rosario o de buscar una alternativa comercial, la respuesta fue tajante: “Nosotros ya terminamos con este emprendimiento, no pensamos por el momento seguir. Veremos más adelante, hasta que se nos pase un poco la bronca y el odio que tenemos encima”.
Las próximas semanas serán de un movimiento inusual en la tradicional esquina céntrica, marcado por las persianas bajas y la retirada de mercadería. “Mañana prácticamente van a estar cerradas las puertas, no creo que abra el complejo La Favorita, así que ya no va a haber razón de estar acá. Tenemos un mes para sacar todas las cosas, y los negocios igual, la mayoría de los negocios tienen un mes para sacar todos sus elementos”.
Por último, respecto al futuro del inmueble, el comerciante concluyó que la llave del destino de la mega tienda volverá a sus dueños históricos tras el fracaso del fideicomiso administrador.