G Agreganos a Google
RADAR LITORAL ● EN VIVO
💵 Blue -- | Oficial -- | MEP -- | CCL -- | Tarjeta -- | 📊 Riesgo País -- | 🌤 Concordia --° | 🌤 Paraná --° | 🌤 Corrientes --° | 🌤 Posadas --°
Actualizando...

El problema del PJ no es quién encabeza la lista: es que Concordia ya conoce el resultado

Caompartir la informacion

La interna del peronismo concordiense vuelve a mostrar una escena conocida: negociaciones, nombres, posibles acuerdos y dirigentes que buscan posicionarse de cara a 2027. Ahora, según trascendió, el exlegislador Ángel Giano habría rechazado un acuerdo con el sector de Enrique Cresto que contemplaba una fórmula con Leticia Ponzinibbio.

Pero detrás de esta disputa existe una cuestión mucho más importante que la interna partidaria: ¿qué pueden ofrecerle nuevamente a Concordia dirigentes que ya tuvieron responsabilidades políticas y que, para buena parte de la sociedad, forman parte de una etapa que dejó más frustraciones que soluciones?

La política suele confiar demasiado en la falta de memoria de los ciudadanos. Sin embargo, Concordia recuerda. Y las redes sociales ofrecen hoy un termómetro que la dirigencia debería mirar con mucha más atención. En los distintos canales y publicaciones donde se debate la política local, incluso en espacios identificados con el peronismo, la crítica hacia algunos de sus dirigentes es evidente. En una revisión cotidiana de esos comentarios, la proporción puede llegar a ser contundente: de cada 100 comentarios, aproximadamente 95 son críticos.

No es una encuesta científica ni pretende reemplazar un estudio de opinión, pero tampoco debería ser ignorado como si no significara nada. Mucho menos cuando la crítica aparece incluso entre simpatizantes y militantes del propio espacio. Allí está quizás la señal más preocupante: los cuestionamientos ya no vienen solamente desde afuera; también aparecen desde adentro.

Y esto debería encender una luz de alarma. Porque mientras algunos dirigentes continúan discutiendo candidaturas, acuerdos y fórmulas, una parte de la sociedad parece estar discutiendo algo completamente diferente: si quiere volver a confiar en quienes ya tuvieron su oportunidad.

La gente recuerda quién gobernó, quién tuvo poder, quién administró recursos y, fundamentalmente, qué cosas no cambiaron. Recuerda la pobreza, la falta de empleo, el deterioro urbano y las escasas oportunidades. Por eso, cuando reaparecen determinados nombres, muchos ciudadanos no comienzan la discusión desde sus nuevas propuestas, sino desde el balance de sus gestiones anteriores.

Tal vez algunos exdirigentes todavía no quieran verlo. O quizás la propia ansiedad por recuperar espacios de poder les impida advertir hasta qué punto se deterioró la confianza. Pero el problema no desaparece porque no se lo quiera mirar.

El peronismo puede conseguir una lista de unidad, puede reunir a todos sus sectores y puede encontrar un candidato de consenso. Lo que no puede hacer es construir una unidad política por arriba de una sociedad que reclama renovación.

Y 2023 dejó una advertencia: el voto ya no pertenece automáticamente a ninguna estructura partidaria. Cuando una sociedad siente que su realidad no mejora, también cambia su voto.

Pero sería igualmente equivocado que el oficialismo interprete este desgaste como un cheque en blanco. El rechazo a quienes gobernaron ayer no garantiza la aprobación de quienes gobiernan hoy. Si la actual gestión no consigue resultados concretos en empleo, infraestructura, servicios y desarrollo, puede enfrentar mañana exactamente el mismo juicio.

Por eso, el verdadero debate de 2027 no debería ser quién consigue armar la mejor lista, sino quién tiene un proyecto capaz de sacar a Concordia de la pobreza y generar oportunidades reales.

Los dirigentes pueden cambiar de sector, de compañero de fórmula y hasta de discurso. Lo que no pueden cambiar es su historia.

Y la sociedad, mucho más de lo que algunos políticos creen, tiene memoria.

Quizás el mayor error del viejo poder sea creer que la gente todavía está esperando que vuelvan. Tal vez una parte importante de la sociedad esté esperando, precisamente, que aparezcan otros.

Redacción: Análisis Litoral