La provincia impulsa una red de 19 predios para atraer inversiones, agregar valor a sus recursos y generar empleo. En Ituzaingó, una terminal portuaria convive con un desafío todavía pendiente: generar la producción necesaria para poner en movimiento esa infraestructura
Sobre la Ruta Nacional 12, en el Parque Foresto Industrial y Logístico de Ituzaingó, hay una infraestructura que permite observar en escala el proyecto productivo que Corrientes intenta desarrollar. El predio cuenta con energía propia a partir de biomasa, un aserradero de gran escala, oficinas de administración, futuros espacios comerciales y una ampliación destinada a albergar el proyecto de celulosa de la empresa Arpulp. A pocos metros se encuentra el puerto local, construido durante la gestión de Gustavo Valdés y la Presidencia de Mauricio Macri.
El puerto, sin embargo, todavía no funciona como terminal de cargas. No se trata de una obra inconclusa ni de una falta de infraestructura: por ahora no llega ni sale producción en volúmenes que permitan ponerlo en funcionamiento.
Esa imagen resume uno de los principales desafíos que enfrenta la provincia: Corrientes tiene una fuerte producción primaria, recursos naturales, infraestructura y proyectos industriales, pero todavía busca ampliar la escala de sus cadenas de valor para convertirse en un polo industrial y exportador.
La estrategia incluye una red de 19 parques industriales distribuidos en distintos puntos de la provincia. El objetivo es atraer empresas, ofrecerles lotes e infraestructura y generar las condiciones para que nuevas inversiones se radiquen en Corrientes.
El diagnóstico económico provincial describe una estructura con alto potencial agroforestal y elevada producción primaria, pero también con baja industrialización, escaso desarrollo de las cadenas de valor y dificultades logísticas y de comercialización. La industria representa, en promedio, el 9% del Producto Bruto Geográfico, mientras que el agro y el comercio explican alrededor del 20% cada uno.
La ministra de Industria, Trabajo y Comercio, Mariel Gabur, explicó a Infobae que el desarrollo de los parques forma parte de un proceso de transformación de la matriz productiva correntina. En un comienzo, señaló, algunas de las empresas familiares más importantes estaban vinculadas a la yerba mate, como Las Marías y Playadito. Con el paso del tiempo, la provincia comenzó a ampliar su perfil industrial y a desarrollar infraestructura para atraer nuevas inversiones.

Pero los propios datos oficiales muestran que todavía existe una brecha importante entre la disponibilidad de recursos y su industrialización. El diagnóstico estima que podrían aprovecharse unas 28.000 hectáreas anuales de superficie forestal para corte, mientras que actualmente se explotan entre 16.000 y 18.000. La capacidad industrial instalada ronda las 300 unidades y presenta diferencias importantes en tecnología y eficiencia.
La comparación con Uruguay expone otra dimensión de esa brecha. Ambos países cuentan con superficies forestadas similares, de alrededor de 1,3 millones de hectáreas, pero Uruguay exporta aproximadamente USD 3.050 millones anuales de productos forestales, mientras que Argentina registró exportaciones por USD 376 millones en 2025.
Por eso, para la provincia, la discusión no pasa únicamente por producir más madera. El objetivo es avanzar en la transformación industrial de los recursos disponibles y captar una mayor parte del valor dentro de Corrientes.
Un puerto terminado que todavía espera producción

La industrialización también aparece ligada a una cuestión social: el empleo. Durante una conversación con este medio, Gabur recordó que durante años muchos correntinos se trasladaban a Buenos Aires en busca de trabajo porque allí existía una fuerte demanda de mano de obra. La estrategia industrial de la provincia también busca modificar ese escenario y generar oportunidades laborales dentro del territorio.
Consultada sobre si la provincia consiguió que esos trabajadores regresaran, la ministra respondió que “no se van más”. La afirmación convive con otro reconocimiento: el empleo registrado continúa siendo un desafío.
El diagnóstico económico provincial calcula en 1,2 millones la población de Corrientes y en unos 375.000 los empleos privados, entre formales e informales. El mismo documento señala una alta dependencia del sector público y del comercio.
La búsqueda de inversiones apunta entonces a generar empleo en nuevas etapas de las cadenas productivas y a reducir la dependencia de actividades de menor valor agregado.
Un proyecto para modernizar la navegación de cabotaje
La discusión logística sumó un capítulo clave en el Congreso nacional. El diputado Diógenes González presentó un proyecto de ley que propone modernizar el régimen de navegación de cabotaje argentino. La iniciativa busca permitir que buques de bandera extranjera puedan realizar trayectos entre puertos nacionales cuando se justifique por eficiencia logística o integración regional. El objetivo es reducir los costos internos, habilitar escalas múltiples y facilitar la utilización de infraestructuras portuarias como la de Ituzaingó, que hoy se ven limitadas por la falta de una normativa flexible. De aprobarse, la ley podría mejorar la competitividad exportadora de Corrientes y acercar la realidad logística a la escala de producción que la provincia proyecta alcanzar.
El planteo aparece en una provincia que ya tiene una actividad exportadora diversificada. Durante el primer semestre de 2025, el arroz representó el 26% de las exportaciones correntinas; las maderas procesadas, el 11%; la resina de pino y sus derivados, el 5%; y las frutas cítricas, el 4%. Corrientes es, además, la primera provincia productora y exportadora de arroz del país, con unas 110.000 hectáreas sembradas y una capacidad de producción anual superior a las 750.000 toneladas. En cítricos, cuenta con unas 30.000 hectáreas cultivadas y una capacidad productiva superior a las 600.000 toneladas anuales.
