
La Municipalidad ordenó la paralización de la construcción en el “humedal de La Bianca”
Durante mucho tiempo se advirtió que en este tema se habían sobrepasado todos los límites. La intervención sobre un área sensible desde el punto de vista ambiental avanzaba peligrosamente hacia lo que muchos interpretaban como la antesala de un negocio inmobiliario en un sector que cumple una función ecológica clave para la ciudad.
Por eso, la reciente decisión del Municipio de fijar condiciones estrictas y frenar cualquier avance sin controles marca un cambio importante en la gestión del conflicto. En términos claros: no habrá ninguna obra civil en el predio hasta que se ejecute completamente un Plan de Remediación y Mitigación del Humedal.
Las autoridades municipales dejaron expresamente establecido que no se evaluará la viabilidad de ningún proyecto de construcción hasta que dicho plan sea cumplido, el cual fue aprobado recientemente y resulta indispensable para reducir los impactos ambientales ya generados en el área.
La intervención municipal surge de distintos expedientes administrativos en los que se analizaron aspectos técnicos, urbanísticos y ambientales vinculados al proyecto presentado para la construcción de locales comerciales y un depósito en el inmueble.
Según los informes técnicos incorporados al expediente, el predio forma parte de un sistema de humedales, lo que implica condiciones especiales de intervención y obliga a aplicar criterios estrictos de cuidado ambiental, manejo hidráulico y mitigación de impactos.
Las condiciones impuestas por el Municipio
En ese marco, el Municipio estableció una serie de condiciones obligatorias que deberán cumplirse antes de avanzar con cualquier desarrollo de obra.
Entre las principales medidas dispuestas se indicó a los propietarios:
• Paralizar toda obra no autorizada que pudiera estar ejecutándose en el predio.
• Destinar una superficie de 3.683,38 metros cuadrados para la construcción de una laguna reservorio, destinada a regular el escurrimiento del agua en el sector.
• Ejecutar la alcantarilla proyectada dentro del esquema hidráulico previsto.
• Construir un muro de contención conforme a las especificaciones técnicas establecidas.
• Implantar especies nativas, con el objetivo de favorecer la recuperación ambiental del área intervenida.
Advertencia de clausura
Desde el municipio también se dejó asentado que ante cualquier nuevo incumplimiento de la normativa vigente o de las condiciones establecidas, se procederá a labrar el acta correspondiente y a la clausura inmediata de la obra, de acuerdo con las facultades que otorga la legislación municipal.
Asimismo, los propietarios fueron notificados de que cualquier incumplimiento o reclamo futuro derivado de la situación será de exclusiva responsabilidad del titular del inmueble, quedando la Municipalidad de Concordia eximida de responsabilidades.
Para garantizar el cumplimiento de las medidas, se dispuso la intervención del Departamento de Obras Privadas, la Dirección de Ingeniería y el Equipo Técnico de Humedales, organismos que deberán verificar en terreno que cada una de las condiciones establecidas sea efectivamente ejecutada.
Un ecosistema clave para la ciudad
Desde el gobierno municipal remarcaron que la protección de los humedales constituye una política prioritaria, debido al rol fundamental que estos ecosistemas cumplen en la regulación hídrica, la preservación de la biodiversidad y la prevención de anegamientos.
La decisión, en definitiva, introduce un mensaje que durante años reclamaron especialistas y vecinos: en zonas ambientalmente sensibles no puede avanzar ningún negocio si antes no se garantiza la preservación del equilibrio natural del sistema.
