
Tras décadas de abandono ferroviario en Uruguay, una oportunidad histórica vuelve a abrirse en el litoral: la rehabilitación del corredor Midland–El Precursor–Paysandú podría convertir a Salto en el hub logístico más importante de la región, conectando Uruguay, Argentina, Brasil y Paraguay.
Durante décadas la red ferroviaria uruguaya se deterioró al punto de perder casi todo protagonismo, pese a ser una pieza clave para cualquier estrategia logística moderna. Sin embargo, en los últimos años comenzó un giro profundo que podría reposicionar al país —y especialmente a la ciudad de Salto— en el mapa ferroviario regional.
La modernización del Ferrocarril Central, la obra ferroviaria más relevante para Uruguay en varias décadas, ya permitió la puesta en marcha de un corredor que hoy opera con locomotoras de última generación adquiridas por el Grupo RAS, una empresa nacional especializada en logística. Aunque el foco inicial está puesto en conectar Rivera con el puerto de Montevideo, el verdadero potencial estratégico aparece hacia el litoral oeste, donde Salto se proyecta como el nuevo centro de gravedad del sistema.
El litoral y un objetivo clave: recuperar 327 kilómetros para reconectar el país
Reactivar el corredor ferroviario del litoral depende de una condición indispensable: reconstruir los 327 kilómetros de vías entre la estación Midland, el ramal El Precursor y la conexión con Paysandú y Paso de los Toros, donde el trazado empalmaría directamente con el Ferrocarril Central.
Esto permitiría que trenes de carga —e incluso de pasajeros— vuelvan a circular por un corredor hoy completamente inactivo, devolviendo al litoral su integración plena al sistema ferroviario nacional y facilitando la llegada directa a Montevideo y su puerto.
La obra, iniciada por AFE hace varios años, quedó paralizada. Entre la estación Queguay y Salto aún faltan unos 80 kilómetros sin reconstruir, pese a que el financiamiento estuvo asegurado en su momento. La paralización llegó al punto de dejar una locomotora abandonada durante años en territorio sanducero, símbolo perfecto de una desidia que congeló un proyecto que debía concluirse en apenas 18 meses.
El Precursor + Salto Grande: la llave para un hub ferroviario internacional
La recuperación del ramal El Precursor —conectado directamente al sistema ferroviario argentino mediante el puente rodoviario-ferroviario de Salto Grande— abre un escenario único: Salto puede convertirse en el hub ferroviario internacional más estratégico de la región.
El potencial es enorme. La zona moviliza grandes volúmenes de:
- arroz
- cítricos
- granos
- madera
- mercaderías industriales
Hoy, gran parte de esa producción viaja por camión. Alternativas como las barcazas avanzan y retroceden según los ciclos políticos. El ferrocarril, en cambio, ofrece capacidad masiva, menor costo por tonelada, eficiencia energética y previsibilidad.
Con un nodo articulado desde Salto, el litoral podría consolidarse como corredor bioceánico complementario, integrando Uruguay, Argentina, Brasil y Paraguay en una misma cadena logística. Un salto cualitativo —literal— en términos de competitividad exportadora.
Impacto económico esperado: de 370.000 toneladas a varios millones
Según estimaciones iniciales, la rehabilitación del corredor permitiría pasar de las actuales 370.000 toneladas anuales a varios millones de toneladas, multiplicando por amplio margen la escala logística del litoral uruguayo.
Cinco ventajas competitivas que solo brinda el ferrocarril
El avance del proyecto se explica por cinco factores decisivos:
- Mayor tonelaje por eje
- Eliminación de transbordos en Paso de los Toros
- Reducción de tiempos y costos operativos
- Ahorro significativo de combustible
- Menor desgaste del material rodante y de la infraestructura
Estos elementos permiten bajar costos logísticos, mejorar la competitividad productiva y generar un entorno ideal para atraer inversiones: terminales de carga, centros de transferencia, infraestructura complementaria y servicios asociados.
La diferencia estratégica: lo que Salto y Uruguay entendieron —y Argentina no
Hay un punto que vuelve esta oportunidad aún más evidente: mientras Salto y Uruguay comprendieron claramente por dónde viene el desarrollo logístico del siglo XXI, en el sector político y productivo argentino aún persiste una alarmante falta de visión.
El caso más simbólico es la desestimación de un aeropuerto internacional de cargas en la región, que podría haberse integrado de manera natural a este nodo multimodal.
Una infraestructura así habría posicionado al litoral argentino como un actor logístico central del corredor bioceánico. Sin embargo, el proyecto fue descartado o diluido por falta de consenso, planificación y visión de largo plazo.
En Uruguay, en cambio, el camino está claro: infraestructura, conectividad y logística como motores de competitividad.
La región atraviesa una ventana geopolítica excepcional, y mientras algunos avanzan decididamente, otros siguen discutiendo si conviene hacerlo.
Conclusión: una decisión estratégica para transformar el oeste y el país entero
La recuperación del corredor ferroviario del litoral no es una obra más: es la llave para reposicionar a Salto como el gran articulador del comercio regional.
En el punto donde convergen Uruguay, Argentina y Brasil —y donde Paraguay busca nuevas rutas eficientes— puede consolidarse un hub ferroviario internacional capaz de transformar la matriz productiva del oeste y del país entero.
Una oportunidad histórica. Y, esta vez, Uruguay parece decidido a aprovecharla.

