
Escuchar al senador José Mayans no es simplemente oír a un legislador defender una posición partidaria. Es, para muchos argentinos, volver a atravesar el relato de un modelo político que gobernó durante años y dejó al país en una situación económica, institucional y social profundamente deteriorada.
Mayans no es un dirigente menor. Es uno de los hombres fuertes del peronismo en el Senado desde 2001. Su trayectoria está íntimamente ligada al poder formoseño y al liderazgo de Gildo Insfrán, gobernador de esa provincia desde 1995. Es decir, hablamos de estructuras políticas que llevan décadas administrando poder sin alternancia real.
El problema no es el discurso, es el modelo
Cada intervención pública de Mayans suele apoyarse en una defensa cerrada del kirchnerismo y de sus principales figuras. El punto de fricción no es ideológico —la democracia admite diversidad de ideas— sino estructural: ¿qué resultados concretos dejó el modelo que hoy se reivindica?
- Inflación crónica que erosionó salarios y jubilaciones.
- Aumento sostenido de la pobreza.
- Un Estado sobredimensionado en algunas áreas y ausente en otras.
- Una economía con cepos, distorsiones y falta de inversión.
- Y una ex presidenta hoy condenada por corrupción en la causa Vialidad.
Ese es el trasfondo que muchos ciudadanos tienen presente cuando escuchan discursos que apelan a la épica pero evitan la autocrítica.
Formosa como símbolo
La figura de Mayans está asociada al esquema político formoseño. Insfrán gobierna desde hace más de tres décadas. La provincia muestra indicadores estructurales preocupantes en términos de desarrollo privado, dependencia del empleo público y concentración del poder político.
Durante la pandemia, Formosa fue centro de controversias por medidas sanitarias extremas que generaron denuncias sobre restricciones a derechos individuales. Mayans defendió públicamente esas decisiones. Para sus críticos, aquello fue una muestra más de una concepción del poder donde el Estado no encuentra límites claros.
Ficha limpia y credibilidad
En el actual contexto político, el debate sobre “Ficha Limpia” y los estándares éticos para ejercer cargos públicos vuelve a poner bajo la lupa a la dirigencia tradicional. La defensa irrestricta de dirigentes judicialmente condenados tensiona la credibilidad institucional.
La discusión de fondo es más profunda: ¿puede un espacio político renovar legitimidad sin revisar su pasado reciente? ¿Puede construir futuro sin asumir responsabilidades?
Lo que no se dice
El problema no es solo Mayans. Es lo que representa: la persistencia de una dirigencia que parece más enfocada en sostener estructuras de poder que en repensar el país que dejaron.
Cuando fueron gobierno, Argentina no logró resolver sus problemas estructurales. Al contrario, muchos se agravaron. Y hoy, desde la oposición, el discurso vuelve a apoyarse en consignas del pasado.
La sociedad cambió. El electorado cambió. El hartazgo es real.
Una pregunta abierta
Más allá de las simpatías o rechazos partidarios, la pregunta es inevitable:
¿La Argentina necesita más del mismo modelo que la condujo a esta crisis, o una renovación profunda de su cultura política?
Porque el debate no es personal. Es institucional. Y el país no puede permitirse repetir ciclos que ya demostraron sus límites.
📌 ¿Quién es José Mayans?
- José Miguel Ángel Mayans es senador nacional argentino por Formosa desde 2001, y uno de los dirigentes más duraderos del peronismo en el Senado.
- Fue jefe del bloque de Unión por la Patria (la fuerza que aglutina al kirchnerismo y aliados) y vicepresidente del PJ nacional, posicionándose como uno de los principales operadores políticos del oficialismo tradicional.
- Ha mostrado posiciones conservadoras incluso dentro de espacios donde predominan otras corrientes, por ejemplo en temas como el aborto legal.
📌 Su vínculo con Gildo Insfrán
- Mayans es históricamente aliado del gobernador de Formosa Gildo Insfrán, quien gobierna esa provincia desde 1995.
- Insfrán ha sido objeto de fuertes críticas políticas por la forma en que se ha consolidado en el poder: numerosas reelecciones a lo largo de décadas, acusaciones de prácticas autoritarias, concentraciones de poder provincial y cuestionamientos sobre derechos y libertades.
📌 Polémicas y debates sobre su figura
Quienes lo critican suelen señalar varios puntos concretos:
1. Defensa de políticas controvertidas
- Mayans defendió las medidas sanitarias extremas en Formosa durante la pandemia y llegó a argumentar —aunque luego matizó— que en contexto de pandemia “no hay derechos” frente a la expansión del COVID-19, lo que generó repudio desde varios sectores por considerarse una relativización de derechos fundamentales.
2. Defensa pública de Insfrán y su modelo político
- Ha repetido declaraciones elogiando la gestión de Insfrán (por ejemplo, calificándola de “impecable” o defendiendo la postulación de Insfrán como posible presidente), lo que desde la oposición se interpreta como legitimación de un poder feudal que concentraría recursos y control político en una sola figura.
3. Posturas estratégicas dentro del PJ
- Su figura ha sido vista como representante de una línea tradicional del peronismo que busca mantener estructuras de poder y alianzas político-provinciales más que aportar proyectos innovadores o respuestas claras a problemas estructurales nacionales.
4. Críticas a decisiones judiciales
- Mayans ha cuestionado fallos judiciales, incluso cuando afectan poderes provinciales como en el caso de la reelección indefinida en Formosa, calificándolos de “políticos” y generando controversia sobre su posición frente a la independencia judicial.
