
Entre el impuesto al lujo eliminado, el acuerdo comercial con Estados Unidos y el reacomodamiento de las listas de autos que no pagaban “internos” pero tenían precio alto, más de 100 autos redujeron su valor entre un 5 y un 28% este mes
Desde que se sancionó en el Congreso la Ley de reforma laboral que incluyó en un capítulo fiscal la eliminación del impuesto al lujo para los automóviles, todas las marcas empezaron a rediseñar su política comercial con una baja de precios que va desde el 12 al 28% para los modelos afectados por ese cambio impositivo, pero también de una reducción para los modelos más caros que había en el mercado, pero no estaban alcanzados por ese gravamen.
El primero en dar a conocer su nueva política de precios fue Ford, que no solo bajó los precios de sus autos importados que tributaban el impuesto al lujo, sino también lo hizo con tres modelos de pick-up que se importan desde Estados Unidos, y que entrarán al cupo de 10.000 unidades exentas de arancel de importación establecido entre los beneficios del acuerdo comercial entre los Gobiernos de Argentina y Estados Unidos.
Los modelos que bajaron su precio son el Ford Mustang GT en una reducción del 27,7%, con lo que su precio de USD 90.000 pasó a ser de USD 65.000. El Mustang Dark Horse bajó un 22% pasando de USD 97.000 a USD 75.000, y el Ford Bronco V6 Badlands tuvo una retracción del 26% al bajar de USD 100.000 a USD 74.000. Las pick-up Ford F-150 Lariat, Tremor y Raptor también bajaron USD 10.000, con lo que sus nuevos precios son de USD 80.000, USD 85.000 y USD 105.000.
Ford fue el primero en anunciar bajas por partida doble. El Mustang y la Bronco V6 bajaron más del 22% por el impuesto interno y por el acuerdo comercial con Estados Unidos
El siguiente que movió precios fue Stellantis, que primero lo hizo con el DS7 E-Tense, que bajó un 20%, pasando de USD 90.000 a USD 72.000. Después sumó los DS3 y DS4, que bajaron un 6,6% y ahora cuestan USD 46.500 y USD 51.800.
En línea con la misma política comercial, el Fiat 600 Hybrid bajó un 19%, pasando de $49.340.000 a $39.950.000; y los Peugeot franceses tuvieron un recorte también con el Peugeot 408 GT bajando un 13% para quedar en $64.945.500, el 3008 GT un 15% con un nuevo precio de 66.249.000, y el 5008 GT un 14% y un nuevo valor en $70.717.800.
Adicionalmente, y aunque están lejos de los precios del impuesto al lujo o su derrame en modelos cercanos, Fiat también bajó el precio de su pick-up mediana nacional de entrada a la gama, la Fiat Titano Endurance 4×2 manual, sobre la que aplicó una baja del 20%, con lo que su precio pasó de $50.230.000 a un nuevo valor de $39.900.000.
Fiat también bajó un 20% el precio de la versión de acceso de la pick-up Titano nacional
Toyota también se adelantó la baja de precios para marzo en sus modelos propios y los de la marca de lujo Lexus.El Toyota Crown pasó USD 93.000 a USD 80.500 y el Land Cruiser 300 de USD 189.300 a USD 164.000. En Lexus, la baja fue para siete modelos: Lexus NX450h, RX 350 F Sport, RX 500h F Sport, RX 450h+ Luxury, GX 550 Luxury, LX 600 Urban, y el LS 500h Exclusive, el más caro de la marca que pasó de USD 284.400 a USD 246.400. En todos los casos, la baja fue del 13,3% para ambas marcas.
Mercedes-Benz es una de las marcas que más modelosmodifica en sus precios desde abril. Entre los autos convencionales y los de AMG son 20 modelos los que bajan de precio. Como referencia, 16 modelos bajaron un 13%, el AMG C43 bajó un 14%; el GLC 300 4MATIC Coupé bajó un 17,9%; el GLE 450 4MATIC bajó un 19,5%; y el AMG GLE 53 Coupé tuvo la mayor reducción de precio, pasando de USD 240.000 a USD 179.900, lo que representó una baja del 25%.
Audi bajó el precio de 16 modelos por el impuesto al lujo. Hubo 10 autos que bajaron un 11,5%, otros 5 que bajaron un 12,9% y un modelo, el Audi Q6 50 e-tron Performance que tuvo la mayor reducción, ya que bajó de USD 154.600 a USD 128.200, es decir un 17,1 por ciento.
Audi bajó el precio de 16 modelos a partir de abril. REUTERS/Benoit Tessier
Porsche aplicó bajas para los 15 modelos que vende en Argentina. Los Macan y Cayenne con un 15%,quedando en USD 118.00 y USD 162.800 en sus versiones de acceso. El Panamera y los 3 Taycán bajaron un 18%, y toda la línea 911 (8 versiones) bajaron un 19%. Con estas bajas,el 911 Carrera quedó ahora en USD 266.700 y el 911 Carrera 4S en USD 334.800.
En BMW fueron 24 modelos los que bajaron de precio, pero no todos por la eliminación del impuesto sino que también lo hicieron con autos que no pagaban el impuesto pero debían reacomodarse en la gama completa.Los afectados por el impuesto bajaron entre un 4% y un 19%, con algunos modelos que tuvieron reducciones intermedias del que fueron desde el 9% y el 13%.
El modelo que más bajó fue el X4 xDrive 30i en un 19%, aunque no es el más caro de la marca, que es el X6M Competition, que pasó de USD 264.900 a USD 234.900. También un modelo de MINI que estaba alcanzado por el impuesto al lujo bajó su precio dentro del BMW Group, es el MINI Aceman SE, modelo 100% eléctrico, que tuvo una reducción del 10% pasando de USD 69.990 a USD 62.990.
Como medida complementaria de los modelos Vento y Tiguan, Volkswagen bajó un 6% todas las pick-up Amarok nacionales
Volkswagen Argentina también decidió rediseñar su tabla de precios tres modelos que no pagaban el impuesto al lujo pero ahora quedaban desfasados con los autos que bajaron de precio. En el VW Vento GLI la baja fue de un 7%, con lo que pasa de $77.818.800 a $72.746.050, mientras que las dos versiones del SUV Tiguan tienen una reducción de precios del 9%. El Tiguan Life 250TSI que costaba $ 84.320.800, se vende ahora en $77.574.100, mientras que el Tiguan R-Line 250TSI pasó de $ 88.748.800 a los actuales $81.647.800.
La marca también decidió bajar el precio de la gama completa de la pick-up VW Amarok entre un 5 y un 6%. El portafolios de productos incluye 11 versiones, que ahora comienzan con la Trendline 4×2 manual en $54.980.250 y llega hasta la Black Style V6 4×4 AT que tiene un nuevo precio, bajando de $105.156.800 a $99.370.900.
Volvo también bajó sus precios en toda la gama, incluso en el más pequeño de los eléctricos, el EX30, que no estaba alcanzado por el impuesto al lujo
Por último, Volvo también aplicó bajas a sus modelos alcanzados por el impuesto interno y a los que estaban por debajo de ese tributo también. En total son 9 modelos los que bajaron en promedio un 13%.
Los Volvo EX30 bajaron entre un 7% y un 9%, con su versión más accesible, el EX30 Core que pasó de USD 47.500 a USD 43.500. Los XC40, C40 y XC60 Core bajaron un 11%, el XC60 Plus bajó un 17% y pasó de USD 99.000 a USD 87.900, y los XC90 bajaron un 20 y 21%, con lo que el modelo más caro pasó de USD 174.900 a los actuales USD 139.900.
N/R . el fantasma de la “invasión china”
El movimiento de precios que se vio este mes en el mercado automotor argentino no es menor. Más de un centenar de modelos bajaron sus valores, algo que en otras circunstancias sería una señal clara de competencia y normalización del mercado. Sin embargo, la realidad es más compleja: incluso con estas rebajas, los autos en Argentina siguen costando mucho más que en la mayoría de los países del mundo.
Durante décadas, el sector funcionó bajo una lógica de protección, impuestos elevados y poca competencia real. Las terminales tradicionales —desde Volkswagen hasta Toyota, pasando por Ford o Renault— encontraron en ese esquema un mercado relativamente previsible. Los precios eran altos, el volumen limitado, pero la estructura general se mantenía estable.
Ese escenario empieza a cambiar.
Mientras Argentina discute impuestos, cupos de importación y regulaciones históricas, en el resto del mundo la industria automotriz atraviesa una transformación acelerada. Y allí aparecen con fuerza nuevos protagonistas: gigantes industriales chinos como BYD, Chery, Geely o Great Wall Motors, que producen vehículos con costos mucho más bajos y con una fuerte apuesta en tecnología eléctrica e híbrida.
En mercados abiertos como Chile o México, el fenómeno ya es visible: en pocos años los autos chinos pasaron de ser una rareza a ocupar una porción creciente del parque automotor. En algunos segmentos incluso dominan las ventas.
Argentina, por ahora, sigue siendo una excepción. Pero no necesariamente por mucho tiempo.
Si las terminales tradicionales no logran ajustar precios a estándares internacionales, y si el país decide avanzar hacia un esquema de mayor apertura comercial, el resultado podría ser previsible: una entrada masiva de vehículos asiáticos que cambie por completo el mapa del sector.
No sería la primera vez que ocurre en una industria globalizada.
La verdadera discusión, entonces, no es si los autos chinos llegarán. Probablemente lo hagan.
La pregunta de fondo es otra: si la industria automotriz instalada en el país está preparada para competir en igualdad de condiciones cuando ese momento llegue.
Porque cuando los mercados finalmente se abren, la historia suele repetirse:
los consumidores eligen precio, tecnología y eficiencia.
Y en esa ecuación, muchas veces, la geografía pesa menos que la competitividad.
