
Entrevista exclusiva en Jugo de Naranja (Radio POP Concordia 93.1)
Gladis Cabrera llegó al estudio temprano y con la firmeza que la caracteriza. El conductor Fabián Bustamante abrió la charla con un reconocimiento poco habitual en tiempos de internas y tensiones: “Sos de esas dirigentes que honran la democracia y las reglas”, le dijo. Cabrera sonrió, pero no esquivó el elogio. “Fue lo que me llevó a participar en política. No soy políticamente correcta; leo a Maquiavelo, pero no me cambia la esencia. Y la esencia es no hacer lo que nos llevó a este desastre de país”.
Cuando la conversación entró en la escena doméstica, la interna local de La Libertad Avanza en Concordia fue inevitable. Cabrera describió sin atenuantes el quiebre del 18 de enero de 2025, día de las elecciones internas que terminaron en disturbios, denuncias cruzadas y una resolución judicial que ahora obliga a repetir el proceso. “No está en orden la casa desde ese día. A nosotros nos atacaron: hubo peleas, trompadas, una señora cayó al piso y casi termina con daño cerebral. Terminamos de contar votos a las dos y media de la mañana y ganamos. Después apareció una diferencia de sobres que nadie explicó. Pero lo más grave es que en Paraná solo escucharon a quienes nos denunciaron. Nunca atendieron a la gente de nuestro lado”.
Aun así, Cabrera afirma que no hay temor ante la repetición de la elección. “En Concordia nos conocemos todos. Sabemos quién es quién. Lo que sí es desgastante para la gente que se afilió con confianza”.
El diálogo se trasladó luego al impacto del triunfo nacional del 26 de octubre. Cabrera lo recuerda como “una alegría inmensa”, sobre todo porque “Concordia votó masivamente a Javier Milei”. Con la asunción de los nuevos legisladores, sostiene que se abre una etapa clave: “Para mí, no tenemos otra oportunidad. El presidente es el elegido para cambiar la Argentina. Todavía no se nota del todo—yo también tengo un comercio y lo vivo—pero ahora con un Congreso fuerte se va a avanzar en lo que nunca se hizo”.
Cuando la entrevista giró hacia la realidad local, la dirigente fue tan frontal como de costumbre. “Concordia puede salir del estancamiento, pero necesitamos gobernar respetando las ideas de la libertad. No puede ser que en 2026 siga habiendo gente viviendo sin cloacas, sin agua, en casillas de madera. Fueron 40 años de desidia. No conocés un político pobre. Se enriquecieron con la plata del pueblo”.
Consultada sobre la gestión municipal actual, respondió con cautela pero sin diplomacia: “No veo cambios. Nadie hace magia en poco tiempo, pero hay cosas que no van más: luminarias viejas, barrios abandonados, servicios atrasados. Y cuando veo que se reúnen con los mismos de siempre, con los que dañaron la ciudad, no lo puedo naturalizar. A mí me dicen que me junte con tal o cual persona porque ‘te ayuda a llegar’. Yo no quiero llegar a nada así”.
Sobre su vínculo con el intendente Francisco Azcue, fue categórica: “Nunca me convocó. Y el día del festejo por el triunfo nacional, el micrófono estuvo monopolizado por radicales y algunos del PRO. Nosotros, que fuimos parte fundamental del triunfo, no pudimos decir una sola palabra. Ni para agradecer a nuestros fiscales”.
El conductor le preguntó por 2027, un tema que ya circula en todos los espacios políticos. Cabrera asintió: “Sí, la campaña empezó. Falta, pero no tanto. Y creemos que la gente despertó. Hoy los barrios humildes apoyan al presidente porque ya no les mienten más con una bolsa de comida antes de votar”.
Sobre el futuro político en Concordia, la dirigente deja en claro la posición del sector que integra: “A nosotros nos gustaría ir solos. En 2023 la alianza fue necesaria para evitar que vuelvan los que gobernaron 40 años. Pero hoy muchos se llenan la boca con las ideas de la libertad y después, en los hechos, no se nota. Tenemos organismos nacionales manejados por gente que sigue siendo del peronismo o de la Cámpora. Eso tiene que cambiar”.
El cierre fue, como toda la entrevista, sin filtros. Recordó cuando la cuestionaban por apoyar a Milei: “Me decían ‘¿cómo te vas a meter con ese loco?’. No saben lo loca que soy yo. No soy irrespetuosa, pero digo lo que pienso. Y no voy a cambiar. La política vieja no vuelve más”.
