
Con ausencias del peronismo y de representantes de Santa Cruz, el oficialismo consiguió 38 senadores para el quórum. Se esperan más de 12 horas de tratamiento en el recinto
El Gobierno enfrenta este miércoles su primera gran batalla legislativa del año con el debate de la reforma laboral. Para llegar a la sesión tuvo que aceptar más de 20 cambios al proyecto original con el que pretende dinamizar el mercado de trabajo y dejar atrás la industria del juicio.
Los ganadores de las últimas negociaciones fueron los gobernadores, a quienes se les aseguró que no habrá recortes en Ganancias, impuesto coparticipable que representa billones de pesos para las cajas provinciales.
Los gremios también se anotaron una victoria al asegurarse los aportes patronales a las obras sociales y la continuidad del aporte solidario, aunque continúa la resistencia a otros puntos de la iniciativa y por eso este sábado habrá movilizaciones al Congreso y protestas en distintos sectores.
En esta nota, se actualizarán a lo largo de la jornada todas las novedades vinculadas al debate de la reforma laboral en el Congreso Nacional.
Recalde denunció que la reforma laboral es “un plan de despidos” y la comparó con las AFJP
Reforma Laboral – Senado – Recinto (RS Fotos)
El senador peronista Mariano Recalde cuestionó duramente el proyecto de reforma laboral que se debate en el Senado y sostuvo que se trata de una ley “absolutamente desequilibrada”, orientada a beneficiar a las empresas en detrimento de los trabajadores. En una extensa intervención, afirmó que a lo largo de todo el debate el oficialismo no pudo señalar “un solo artículo” que mejore la situación de los trabajadores y advirtió que la iniciativa avanza sobre derechos consagrados en la Constitución y en tratados internacionales, en particular el artículo 14 bis.
Recalde puso el foco en el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), al que calificó como “el punto más escandaloso” del proyecto, y lo comparó con el sistema de las AFJP. Sostuvo que el fondo desprotege frente al despido arbitrario, subsidia los despidos y desfinancia a la Anses, mientras beneficia a administradoras privadas y a grandes empresas. Según explicó, el esquema perjudica especialmente a las pymes, que necesitarían años de aportes para cubrir una indemnización, mientras que las grandes compañías podrían hacerlo en pocos meses.
El senador rechazó el argumento oficial de que la reforma generará empleo y recordó que durante anteriores procesos de flexibilización laboral —como en los años noventa, durante el gobierno de la Alianza o con la reciente Ley Bases— no se crearon puestos de trabajo registrados. Por el contrario, citó cifras que dan cuenta de la pérdida de empleo formal y el cierre de empresas en el último año y medio. En contraste, reivindicó el período 2003-2015, cuando, según señaló, se crearon millones de puestos de trabajo y más de 230 mil empresas, aun con mayores derechos laborales y doble indemnización.
También cuestionó los cambios en materia de litigiosidad laboral y denunció que la reforma endurece las sanciones para los trabajadores que reclaman derechos mientras elimina penalidades para los empresarios con conductas temerarias o evasivas. Advirtió que se limita el principio del in dubio pro operario, se altera la norma más favorable y se priorizan convenios por empresa aun cuando resulten menos beneficiosos que los sectoriales, afectando pilares centrales del derecho laboral.
Recalde sostuvo además que el proyecto amplía los períodos de prueba, facilita los despidos sin preaviso, debilita la protección de trabajadoras de casas particulares y excluye a sectores como los trabajadores de plataformas y quienes firman contratos de locación de servicios del régimen de la Ley de Contrato de Trabajo. En ese marco, alertó que se refuerza la idea de que “vale más lo que se firma en un papel que lo que ocurre en la realidad”, en contradicción con la doctrina constitucional.
En el tramo final de su exposición, el senador negó que la iniciativa tenga algo de “moderna” y afirmó que retoma contenidos de la Ley Banelco y de reformas laborales del pasado. También advirtió que el problema central de los trabajadores no es la falta de flexibilización, sino la caída del poder adquisitivo, con salarios pisados, paritarias limitadas y aumentos por debajo de la inflación. “Esta ley busca equiparar para abajo y legalizar incumplimientos”, sostuvo, y adelantó que Unión por la Patria votará en contra, con la expectativa de que en la discusión en particular algunos artículos puedan ser rechazados.
Quiénes dieron el quórum para tratar la reforma laboral
Reforma Laboral – Senado – Recinto (RS Fotos)
El quórum para iniciar la sesión en el Senado se construyó con el respaldo de La Libertad Avanza, la UCR y un conjunto de bloques provinciales y aliados. Además del oficialismo, aportaron senadores el Frente Cívico de Córdoba, Provincias Unidas, Independencia, La Neuquinidad, Primero los Salteños, Despierta Chubut y el Frente Renovador de la Concordia, además del Frente PRO, que sumó varias bancas clave para alcanzar el número reglamentario.
La Unión Cívica Radical también fue determinante para habilitar el debate, con la presencia de sus senadores, mientras que el oficialismo aportó la totalidad de su bloque. El quórum se alcanzó sin la participación del interbloque peronista y con una mayoría armada sobre la base de acuerdos con gobernadores y fuerzas provinciales, que se convirtieron en un actor central para que el Gobierno pudiera abrir la sesión y avanzar con el tratamiento de la reforma laboral.
