La 21ª Sesión Ordinaria del Concejo Deliberante de Concordia, presidida por el vicepresidente Dr. Felipe Sastre, prometía ser de trámite: la prórroga de licencias profesionales y otros expedientes técnicos. Sin embargo, terminó transformándose en un escenario de choque político donde la oposición intentó capitalizar las denuncias de corrupción que hoy golpean al Gobierno Nacional.
La embestida opositora
La concejal Carolina Amiano (PJ) encendió la mecha al asegurar que el país atraviesa una situación de “gravedad inédita”. En un discurso de tono acusatorio, sostuvo que la administración de Javier Milei, autoproclamada “paladín de la libertad”, ahora estaría “rodeada de escándalos”.
Amiano citó cuatro casos:
- una presunta estafa con criptomonedas,
- el tráfico irregular de valijas en Aduana,
- un contrato cuestionado del Banco Nación con allegados de Martín Menem,
- y un audio filtrado desde la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), que revela un supuesto esquema de sobornos millonarios.
Para la edil justicialista, el oficialismo local mantenía un “silencio cómplice”.
La respuesta que incomodó al PJ
La réplica llegó de la mano de la concejal oficialista Yaiza Pessolani, quien no solo defendió las acciones del gobierno libertario, sino que expuso la hipocresía del kirchnerismo en materia de corrupción.
Con firmeza, Pessolani recordó que el Ejecutivo actuó con rapidez al remover al titular de la ANDIS, intervenir el organismo y judicializar las denuncias. Algo que, señaló, contrasta con la cultura de la impunidad instalada durante los 20 años de hegemonía kirchnerista, donde la corrupción se naturalizó y los responsables jamás dieron explicaciones.
En un pasaje contundente, la edil retrucó el doble discurso opositor:
“Hablan de transparencia quienes deberían llamarse a silencio. El peronismo/kirchnerismo cargó sobre la Argentina causas como Vialidad, Hotesur y Los Sauces, donde la Justicia ordenó devolver millones de dólares que pertenecen al pueblo. Eso sí es corrupción estructural.”
Además, cuestionó la viabilidad del proyecto opositor de “emergencia en discapacidad”, al señalar que no prevé financiamiento real y que, paradójicamente, esos recursos podrían obtenerse de los 500 millones de dólares malhabidos en la causa Vialidad.
Una defensa política con visión local
Pessolani también aprovechó para respaldar la reciente visita de la ministra Sandra Pettovello a Concordia, aclarando que no fue un acto cerrado, sino la presentación de dos programas sociales concretos: vouchers para actividades culturales y deportivas, y capacitaciones destinadas a familias vulnerables.
Un cruce que marca agenda
Lo que comenzó como una sesión administrativa derivó en un duro contrapunto que dejó expuesta la estrategia del kirchnerismo: señalar con dedo acusador, olvidando su propio historial de saqueo y silencios vergonzosos. La respuesta de Pessolani no solo defendió al gobierno libertario, sino que puso en evidencia que, en materia de corrupción, los últimos que pueden erigirse en jueces son quienes gobernaron dos décadas sumergiendo al país en la descomposición institucional.