Violencia sin límites en Rosario: sicarios ejecutaron a una mujer embarazada y balearon a su hija de nueve años

La víctima, de 31 años, fue asesinada en su departamento; la niña se encuentra en grave estado; el móvil del ataque estaría vinculado al negocio del narcomenudeo

 Los dos sicarios subieron hasta el segundo piso por las escaleras y cuando llegaron al departamento de la víctima preguntaron por Débora Andino y entraron. En solo unos segundos ejecutaron de un tiro en la cabeza a la mujer de 31 años que cursaba el sexto mes de embarazo, y también le dispararon a su hija de nueve años.

La menor fue intervenida esta madrugada después de sufrir un paro cardíaco y su estado es delicado. Se encuentra internada en terapia intensiva en el hospital de Niños de Rosari.o El proyectil entró por uno de sus hombros y salió por la zona del hígado

Detrás del este cruento homicidio aparece una trama de narcotráfico, que tiene como uno de los protagonistas al hermano de la víctima, que fue detenido en agosto pasado con cocaína fraccionada para la venta.

Este asesinato generó conmoción en la zona oeste de esta ciudad, donde en lo que va de este año se cometieron diez asesinatos. Un promedio de una víctima por hechos sangrientos cada 38 horas.

Unos pocos minutos antes de este asesinato se produjo otro episodio violento que tuvo como víctima a un niño de nueve años.

El departamento donde vivía la víctima
El departamento donde vivía la víctima

En una cancha de fútbol en el barrio La Cerámica, en el norte de la ciudad, se produjo un enfrentamiento entre bandas. Un chico que jugaba a la pelota en Bouchard y J.J. Pérez recibió un disparo en la pierna. El balazo le provocó una fractura expuesta en la tibia y fue derivado al hospital de Niños, donde se encuentra internado fuera de peligro.

Cuando la tormenta que azotó Rosario comenzaba a gestarse, con un cielo que parecía despedir flashes y la lluvia empezaba a enfriar la ciudad, se produjo en la zona oeste de la ciudad un homicidio que por sus características provocó una fuerte conmoción en los vecinos de Viamonte al 7200.

Dos hombres subieron las escaleras del edificio donde vivía Débora Andino. En la casa estaba con su hermano, que hacía poco tiempo había salido de la cárcel, por estar involucrado en una causa de narcotráfico.

“Vendía para los Romero”, dijo una fuente de la investigación, en referencia a una banda de la zona norte de Rosario, que está enfrentada a la banda de Los Monos en ese territorio.

Los sicarios entraron en el departamento y en pocos segundos ejecutaron de un disparo en la cabeza a la mujer de 31 años, que cursaba el sexto de embarazo.

“No tires que está embarazada”

“No le tires que está embarazada”, grito Lucas Andino, el hermano de la víctima. Pero los sicarios lo ignoraron. La mujer murió casi en el acto de un balazo en el cráneo.

Su hija de nueve años recibió un disparo que entró por un hombro y salió por la zona del hígado. Le atravesó casi medio cuerpo, y provocó heridas muy serias. La menor se encuentra en grave estado. Aún no está claro para los investigadores si fue herida por el rebote de un disparo o porque los sicarios le tiraron a ella.

Detrás de este hecho sangriento, con una mujer embarazada y una niña como víctima, aparece una trama ligada a la venta de drogas. Según señalaron fuentes de la investigación, la mujer habría quedado al frente del negocio de drogas después de que su hermano fue detenido en agosto de 2020.

De acuerdo a las fuentes, Lucas Andino formaba parte del engranaje de narcomenudeo de la banda de Los Romero, una organización que tiene su base en Nuevo Alberdi, en el norte de la ciudad, pero que está en permanente tensión con Los Monos por la pelea territorial para la venta de cocaína.

Uno de los investigadores advirtió que esa zona de Viamonte al 7200, donde fue el escenario del crimen, está dominada desde hace tiempo por un sector de la banda de Los Monos. La hegemonía de esa zona para el comercio de drogas la tiene Ariel Maximiliano Cantero, alias Chanchón, que está preso en el penal de Piñero después de ser condenado a 14 años de prisión por el homicidio del policía narco Cristian Ibarra.

Las fuentes policiales no descartan que el crimen de la mujer embarazada no esté ligado a estos conflictos entre bandas por territorio para alimentar el negocio de la venta de drogas.