Tras la palabra de Jair Bolsonaro, ordenaron desmantelar los campamentos “terroristas” que existen en Brasil

La medida llegó a través del Tribunal Supremo, uno de los poderes que fue atacado este domingo. Además, son cerca de 400 personas las que terminaron detenidas tras los disturbios.

Este lunes comenzó con las primeras respuestas del Gobierno de Lula Da Silva a los manifestantes que irrumpieron en el CongresoPalacio de Gobierno y en el edificio de la Corte Suprema para pedir por un golpe de estado que quite del poder al flamante presidente, quien lleva apenas una semana en su cargo.

En ese marco, el Tribunal Supremo de Brasil ordenó al Ejército que desmantele todos los “campamentos bolsonaristas” que se han levantado desde octubre hasta la fecha en diferentes puntos del territorio brasileño. Además, Alexandre de Moraes pidió que la policía arreste a “todos los manifestantes que aún quedan en las calles”.

Brasil. La Policía contuvo a los manifestantes. (Foto / DPA)
Brasil. La Policía contuvo a los manifestantes. (Foto / DPA)

Así, el magistrado expresó que “nada justifica la existencia de campamentos de terroristas, financiados con la complacencia de autoridades civiles y militares de forma totalmente subversiva y sin respeto alguno hacia la Constitución”.

Por su parte, amenazó con llevar a los comandantes y altos cargos de las Fuerzas Armadas, Policía y del Ministerio de Defensa si se mantienen estos campamentos en un plazo de “24 horas”.

EL APARTAMIENTO DEL GOBERNADOR DE BRASILIA

En otra de las medidas que sorprendió este lunes, fue la decisión de separar de su cargo al Gobernador de Brasilia, Ibaneis Rocha, quien horas después de todo lo ocurrido echó a su secretario de Seguridad y grabó un video pidiendo disculpas al presidente Lula.

Ante el caos generado, el presidente Lula decretó la intervención federal del área de seguridad de Brasilia hasta el próximo 31 de enero, con lo que las policías regionales estarán bajo control del Gobierno central durante ese periodo.

AL MENOS 400 PERSONAS DETENIDAS POR LOS DESTROZOS EN LOS EDIFICIOS PÚBLICOS DE BRASILIA

Se cree que cerca de 400 personas fueron detenidas en Brasilia por haber invadido y destrozado el Congreso, el Palacio del Planalto (sede de Gobierno) y el Supremo Tribunal de Federal (STF) durante la manifestación de miles de seguidores del expresidente Jair Bolsonaro que buscaban un golpe de Estado militar para derrocar al mandatario Luiz Inácio Lula da Silva, se informó oficialmente.

Los detenidos fueron llevados a las sedes de la Policía Civil (investigaciones) de Brasilia luego de que Rocha echara de su cargo al secretario de Seguridad de la capital, Anderson Torres, exministro de Justicia de Bolsonaro, acusado de liberar la zona.

Al menos 400 personas fueron detenidas.
Al menos 400 personas fueron detenidas.

De acuerdo con medios locales, el interior del Congreso, el Supremo Tribunal Federal y el Palacio del Planalto fueron desocupados luego de una operación que contó con la tropa de choque y el lanzamiento de gases lacrimógenos desde helicópteros, convirtiendo a Brasilia en una plaza de guerra a raíz de la acción de los seguidores de Bolsonaro, que piden un golpe de Estado.

Entre los detenidos se encuentran 30 personas que fueron capturadas por la Policía Legislativa cometiendo desmanes dentro del Congreso.

EL MENSAJE DE JAIR BOLSONARO TRAS LOS DESTROZOS EN BRASIL

El expresidente brasileño Jair Bolsonaro rechazó, desde Estados Unidos, las acusaciones del mandatario Luiz Inácio Lula da Silva de que es uno de los responsables de la invasión golpista de sus seguidores en el Palacio del Planalto, el Congreso y el Supremo Tribunal Federal (STF).

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Repudio las acusaciones, sin pruebas, que me atribuyó el actual jefe del ejecutivo de Brasil”, dijo Bolsonaro, quien por primera vez reconoció, con esta declaración, a Lula como jefe del Estado.

El ultraderechista abandonó el país el 29 de diciembre para evitar culminar su mandato y pasarle el poder a Lula y se instaló en la casa de un empresario en Orlando, Estados Unidos. Bolsonaro dijo que las manifestaciones pacíficas forman parte de la democracia, pero aclaró que “están fuera de las normas” la invasión y vandalismo de predios públicos “como los practicados por la izquierda en 2013 y 2017″.