El tiempo ahora

El tiempo - Tutiempo.net

Rusia niega la responsabilidad en la matanza de Kramatorsk porque sus ataques son de precisión

Nuevamente, escenas dantescas de cadáveres de civiles ucranianos y multitud de heridos. Esta vez en la estación de ferrocarril de Kramatorsk, desde donde la población de esa zona controlada por Kiev trataba de escapar ante la inminencia de una ofensiva rusa a gran escala. Las imágenes y vídeos difundidos por las redes sociales mostraban parte del andén y el exterior de la estación lleno de cadáveres y personas ensangrentadas arrastrándose y pidiendo ayuda.

Los responsables locales contabilizaron al menos 50 muertos y un centenar de heridos a causa de la explosión de dos misiles rusos, uno de los cuales no quedó completamente destruido y en cuyo fuselaje se podía leer la inscripción en ruso «por los niños», supuestamente muertos durante los presuntos ataques del Ejército ucraniano contra los separatistas de Donbass en los últimos ocho años.

El jefe de la Administración municipal de Kramatorsk, Pavlo Kirilenko, dijo que el ataque perpetrado contra la estación provocó unos 50 muertos, cinco niños entre ellos, y más de 100 heridos, y fue efectuado con misiles Tochka-U «cargados con ojivas de racimo múltiples», una munición prohibida. Según Kirilenko, «unas 4.000 personas se encontraban en la estación a la espera de ser evacuados» y, según su opinión, se trata de «una acción deliberada para matar civiles».

El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, deploró la «maldad sin límites de las fuerzas rusas». «Eran ciudadanos pacíficos que iban a ser evacuados (…) los inhumanos rusos no abandonan sus métodos», denunció y añadió que «al no tener la fuerza y el valor para hacernos frente en el campo de batalla, están acabando cínicamente con la población civil».

Una de las víctimas del ataque contra la estación
Una de las víctimas del ataque contra la estación – EP

La versión del Kremlin

Pero Rusia desmiente tener nada que ver con el ataque. Según el Ministerio de Defensa ruso, «las declaraciones de los representantes del régimen nacionalista de Kiev sobre el ataque con cohetes supuestamente realizado por Rusia el 8 de abril en la estación de tren de la ciudad de Kramatorsk son una provocación y son absolutamente falsas».

El comunicado castrense señala también que «los misiles tácticos Tochka-U, cuyos fragmentos fueron encontrados junto a la estación de tren (…) son utilizados únicamente por las fuerzas armadas ucranianas». El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, también negó la responsabilidad de Rusia en lo sucedido en Kramatorsk.

Por su parte, el cabecilla de los separatistas de la autoproclamada república de Donetsk, Denís Pushilin, aseguró en declaraciones al canal de televisión ruso Rossiya-1 que los propios soldados ucranianos dispararon los misiles contra la estación para culparles a ellos y a las tropas rusas. «Ha sido una provocación monstruosa (…) un crimen de guerra del régimen de Kiev», aseveró.

Inmediatamente después del bombardeo en Kramatorsk, dos canales de Telegram, uno de los rebeldes prorrusos de Donbass (Svodki Opolcheniya Novorossii) y otro de un grupo patriótico ruso (Silovikí) difundieron imágenes de una distante columna de humo causada, al parecer, por la explosión de los misiles en la estación e informando que habían sido atacados militares ucranianos. Cuando se supo que eran civiles, retiraron los mensajes y echaron la culpa a Ucrania de la masacre.

El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, deploró la «maldad sin límites de las fuerzas rusas»

Por su parte, el portavoz del Ministerio de Defensa ruso, Ígor Konáshenkov, en su comparecencia matinal, anunció que se habían llevado a cabo ataques contra armamentos del Ejército ucraniano en otras estaciones de la misma vía férrea que pasa por Kramatorsk. Explicó que «misiles de alta precisión lanzados desde el aire en la región de Donetsk contra las estaciones de tren de Pokrovsk, Sloviansk y Barvenkovo destruyeron armas y equipo militar de los refuerzos de las tropas ucranianas llegadas a Donbass».

El director de los ferrocarriles ucranianos, Olexandre Kamishin, afirmó en su cuenta de Telegram que «el enemigo llevó a cabo bombardeos aéreos contra la vía férrea junto a la estación de Barbenkovo, de la línea de Donetsk. Es la única vía de salida por tren de ciudades como Sloviansk, Kramatorsk y Limán», todas ellas bajo control ucraniano. Según sus palabras, el ferrocarril «es una vía de supervivencia para decenas de miles de nuestros compatriotas». Esta acción de guerra bloqueó la evacuación de civiles el jueves al haber quedado devastados varios tramos de la línea férrea.

Uno de los misiles que cayeron en las proximidades de la estación
Uno de los misiles que cayeron en las proximidades de la estación – AFP

Controlar Donbass

Ante las informaciones de Inteligencia del Ejército ucraniano sobre una inminente ofensiva de las tropas rusas y las fuerzas rebeldes de Donetsk y Lugansk para hacerse con el control de todo el Donbass, las autoridades ucranianas instaron en los últimos días a los responsables locales de las localidades bajo control de Kiev en la región de Donbass para que evacuaran a los civiles sin pérdida de tiempo.

La primera en hacer el llamamiento fue la viceprimera ministra ucraniana, Irina Vereshuk, que advirtió que quedarse en la zona supone «exponerse a morir». El jueves, fue el responsable de la Administración Militar Local, Serhiy Gaidai, quien apremió a los habitantes a huir de Donbass. «¡Procedan cuanto antes a evacuar la región! Las posibilidades de salvarse a sí mismo y a sus familias de morir a manos de los rusos se reducen cada día que pasa. Están cortando las posibles vías de salida. Protejan sus vidas y salgan (…) es la última oportunidad», advirtió Gaidai.

Los llamamientos surtieron efecto y centenares de personas se agolparon en Kramatorsk con sus pertenencias para subirse a algún coche particular, autobús o, sobre todo, para tomar alguno de los trenes operativos. Pero la evacuación se paralizó a causa de los bombardeos aéreos, a lo que hubo que añadir y lamentar la terrible matanza provocada por los misiles.

El viceministro de Defensa ruso, Serguéi Rudskói, anunció el pasado 25 de marzo que «se han completado las tareas principales de la primera etapa de la operación en Ucrania. El potencial de combate de las tropas ucranianas se ha reducido significativamente. Esto nos permite centrar todos nuestros esfuerzos en lograr el objetivo principal: la liberación de Donbass», el objetivo prioritario ahora mismo para las tropas rusas.

A %d blogueros les gusta esto: