Por qué Cristina no irá a la cárcel aún siendo declarada culpable

De acuerdo a la ley, cualquier reo condenado puede pedir la prisión domiciliaria a partir de los setenta años. La vicepresidente tiene 69 y los tiempos de las apelaciones favorecerían a dicho beneficio. La Recoleta o El Calafate serían los destinos elegidos.

La solicitud de una condena de doce años de prisión y la inhabilitación especial perpetua para ocupar cargos públicos pedida en las últimas horas por el fiscal Diego Luciani despertó un verdadero caleidoscopio de respuestas tanto en el oficialismo como en la oposición. Una de ellas provino de la propia Cristina Fernández de Kirchner, quien aseguró que el juicio es nulo porque los hechos ya se habían juzgado en otras instancias, y acusó además a los representantes del ministerio Público por “seguir un guión, una ficción creada por la oposición y los medios de comunicación”.

Mientras tanto, los militantes de la agrupación ultrakirchnerista La Cámpora seguían golpeando bombos y asegurando que la vicepresidente no irá a prisión, tal y como lo pidió el propio Luciani. Y algo de razón tienen.

De acuerdo a la ley 24.660, “un reo condenado puede pedir prisión domiciliaria a los setenta años”. Dado que CFK tiene 69 y aún restan cursar las apelaciones para que la condena quede firme, existen nulas posibilidades de que termine tras las rejas. Según su documento de identidad, el próximo 19 de febrero cumplirá los setenta años, edad en la cual podrá solicitar -en el caso de una condena firme- la prisión domiciliaria y la Justicia se verá obligada a otorgársela.

De esta manera, y a pesar del llamado a una Justicia eficiente por parte de gran parte del país y de las numerosas pruebas respecto a los actos de corrupción presuntamente cometidos por la ex presidenta y su asociación ilícita con Lázaro Báez, el peor escenario para CFK sería una larga estadía en su coqueto piso de Juncal y Uruguay, en el barrio de La Recoleta.

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