Marina Dal Pogetto: “La Argentina tiene señales de precios muy perversas”

La economista sostuvo que hubo un aumento en el año, pese a la inestabilidad macroeconómica del país

a economista Marina Dal Pogetto consideró que en 2021 la tasa de inversión en Argentina ha crecido, pese a la “inestabilidad macroeconómica enorme y creciente” que tiene el país. Sin embargo, planteó, en los estudios de LN+, que se debe a factores temporales, desde una mirada “poco productiva”.

“La inversión crece en función de señales de precios que no son duraderas y cómo contracara de este excedente de pesos que tienen muchos sectores productivos”, manifestó Dal Pogetto en el programa Comunidad de Negocios, conducido por José Del Rio.

Dal Pogetto pidió detenerse en cuál es la tasa de productividad asociada a la inversión. “La Argentina tiene una tasa de inversión particularmente baja en los últimos años, abajo del 20% del producto, y hubo años años en los que estuvo entre el 14% y el 15% del PBI”, ahondó.

En ese sentido, amplió: “Es una tasa que apenas alcanza para recomponer el stock de capital, para recomponer la amortización de la inversión. Y claramente es una tasa de inversión consistente con una tasa baja de crecimiento tendencial”.

Dal Pogetto analizó que el país “no creció entre 2012 y 2017″, dijo que hubo “un zigzag”, y una “caída adicional” en 2018 y 2018, a lo que se sumó el “derrumbe” con la pandemia. Y, en 2021, identificó un “rebote” que permitió volver al país a los niveles previos al año anterior.

“La economía argentina tiene un problema de señales de precios muy perversas, y que genera una transferencia de ingresos que es enormemente inequitativa”, enfatizó.

La economista se refirió además a la relación entre la corrupción y confianza de los mercados en los países. Puso como ejemplo que China, “extraordinariamente corrupto”, tiene “una la tasas de inversión más altas” del mundo, una situación, que comparó con países petroleros como Azerbaiyán. “Hay detrás un movimiento que tiene que ver con la rentabilidad y la capacidad de recuperación de esa rentabilidad”, razonó.

“Se dilapidó una oportunidad de estabilizar”

Dal Pogetto se refirió a la discusión abierta por el kirchnerismo respecto de las restricciones al financiamiento de viajes al exterior en cuotas. Reconoció que, desde 2010, cuando se comenzó a acelerar el atraso en el tipo de cambio, los consumos de argentinos en el exterior comenzaron a crecer.

“El pico de viajes al exterior se dio en 2017, cuando los argentinos gastamos 12.000 millones de dólares en el extranjero ese año. Es un tercio del déficit de la cuenta corriente”, manifestó.

Después de eso, recordó que el país atravesó por una crisis, se cortó el acceso al crédito, y “el tipo de cambio pasó de $20 a $60. Hoy ese tipo de cambio vale 220 pesos. Claramente viajar a otros países es más caro ahora”, añadió.

Dal Pogetto consideró que la discusión sobre los dólares para viajar en el exterior se da en el contexto de un balance del Banco Central “que está contra las cuerdas”. “Quedan 4600 millones de dólares de reservas netas y hay vencimiento de dólares con el Fondo Monetario Internacional por 42.000 millones en los próximos dos años y medio, de los cuales 2000 ahora en diciembre”.

La economista sostuvo que no pagar “no es una opción”, pero tampoco hacerlo lo es. “Los países refinancian las deudas. Acá se reventó el acceso al crédito. Se cortó el crédito en 2018 a una economía que estaba sobre endeudada”, opinó.

En ese sentido, profundizó: “Creo que no hubo un programa de estabilización. Y que en esos dos años se perdió tiempo. Hubo un intento de [Mauricio] Macri de ganar la reelección, que fue una apuesta peligrosa y que salió mal”.

La especialista centró su análisis en la falta de presentación oportuna de un programa de estabilización. Y observó que el segundo programa que se selló con el FMI en la gestión Cambiemos “fue hiper y recontra contractivo”. “No era una recesión de cinco meses. Se tiró a un juego que salió mal”, remarcó.

Se dilapidó una oportunidad de estabilizar, y el Banco Central perdió muchas reservas”, analizó. Para Dal Pogetto, el país no tenía entonces “un problema de solvencia, sino de liquidez”.

No obstante, cargó también contra el Frente de Todos. Le cuestionó que no haya habido programa con el FMI desde el 10 de diciembre hasta hoy. De hecho, indicó que se podía haber imitado la transición en 2002 entre Fernando Henrique Cardozo y Luiz Lula Inácio Da Silva en Brasil, quienes habían compartido criterios sobre cómo abordar el problema de la deuda.

“El gobierno pudo haber negociado con el Fondo, pudo no haber roto el acuerdo de Macri con el Fondo y generado una transición razonable. Las culpas son compartidas”, enfatizó.