LO QUE EL VIENTO SE LLEVO

A pesar de los problemas cotidianos de la gente que tal vez no esté tan propensa a participar, se comienza a vivir la “cuenta regresiva” por las elecciones legislativas a llevarse a cabo el domingo 14 de este mes.

Por supuesto que todos los participantes son protagonistas a través de la difusión de su propuesta electoral, pero toda la atención se centra en las dos fuerzas mayoritarias.

Desde el oficialismo manifiestan confianza en poder revertir el escenario de las PASO, cuando la ciudadanía en contra de los pronósticos de “no participar”, se expresó en las urnas a entender de muchos para “castigar” el no accionar del Frente de Todos en todas las jurisdicciones y muy especialmente para recordarle a los gobernantes que hay una sociedad que no solo reclama soluciones, sino también y en muchos casos el comportamiento lógico que es dable esperar de todo gobernante. Particularmente, lo ocurrido con la pandemia el año pasado, cuando mediante DNU se establecieron estrictas restricciones en el país produciendo prácticamente un Estado de Sitio, mientras, como contrapartida, posteriormente se supo que quienes imponían esa obligación, muy lejos estaban de cumplirlo, como lo atestiguan los documentos fílmicos y audios que se pudieron conocer.

En el caso de nuestra ciudad, debemos reconocer que dentro de las posibilidades con que contaban las autoridades, se manejó bastante bien el tema de la pandemia, especialmente el proceso vacunatorio que se hizo con agilidad y disciplina, satisfaciendo las expectativas de la gente.

Pero, la problemática de Concordia gira en torno a la falta de creación de empleo y la caída de la economía, que nos van “marcando a fuego” como la ciudad siempre en el “podio” de la pobreza y el desempleo, después de haber sido una pujante ciudad que hasta finales de la década del 70 y comienzos de los 80 era mayor contribuyente que la propia capital de la provincia.

Es claro, contaba con empresas como CAP, Pindapoy, Ferrocarril con cabecera en Concordia y más de dos mil operarios entre Concordia central y Norte, mas una enorme cantidad de Pymes que hoy han desaparecido de la geografía concordiense.

LOS ATROPELLOS.

Se dice que un enfermo para curarse tiene que comenzar por reconocerse enfermo.

En nuestra ciudad, por las necesidades electorales se vio una proliferación de pequeñas obras viales en las distintas arterias de nuestra ciudad, entorpeciendo el tránsito vehicular, cuando debieron ser realizadas esas reparaciones hace mucho tiempo y no un mes o dos antes de una elecciones legislativas que imponen la agenda de obras públicas a los gobernantes locales que tienen demasiado con la carga tributaria que asfixia, no solo a los empresarios y comerciantes, sino también a los mismos ciudadanos que son prisioneros de altísimos impuestos directos e indirectos, nacionales y provinciales como así también con las distintas tasas locales por cualquier actividad que realice el contribuyente.

Como si esto fuera poco, recientemente se reiniciaron los “operativos de transito” que lejos de mejorar el tránsito de la ciudad, producen molestias a los conductores con imposiciones por parte de agentes de la repartición cuya única función es incomodar a los desprevenidos conductores que lo único que quieren es llegar a horario para cumplir con sus obligaciones, de las cuales dependen sus ingresos económicos, que entre otras cosas, salen los recursos para los sueldos de sus propios verdugos. Como dije al comienzo de esta nota, pareciera ser que agenda que se impone está marcada por las urgencias electorales de las fuerzas que compiten en las próximas elecciones legislativas, para unos impedir que avance el otro, en obvia referencia a las principales fuerzas contendientes.

Oficialismo y Oposición.

Los primeros para evitar que gobiernen los segundos y viceversa. Como siempre, se subestima la inteligencia de la gente que en las PASO tomo una determinación y se expresó en tal sentido castigando al oficialismo que lo intenta revertir. Veremos entonces como se expresa esta vez el electorado argentino en general y el entrerriano y concordiense en particular.

J.J.Cornu