La trampa: Gustavo Bordet quiere retirar a los diputados por un puente de plata

En un intento de mantener el poder ante el rechazo popular, el gobernador destina recursos millonarios a legisladores y a Comunicación manejada desde las sombras por Kueider.

 

Ya no tiene gracia preguntarse por lo que pasará en las elecciones. Hasta los mismos medios ultra oficialistas abonados perpetuos de la pauta, que ya perdieron (o entregaron) capacidad crítica, descuentan que puntos más o puntos menos se mantendrán las cifras de las elecciones primarias, quedando 4 bancas para cambiemos y 1 para el justicialismo, si las cosas empeoran.

Sólo vale hablar de lo que pasará después.

En la maniobra que está tejiendo el gran perdedor, para muchos dentro del PJ, el mariscal de la derrota, el gobernador, armador exclusivo a gusto y placer del esquema del poder actual, siente que está en riesgo de escabullírsele como agua entre las manos. Como dice la canción “nada es para siempre” o el célebre dicho “todo pasa”. Da claras señales de estar débil, consciente de sus limitaciones y que lo que viene lo hará pensar que “todo tiempo pasado fue mejor”.

Por eso pone en marcha tres medidas concretas de efecto inmediato: la primera, profundizar la amistad con Frigerio, o sea hacer fuerza para perder. Esa posición desconocida en el peronismo, la viene sosteniendo, a ultranza, contra viento y marea. Hace todo lo que está a su alcance: “yendo para atrás” para favorecerlo, perjudicando de paso y como “comiendo bichitos” a su futuro rival local, Enrique Cresto. Eso no le asegura nada y él lo sabe perfectamente. Todos recordarán en la historia reciente entrerriana, como se lo sacó Urribarri a Busti de encima y también como el mismo Bordet hizo lo propio con Urribarri. Este experimento que ensaya hoy es peor, porque sostuvo un peronista de la primera hora “nadie quiere a los traidores” y tal detalle hace que desde el mismísimo círculo íntimo de Frigerio aseguren que GB no contaría con la mínima confianza de Frigerio (bastante más vivo de lo que parece). En síntesis, el mote de traidor, bien ganando por su notoria actitud de entrega, lo perjudicaría a futuro.

Por eso, tiene otras dos medidas más “efectivas” y funcionales a ese final de ciclo tranquilo, conservando todo lo que pueda el poder, para los legisladores no tiene la “banelco” como Flamarique, pero si tiene los contratos. Eso mismo habría dicho a su círculo y acá lo rescatamos: “para los legisladores, tengo los contratos” 3.500 millones.

A la par que viaja la causa de los “contratos truchos” con sus miles de millones a dormir en algún cajón de la Corte hasta que se dignen los jueces a resolver dentro de algunos años la cuestión de competencia y con eso se le pone puntos suspensivos por un largo tiempo al final, él eleva descaradamente la apuesta varios plenos a la “vieja política” y duplica la cifra para que los “muchachos me aprueben el presupuesto”, según habría confiado.

Pero a su vez los entrampa, porque aceptar el “dulce” o “la plata dulce” sería para los que hoy tienen la responsabilidad de ser equilibrados y prudentes “pan para hoy (que sus “colaboradores” cobren los contratos) y hambre para mañana: enterrarían el futuro electoral del peronismo y sus propios futuros personales en la política:  que harán Julio Solanas, Giano, Adrián Fuertes, Santa Cruz, Rubattino , Cáceres, kramer, Zavallo, los camporistas Huss, Cora, etc.

¡¡Están hipotecando el futuro del peronismo por dos pesos!!, le habría reprochado ofuscado un militante a un legislador cuando se enteró de la estrategia oficialista. ¿Con qué cara les explicarían al conjunto que suben en un cien por ciento los montos de sus contratos y no tienen más que migajas para aumentarles a los empleados y empleadas públicas? ¿Con qué cara mirarían a los comerciantes semi fundidos y al pueblo en extremo estado de necesidad?, ¿Tendrán la idea de ponerse en “modo Navarro”, (diputado hacendado) y retirarse de la política para disfrutar de todo lo que cosechó en su paso por la legislatura?

 

Y también en el presupuesto para hacer la cirugía estética del gobierno, tiene otra pieza de oro, la pauta publicitaria, 676 millones y 901 para funcionamiento de los funcionarios de comunicación, pero esa es otra historia.

FUENTE : P. DE R.DAVID