La mujer que mató a su marido y lo enterró con cal reconoció el hecho y fue condenada a 15 años de prisión

El hombre era un artesano que confeccionaba souvenirs y recuerdos de la ciudad.

Este miércoles, se desarrolló una audiencia en la Sala N°1 de la Cámara Penal de Concordia, a cargo del juez de la causa fue Mariano Caprarulo, donde la fiscal Julia Rivoira presentó los cargos que se le imputan a Claudia Vanesa Machado, acusada por el asesinato de su esposo.

En juicio abreviado, la mujer reconoció el hecho y aceptó su condena de 15 años de prisión efectiva. A pesar de ello, todavía falta la homologación del juez.

El enojo del hijo de la víctima

Al finalizar la audiencia, el hijo del hombre asesinado, Mariano Mataloni, afirmó que “es una vergüenza los 15 años que le dieron, después que tuvo muerto 3 meses a mi padre y enterrado con cal en la casa, escondiendo el cuerpo; ella me mintió a mi cuando yo fui, le mintió a la policía porque le dijo que no sabía a donde estaba”.

Además, el hijo remarcó que “me entregaron el cuerpo sin el cráneo, yo no sé si me entregaron a mi papá, o me entregaron a un perro” y agregó que “yo le reclamé a la fiscal Rivoira, y le pregunté dónde está el cráneo, y había sido que todavía lo tienen en la morgue y a mí no me habían avisado nada, yo me enteré porque le saqué una foto al cuerpo y no tenía el cráneo”.

Criticó asimismo la disposición judicial, al subrayar que “con mi familia entramos a la audiencia y escuchamos lo que dijo ella, aceptó el cargo que le imputaron, pero es como yo le dije al juez, es que para los asesinos hay abogados gratis, y nosotros que no tenemos para pagar, nos tenemos que conformar con lo que nos den porque no tenemos para pagar un abogado”.

El hijo de la víctima consideró que “una condena de 15 años es poco, no se ha hecho justicia porque no solamente lo mató, le echó cal en el cuerpo, pero acá me dijeron que eso no cuenta -y recordó que- ella dijo que lo mató porque había violencia de género”.

El caso

Carlos Héctor Mataloni, de 68 años, reconocido artesano que confeccionaba souvenirs y recuerdos de la ciudad, fue visto por última vez el 3 de mayo de este año. Por ello, tras el pedido de localización, se realizó un allanamiento en una vivienda ubicada a unos 800 metros de la Escuela N° 18 “El Aconcagua”, en el barrio Yuquerí Chico. Allí se halló en la vivienda una habitación cerrada, cuando se solicitó la apertura de la misma, había una lona plástica negra y abajo, restos humanos óseos, los cuales evidenciaban un golpe en la zona craneal del lado derecho de la víctima.

Fuente: Diario El Sol