La albertista leal que se enteró a último momento del juicio a la Corte

La titular de la comisión que dictaminará sobre la denuncia de la Rosada contra el tribunal interrumpió sus vacaciones. Conoce al Presidente vía Vilma Ibarra.

La diputada entrerriana Carolina Gaillard festejó el año nuevo en su tierra natal. Pocas horas después cayó en la cuenta de que debería volver rápido a Buenos Aires. Lo supo apenas leyó la carta que publicó su amigo, el presidente Alberto Fernández, en la que anunció la decisión de impulsar un pedido de juicio político contra el titular de la Corte Suprema, Horacio Rosatti. La legisladora preside la comisión de la Cámara de Diputados que deberá tramitar ese proceso. Se enteró por los medios.

En el bloque del Frente de Todos cuentan que luego de conocer la noticia se comunicó con Fernández. Al día siguiente suspendió sus vacaciones para regresar a su despacho en el Congreso. Lo hizo para aguardar, como anticipó este portal, la invitación del Presidente a Casa Rosada para analizar los pasos a seguir junto al presidente del bloque oficialista Germán Martínez. También se esperaba la presencia de la titular del cuerpo, Cecilia Moreau, pero no fue de la partida.

Tal como se expresaba en una nota periodistica, en mayo del año pasado, Gaillard tiene vuelo propio dentro del conglomerado oficialista. Conoce al Presidente desde hace unos 15 años, porque fue asesora de Vilma Ibarra, cuando  la actual secretaria Legal y Técnica de la Nación se desempeñó como senadora entre 2001 y 2007. Entre 2005 y 2014 Fernández e Ibarra fueron pareja y Gaillard fue sumando confianza a partir de su trabajo parlamentario.

 

 

Esos antecedentes fueron clave para los roles que tuvo en Diputados. Asumió la banca el 10 de diciembre de 2021 y presidió la Comisión de Legislación Penal. Desde ese puesto tuvo un rol clave para la aprobación de la Interrupción Voluntaria del Embarazo. El año pasado quedó al frente de la comisión de Juicio Político y su designación fue una decisión que le generó tranquilidad al Presidente. Si bien la fuentes consultadas no lo confirmaron, dentro del entramado panperonista sostienen que fue Fernández quien pidió ese lugar para Gaillard. De ahora en adelante tendrá un nuevo contrapunto en su provincia, porque el gobernador de Entre Ríos, Gustavo Bordet, le soltó la mano a Fernández con la ofensiva contra la Corte y no firmó el pedido este martes.

 

El proceso de enjuiciamiento implica un trámite intenso. La comisión tiene 31 integrantes y 16 son del Frente de Todos. Los otros 15 están repartidos en 14 escaños para Juntos por el Cambio y uno para el Interbloque Federal, que es ocupado por el titular del espacio, Alejandro Topo Rodríguez. Con esa aritmética, Gaillard deberá conducir los tiempos de un oficialismo que tiene las firmas suficientes para aceptar la presentación del Ejecutivo y luego constituir una instancia investigadora. Los números, en la previa, no le alcanzan para aprobar el dictamen al recinto, pero el FdT apunta a impulsar un trámite que incluirá un largo rodaje político, con expositores invitados y la posibilidad de que los cortesanos hagan su descargo.

La composición de la comisión que preside confirma la complejidad del camino que Gaillard tiene por delante. El año pasado ese organismo no se reunió en todo el año y ahora deberá activarse en pleno verano, a partir de mediados de enero. Cuando la comisión se reúna, concentrará a buena parte de las principales autoridades políticas del recinto.

 

Entre los vocales está la escudería más dura del Frente de Todos. Uno de ellos es Leopoldo Moreau, que fue el primero en reclamar el juicio contra Rosatti y dijo que el Presidente tenía que ponerse al frente de ese pedido. Es el integrante del bloque que mantiene el diálogo más fluido con la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner. Los acompañará la camporista Vanesa Siley Rodolfo Tailhade, dos de los cuadros del kirchnerismo que forman parte del Consejo de la Magistratura e intervienen en los temas judiciales más importantes del cuerpo. La legisladora también preside la Comisión de Legislación del Trabajo. Esa escudería secundará a Gaillard en el round que se avecina. Podría extenderse durante meses y le dará una centralidad pública inesperada, que comenzó a elaborar cuando se enteró por las redes, habló con el Presidente y suspendió sus vacaciones.