Gustavo Bordet lo hizo: Los pobres en Entre Ríos dejaron de ser peronistas

“El peronismo, la pobreza y las urnas: Cuando los números derriban mitos”  con el 56 % de pobres obtuvo solamente el 28 %.

“Podes disfrazarla como quieras: el impacto nacional, el covid, la cuarentena, pero lo cierto es que los pobres en Entre Ríos ya no son más peronistas. Nos votaron en contra”, con marcada congoja rezongaba amargamente en una Unidad Básica de Feliciano un conocido dirigente.

Los números le dan la razón: La lista del Frente de Todos que apoya el Gobernador, con el Jefe de Campaña Eduardo Kueider logró el 28,41%. Votó el 72,39% del electorado en Entre Ríos. La lista única encabezada por Enrique Cresto, con 229.140 votos, perdió por 21,44% puntos. En Paraná, el Frente de Todos apenas alcanzó un 24, 03% (con Bahl, Rosario Romero, Halle y cía); Concordia, 30,66% (14.628 votos). En Concordia son pobres el 56,1% de las personas, y en Paraná 37%.

La pobreza puede ser definida como falta de recursos para disfrutar de una calidad de vida mínima o una deficiencia de medios para lograr la calidad de vida deseada (Nicole Caus). Trae sufrimiento, desolación, enfermedad, tristeza, desesperanza y muerte. Fue motivo de reflexiones, dirigidas a cada persona “Acomodarse con la pobreza es ser rico. Se es pobre, no por tener poco, sino por desear mucho”. (Séneca) Algunas reprochables: “El método más seguro para permanecer pobre es ser honrado”. (Napoleón).
Pero la intención aquí es rastrear las razones profundas estructurales o políticas de lo que ocurre ya no por decisión individual o por errores de ese carácter.

Cuando las grandes mayorías son pobres, como ocurre en el país y particularmente en la provincia de Entre Ríos, en sus principales ciudades, obligadamente debemos analizar los datos duros. Preguntarnos qué fue lo que pasó, cómo sucedió, cómo llegamos hasta aquí, y obviamente es necesario no repetir errores para salir del pantano. La respuesta, como a tantos otros interrogantes, está en la historia.

Vamos a intentar en éste espacio cruzar datos estadísticos que en definitiva hacen a la política en serio y con mayúscula.

La primera observación es que éstos datos lacerantes fueron validados por las autoridades actuales y como tales, pueden estar maquillados y ser todavía aún peores. Pero supongamos que son reales.
Los números son contundentes. En el país los resultados del primer semestre de 2021 correspondientes al total de aglomerados urbanos registraron que el porcentaje de hogares por debajo de la línea de pobreza (LP) alcanzó el 31,2%; en ellos reside el 40,6% de las personas. Dentro de este conjunto se distingue un 8,2% de hogares por debajo de la línea de indigencia (LI), que incluyen al 10,7% de las personas. Esto implica que, para el universo de los 31 aglomerados urbanos de la EPH (Encuesta Permanente de Hogares), por debajo de la LP se encuentran 2.895.699 hogares, que incluyen a 11.726.794 personas; y, dentro de ese conjunto, 756.499 hogares se encuentran por debajo de la LI, lo que representa 3.087.427 personas indigentes. El 54,3% de los chicos de entre 0 y 14 años es pobre.

En la provincia el panorama es desolador. La decadencia se acentuó desde 2016, momento en el que Bordet asumió la Gobernación. El cuesta abajo parece no tener fin. Con el método de hacer la plancha, no confrontar y alinearse automáticamente primero con Mauricio Macri, quien le festejaba los cumpleaños (y a quien acompañó endeudando en dólares la provincia) y luego con Fernández, así nos va.

Para colmo de males, como dice el refrán «al perro flaco se le suben todas las pulgas» y, para completar, sobre llovido, mojado: Además de plagados de pobres, estamos sobre endeudados, por no decir fundidos. Guillermo Luciano recientemente informó que el endeudamiento en bonos públicos emitidos en moneda extranjera es insostenible y su perfil creció exponencialmente durante el último lustro de la mano de lo que hemos dado en llamar las ‘anfetaminas financieras’ que le fue dosificando durante el gobierno del PRO, su ministro del interior, Rogelio Frigerio, a la provincia, con la clara aceptación del gobernador Bordet, durante su gestión la provincia paso de estar endeudada en pesos a estar endeudada en dólares.

Cuando Bordet llegó al gobierno provincial la deuda en dólares era la quinta parte de la deuda total y en menos de un lustro la llevó al 55%. La deuda total de la provincia de Entre Ríos asciende, a junio del 2020, a $ 64 mil millones de pesos. Esto equivale a 24 meses de ingresos públicos tributarios provinciales. De esta deuda, (40%) es con el Estado nacional, (55%) es con títulos públicos y (5%) con bancos privados”.

Pero además de eso ahora, (primer semestre 2021) en Concordia de 162.298, personas 91.126 son pobres y 25.599 son indigentes. En el Gran Paraná de 282.098 104.307 y 23.947 indigentes. En Concordia son pobres 44,4% de los hogares y 56,1% de las personas (segundo semestre 2021), y en Paraná 27,8% de los hogares 37 por ciento de las personas. En síntesis, nada que envidiar a los Partidos del Gran Buenos Aires, con hogares, 37,1% y personas 45,3%.

Fue dos veces intendente y va a terminar siendo dos veces Gobernador, Bordet ¿querrá ensayar alguna disculpa, ya que 7 de cada 10 personas en concordia y 8 de cada 10 en la Paraná no lo votan?.

Haciendo historia, Entre Ríos es gobernada por el peronismo en forma ininterrumpida desde 2003 hasta la fecha (lleva 18 años sin parar: Jorge Busti, dos veces Sergio Urribarri, y una vez y media (hasta ahora) Gustavo Bordet. Antes también, con excepción de los dos gobiernos de Montiel (1983-1987 y 1999-2003) gobernó Jorge Busti (1987-1991) ,Moine: 1991-1995, Busti, 1995-1999). En síntesis, 30 de los últimos 38 años
El peronismo también gobernó el país luego del regreso de la democracia: 1989-1999, (Menem) 2001-2003 (Duhalde), 2003-2007 (Néstor Kirchner), 2007-2011 (Cristina Fernández de Kirchner) 2011-2015 (Cristina Fernández de Kirchner), y desde 2019 a la fecha Alberto Fernández (secundado por Cristina Fernández de Kirchner). Con excepción de 1983 -1987 (Alfonsín) 1999-2001 (De La Rúa), 2015-2019 (Macri). En síntesis, sólo 10 de los últimos 38 años estuvo el peronismo lejos de la caja.
Concordia fue gobernada desde 1983 a la fecha por peronistas: Por Jorge Busti (1983-1987) Elbio Bordet (Padre de Gustavo) 1987/1991; Juan Carlos Cresto (padre de Enrique) 1991/1995; 1995-1999; Hernán Darío Orduna (1999-2003) Juan Carlos Cresto (2003-2007) Gustavo Bordet (2007-2011 y 2011-2015), Enrique Cresto (2015/2019) y Francolini (2019 hasta la fecha): Los apellidos Busti, Cresto y Bordet se repiten.
Paraná también tuvo gran presencia peronista, que contribuyó a la debacle: Con excepción de los Varisco Humberto Varisco (padre de Sergio) y Sergio, desde 1983 gobernaron, Moine, Halle, Julio Solanas, Blanca Osuna, Beto Bahl.

Jorge Busti, en lugar de buscar la cabeza de Pancho Ramírez, debería tomarse el trabajo de explicar que fue lo que pasó. Otro tanto para Sergio Urribarri. Pero la mayor responsabilidad o el peso de la historia de contarnos como estamos transitando casi sin darnos cuenta este frenético tobogán acelerado hacia el precipicio del último tiempo es Gustavo Bordet.

Estas razones que surgen del cruce (datos electorales y datos estadísticos de pobreza y endeudamiento) nos impulsan a revisar premisas que se entendían incuestionables y que hoy están en crisis. Estaría muy bueno que no sólo nosotros reflexionemos, sino también que lo hagan, fundamentalmente, los diseñadores de políticas públicas, a hacer lo propio, en el convencimiento que actúan equivocados, guiándose por esos falaces.

En el relato político de moda, existen varios “mitos”. Llamamos “mito” a esa creencia (dicha o no) de aquello que se da por válido o por cierto, y que sin embargo, no se corresponde con la realidad.
Derribando Mitos:
1°) “Los pobres son peronistas”. Es una furibunda mentira. Si sería cierto dicho enunciado, arraigado en la creencia popular, tendría que haber ganado ampliamente las elecciones esa fuerza, porque creció la pobreza y decreció el caudal de votos del peronismo. Antes los pobres se hacían peronistas para dejar de ser pobres. Creían en la famosa movilidad social ascendente. Ahora se puede considerar demostrado que la movilidad social es descendente y que obliga a que los que fueron peronistas a dejar de serlo, porque se convirtieron en nuevos pobres.

2°) Ser “políticamente correcto” “garpa” electoralmente o sea que da “réditos”. Los falsos progresismos, los revolucionarios de café, esa izquierda “pituca” como decía Alfonsín, que genera pobreza, y que sin embargo, se llena la boca hablando de los pobres. Que están convencidos que tienen la autoridad moral e intelectual para decir que es lo que está bien y que es lo que está mal y que se instaló colonizando en el poder con un discurso setentista. Está demostrado que no seduce al electorado.

3°) “Repartir plata, dádivas, planes sociales, jubilaciones sin aportes, te hace ganar elecciones” (ahora actualmente encarnado en el “plan platita en el bolsillo”) Es otra mentira burda, la gente ya no se conforma con eso. Evolucionó. Quiere trabajo genuino, educación, salud, que respeten su dignidad, cumplir con sus sueños. Es subestimar a las personas, creer que se pueden corromper las conciencias de esa manera. Es iluso, torpe. El pan para hoy y hambre para mañana, parecería que no va más. ¿El famoso “pan y circo” heredado de los imperios romanos tendrá sus límites en el mundo actual?,
4°) “El márketing político hace milagros”. Otra terrible mentira. Se hicieron devotos los dirigentes de las encuestas, la propaganda. Los gobiernos gastan millones en eso. Piensan que las fotos, los cortos publicitarios, los trols de las redes sociales, los comentarios comprados del periodismo adicto los hará mejores, les asegurará resultados. Pierden la esencia: hay que ser auténticos, sinceros, decir siempre la verdad.

Quizás la explicación de la pobreza es que los líderes políticos actuales están en el fondo, siguen planificando sus acciones en objetivos forjados en ese ideario añejo, percudido, que esconde repetidas mentiras que justifican los vicios y las incapacidades.

Los invito a releer Perón: “Para conducir a un pueblo la primera condición es que uno haya salido del pueblo, que sienta y piense como el pueblo. Quien se dedica a la conducción debe ser profundamente humanista: el conductor siempre trabaja para los demás, jámas para él.»
¿Se habrá terminado el famoso “no es que nosotros seamos tan buenos, sino que los demás son peores”? ¿Habrá alguien capaz de empeorar éstos números?

Fuente: P. de Ricardo David