GIRA PRESIDENCIAL Atentado global: Fernández llevará a la ONU el ataque a Cristina

El mandatario dará su mensaje el martes ante la Asamblea General y advertirá sobre la violencia política local. Sigue la búsqueda del diálogo con la oposición.

La conmoción nacional por el intento de magnicidio contra Cristina Fernández de Kirchner llegará hasta las Naciones Unidas. El martes, en Nueva York, el presidente Alberto Fernández hablará sobre violencia política y condenará el ataque a la vicepresidenta frente a los líderes mundiales, al tiempo que en Buenos Aires seguirán las negociaciones para abrir el diálogo con la oposición.

Fernández hará una referencia al ataque a Cristina en el marco del discurso que dará ante la 77° Asamblea General, el primero presencial desde que asumió la presidencia. El primer mandatario abordará el atentado en el marco de una mención a la violencia política se vive no solo en Argentina sino también en otros países, como en las campañas presidenciales de Brasil y Colombia.

Fernández agradecerá la solidaridad que recibió la vicepresidenta de parte de varios países miembro de la ONU. El anfitrión, Estados Unidos, fue uno de los que más alzó su voz: desde el secretario de Estado, Antony Blinken, hasta los líderes parlamentarios republicanos y demócratas se pronunciaron en conjunto en contra del intento de magnicidio. «Estamos con el Gobierno y el pueblo argentino en el rechazo de la violencia y el odio», dijo Blinken hace dos semanas.

 

En la dirigencia oficialista llama la atención que la reacción de la comunidad internacional haya sido mucho más contundente en sus mensajes que algunos referentes del la oposición local. Además de Estados Unidos, el apoyo a Cristina fue contundente en la región. También se sumó el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, y el Papa Francisco se comunicó directamente con la vicepresidenta.

En ese contexto, Fernández dará ante la ONU un mensaje internacional, pero también una señal hacia la oposición, a la que el Gobierno le insiste en la necesidad de tender un puente de diálogo. Reforzó este viernes la idea en un acto en una automotriz de General Pacheco. «Acabamos de vivir un cimbronazo como sociedad por lo que le pasó a Cristina, eso debe hacernos reflexionar sobre la necesidad de trabajar juntos», dijo. El mandatario remarcará que el año que viene Argentina cumplirá 40 años desde la recuperación de la democracia.

Sobre ese punto también había hablado el jueves la vicepresidenta en el Senado, donde llamó a “reconstruir” el diálogo y el pacto democrático de 1983. Su mano derecha, Oscar Parrilli, fue un paso más allá y no descartó la posibilidad de que Cristina Kirchner pueda reunirse con Mauricio Macri. “Con la Constitución sobre la mesa, sí”, respondió el expresidente el viernes en Junín. Los canales están abiertos y el Frente de Todos insiste, aunque cerca del Presidente entienden que el diálogo todavía “está lejos”.

Las actividades de la Asamblea General y las agendas se vieron alteradas en las últimas horas por la asistencia de una parte de los líderes mundiales a los funerales de la reina Isabel II, en el Reino Unido. La mayoría de los mandatarios y mandatarias arribará a Nueva York entre el lunes y el martes, cuando comenzará formalmente el foro, que debería abrir el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro.

 

Sin embargo, ante la posible ausencia del brasilero, el único mandatario latinoamericano que viajará a Londres, su lugar lo podría tomar directamente el presidente de los Estados Unidos, Joseph Biden, que está segundo en la lista. El norteamericano también debió modificar su agenda. La tradicional cena de honor que ofrece a los jefes de Estado el mismo día de la apertura de la Asamblea se postergó para el miércoles, también debido a la cantidad de comensales que volará desde Londres recién el martes.

Fernández hablará el mismo día que Biden, entre las 17 y las 19, y su discurso durará 15 minutos. El Presidente repasó este viernes el borrador del texto junto al canciller, Santiago Cafiero, y el titular de Argentina Futura y asesor presidencial, Alejandro Grimson. Como ya es su costumbre, terminará de cerrar los detalles en el vuelo y en las horas que tendrá en Nueva York.

 

El Presidente saldrá desde Buenos Aires este sábado por la noche con una comitiva reducida. Lo acompañarán la primera dama, Fabiola Yáñez, el canciller Cafiero, la portavoz Gabriela Cerrutti, el secretario general de la Presidencia, Julio Vitobello, y el ministro de Seguridad, Aníbal Fernández. Ya en Nueva York espera para sumarse al contingente el ministro de Educación, Jaime Perczyk, que viajó antes para participar de la cumbre sobre la transformación de la educación. La delegación argentina aterrizará el domingo 18, primero en el aeropuerto John F. Kennedy a las 8, hora local.

Fernández tendrá una agenda agitada en Nueva York que no incluirá reuniones bilaterales y solo se verá con otros mandatarios en reuniones informales, lo que en la jerga diplomática se conoce como pull aside. Será en el marco de dos encuentros convocados por el mandatario español, Sánchez, y el francés Emmanuel Macron. El primero será sobre seguridad alimentaria; el segundo, sobre energía.

 

Además del atentado a Cristina, ante la Asamblea General Fernández volverá a sostener la línea de los discursos que dio en intervenciones anteriores en foros mundiales, en los que habló sobre las consecuencias para la región, en general, y para Argentina, en particular, de la guerra entre Rusia y Ucrania. Como siempre, mantendrá el histórico reclamo por la soberanía de las Islas Malvinas.

 

Será la primera intervención presencial de Fernández en la ONU, ya que los dos años anteriores participó de manera virtual debido a la pandemia. El Presidente no estará el miércoles por la noche en la cena que ofrecerá Biden, ya que ese mismo día por la mañana volará a Houston, donde mantendrá un almuerzo con representantes de cerca de 80 empresas del sector energético. Una bilateral con el mandatario norteamericano todavía está en el aire. Estaba prevista para el 26 de julio pero se suspendió porque Biden contrajo coronavirus. Pese a que las relaciones entre los dos países atraviesan un momento floreciente, todavía no fue reprogramada por problemas de agenda del norteamericano. En las próximas semanas, Estados Unidos entrará en clima de campaña, ya que tiene elecciones legislativas el 8 de noviembre.

 

En su nuevo viaje al exterior, Fernández tomará un respiro tras los dos meses de turbulencia política que atravesó el país, con el recambio en el Ministerio de Economía y la llegada audaz y protagonista de Sergio Massa, y la conmoción del atentado a Cristina.

 

 

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