FERRICIDIO: EL TAMBORIL SE OLVIDA Y LA MISERIA NO.

La depredación en los ferrocarriles argentinos o lo que queda de ellos, no es noticia, es más, es materia corriente y casi ha dejado de serlo, en virtud de que los medios de prensa y el periodismo en general ya ha asumido que aquí se ha cometido un verdadero “Ferricidio”, o al menos en lo que hace al interior profundo de la argentina como es el caso del ex ferrocarril Urquiza, que nunca debió haberse privatizado, ya que era la única línea ferroviaria del país que mantenía las cuentas equilibradas y no arrojaba perdida en sus respectivos ejercicios económicos, principal motivo para las privatizaciones esgrimido por el Estado nacional (gobierno Menem), en contra de lo que ocurría con las otras líneas de ferrocarriles nacionales.

Otra poderosa razón era el hecho que esta línea contaba con la administración en nuestra ciudad, o sea en el interior del país, mientras las restantes tenían su administración en capital federal, concretamente en calle Ramos Mejías, zona de Retiro.

Días atrás, conversando con amigos sobre el ferrocarril y específicamente sobre el rol del mismo como transporte de personas, llegábamos a la conclusión que hay una sociedad argentina de jóvenes que no han viajado nunca en tren, al menos en el interior del país, como es el caso de nuestra ciudad, donde los jóvenes de entonces, cuando los ferrocarriles funcionaban, era moneda corriente viajar a distintos lugares de la Mesopotamia, especialmente a la capital federal. Hoy, la realidad es otra y muy distinta.

Es largo de explicar, pero simplemente a modo de ejemplo y para mejor ilustrar al lector, quiero comentarle que: si en este momento un viaje por micro de larga distancia de Concordia a Buenos Aires cuesta, pongámosle, $ 4000, valores actuales en empresas de micho de larga distancia y, si estuvieran funcionando trenes que antes del ferricidio corrían diariamente como “El Gran Capitán” que unía Federico Lacroze en capital y Corrientes capital, o “Cataratas” que unía Posadas, capital de misiones con la capital federal, ida y vuelta diariamente, o el “Salto Grande”, que salía de Concordia ida y vuelta diariamente, las empresas de colectivos podrían cobrar esos valores….? Definitivamente no, por cuanto el tren era mucho mas seguro, eficiente y competía directamente con el transporte automotor, especialmente a partir de la construcción del complejo ferro-vial Zarate Brazo- Largo.

Lo mismo ocurría con los servicios de carga, pero claro, el negocio estaba orientado al transporte automotor y las grandes multinacionales, de la mano de inescrupulosos dirigentes políticos y gremiales, verdaderos traidores a la patria, dignos de ser ejecutados en una plaza pública por el delito de Lesa-Patria. Pero eso es historia. Hoy, lo que queda de lo que fueron los ferrocarriles argentinos, especialmente en el interior, se encuentran en estado calamitosos, sin mantenimiento y sin seguridad alguna, lo que hace que los sectores más necesitados de la sociedad, cada tanto roben algún vital elemento ferroviario como rieles o durmientes, como lo aseguran las distintas notas periodísticas que cada tanto tiene que publicar el periodismo local y de otras latitudes.

Para colmo de males, cuando se liquidaban los ferrocarriles, el OCCOVI, organismo creado para liquidar el Activo Ferroviario, cedió en tenencia innumerable cantidad de inmuebles a los gobiernos provinciales y/o municipales. A la comuna de Concordia le correspondieron varios inmuebles de inmejorable calidad o ubicación, como el ex policlínico ferroviario, el llamado Polifuncional o la Estación Concordia Norte, que estaba llamada a ser una hermosa estación mixta de trenes de pasajeros y colectivos. Le “plantaron” un corsodromo en medio de las vías…..!!!!

Las empresas que usufructúan la carga del ex ferrocarril Urquiza, hacen poco o nada de mantenimiento de las líneas, por cuanto el interés que los anima es pura y exclusivamente económico, aun a costa de la destrucción de las instalaciones ferroviarias.

Por ahora, reparan precariamente para que puedan circular, a paso de hombre, las formaciones con carga. Cuando no puedan circular mas, sencillamente levantan la concesión y asunto concluido. A hacer negocio en otro lado, por supuesto siempre a costa del Estado y la complicidad de inescrupulosos dirigentes y gobernantes.

Con respecto a la rapiña que se produce de material ferroviario, no solo lo hacen con el modo “robo de hormiga”, porque también lo hacen organizadamente, ya que en muchos lugares, especialmente en las vías “muertas” como a Salto Grande o la Vía a Concepción del Uruguay, se han robado hasta los rieles y para levantar y cargar un riel entero, se necesitan al menos 6 o 7 hombres y el vehículo para trasladarlo. Lo que quiero decir es que no solo el pobrerío hace depredación, sino también quienes cuentan con mayores recursos y CERO ESCRUPUO O PATRIOTISMO. Pero, es muy difícil “pedirle “peras al olmo”, porque no los da, y en cuanto a la ignorancia de los pequeños “rateros”, vale siempre recordar el final de la canción. EL TAMBORIL SE OLVIDA Y LA MISERIA NO.

J.J.ORNU