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En medio de la pandemia, Italia se hunde en otra crisis política

Justo en plena pandemia de coronavirus y en el día que Italia superó la trágica cifra de 80.000 muertos -para ser más exactos, 80.326-, el expremier Matteo Renzi hizo saltar hoy por el aire el gobierno de Giusppe Conte.

Renzi, que desde hace un mes asediaba a Conte, finalmente decidió desencadenar una crisis política totalmente inoportuna e inexplicable para los ciudadanos, retirando a dos ministras de su pequeño partido, Italia Viva, de la actual coalición de gobierno, formada por el antisistema Movimiento Cinco Estrellas (M5E) y el Partido Democrático (PD) de centroizquierda.

Como en Italia rige un sistema parlamentario, la salida de las ministras de Agricultura, Teresa Bellanova y de Políticas Familiares, Elena Bonetti, dejó en claro que el gobierno de Conte ya no tiene la mayoría necesaria para gobernar, abriendo una crisis en la que el árbitro máximo de la situación pasó a ser el presidente de Italia, Sergio Mattarella.

Como nadie quiere elecciones anticipadas en medio de la pandemia -que ganaría la oposición de centroderecha, según sondeos- y justo cuando se espera que Italia reciba de la Unión Europea (UE) un fondo para recuperarse del Covid-19 de 209.000 millones de euros, se cree que Conte podría sobrevivir a esta virtual puñalada en la espalda de Renzi, poniéndose al frente de un gobierno de salvación nacional.

Desde hace días, en efecto, se habla de la posibilidad de un “Conte ter” (un tercer gobierno de Conte), que podría recibir en el Parlamento el respaldo de un un grupo de “responsables”, es decir, legisladores de otros partidos de la oposición o incluso de Italia Viva, preparados a apoyar un gobierno de salvación nacional.

Aunque los italianos están acostumbrados a las crisis políticas -la inestabilidad es endémica, desde el comienzo de la república, hubo 66 gobiernos-, la que desencadenó ahora Renzi es considerada totalmente inexplicable. Se da en plena pandemia, en uno de los momentos más dramáticos de Italia desde el fin de la Segunda Guerra Mundial y justo cuando el país se encuentra a punto de recibir una lluvia de dinero de la UE, por lo que debe aparecer creíble y no puede haber vacío de poder o un gobierno débil al timón.

“Esta crisis política es inconcebible desde el punto de vista racional”, dijo anoche el exprimer ministro y presidente de la Comisión Europea, Romano Prodi, en un programa de tv, al comentar que lo más increíble es que Italia Viva, el partido de Renzi -fruto de una escisión del Partido Democrático-, representa menos del 3%. Y en momentos en que el gobierno debe aprobar un nuevo paquete de ayudas para los sectores que más están sufriendo por las restricciones impuestas para frenar la pandemia y otras medidas económicas cruciales.

En una conferencia de prensa, Renzi explicó que decidió hacer saltar el gobierno de Conte porque piensa que no está a la altura de la actual situación extraordinaria que enfrenta Italia. Retiraba a las ministras porque pensaba en el país, no en su posición, aseguró. Su portazo se dio luego de criticar duramente en las últimas semanas el plan puesto a punto por Conte para utilizar los fondos que llegarán de la UE. Consciente de su vulnerabilidad, Conte había accedido a cambiar diversos puntos de ese plan de recuperación, como había pedido Renzi, pero el senador florentino igual quiso patear el tablero e ir por más. Reclamó, en efecto, que el gobierno también pasara a utilizar el denominado “Mes” (mecanismo europeo de estabilidad) otro fondo que la UE podría darle a Italia para gastar solamente en el rubro sanitario, que el M5E siempre rechazó.

 

El gobierno de Conte decidió extender las restricciones el 5 de enero para contener los casos de coronavirus
El gobierno de Conte decidió extender las restricciones el 5 de enero para contener los casos de coronavirus Fuente: AFP

 

“La emergencia no puede ser el único elemento que mantiene unido al gobierno. Hay una emergencia sanitaria, pero no puede ser el único tema que mantiene unido el ejecutivo. Hace falta una estrategia unitaria sobre los proyectos”, reclamó Renzi. “Hemos hecho una gran batalla sobre los fondos europeos, pero sigue habiendo un gran problema: por qué no utilizamos el Mes que significaría más fondos para sanidad?”, preguntó el senador. “No utilizarlos por motivos ideológicos es irresponsable”, clamó.

Paradójicamente, el actual gobierno saliente de Conte, que es el segundo -ya que en el primero lideró una coalición entre M5E y la Liga de Matteo Salvini, que duró apenas un año- nació en septiembre de 2019 bajo el impulso de Renzi, que para evitar elecciones anticipadas que habría ganado la derecha extrema de Matteo Salvini, inventó una fórmula poco antes impensable: la de una casamiento entre su partido, el PD y su exenemigo, el M5E. Un par de meses después, sin embargo, Renzi decidió romper con el PD y crear con algunos rebeldes de su costilla Italia Viva, un partido minúsculo, que representa menos del 3%.

En un marco difícil de explicar, más allá de las fuertes críticas que le lanzó a Conte, en la conferencia de prensa Renzi dejó en claro que la crisis deberá resolverse, como indica la Constitución, en el Parlamento, que es el lugar donde nacen y mueren los gobiernos. Pese a cruces muy fuertes en los últimos días, el exalcalde de Florencia no excluyó que la crisis política pueda dar lugar a un nuevo gobierno (el tercero) guiado por Conte, “u otro nombre”, o un “pacto de legislatura”. Aunque le cerró las puertas a cualquier acuerdo con fuerzas soberanistas, leáse, la derecha de Salvini.

En un clima de desconcierto absoluto en Italia -según un sondeo del diario La Stampa, para 7 italianos de 10 la crisis es una “locura”-, el expremier Massimo D’Alema, un veterano de la política, hace unos días graficó de manera perfecta la situación: “no se echa el hombre más popular del país (Conte), por voluntad del más impopular (Renzi)”.

De hecho, más allá de algunos errores, todo el mundo coincide, incluso epidemiólogos de renombre, que Conte no manejó tan mal la pandemia. “Hubo problemas, pero Italia trabajó bien. En todo caso, deberían caer todos los gobierno de Europa por el manejo de la pandemia”, advirtió Antonella Viola, inmunóloga de la Universidad de Padua.

Habrá que ver qué sucede en las próximas horas de febriles negociaciones entre los partidos -que según todos los analistas, se encuentran alejados años luz del sentir de la gente- y qué sucede a la hora de la rendición de cuentas en el Parlamento, donde se verá si Conte tiene números para sobrevivir o no.

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