Elección decisiva en Chile y ya nada será igual

Chile va las urnas en un balotaje muy importante para el futuro del país sudamericano: la derecha (José Antonio Kast) vs. la izquierda (Gabriel Boric). Clave el Distrito 11

Chile en las urnas para un balotaje decisivo entre José Antonio Kast y Gabriel Boric.

Muy interesante este apunte de Joaquín Abud y Felipe González en TheClinic.cl/

Corre la cuenta regresiva para acudir a las urnas y todas las apuestas de los candidatos a la presidencia ya están sobre la mesa. Así, entre los cálculos que se visualizan para el balotaje, el distrito 11 –Lo Barnechea, Las Condes, Vitacura, La Reina y Peñalolén– asoma como un factor digno de las más sesudas proyecciones electorales.

Esto, principalmente porque es un distrito conocido por ser el principal bastión electoral de la derecha. “Hasta el 2013 la derecha ganó todas las elecciones de diputados, excepto la del 89 donde se impuso la DC. Es un distrito enormemente favorable para la derecha”, recuerda el cientista político y experto electoral de la London School of Economics and Political Science, Kenneth Bunker.

En esa línea, desde los partidos de la oposición, según indican las fuentes, tienen inquietud por la diferencia que pueda obtener José Antonio Kast en ese bastión electoral de la derecha. Esto porque en la primera vuelta la participación en ese distrito fue de un 60,71%, es decir, 440.740 electores de un total de 726.026.

En el distrito 11 votó un 60,71% del padrón. Para Ramón Cavieres, en segunda vuelta “va a tener una votación sobre el 70%, y un alto volumen de ese distrito compensa el bajo volumen que tiene (Kast) en comunas populares”.

El punto que hacen desde la oposición, es que con la polarización de la elección estos números podrían aumentar, con el correspondiente beneficio a la opción de Kast, lo que en una elección cerrada -como observan desde ese sector- puede ser determinante, especialmente porque, a juzgar por los resultados globales a nivel nacional, el abanderado de la derecha ortodoxa fue hegemónico en la mayoría de las regiones del país: 11 de 16.

Ramón Cavieres, director ejecutivo de Activa Research, ratifica la inquietud de las fuerzas opositoras: “Es clave cómo se comporte el distrito 11, pero no desde un punto de vista de quién va a ganar, porque está claro quién va a ganar ahí, lo que es clave es cuánta gente va a ir a votar”.

“Ese es un distrito que va a tener una votación sobre el 70%, y un alto volumen de ese distrito compensa el bajo volumen de votación que tienen comunas populares. Entonces, por su puesto que marca una diferencia, al menos en la Región Metropolitana”, agrega en relación a las proyecciones de la derecha para este domingo 19 de Diciembre.”

Los miedos

Para tener en cuenta como concepto lo de Patricio Fernández en ElMostrador.cl/

“Los convencionales entendemos que no da lo mismo quién gane. Gabriel Boric ha estado comprometido con el proceso constituyente desde el 15 de noviembre en que se acordó y, José Antonio Kast, en contra desde ese mismo momento. Hay quienes temen que un triunfo de Boric despierte nuevamente en la Convención esas pasiones arrolladoras que la primera vuelta contuvo, que la moderación y la búsqueda de acuerdos amplios retroceda ante el entusiasmo ganador y que, ensoberbecidos, muchos olviden los temores, el cansancio y la demanda por orden y estabilidad que de algún modo reflejaron los resultados de esa votación anterior. Kast preferiría volver atrás. Boric espera asumir la tarea de enfrentar el futuro con todos sus nuevos retos. Como la Convención Constituyente, si gana, requerirá el máximo de complicidades. Lo que se viene no es fácil. Ninguna minoría basta. Ninguna ayuda sobra. A medida que se amplía la democracia, es más difícil gobernarla.”

“Kast, quien alaba abiertamente la dictadura de Augusto Pinochet, fue considerado durante largo tiempo como demasiado extremo para tener una oportunidad seria de ganar. Pero, entretanto, algunos chilenos lo ven como la respuesta de derecha al estallido social de fines de 2019, que en pocos días conmocionó al supuestamente estable Chile. Las demandas de los manifestantes de un Estado más social han sido recogidas en el programa de Boric. Pero sobre todo el sector económico y las élites del país se sienten inseguras. En los últimos meses se ha producido una histórica fuga de capitales.

La incertidumbre, sin embargo, tiene un motivo adicional al impredecible desenlace de las elecciones presidenciales. Tras el estallido social, se eligió una Convención Constitucional, que elabora actualmente una nueva Constitución para reemplazar a la vigente, del tiempo de la dictadura. La Convención está dominada por fuerzas de izquierda e independientes. Las fuerzas conservadoras no consiguieron allí el tercio de escaños necesario para vetar artículos de la nueva Constitución. Los comicios presidenciales no tienen influencia directa en el proceso constituyente, pero la izquierda teme que Kast podría obstaculizarlo y que su eventual elección podría favorecer el rechazo de la nueva Constitución en un referéndum el próximo año. No es solo el miedo a la violencia, el narcotráfico y la inmigración lo que depara votos a Kast. Es también el miedo a que la redistribución del poder que busca abiertamente la izquierda pudiera ir demasiado lejos.”

El periódico Tagesspiegel, de Berlín:

“El hecho de que ideas en principio socialdemócratas sean consideradas rápidamente como extremas, tiene que ver con que en muchos países de la región apenas han cambiado las correlaciones de poder coloniales. Mientras la mayoría de la gente se ve marginada del ascenso social, unas pocas familias poseen increíblemente mucho dinero, tierras e influencia política y mediática. Solo algunos ejemplos: en Brasil, la mitad del total de ingresos se concentra en un uno por ciento de la población, mientras 27 millones de personas viven por debajo de la línea de la pobreza. En Guatemala, dos tercios de la superficie agrícola están en manos de un dos por ciento de terratenientes. En Chile, el uno por ciento de la población concentra el 25 por ciento de la riqueza. Cada intento de modificar esa correlación se topa con una enconada resistencia de las élites, ajenas a la idea burguesa del bien común. Ellas hablan del fantasma del comunismo.”

El estallido

Federico Rivas Molina y Rocío Montes para el diario español El País:

Las revueltas que marcaron los dos últimos años de la agenda política chilena tienen mucho que ver con el voto a la izquierda de las zonas marginales de Santiago. “Las comunas populares o de clase media popular se repolitizaron después del estallido y se afirmaron en términos territoriales con la pandemia”, explica Axel Callís, sociólogo y analista electoral, director del sitio Tuinfluyes.com. “En esas zonas hubo muchas asambleas populares y aumentó significativamente la participación de los jóvenes. Es lo que explica el respaldo de Boric, tanto en Santiago como en otras urbes”, explica.

Marcela Ríos, politóloga del PNUD, destaca la importancia del voto joven, concentrado sobre todo en los municipios populares. Después de las revueltas “creció la participación de votantes de entre 18 y 29 años, interesados en apoyar el inicio del proceso constituyente. Muchos de esos jóvenes no acudieron a las urnas en primera vuelta, pero las encuestas muestran que sus preferencias favorecen al candidato de la izquierda. Los electores urbanos apoyan en mayor medida la redacción de una nueva Constitución y de una agenda de derechos civiles y sociales, muy en línea con lo que plantea Boric”, explica Ríos.

(…) El arquitecto Ivan Poduje, un estudioso de las consecuencias de las revueltas de 2019 en Santiago, dice que las zonas más pobres fueron los que más sufrieron la violencia. “No se quemaron supermercados en Las Condes, dos tercios de toda la destrucción se concentró en comunas como La Pintana. Los promotores de las protestas viven en barrios de ricos, y ellos no quieren el fuego en su casa”.”