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El nuevo sueño de Vladímir Putin es el trigo, no el petróleo

Rusia siembra la ‘diplomacia del trigo’: Vladímir Putin descubre los beneficios de las economías afectadas por las sanciones de Estados Unidos.

La ex URSS nunca logró el autoabastecimiento agrícola aún cuando destinó muchos recursos a ese objetivo. Siempre fue un importador neto de cereales. Cuando cayó el Partido Comunista y se desmembró la URSS, todo fue peor porque el Estado ya no pagó subsidios a los productores.

Entonces llegó Vladímir Putin, quien se interesó en el tema desde los días en que era consejero de Boris Yeltsin en la Rusia post URSS.

Nastassia Astrasheuskaya lo explicó en Financial Times:

Vladimir Putin acababa de convertirse en Presidente, dice un consultor de mercado en Moscú, que pide permanecer en el anonimato. Y le dijeron en una reunión que Rusia importaba más del 50% de sus alimentos. Su rostro se puso pálido. Desde entonces, Putin se ha propuesto garantizar una mejor seguridad alimentaria en el país. Teme la dependencia. Y ahora Rusia es el N°1 en trigo, y otros dependen de él.

En 2004, Putin decidió estimular la inversión y desarrollar la producción alimentaria. Él fijó metas hacia el 80% y hasta 95% de autosuficiencia en productos tales como los cereales. En 2014 se definieron reglas para darle transparencia al mercado.

Daria Snitko, analista de Gazprombank“Esto ha ayudado a las exportaciones con seguridad”.

También ayudó la fuerte devaluación del rublo, consecuencia de las sanciones de Estados Unidos y la UE contra Moscú tras la anexión de Crimea en 2014 y el enfrentamiento con la vecina Ucrania. Las exportaciones rusas lograron ventajas competitivas.

Además, Putin respondió con contra-sanciones que prohibieron la mayoría de las importaciones de alimentos desde Occidente. Fue una gran oportunidad para los productores locales.

En 2017, Rusia se convirtió en el principal exportador de trigo del mundo, superando a Estados Unidos y Canadá.

Putin lo utilizó mucho en su relato doméstico:

Somos el N°1. Vencimos a Estados Unidos y Canadá.

Vladímir Putin. Rusia está saliendo hacia los países en desarrollo a exportar alimentos, en especial a sus vecinos. La clave para Putin es ingresar a mercados que tengan una facilidad logística con Rusia.

Vladímir Putin. Rusia está saliendo hacia los países en desarrollo a exportar alimentos, en especial a sus vecinos. La clave para Putin es ingresar a mercados que tengan una facilidad logística con Rusia.

La diplomacia

En 2021, el trigo, y también otros cereales, se han convertido en productos importantes del comercio exterior de Rusia.

El país se está convirtiendo en proveedor agrícola de Eurasia, África y hasta parte de Latinoamérica, permitiéndole diversificar sus exportaciones, hasta ahora muy concentradas en el petróleo.

A Putin le permite aumentar su poder diplomático. Volvamos a Financial Times:

Algunos incluso anticipan que el grano ruso se convertirá en el nuevo petróleo del Kremlin, un producto básico a través del cual mantener a algunos países dependientes de sus recursos, o al menos abrir las puertas a otros.

En 2016, Rusia acordó con Arabia Saudita, jefe ‘de facto’ del cartel petrolero OPEP y que necesitaba un precio del petróleo más alto para equilibrar su presupuesto.

Madina Khrustaleva, analista del proveedor de investigación de inversiones TS Lombard, recuerda que Putin ayudó a Arabia Saudita a alcanzar su objetivo pero, a cambio, los saudíes tuvieron que abrir su mercado a los cereales y los pollos rusos.

Meses atrás, Arabia Saudita modificó sus requisitos de calidad de trigo importado a medida del grano producido por Rusia, que ya es el proveedor del 10% de las compras de cereales de Arabia Saudita, en especial cebada, según Rusagrotrans, líder ruso en transporte ferroviario de granos.

Putin ha llevado adelante una diplomacia muy eficiente para convencer a Vietnam y China que se abastezcan de granos rusos.

En tanto, durante 2020, Rusia ha triplicado sus exportaciones de carne vacuna y ha duplicado las de carne de cerdo, tanto en toneladas como en volumen de dólares.

La mitad de la carne vacuna de Rusia fue a China, que habilitó su mercado a la oferta de Putin, en medio de acuerdos diplomáticos contra USA, COVID-19 mediante.

Antes, desde 2019, Vietnam comenzó a importar carne de cerdo rusa. Hoy día Vietnam es el 2do. mayor importador de carne porcino de Rusia.

Rusia está saliendo hacia los países en desarrollo a exportar alimentos, en especial a sus vecinos. La clave para Putin es ingresar a mercados que tengan una facilidad logística con Rusia. Él no quiere complicaciones.

Naciones Unidas estima que el mundo necesitará un 40% más de alimentos para 2050 solamente considerando el incremento del ritmo de la población mundial, que en los próximos 30 años aumentará en 2.000 millones.

Para Putin la provisión de alimentos se convierte en una herramienta de geopolítica, igual que las vacunas Sputnik V y el petróleo.

Los clientes más cercanos son aquellos que sufren sanciones comerciales y/o financieras de USA y la Unión Europea. Cuando esto sucede, de inmediato Putin se convierte en proveedor de suministros.

Los objetivos

Rusia produce petróleo crudo para satisfacer el 10% de la demanda mundial.

Después del colapso de la Unión Soviética, destinaba el dinero que le ingresaba por su petróleo a pagar la importación de alimentos.

Ahora, según los datos de Rusagrotrans en base a las estadísticas del Departamento de Agricultura de Estados Unidos, el Kremlin satisface 33% de las importaciones de trigo de Oriente Medio y África, el 10% de las de Asia y abastece alrededor de 20% de la demanda total de trigo del planeta.

La producción agrícola de Rusia ha crecido casi 50% desde 1991. Las exportaciones se han triplicado a más de US$ 30.000 millones, habiendo aumentado 20% en términos monetarios durante 2019. Los mayores compradores de granos de Rusia son Egipto y Turquía.

En el caso de Turquía, Rusia prohibió importaciones agrícolas desde ese país cuando ocurrió el derribe de un avión MIG que volaba sobre Siria. Cuando 2 años después normalizaron el vínculo, Turquía se convirtió en el principal importador de trigo ruso, además de permitir el tránsito de gas por su territorio.

Un caso muy interesante es el de Irán: a fines de 2018 Rusia aceptó comercializar como propio el petróleo iraní para que Teherán pudiera eludir los bloques de USA, a cambio de que Irán le comprase trigo.

Hay una meta que trazó Putin: agregar aumentar 50% el ingreso por exportaciones agrícolas en 2024.

Es la tarea de Dmitry Patrushev, ministro de Agricultura, hijo de un aliado de Putin, Nikolai Patrushev, secretario del Consejo de Seguridad de Rusia.

Putin le está exigiendo, además, que para 2025 Rusia alcance los 140 millones de toneladas de granos.

No será fácil. Entre la escasez de mano de obra y las malas condiciones meteorológicas, en 2021 Rusia no producirá más de 127 millones de toneladas.

Vladimir Putin y Xi Jinping: Geopolítica y negocios.

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Agroalimentos y no sólo Kalashnikovs

Putin cree que su gran mercado agrícola futuro es la China de su socio Xi Jinping, a quien le está iniciando la venta de gas: no habría dificultades logísticas porque tienen proximidad geográfica y mucha infraestructura compartida, incluidos ferrocarriles.

Por ahora, la participación de Rusia en el mercado chino sigue siendo relativamente pequeña a causa de los estándares de granos que exige China. De hecho, en 2020 cayeron las importaciones de trigo chinas.

Australia y Ucrania son feroces rivales de Rusia en el mercado chino.

Algunos observadores dicen que los ingresos por cereales compensan una parte de las pérdidas por la caída de la producción de petróleo. Sin embargo, la agricultura es apenas el 4% del PIB de Rusia cuando los hidrocarburos (gas + petróleo) suman el 15% del PIB, según las estadísticas oficiales de Rusia.

Los ingresos del petróleo y el gas financian 33% del presupuesto estatal, aunque la reciente volatilidad de los precios es un problema fiscal considerable.

Luego, las guerras comerciales globales y la transición hacia las energías limpias han obligado a Moscú a considerar sus opciones para reducir su dependencia de los combustibles fósiles. En ese contexto, la agroindustria es fundamental.

Moscú quiere ser el proveedor de alimentos de las regiones con el crecimiento demográfico más rápido: África y el sudeste asiático, que hacia 2050 aumentarán sus poblaciones en 2.000 millones de personas adicionales en el planeta para 2050.

Rusia, dice Phosagro, uno de los mayores productores de fertilizantes en Rusia y Europa:

“Si no ganamos más competencia con nuestros cohetes y satélites, nuestros productos agrícolas tendrán una demanda global. El mundo no solo tiene petróleo y Kalashnikovs para obtener de Rusia, sino también tierra verde, agua azul y alimentos limpios”.

Jim Rogers, quien cofundó Quantum Fund con George Soros y ahora es un inversionista de renombre en Rusia y China, ha invertido en fertilizantes y agricultura rusos a través de Phosagro:

Mis inversiones aquí son rentables, pero no tan rentables como eventualmente lo serán. Si miras el mapa, verás que la agricultura rusa podría dominar el mundo entero. Rusia tiene lo que sea necesario para volver a ser la gran nación agrícola o, sin duda, una de ellas.

Rogers dice que invirtió por el cambio en la actitud del liderazgo:

Algo sucedió en el Kremlin en la última década, y va más allá de una sola persona, es un cambio demasiado grande [para eso].

El cambio climático está abriendo nuevas fronteras para un mayor uso agrícola de la tierra en el norte con el derretimiento del permafrost. Hasta cierto punto, esto compensa las sequías en el sur.

“Si la región del Volga se quema, Siberia crecerá, o si algo sucede en el sur, el Volga y las regiones centrales lo compensarán”, dice Rogachev de Rusagrotrans. “Es imposible que todas las regiones sufran inundaciones o [estén sufriendo] sequías al mismo tiempo”.

Dificultades

Oleg Deripaska, una vez el hombre más rico de Rusia, es dueño de Kuban, agrícola top de Rusia. Estados Unidos impuso sanciones a Deripaska, quien entonces cedió el control de su negocio clave, Rusal, productor N°1 de aluminio del país.

Las sanciones tienen consecuencias. Pero no resultan las únicas debilidades.

Deripaska, un aliado de Putin, ha sido crítico con el sector agrícola por las altas tasas de interés para los agricultores.

Rusia aún necesita mejorar su eficiencia de producción, infraestructura y herramientas financieras para impulsar una mayor inversión, dicen los expertos, si quiere lograr sus ambiciones.

VTB, el prestamista más grande N°2, fue encargado por Putin para reorganizar la financiación y convertirse en el actor más importante en el mercado de cereales.

El banco ha invertido más de US$ 2.000 millones en el negocio de cereales a través de una serie de adquisiciones de alto perfil, antes de vender la mitad de estos activos a inversores rusos.

“Estamos en la parte inferior de la cadena de eficiencia”, dice Atanas Djumaliyev, director de materias primas globales de VTB Capital. “El mercado de derivados agrícolas de USA ronda US$ 1 billón. En Rusia, se necesitarán años para construir ese mercado”.

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