El Gobierno desestimó el proyecto de la Coalición Cívica y quiere que el acuerdo con el FMI pase sí o sí por el Congreso

La fuerza política que conduce Elisa Carrió propuso que el acuerdo no pase por el Parlamento, para evitar que se empantane el tratamiento y Argentina pueda caer en default si no avanza

El gobierno nacional desestimó el proyecto presentado por la Coalición Cívica ayer por la tarde para evitar que el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) pase por el Congreso, se dificulte su aprobación y Argentina caiga en un default.

La iniciativa de la fuerza política que conduce Elisa Carrió buscaba evitar que el acuerdo caiga en un pantano parlamentario debido a las diferencias internas que sufre el oficialismo y la incertidumbre que hay en ambas cámaras del Congreso sobre quienes acompañarán el acuerdo y quienes no.

“Para el Gobierno no es una opción el proyecto de la Coalición Cívica. Queremos que se cumpla la ley y pase por el Congreso sí o sí”, resaltó un alto funcionario de la Casa Rosada a Infobae. Puertas adentro de Balcarce 50 siguen creyendo que no tendrán problemas para que el acuerdo pase la barrera de Diputados.

En el Senado la situación es más complicada. El presidente del bloque oficialista, José Mayans, dejó en claro en los últimos días que tienen que ver la letra chica del documento y después se definirá la posición. En resumen, sostuvo que no hay una voluntad política que supere el exhaustivo examen de la denominada “letra chica”.

La Coalición Cívica presentó un proyecto para que el acuerdo con el FMI no pase por el Congreso La Coalición Cívica presentó un proyecto para que el acuerdo con el FMI no pase por el Congreso

Sin embargo, en el oficialismo creen que no habrá problemas para que el acuerdo también sea aprobado en en la Cámara alta. La mayoría del bloque del Frente de Todos acompañaría y Juntos por el Cambio ya ha expresado su decisión de acompañar.

Las negociaciones con el Fondo están estancadas. La diferencia sustancial es cómo alcanzar el 2,5 de déficit que proyectó el ministro de Economía, Martín Guzmán. El FMI considera que hay que subir un 60% las tarifas eléctricas y Alberto Fernández no está dispuesto a moverse mucho más allá del 20%. La brecha es grande y volvió a tensionar la negociación.

“No hay ninguna posibilidad de que se concrete un aumento del 60%. Es imposible”, describieron cerca del Presidente. En ese contexto, en el Gobierno reconocieron que es posible que el envío del acuerdo al Congreso se demore y recién llegue “en los primeros días de marzo”.

Es decir, que Alberto Fernández abrirá las sesiones ordinarias en el Parlamento sin que el acuerdo haya llegado a los legisladores, lo que implica que nadie conozca el contenido total de la negociación, de lo que deberían votar.

En la Casa Rosada creen que no tendrán problemas en lograr que el acuerdo pase la barrera del Congreso (EFE/Juan Ignacio Roncoroni/Archivo)
En la Casa Rosada creen que no tendrán problemas en lograr que el acuerdo pase la barrera del Congreso (EFE/Juan Ignacio Roncoroni/Archivo)

No es el escenario que esperaban, pero es el que tienen, en medio de días muy complejos por las trabas que aparecieron en las conversación entre Buenos Aires y Washington. Más allá de las demoras, el acuerdo con el FMI será uno de los temas principales en el discurso del 1 de marzo que está preparando el asesor presidencial Alejandro Grimson.

El proyecto de Carrió y la Coalición Cívica

La cofundadora de Juntos por el Cambio diseñó el proyecto de ley junto con sus espadas legislativas más cercanas e influyentes: Maximiliano Ferraro y Juan Manuel López. La decisión de avanzar, según cuentan en la Coalición Cívica, fue porque divisaban “un clima inestable” en el Congreso respecto a las negociaciones con el FMI.

“Hay que ser claros, tener una posición y brindar una herramienta”, indicaron. Ferraro, presidente del partido, les comunicó la decisión a los presidentes del PRO, Patricia Bullrich, y de la UCR, Gerardo Morales. López, que conduce el bloque en la Cámara de Diputados, hizo lo mismo con Cristian Ritondo y Mario Negri. Todos fueron alertados.

Ese aviso fue un compromiso cumplido pero molestó dentro del esquema de Juntos por el Cambio. No cayó bien que se hayan desmarcado la coalición y presenten un proyecto que reduce la fuerza política de la oposición en el Parlamento.

“Fuimos avisados, no consultados. No lo compartimos. No tenemos posición sobre cómo vamos a votar hasta que venga el acuerdo completo al Congreso”, señalaron a este medio desde el PRO. En el radicalismo el posicionamiento fue similar. Prefieren tratar el tema en el recinto.

En la Coalición Cívica buscaron también desmarcarse del ala más dura del Juntos por el Cambio que ha manifestado la posibilidad de abstenerse o, de mínima, especular con la interna del Frente de Todos y, en base a como vayan a votar, definir una estrategia parlamentaria nueva.

El proyecto de la Coalición Cívica generó resquemores en Juntos por el Cambio El proyecto de la Coalición Cívica generó resquemores en Juntos por el Cambio

En la fuerza de Carrió ese razonamiento no es viable. “Nosotros no especulamos con este tema. Es una cuestión de principios. No queremos que Argentina caiga en un default”, sostuvo una voz de peso del partido.

“Ante la fragilidad actual del país y la incertidumbre que se vive dentro del Parlamento, aportamos este proyecto como una herramienta de ultima instancia para prevenir un daño mayor y definitivo a la economía: la entrada en default y ser un país inviable”, describió el comunicado difundido por la Coalición Cívica. Ese fue el espíritu.

En el ala dura del PRO hubo manifestaciones públicas concretas que mostraron el malestar. El diputado Fernando Iglesias marcó su posición en las redes sociales a través de una chicana. “Pasó De la Rúa y dijo que le hubiera gustado tener tanto apoyo”, sostuvo. Un reflejo del aumento de temperatura que hubo en la coalición opositora.