El ataque de Rusia a Ucrania provocó una estampida en el mercado de granos: bajó la soja y el trigo cerró con una fuerte suba

En la Bolsa de Chicago, la oleaginosa llegó a marcar US$645 por tonelada en el segmento nocturno pero luego finalizó perdiendo, versus ayer, 4,96 dólares por tonelada, a US$610,50. El trigo, donde ambos países en pugna son importantes exportadores, tuvo límites de subas y cerró en ese mercado a US$340,25

Luego de que se conociera la invasión de Rusia a Ucrania, el mercado internacional de la soja, el trigo y el maíz reaccionó con una fuerte suba de precios y luego finalizó su jornada mostrando una fuerte volatilidad.

En la Bolsa de Chicago, en lo que se conoce como el segmento nocturno la soja para la posición marzo llegó a marcar US$645 la tonelada. En tanto, el trigo y el maíz tocaron límites de subas permitidas.

En tanto, se lució el trigo marcando un límite de suba en Chicago. Tuvo un incremento de US$18,37 por tonelada para finalizar en 340,25 dólares por tonelada. Vale recordar que Rusia y Ucrania son productores y exportadores claves. Rusia es el primer exportador del mundo del cereal con una proyección de 35 millones de toneladas, según la última estimación del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés). Por su parte, para Ucrania, tercero o cuarto exportador según el año, se prevén ventas al exterior por 24 millones de toneladas. En cuanto al maíz, donde el país invadido por Rusia es el cuarto exportador, el precio en Chicago subió 4,43 dólares por tonelada, a US$273,61 por tonelada.

“Rusia confirmó la guerra contra Ucrania con explosiones cerca de Kiev e intentando tomar el aeropuerto. Esto desató fuertes subas en los mercados agrícolas, al punto de tocar el límite máximo de suba diaria en los cereales”, analizó Eugenio Irazuegui, de la corredora Zeni.

Ayer, la soja en Chicago para la posición marzo aumentó 14,70 dólares por tonelada y cerró a US$615,46 por tonelada, el valor más alto desde mediados de septiembre de 2012. El valor que marcó hoy se mantiene en ese nivel.

En un informe, la corredora Granar apuntó que “los ecos bélicos que resuenan desde la zona del Mar Negro afectan al mercado de la soja por diversos motivos”. Habló de motivos alcistas “por la posibilidad de que se restrinjan las exportaciones de aceite de girasol desde el principal bloque productor y exportador, y por el encarecimiento de la energía, que debería darle un mayor impulso a energías alternativas como el biodiésel en base a aceite de soja”. En tanto, respecto de los aspectos bajistas, se refirió a “la apreciación del dólar, que les resta competitividad a las exportaciones estadounidenses”.

Impacto

La cuenca del Mar Negro es el epicentro del mercado mundial del girasol. Significa el 60% del comercio mundial de ese grano oleaginoso y casi el 80% del comercio mundial de aceite. Ucrania es el mayor exportador de aceite de girasol del mundo.

En este contexto, Irazuegui afirmó que durante el primer tramo de la rueda “el aceite de soja alcanzó los US$1647,27″, cifra que consideró como “su precio más alto en términos históricos”. En tanto, cerró a US$1587,31 por tonelada (ganó US$28,22 la tonelada).

“La harina de soja -la Argentina es el mayor exportador- fue escalando en sintonía, hasta sufrir una toma de ganancias, dado que el subproducto tiene una participación menor en el área afectada por el conflicto bélico”, indicó Irazuegui. La harina finalizó a 512,46 dólares la tonelada, una caída de 6,83 dólares. Las lluvias que se registraron en la Argentina en varias zonas agrícolas presionaron también hacia la baja para este subproducto.

En su informe, la corredora Granar reportó en un análisis sobre el trigo que “entre las medidas dispuestas por el gobierno ruso se destaca la paralización de la navegación en el mar de Azov, sobre el cual se encuentran tanto terminales portuarias ucranianas como rusas”.

“Esto es justamente aquello sobre lo que los especuladores vinieron apostando: la paralización del comercio desde el bloque proveedor de trigo más importante del mundo. El escenario más temido hoy es una realidad”, dijo.

La corredora indicó que, de acuerdo a un análisis de la consultora rusa SovEcon, “a Ucrania le quedan alrededor de 6 millones de toneladas de trigo 2021/2022 para exportar, mientras que Rusia contaría con entre 7 y 7,5 millones de toneladas para sus ventas externas hasta el inicio del nuevo ciclo comercial, el 1º de julio”.