El tiempo ahora

El tiempo - Tutiempo.net

¿Cuáles serían los efectos de una guerra nuclear?

Tal como indica su nombre, una guerra nuclear es la que emplea armas nucleares o atómicas, es decir, la que utiliza la energía que se libera espontánea o artificialmente en ciertas reacciones químicas; por ejemplo, en elementos como el uranio, el torio, el estroncio, el plutonio o el polonio, entre otros.

La probabilidad de que ocurra una guerra de estas características ha estado latente durante varias décadas en el escenario global, especialmente en la Guerra Fría, cuando Estados Unidos y la Unión Soviética luchaban por la supremacía mundial.

Hoy día, por la invasión a Ucrania , cuando las tensiones , el agravamiento de la misma y la amenaza de Putin de apretar el “boton rojo ” , el riesgo de una guerra nuclear  ha puesto en alerta al mundo . Esta hipótesis pone de manifiesto que el mas mínimo ” disparo atomico”  causaría daños irreversibles para el género humano.

 

Guerra nuclear: principales consecuencias y efectos

Si bien la tecnología ha permitido a las potencias desarrollar armas nucleares de gran alcance, también ha contribuido a elaborar estudios sobre los efectos que podría tener una posible guerra nuclear en los próximos años o decenios.

Imaginemos un clima global de tensión y animadversión crecientes, donde ni el diálogo ni la diplomacia pudieran frenar los planes nucleares de varias potencias. En caso de entrar en guerra, se producirían efectos como estos:

  • Habría millones de víctimas mortales, especialmente entre la población civil de los países en disputa. Sería un escenario similar a lo que aconteció con las bombas atómicas que cayeron sobre Hiroshima y Nagasaki, en 1945, donde el saldo fue de 225.000 muertos y 130.000 heridos, aunque dejando claro que el número de víctimas sería proporcional al alcance del enfrentamiento.
  • Se reduciría la temperatura media global en casi 2,5 °C en los tres o cuatro años posteriores. El carbono negro liberado por los elementos químicos ascendería a la atmósfera absorbiendo el calor del sol. En el siguiente decenio, el aumento de las temperaturas sería de 0,5 °C.
  • Se acentuaría la destrucción de la capa de ozono por las reacciones químicas que darían lugar a las explosiones nucleares. El daño sería de entre el 20 y el 25% y solo se mitigaría transcurridos diez años desde la guerra nuclear. Aun así, los habitantes del planeta estarían más expuestos a los rayos del sol, lo cual sería una fuente directa de enfermedades de la piel e incluso respiratorias.
  • Habría una crisis alimentaria drástica, pues muchas de las zonas aptas para el cultivo de productos quedarían prácticamente destrozadas por el efecto de las reacciones químicas.
  • Se producirían desplazamientos forzosos en varios puntos del planeta, especialmente en los países que estuvieran en disputa. Se generaría una crisis humanitaria sin precedentes y los flujos migratorios hacia países sin guerra aumentarían considerablemente. Millones de refugiados por causas medioambientales demandarían ayuda en una proporción mucho mayor que la que vemos hoy día, con el agravante de que no existirían infraestructuras suficientes para afrontar una situación de emergencia de tales proporciones.
  • Gran parte de la vegetación terrestre moriría a los pocos días de haberse iniciado una guerra nuclear. La cobertura de los rayos solares provocaría que la Tierra quedara sumida en una especie de noche permanente, lo cual impediría que muchas especies vegetales realizaran su proceso de fotosíntesis. Y sin especies vegetales, la contaminación aumentaría y las enfermedades derivadas de la contaminación del aire serían una causa directa de muerte.

Además, en caso de una guerra nuclear, la situación del planeta sería peor si tenemos en cuenta que muchos de estos efectos agravarían, a su vez, otros problemas, algunas de cuyas consecuencias ya hemos empezado a presenciar, como por ejemplo el cambio climático y el calentamiento global.

Efectos de una guerra nuclear masiva

Si bien la Guerra fría del siglo XX ha concluido, la posibilidad de un enfrentamiento nuclear masivo seguirá existiendo mientras exista el armamento nuclear para ello.

Efectos ambientales

Gracias a los cálculos físicos realizados por Carl Sagan y posteriormente por otros científicos, se puede pronosticar los efectos ambientales de una guerra nuclear global, incluso los efectos de una guerra nuclear regional.

Según cálculos, en un enfrentamiento nuclear masivo entre las superpotencias nucleares; EE.UU. y Rusia; se llegaría a detonar de 5.000 a 10 000 megatones de fuerza explosiva.

En el caso que se llegue a los 10 000 megatones, la temperatura bajaría inmediatamente después de la explosión, la oscuridad sería casi total entre los 30 y 60º de latitud norte. Las cenizas, humos y demás partículas producidas por los incendios y detonaciones alcanzarían y permanecerían en la estratosfera, oscureciendo la luz del sol durante semanas o meses, de modo que la temperatura del planeta hasta un mes , recuperando el 50% a los ocho meses. La guerra nuclear puede producir una gran catástrofe, sobre todo entre dos países con bastante energía nuclear, podrían incluso producir una nube gigante de polvo radiactivo sobre gran parte de la tierra.

Invierno nuclear

El invierno nuclear consecuente se asemejaría a una glaciación repentina de consecuencias catastróficas para los seres vivos. La temperatura global bajaría de manera drástica en días, desde 10 °C en el caso más modesto hasta -50 °C en el más severo de los casos. La fotosíntesis no se produciría y casi la totalidad de la vegetación moriría en pocos días, siguiéndole todos los animales herbívoros. De esta forma, en unas semanas no habría más alimentos para la mayoría de los seres vivos. Sería algo similar al proceso que causo la Extinción de los dinosaurios.

Radiación ultravioleta consecuente

Los óxidos de nitrógeno inyectados a la atmósfera por las bolas de fuego destruirían hasta en un 50% la capa de ozono, que se recuperaría mucho después de que la atmósfera fuera de nuevo transparente, por lo cual la radiación ultravioleta del Sol acabaría matando a los pocos seres vivos que sobrevivan al oscurecimiento nuclear.

Si bien la vida en los océanos no se vería afectada por el oscurecimiento y el invierno nuclear, el aumento de la radiación ultravioleta acabaría con el fitoplancton y con la cadena trófica en los mares, lo cual provocaría una mortandad generalizada en pocos meses.

Las drásticas diferencias de temperatura entre los continentes y los océanos generarían un caos climático gigantesco, lo que dificultaría enormemente la vida en las zonas costeras marítimas.

Lluvia Radioactiva

En las primeras 48 horas, se produciría la lluvia radiactiva que acabaría con el 50% de los adultos sanos. Hasta un 30% de las tierras del hemisferio norte recibirían más de 500 rems, lo cual implica un alto nivel de envenenamiento radiactivo.

La radiación media de fondo en todo el planeta sería superior a 100 rems y en el hemisferio norte mayor a 200 rems. De esta manera, difícilmente quedaría un ser humano vivo en el hemisferio norte y en el hemisferio sur la vida de los pocos supervivientes no sería mucho mejor.

Una guerra nuclear masiva significa literalmente el fin de la civilización y posiblemente la extinción de la humanidad y de todos los seres vivos en el planeta; con la posibilidad de que la biosfera no se regenere más; debido a lo abrupto y repentino de los cambios ambientales.

Catástrofe humanitaria

Una guerra nuclear de gran escala no solo significaría el fin de la civilización, sino la aniquilación de la mayoría de la humanidad.[ La cantidad de muertos por un ataque nuclear masivo depende de la densidad poblacional en las zonas urbanas. Si se estima que la mayoría de las grandes ciudades del hemisferio norte serían bombardeadas, se puede prever por lo menos 1.100 millones de muertos en forma inmediata al ataque nuclear masivo.

La mitad de la población mundial moriría en pocos días tras la devastadora explosión.Con este grado de destrucción no existiría plan de socorro alguno que pudiese atender a los innumerables heridos y enfermos. Además, no existiría casi ninguna infraestructura para ayudar a la población, quedando los supervivientes en el caos y el abandono total.

A %d blogueros les gusta esto: